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Nuevamente jovenes en Relatos eroticos de Maduras

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diciembre 12th, 2013 >> Relatos Eroticos

Nuevamente jovenes en Relatos eroticos de Maduras (relatos eroticos )

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Nuevamente jovenes en Relatos eroticos de Maduras (relatos eroticos )

Me llamo Débora tengo 42 años casada desde hace 24 y con dos hijas, Ana de 20 y Marta de 18. Mi aventura comenzó el día en que mi marido me canceló por tercer año consecutivo nuestro viaje a la península de Baja California ese día mientras comíamos molesta le dije

-Al parecer Ximena y yo nos vamos a morir sin haber visto de cerca a las ballenas grises, pero eso sí, nuestros maridos son dueños de un gran negocio que produce mucho dinero, como si nos fuéramos a llevar la fortuna al otro mundo, lo único que una se lleva a la tumba son los recuerdos de lo vivido

Mi esposo me miró y en tono molesto respondió

-Lo siento mucho amor, pero los primeros meses del año son terribles para el trabajo, si quieren las llevamos en mayo o junio

-Si claro, cuando ya se fueron las ballenas, valiente solución la suya? Lo que pueden hacer es mandarles un mail a las ballenas diciéndoles que nos esperen hasta mayo? No sé de qué les sirve ser el dueños del negocio si son sus esclavos.

-No discutamos Débora, ¿Por qué no vas ustedes?, váyanse dos semanas ya se lo propuse a Jaime y estuvo de acuerdo

-¡Qué lindos son!, solas como viudas? Y como debe de ser en un lindo marido pasaran el resto del año reprochándonos que los dejamos solos quince días a cargo del negocio, la casa y los hijos? Como si no te conociera Carlos

Cuando mis hijas se opusieron rotundamente a la propuesta de su papá yo exploté diciéndoles muy molesta

-¡Estoy harta!, Harta de los tres, me paso el día entero preocupándome y ocupándome de ustedes, en la mañana al gimnasio para mantenerme bella para el señor que no tiene ojos para otra cosa que su negocio, al regresar me baño rápido para dedicarle toda la mañana al cuidado de la casa y hacer las compras, al medio día a cocinar, comemos y en la tarde nuevamente sola ya que todos tienen algo importante que hacer, todos menos yo, yo debo recoger la cocina, arreglar su ropa y buscar lo que no encuentran, ya por la noche nuevamente me baño y me arreglo para estar atractiva para un marido a quien le importa un demonio que lo haga ya que al terminar de cenar él se sienta plácidamente a ver la televisión, mientras yo limpio la cocina? ¿De verdad suponen que esto es vida?

Cuando voy a comprar algo para mí, siempre me detengo en otro departamento y comienzo ?Que linda se va a ver Ana con ésta falda, y éstos pantalones para Martita, Carlos necesita una nueva corbata? y cuando me doy cuenta ya es hora de regresar a cocinar y la muy idiota regresa feliz por lo que le compró a todos menos a ella?..¡Miren!, volteen la cara ¡Miren ahí!, Ahí en ese rincón me siento a platicar con mi perrita que es la única que agradece lo que hago por ella? Que no les extrañe que un día encuentren hablando a la perra o ladrando a su madre, alguna de las dos terminará aprendiendo el lenguaje de la otra.

-No te enojes mujer___ Dijo mi esposo

-¿¡Qué no me enoje!?…. ¿Saben qué?… ¡Sí, si me voy! con Ximena o sola y lo que es más solo les mandaré un mensaje a llegar, necesito descansar, descansar de ustedes, así que si no encuentran sus cosas, ¡Búsquenlas!, si quieren ropa limpia ¡Lávenla!, si no tienen que comer compren pizzas, hamburguesas o ¡coman mierda!… Yo necesito estar en un lugar donde me atiendan, donde no tenga que levantar ropa tirada en el piso, tender camas o hacer de comer y les advierto que al menos que alguien se muera, no se molesten en hablarme y si no regreso es porque me encontré a alguien que me valore como mujer y me permita tener una vida?Ya me harté de ser su sirvienta? ¡No tengo vida propia carajo!

Quedaron en silencio, yo los miré, aventé el trapo de cocina sobre la mesa y me subí a mi recamara para encerrarme, por la noche tocaron a mi puerta, cuando dije que pasaran las dos niñas entraron, se subieron a mi cama donde yo estaba leyendo un libro y ya más tranquila les dije

-Perdón hijas, es que… No sé qué me pasó

Ana me respondió

-Perdónanos tú má?Ya arreglamos todo, hablamos con Ximena, aquí están sus pasajes, el vuelo sale mañana a las 11 de la mañana y reservamos en el hotel ?Loreto Bay?, mi papá te va a traer dinero en la noche y llevas tus tarjetas, así que levántese de la cama señora para que te midas tus nuevos trajes de baño.

De una bolsa sacaron dos pequeños bikinis y yo les dije

-¿Cómo pretenden que yo use eso niñas?… ¡Eso es para jovencitas!

-Es para mujeres bien formaditas como tú mamá, así que pruébate éste

Pusieron en mi mano un bikini y entré al baño a ponérmelo cuando salí las niñas me dijeron que me veía muy bien y al verme en el espejo noté que gracias al gimnasio diario aún quedaba algo de mi juventud, claro que una pequeña ?pancita? sobresalía a los huesos de mi cadera y tampoco podía ocultar la edad en mis pies, mis manos y mi cara, pero sin duda que aún llamaba la atención. Me observaba al espejo cuando Marta interrumpió el placer que me producía mi vanidad femenina diciendo

-Que buen cuerpo tienes má con razón en su cuarto se oyen ?ruiditos sugestivos? por las noches

-¡Niña!

-¡Ay mamá!… Ya no son tus épocas, sabemos que lo hacen y nos da gusto que lo sigan haciendo

Respondió Ana y después agregó bromeando

-No hagas nada, al rato hacemos tu equipaje? Ahora tenemos que ir a comprarte unos condones

No me dejaron terminar de gritarles ya que salieron corriendo del cuarto y cerraron la puerta. No puedo negar que me daba gusto que con mis hijas tuviera esa relación tan abierta respecto al sexo, lo hablábamos sin tapujos de ninguna especie, Ana me había platicado sobre su primer beso y las primeras caricias, lo que me daba la oportunidad de aconsejarla hasta que encontrara al hombre con quien compartir su vida y que de seguro la mal aconsejaría, pero cada pareja tiene sus debilidades y eso será solo asunto de ellos. Claro que también debía soportar sus bromas ya que eran parte de la confianza que nos teníamos.

El caso es que al día siguiente cerca de las tres de la tarde llegamos al hotel, al dar nuestro número de reservación nos pusieron las hojas de registro para dos habitaciones, miré a Ximena y me dijo ?Así le dije a mis ahijadas que lo hicieran, cada una cubre sus gastos?. Pidió que las habitaciones fueran contiguas, a mí me dejó la que tenía cama King-size y ella ocupo la de las camas gemelas.

Cuando desempacaba encontré en la maleta una bolsa de una tienda de ropa, la abrí y encontré en ella dos minifaldas con una nota de mi marido que decía ?Amor, es para que presumas esas piernas increíbles que tienes. ¿Te acuerdas de Cancún?, diviértete como quieras, te adoro?. Me dio gusto que se hubiera molestado en ir a comprarlas, acomodé la ropa en el armario, me puse unos shorts y bajé con Ximena a comer algo al restaurante de la alberca, mientras comíamos Ximena me dijo

-Voltea distraídamente pero en la barra están dos chicos que no nos quitan la vista de encima, el del traje de baño rojo te mira con unas ganas, el pobre no sabe que mirar si tus piernas o tus tetas? ¿No los conocerás?

Yo miré distraídamente y miré a dos chicos guapos que usaban traje de baño pequeño, confieso que nunca me ha gustado ese tipo de traje en los hombres, sin embargo tenían un buen cuerpo que lucir y no se veían mal en trusa de baño ya que los miré recorrí lentamente con la vista las paredes del restaurante y le dije a Ximena

-En mi vida los había visto, pero son unos niños ¿Qué tendrán 20 o 21?

-O menos, pero el de trusa roja te mira con deseo y no está mal el muchacho, bueno ninguno de los dos.

-¡Por favor Xime!.. Que tonterías dices, podrían ser tus hijos

-Pero no lo son.

Ya no respondí, los chicos salieron de restaurante y después de comer Ximena y yo salimos a sentarnos junto a la alberca, los chicos se metieron al agua y yo al verlos le dije a mi comadre

-Por eso no me gustan esas trusas o tangas en los hombres, ahora que salgan verás cómo al mojarse se les nota todo

-No seas arcaica comadre, es lo de hoy, una técnica para ligar chicas, les gusta presumir lo que tienen entre las piernas, algunos hasta se excitan dentro del agua para provocarse una erección? Tengo un hijo adolescente y no me ha quedado otra que aprender, las chicas son sus ?puercas? y las que les aflojan son sus ?perras?. Las sala de la casa no se usa, ahora ellas los visitan a ellos en su recámara donde dicen pasarla bien jugando X-Box o cualquier otra cosa

-¿Mis hijas suben al cuarto de tu hijo?… No me lo habían dicho

-Porque para ellas es lo normal, lo natural, nosotras nos poníamos nerviosas si estábamos junto a una cama con un chico, ahora se suben a la cama con los controles del juego y con el teléfono conectado a internet.

?Dicho y hecho? al salirse los chicos del agua se pusieron ?distraídamente? de pie frente a nosotras con el perfil de su miembro dibujado en la trusa, al notar nuestra atención en ello nos sonrieron y se alejaron de ahí.

Ximena y yo salimos a la playa, con mis sandalias en la mano metí mis pies y parte de mis pantorrillas al mar y dando vueltas le dije

-¡Me siento libre!, éstas dos semanas no quiero saber de nadie, no soy esposa ni madre de nadie, solo quiero vivir mi vida disfrutando a plenitud lo que venga y como venga

Ximena me dijo bromeando

-Pues ahí están esos chicos, están guapos los condenados chamacos y bien dotados los cabrones?El de la trusa roja te mira con cara de ?Te quiero coger mamacita?, así que tú dirás si eso es lo que quieres que se venga

Reímos de lo que dijo y caminamos de regreso al hotel. Yo me di un baño y después de mi ritual de untarme crema suavizante y el imprescindible maquillaje para una mujer de mi edad, me puse un vestido ligero a medio muslo, me miré en el espejo y me gusté, así que esperé a Xime, cuando pasó por mi ella vestía una minifalda haciendo juego con una playera ajustada, después de los mutuos halagos a nuestras maduras figuras bajamos al bar del hotel. Tomábamos un coctel ?Margarita? escuchando el piano mientras la charla giraba en nuestras tal vez tontas razones para estar cansadas y hartas de ser ?Amas de casa? o como bien decía Ximena ?Gatas de casa?, algunos cocteles después la charla fue cambiando hasta caer en detalles íntimos de nuestros matrimonios, Ximena dijo

-Yo no me asusto de que me que me tomara fotos desnuda o que me comprara ropa sexy para salir solo a la calle, a los hombres les hace sentir orgullo, vanidad, placer o que se yo que otros hombres admiren a sus mujeres, les enloquece sentir que todos desean a la mujer que ellos se están cogiendo, nos compran ligeros, lencería transparente todo tipo de ropa, entallada, escotada, faldas cortas, bikinis solo para lucirnos y disfrutar de que los demás nos quieran coger incluso te dejan sola para que alguien se anime a conquistarte.? Así son, ¿qué se puede hacer?, pero creo que son el natural complemento a la vanidad femenina. Ya que a nosotras nos fascina que nos miren con deseo y no me lo puedes negar

-Tal vez sea por la costumbre o el tedio sexual de la pareja y por eso buscan nuevas experiencias, ¿Quién sabe qué será? pero a mí me encantaba seguirle el juego a Carlos? Como me hubiera gustado hacer más locuras cuando teníamos edad para hacerlas

-¿Hasta donde llegaron?

-Si te contara Xime? Uff, Carlos y yo nos portamos muy mal en los primeros años de nuestro matrimonio

-Ya lo dijiste así que ahora me lo tienes que contar todo Débora, ya después yo te platicaré nuestra historia, que también tiene lo suyo?Vamos ?abriéndonos de capa? ¿Te parece?

Me reí, por un momento dudé pero como digo el alcohol y la confianza que tenía con Ximena me soltaron la lengua y que bueno ya que era algo que llevaba años tratando de platicar con alguien incluso llegué a pensar en un psiquiatra, la miré a la cara mientras bebía un trago de mi coctel y después de hacerlo comencé a hablar diciendo

-Yo me casé a los 18, cuatro años antes de que tú y yo nos conociéramos. Carlos y yo teníamos más de 3 años de casados, no teníamos hijos, ya habíamos cogido de todas las formas imaginables y creo que hasta inimaginables que pueda haber, conocíamos cada milímetro de nuestros cuerpos y comenzamos a caer en el tedio sexual. De recién casados como bien lo dices a Carlos le encantaba lucirme, quería que todos me vieran como diciendo ?Miren que mujer me estoy cogiendo?, le gustaba que me desearan y yo gustosa lo complacía ya que es lindo que te admiren y a mí me excitan mucho las miradas llenas de deseo. Yo me imagino que llevado por el tedio y buscando algo nuevo en nuestras relaciones él comenzó a proponerme casi todos los días que me acostara con otro, me pedía que imaginara que él era otro y cogíamos a oscuras y sin hablar.

Una vez que fuimos a Cancún Carlos me dijo que me quitara los anillos y que bajara sola a la alberca, después de estar ahí un rato tendida al sol en un pequeño bikini un hombre de color llamado Axel de unos 30 años me hizo platica y después de unos minutos platicando Carlos se acercó a mí, en un principio supuse que para alejar al hombre pero se presentó con él como mi primo, me imagino que lo hizo pensando en que Axel nos hubiese visto juntos, sobra decirte que eso le dio confianza para seguir con el cortejo, dos o tres días me buscó en la alberca y yo al notar que eso excitaba mucho a Carlos un día estando él dentro de la alberca yo dejé que Axel acariciara mis piernas y me diera un beso en la boca?No tienes idea de la sonrisa de aceptación que me dio mi marido.

Cuando Axel se levantó al bar a traerme una copa Carlo se acercó a mí y me dijo ?Cuando te dé la gana te lo coges, bien hecho amor? y se retiró, cuando Axel regresó con los tragos se sentó en la orilla del camastro donde yo me asoleaba y acariciando mi vientre me dijo ?Me gustas mucho niña, yo me regreso mañana a Oklahoma y me gustaría que hoy durmieras conmigo? Yo sonreí nerviosa y le dije que lo tenía que pensar, él me respondió ?Lo entiendo, vamos a hacer una cosa si aceptas te espero en la playa a las 10 de la noche, si no llegas lo entenderé ¿te parece?? yo le dije que sí él me acarició por un rato más y al terminar su copa se fue, te diré que sus caricias y su propuesta me hicieron humedecer el calzón de mi bikini, cuando Carlos se acercó a mi le platiqué la propuesta que me había hecho y eso lo excitó mucho. Ya en la noche a las 10 en punto Carlos se asomó por la ventana y me dijo ?Tú galán llegó puntual a la cita te está esperando en la playa, baja con él, yo te veo desde aquí?

En un principio me negué pero él insistió diciendo ?Dicen que los negros la tienen enorme, de seguro te va a encantar?. Me jodió tanto que me puse un vestido playero como éste, no me puse sostén solo las bragas y mis sandalias, antes de salir frente a la puerta de la habitación le dije ?Tú quieres que lo haga, así que después no quiero reproches amor y como sabes bien de lo que se trata no me esperes a dormir?? El se acercó me dio un beso en la boca y me dijo que no habría reproches y que de verdad le gustaría que sintiera la verga del negro, así que nerviosa bajé a encontrarme con Axel.

-¿Y qué pasó?… Cuéntamelo todo comadre

-Yo me acerqué y él me besó en la boca, me tomó de la mano y comenzó a caminar hacia el hotel, yo caminé a su lado aterrorizada subí mi vista y miré a Carlos quien desde la ventana me aplaudió? Y si, si es verdad lo que se cuenta de los negros me consta.

-¡No comadre, no seas cabrona!, no me dejes a medias, platícame todo con lujo de detalles.

Yo me reí, pedí otros ?margaritas? y ya que el mesero se retiró comencé a contar

-Iré a lo que quieres que te cuente, subimos a una de las lujosas suites del hotel abrió una botella y a base de besos, caricias y champán terminé desnuda en la cama donde me recorrió con su lengua, me mamó la tetas y me dio mi primer orgasmo con un delicioso sexo oral, que forma de usar la lengua del maldito, después de pie a un lado de la cama se quedó inmóvil con sus manos apoyadas sobre su pubis a los lados de su pene como ofreciéndome su enorme erección, su actitud me hizo saber que era mi turno, así que me arrodillé frente a él y comencé a lamer su enorme miembro, parecía un tronco de ébano, grande, ancho, duro como tronco pero húmedo, suave y ardiente como la carne, lo metí lo más que pude a mi boca, metiendo, sacando, lamiendo y chupando con desesperación, me perdí tanto en saborear esa delicia que no me di cuenta de hasta donde lo llevaba hasta que él me sujetó la cabeza para que yo mantuviera su gran pene en mi boca y comencé a sentir sus fuertes descargas, una y otra y otra vez, fueron muchos chorros de ardiente semen? Ufff, no tienes idea de todo lo que me echó, se escurría por las comisuras de mis labios y terminé tragando esa delicia.

-¿Y te la metió?

-Sí claro? Casi de inmediato se puso un condón y me dio la cogida más increíble de mi vida, ya no sé cuántas veces me vine pero fueron muchas al grado que le decía ?Ya termina tú, yo ya no puedo más, me voy a desmayar? te juro que sentía que mi vagina se iba a desgarrar por lo mucho que la dilataba su enorme miembro lo sentía oprimir mi recto cada vez que me lo empujaba era como si me penetrara por los dos lados y por los dos lados hiciera que yo me viniera? ¡Qué cosa más increíble y deliciosa carajo!… Como ya se había vaciado en mi boca duró muchísimo dentro de mí, jadeaba, sudaba, me decía que estaba muy buena, que le encantaba mi vagina, apretaba mis pechos diciendo ?Que deliciosas tetas tienes niña? me besaba con su gran boca metiendo su lengua hasta mi garganta, me cambiaba de postura hasta que por fin logré sentir su pene endurecerse al máximo y se comenzó a contraer dentro de mí, te juro que al hacerlo volví a sentir contraerse placenteramente mi vagina y mi ano.

Terminó acostado sobre mi jadeante y satisfecho, sentí el sudor de su cuerpo mojar el mío y tardó horrores en perder la erección, cuando comenzó a ponerse flácido su pene, se levantó, se salió de mí y fue a tirar el condón, al regresar él a la cama nos besamos, nos acariciamos y nos quedamos dormidos sobre unas deliciosas sábanas de satín. Me despertó a las 5 de la mañana, ya se había bañado, me dijo que se iba ya que tenía que llegar a antes de la 7 al aeropuerto, pero que me podía quedar ahí hasta las 3 de la tarde, yo le dije que no, me levanté al baño y al salir me puse mi vestido y cuando me comencé a poner las bragas él me pidió que se las regalara, yo las pasé por mi sexo, las besé y se las arrojé al pecho diciéndole ?Su trofeo de guerra señor, se lo ganó por la forma tan deliciosa en que venció a su enemigo?, nos reímos le di un largo beso en la boca y al separarnos le dije ?Eres increíble Axel, cogí muy rico, me encantas? y salí descalza con mis sandalias en la mano a tomar el elevador.

-¿Y qué dijo Carlos?

-aguardame, no te adelantes… Legué a la habitación como a las 5:30 de la mañana, despeinada, sin bragas y con el maquillaje corrido, toque la puerta y cuando Carlos me abrió, me miró y ya dentro de la habitación le dije ?Si no te basta verme como vengo ven a la cama?, me tiré sobre la cama, le abrí las piernas y le dije ?Prueba y certifica lo que hizo tu mujercita, para que no te quepa duda?, él lo hizo y al decirme ?No traes calzones y sabes a condón? yo me puse a llorar, él me consoló, me besó, me abrazó, me llenó de ternura diciéndome que lo importante era que lo hubiese disfrutado y cuando le comencé a platicar entre llantos él se convirtió en un tigre, me dio una clase de cogida que me dejó al borde del desmayo, te juro que me ardía la vagina?. Desde entonces nuestro sexo se volvió increíblemente placentero, llegamos a hacerlo tres veces en una noche, pienso que mi infidelidad consentida si nos unió más como pareja?

-¿Eso fue lo único? ¿Por eso dices que se portaron muy mal?… Me decepcionas Débora? ¿Qué otra cosa loca hicieron?

Yo la miré y reí, levanté mi mano señalándola con el índice y le dije

-OK, Carlos además de ardiente se volvió muy tierno conmigo, me trataba de una forma tan linda como si fuera yo una muñequita, algo frágil que merece todo el cuidado del mundo, me enamoré más de lo que estaba y sabiendo cuál era su mayor deseo, le dije un día ?Me encontré a mi novio de la secundaria, te preguntaré algo pero quiero que seas honesto? ¿De verdad me quieres ver cogiendo con otro???. Lógicamente vino la pregunta de que si lo había hecho con Raúl, cosa que no hice ya que me casé siendo virgen, pero al saber que a Raúl le gustaba sin duda estaría feliz de cogerme. Carlos me preguntó si yo estaría dispuesta y al responderle que por complacerlo haría lo que fuera, me dijo que sí, que le encantaría verme en la cama con otro.

Así que organicé una cena en la casa invitando a Raúl y a Marlene, una amiga a la que le encantaba Carlos, ya no te hago el cuento largo, comenzamos jugando pokar y después el juego se puso muy cachondo, ya que el que ganaba una mano ponía un castigo a alguien, Carlos le puso a Raúl el castigo de meterme un dedo en la vagina y después chupárselo para probar mi humedad, yo castigué a Marlene con chuparle el pene a Carlos y así hasta que terminamos cogiendo los cuatro en la misma cama, ésta vez para hacerle más excitante todo a Carlos dejé que Raúl lo hiciera sin condón, gemí como loca y grité al venirme para después besar y acariciar a Raúl hasta que me inundo con su semen, no tienes idea de cómo lo disfrutó Carlos, le encantó verme escurriendo el semen de otro.

-¿Se intercambiaron parejas?, un rato te cogió Carlos y después Raúl.

-No, desde un principio yo estuve con Raúl y Carlos con Marlene. Lo hicimos, atravesados en la cama unos con los pies por un lado y los otros por el otro o sea que Carlos tenía casi de frente a Raúl y pudo ver muy bien cómo me cogía ya que lo podía ver moviéndose dentro de mí y yo tenía al lado de mi cabeza la cadera de Marlene con sus piernas dobladas y alcanzaba a ver el miembro de Carlos entrando y saliendo de su vagina, fue realmente excitante?. Y eso fue todo, seis meses después me embaracé de Ana, nos conocimos, por la sociedad de los esposos y la gran amistad que surgió entre nosotros nos hizo pedirles que bautizaran a Anita y después a ?Martucha?? ¿Y ustedes, se portaron así de mal o fueron chicos buenos?

-¡Por favor Débora! Eso no es portarse mal?yo fui infiel varias veces, claro que Jaime estuvo de acuerdo en todas, comenzó un día en mi casa, se nos pasaron las copas con un amigo y terminamos los tres en la cama, a los dos se la mamé, los dos me cogieron? Es excitante sentirte llena con la leche de dos hombres lo deberías de probar. Y para mal comportamiento te diré que con un grupo de amigos rentamos una casa en las brisas allá en Acapulco, éramos 8 hombres y 8 mujeres, de ellos 5 éramos matrimonios o parejas los demás eran solteros, incluso unos aun siendo nuestros amigos no se conocían entre ellos, pasamos una semana por demás excitante.

Cada mañana después de desayunar sorteábamos quien sería nuestra pareja, las mujeres sacábamos al azar el nombre de quien sería nuestra nueva pareja por todo ese día y noche, cada que una escogía si salía el nombre de su esposo o pareja formal se eliminaba, la idea era hacerlo con otro a la hora que quisiéramos y donde quisiéramos? Cuando me tocó un amigo llamado Rodrigo de pareja, de inmediato me tiró en un camastro y me la metió frente a todos, eso animó a otras ?parejas del día? a hacer lo mismo, después que deliciosa noche pasé con él? Como me traía ganas ese cabrón, pero cogía, muy, muy rico, sabía darle a una su tiempo llevándote al punto en que suplicas que te la meta.

-Vaya ustedes sí que se alocaron.

-Pero lo disfrutamos como locos y como dices tú mejoró nuestra vida sexual? De habernos conocido antes los hubiéramos invitado? A mí me gustaba mucho Carlos y Jaime no te haría el feo, bueno no creo que nadie te lo haga aún ahora, pero sí que te traía ganas mi marido, a veces jugábamos a que yo era tú y me tenía que convencer y ya que lo hacía me cogía de una forma que me mataba el maldito

-¿Y le costaba trabajo convencerme o le daba las nalgas a la primera?

Nos reímos con ganas y quedamos un momento en silencio yo pensaba como hubiese sido ya que Jaime era un hombre muy atractivo, saque la idea de mi mente al recordar que era el padrino de mis hijas, miré a Ximena y le pregunté

-¿A los cuantos años de casados te embarazaste?

Ximena me iba a responder pero se detuvo y en voz baja me dijo

-Ahí vienen nuestros galanes

Yo voltee hacia la entrada del bar y vi bajando las escaleras a los dos muchachos que se sonrieron al pasar frente a nuestra mesa y se sentaron dos o tres mesas frente a nosotras. Ximena me dijo

-No quieren ser obvios, andan investigando si venimos solas

-Por favor Xime, somos 8 personas en el bar y todos en mesas alejadas? ¿Quién podría venir con nosotras?

-En eso tienes razón? ¿Te interesan?

-¿Cómo crees?, créeme que estoy dispuesta a todo, pero son unos niños

Ximena levantó la mano, el mesero se acercó y le pidió otros margaritas, se inclinó hacia mí y me dijo

-Dime una cosa? ¿Hace cuánto que no tienes un vientre plano sobre ti cuando estás cogiendo? ¿O unas nalgas como esas apretando con fuerza cada vez que te la deja ir hasta el fondo?

Iba a responder pero llegó el mesero, puso los cocteles en la mesa junto con unos cacahuates, al retirarse yo intenté hablar pero Ximena me ganó la palabra diciendo

-¿Hace cuánto que no recorres a besos un cuerpo como el de ellos, besando un vientre plano y bien formado, bajando hasta el pubis para sujetar un miembro que te espera erecto como mástil, que lo puedes cubrir con tus manos una encima de la otra chupando el glande como si fuera un delicioso dulce hasta hacerlo eyacular un chorro que se levante varios centímetros? ¿Hace cuánto que no eyaculan dentro de ti con esa fuerza que te hace imaginar que el ardiente semen moja tus ovarios? ? No me digas que no te gustaría sentir otra vez tu vagina completamente llena de un pene duro como roca pero a la vez suave y ardiente como para acariciarte dulcemente el clítoris

-La vida pasa Xime, ya no estamos para eso, ahora debemos aceptar con gusto lo que tenemos

-¡Por favor Débora!.. ¿Te has visto en un espejo?, observa tus nalgas, tus piernas, tus tetas, las curvas bien delineadas de tu cintura? Las dos estamos bastante deseables, mete tus dedos en tu vagina y aprieta, después de coger yo me puedo levantar de la cama al baño sin ir chorreando semen por todo el piso y te aseguro que hay chicas de 20 que se tienen que tapar la vagina con varios pañuelos desechables? A esos jovencitos le podemos dar el mejor sexo de su vida y a nosotras nos urge que nos den lo que tienen y volver a sentirnos colmadas de juventud y enloquecidas por el placer de los orgasmos múltiples. Yo era un mujer multiorgásmica y como los disfrutaba? ¿Tú eras de varios o de un solo orgasmo?

-No siempre pero si me venía dos o tres veces en una sola cogida? Y los llegué a tener continuos, de los que te dejan toda flojita como muñeca de trapo y suplicando ?Ya no más o me muero?

-¿Entonces?, tenemos la oportunidad, vamos a aprovecharla ¿O ya te volviste de alta fidelidad?

-No, y menos ahora que busco liberarme estos días sin pensar en marido, hijas y casa ya te dije que vengo dispuesta a todo y pienso que hasta el mismo Carlos lo imagina y lo acepta? Pero tú lo dices como si de verdad los chicos se nos fueran a lanzar suplicando??Señora me muero por cogérmela?? Qué pueden ver en nosotras

-La oportunidad de sexo sin problemas con dos mujeres muy buenas? ¿Se te hace poco?

-Puede ser, pero todo cambia Xime, ya no podemos

-Los que no pueden son nuestros maridos, ellos ya perdieron su fuerza y su interés por hacernos sentir plenas en la cama, cuando no les llegó hacienda, están mal las ventas o el tráfico estaba insoportable o los hijos no estudian o nosotras compramos pendejadas que no necesitamos malgastando el dinero que les cuesta tanto trabajo ganar?Si nos atendieran como antes te aseguro que no saldríamos de compras

-¿Qué edad tiene Jaime?

-52, es 9 años mayor que yo? ¿Y Carlos?

-Por ahí se va, cumplió 49? Pero es la ley de la vida Xime, nosotras no tenemos que preocuparnos, a nosotras nos penetran en cambio ellos van perdiendo lo que tenían, comprende que no les ha de ser fácil, pero la edad es la edad y a ellos les pega más duro en lo sexual. Mi abuela decía que mientras la mujer pueda abrir las piernas sigue siendo mujer, pero en ellos es diferente

-Sí, pero si a una se le ocurre pedirle que tome su pastillita azul se molestan e insisten en meterte su miembro a medio casi flácido pensando que lo tienen excelente y no te alcanzan a tocar ni el útero?Y si tomamos en cuenta que el ginecólogo te lo toca con el dedo creo que en el consultorio te sientes más penetrada

-Habrá que ir a consulta más seguido? Pero ya en serio te diré que es lógico que no acepten las cosas, pero es más lógico resolver los problemas hablando como pareja ¿No crees?

-Bueno, ya olvídate de la lógica, ¿Quieres jugar con esos chicos?

-Te digo que son unos niños

-Y yo te digo que son la clase de jovencitos que vienen a buscar sexo y que mejor que dos mujeres maduras que dicho sea de paso seguimos estando bastante buenas? Ellos tratarán de conquistarnos para pasar sus vacaciones cogiendo a sabiendas que nosotras no les daremos problemas posteriores? ¿Entonces, que decides?

-Te digo que estoy dispuesta a todo, así que dime cómo lo quieres hacer

-¿Te afeitas abajo?

-Me depilé

-Perfecto, cuando me levante has tu silla para atrás poniendo tus pies en el piso con las piernas separadas, yo te diré que hacer.

Ximena se levantó, yo hice mi silla hacia atrás y ella frente a mí se inclinó haciendo las nalgas hacia los muchachos, se puso en cuclillas frente a mis piernas y empujó mi vestido hasta mi vientre diciendo

-Deja así tu vestido, cuando me levante haré como que te doy algo, quédate con las piernas separadas un momento y después cruzas la pierna lentamente y pon atención en cómo te mira el que está a la izquierda, el de cabello rubio

Se levantó y me estiró la mano diciendo ?Ya lo encontré, ten?, yo quedé con el vestido arriba enseñando las bragas, el chico fijó su vista en mi sexo y mientras nos mirábamos a los ojos crucé muy despacio la pierna, no separó la vista de mis piernas y cuando yo lo miraba él me sonreía. Dejamos pasar dos cocteles más y al ver que solo nos miraban sin hacer nada por abordarnos firmamos la cuenta y nos levantamos, Ximena me dijo

-Están midiendo el terreno, cuando se aseguren de que estamos solas se lanzarán a la conquista

Subimos al primer piso donde estaban nuestras habitaciones y mientras caminábamos ella me dijo en voz baja

-Dejas abierta tu puerta, el tuyo nos siguió, déjalo que vea que no hay nadie en tu habitación

Abrí mi puerta y Ximena la suya, las dejamos abierta y de pie en el pasillo cada una frente a su habitación con la puerta abierta me dijo hablando fuerte

-Desayunamos mañana a las 7 de la mañana

Yo afirmé mientras el muchacho pasó frente a mí, volteó hacia mi habitación y después a la de Ximena, cuando se alejó por el pasillo entramos cada una a su habitación.

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El futbol 5 en Relatos eroticos de Maduras (relatos eroticos )

Resumen: en los relatos anteriores comenté cómo me enredé con Javier, el amiguito de mi hijo, compañero de escuela y de equipo. Les narré ya cómo lo seduje y le comencé a enseñar el arte del sexo; a continuación les relato cómo fue que, luego de una noche tormentosa, a la mañana siguiente, con premuras de tiempo, lo tuvimos que hacer muy rápido, ¡pero delicioso!. Luego del juego por el tercer lugar, al regreso al hotel, nos enfrascamos en un sexo violento, de entrega total el cual nos conduce, de manera impensada, a la desfloración de mi ano, ¡un completo fuera de lugar!.

+++++++++

Luego de desayunar, me fui de compras al centro de la ciudad y de ahí a la Unidad Deportiva, a ver jugar a los chicos, a mi hijo y a mi nuevo ídolo: ¡a Javier!. Lo miraba correr, lo miraba disputar el balón, lo miraba poniéndole el corazón a ese juego. Lo miraba en sus gestos y me imaginaba sus gestos, cuando estaba conmigo. ¡Se me ?hacia agua la vagina? de tan sólo pensarlo!.

Mi hijo metió un primer gol para ?nuestro? equipo y yo brinqué emocionadísima. Las mamás me felicitaban por el gol de mi hijo, y yo orgullosa, les daba las gracias.

Luego de ese gol, vino el medio tiempo y recién reiniciado el partido vino un segundo gol. También me paré a gritar y a brincar de la emoción, aunque ahora los elogios fueron para la mamá de otro chico.

Continuó el juego y le hicieron faul a uno de ?nuestros? chicos, dentro del área. Se marcó el penalti y el que lo tiró fue Javier. ¡Goool de javieeer?!. Brinqué nuevamente, al igual que nuestra tribuna. Todos nos felicitamos, ya que no habían venido los familiares de Javi.

Ya casi para terminar el juego, nos anotaron un gol ? que para todos los ahí presentes había sido en fuera de lugar pero?, terminó 3 a 1: ¡ganamos el 3er lugar del estado!.

Nos fuimos a comer a uno de los campos, con palapa. Había música que sonaba y estuvo bonita y emotiva aquella celebración.

Poco antes de irnos, mi hijo, que andaba con una mujer, joven para mí, pero ?mayorcita? para mi hijo; debía tener unos 25 años de edad. Me preguntó que si se podía quedar en esa ciudad, con sus primos, aunque de inmediato supe que no era exactamente con ellos con quién se pensaba quedar pero?, le dije que sí, que simplemente le avisara a su padre, total?, estaba de vacaciones.

Me dio un beso emocionado y me comentó que nos veríamos mañana, en las tribunas, para ver la final, por el 1er lugar del estado.

Me regresé con los padres de familia, y cuando ya pardeaba la tarde, me regresé hacia el hotel. ¡Llegué antes que Javier!.

Me metí a bañar, me cepillé y arreglé los cabellos, me maquillé la cara, ¡me perfumé todo el cuerpo!, y me puse un baby doll ? camisón ? de color rosa, transparente, que dejaba ver libremente mis senos, y abajo tenía una pantaletita rosa, de la misma tela que el camisón, también transparente, que dejaba ver libremente mi sexo, mi monte de Venus, mi vello púbico. Me puse unas zapatillas rosas con vivos negros, de tacón alto y terminé mi atuendo con un moño rojo, en mis cabellos.

Me vi en el espejo y me vi muy bonita: ¡tenía cara de mujer enamorada!. ¡Estaba esperando a?, mi chico?!.

Puse la tele y luego de unos pocos minutos hizo su entrada mi galán, completamente sudado, sucio, aun con la camiseta de juego, con sus zapatos deportivos, en short y?, ¡se veía hermoso?!, ¡destilaba virilidad?!. ¡Me le lancé entre sus brazos, me le colgué de su cuello y le ofrecí de inmediato mis labios!, a los que él les correspondió de inmediato; ¡nos dimos un cachondísimo beso en la boca!, el cual nos duró largo tiempo, en que yo le acariciaba su piel sudorosa, por debajo del jersey y me deleitaba con ella:

= ¡Señora?!,

dijo ese muchachito, cuando por fin terminamos el beso:

= ¡Está rete linda?!,

comentó, separándose un poco de mí, admirando mi atuendo, mi cuerpo, mi figura:

= ¡Me encanta con ese conjunto rosa?!, ¡se ve usted preciosa?, señora?!.

Coqueta ante aquellas palabras, me di una vuelta enfrente de él, de manera lenta y pausada, para que pudiera admirarme de frente, de perfil y por mi posterior:

+ ¿y bien?, te gusta lo que ves??.

= ¡Claro que me gusta?, está usted muy bonita?, radiante?, preciosa?!.

+ y?, ¿no te gusta mi moño??,

= Ahhh?, sí?, sobresale ese rojo?, en lo alto de Ud.,

me dijo, sin saber exactamente qué decir de ese moño, por lo que le comenté:

+ ¡Este moño es para el regalo?!.

= ¿Regalo??

+ Sí?, regalo?, por ese 3er lugar? ¡Soy tu regalo tontito?!, ¡me estoy regalando contigo?!, ¡desde ahora soy toda tuya, mi muchachito querido?!.

= ¡Señora?!,

Exclamó, sin saber más qué decir, y me abrazó fuertemente contra su cuerpo. Su pene ya estaba parado, ¡completamente parado!, lo sentía entre mis piernas, lo sentía yo a la altura de mi ombligo, o un poco más por arriba.

Me colgué de su cuello y lo llevé hasta la cama. Nos recostamos y me lo estuve comiendo yo a besos, hasta que, cuando el pobre me pudo despegar su boca de mi boca, entonces:

= ¡voy a bañarme y regreso?!.

+ ¡No?, no le hace?, no te bañes?, me gustas con sabor a sudor?!,

y quitándole el jersey, me puse a besarle su cara, su cuello, su pecho. Llegué hasta su cintura; me tarde un buen tiempo besándole su ombligo, mientras le acariciaba su pene, muy rígido y recto, por encima de su short deportivo:

+ ¡estaba muy orgullosa de que mis dos jovencitos hubieran metido sus goles?!.

= ¡yo voltié a verla cuando iba a tirar ese penalti?, para ver si me estaba mirando?, y luego del gol, voltié de nuevo a mirarla, pero estaba brincando,

de gusto?, se veía muy bonita, señora?!.

+ Ahorita voy a seguir brincando?, ¡de gusto?!, ¡pero encima de ti?!, ¡enterrándome tu cosota?!.

El muchacho me miraba completamente sorprendido por mi actitud y entonces le pregunté:

+ ¿Tienes ganas de hacerlo??

= ¡Siempre, señora, ya se lo dije?, todo el tiempo estoy así?, por usted?!,

exclamó, señalándome su pene parado, por debajo del short.

+ ¡Ahorita lo liberamos?, a este grandulón tan simpático?!.

Y me dediqué a bajarle su short y sus boxers, los que llevaba ese día.

Su pene saltó como muñeco de caja de sorpresas, salió disparado hacia el techo:

+ ¡jovencito?,qué cosas guarda usted debajo de ese shorcito?!,

le comenté, muy sonriente?, y lo tomé entre mis manos y le acerqué mi boquita:

= ¡señora?, ando todo sucio y sudado?!.

+ ¡te todas maneras me gustas?!, ¡tengo muchas ganas de darle una buena mamada a tu verga?!.

= es que?

+ ¿tú no??, ¿no quieres que te la mame??

= pues?, sí?, pero?, también tengo muchas ganas de meterle mi verga?, como lo hicimos en la mañana?, y tengo ganas de hacerlo de a perrito,

y de orilla de cama, y de lado, y por atrás, y?, de muchas formas pero?, estoy todo sucio, quiero irme a bañar y después?

+ después nada?, tu regalo dice que es para ahorita?, ¡con sabor a sudor?!.

Terminé de quitarle su short, por debajo de sus zapatos, y me puse a mamarle su pene. ¡Sabia saladito!, tenía también un poco de sabor a orines, pero tenía un mucho de sabor a sus líquidos pre-seminales, que se los estuve exprimiendo con mis dedos: se los sacaba hasta el meato y los recogía con mi lengua:

= ¡señora?, qué rico?, señora?, sabrosa?!. ¡Tengo ganas de mamarle su pucha?, su papayita?, su chocho?, su sexo?!. ¿Me deja??.

+ ¿Quieres hacer un 69??.

= sí?, ¿me deja??.

Y entonces me giré por completo, pasando mis piernas una a cada lado de la cabeza del chico, clavando mi cara en la mitad de sus piernas, directamente sobre su pene, parado y erecto hacia el cielo, adonde quería yo llegar, con aquella mamada que estaba por empezar:

= ¡se le ve muy bonita su pucha?, debajo de sus calzones, rositas?!,

+ ¡sí?, rositas?, como le gustan a mi muchachito?, me los fui a comprar para él?, para entregárselos de regalo?, para envolver su regalo?, para que me

comiera todita, para que me hiciera de él? ¿Me vas a hacer toda tuya, verdad??.

= Sí señora?, tengo ganas de darle?, ¡por todos lados?!, de hacerle?, ¡muchísimas cosas?!.

+ ¡Si Javi?, lo que tú quieras, chiquito!.

Y sin poderme aguantar un segundo más, clave su pene en mi boca, y me puse a disfrutarlo a lo grande, chupándolo con muchísima suavidad y ternura, descubriendo cada milímetro de esa verga, venosa, sudada, tan tiesa, tan rica.

+ ¡Javier?, la tienes muy rica, chiquito?!,

le dije, en un momento en que dejé de mamar.

Javi, sin quitarme las pantaletas, me estaba mamando mi sexo; solamente había hecho de lado la tela, había dejado descubierta mi rajadita y me había introducido su cara, su boca, su lengua y sus labios: me estaba mamando, de una manera no muy correcta, pero yo lo sentía delicioso: tener en mi sexo la cara de ese chiquillo era?, ¡casi casi la gloria!. Mi mente se lo imaginaba con fuerza y amplificaba las sensaciones: sentía deliciosa su lengua y sus caricias bucales, hasta que luego de unos momentos cesaron:

= ¡señora?, tengo ganas de darle p?adentro?, como lo hicimos en la mañana: ¡acuéstese boca arriba, con las patas abiertas, sin quitarse sus calzoncitos,

cachondos, así como está?, y pídame que me la coja muy rico?!.

+ Sí Javiercito?, lo que tú quieras?, chiquito?,

y adopté la posición que me había sugerido, con las piernas muy abiertas, conservando mi camisón y mis calzoncitos.

Estirando los brazos hacia él, le supliqué con mi vocecita aniñada:

+ ¡Cógeme Javiercito?, métemela?, por favor?, échame un palo sabroso?, como lo hicimos en la mañana, chiquito?!.

= ¡apriétese sus chichitas, señora?, juegue con ellas, ofrézcamelas, pídame que se las mame?!,

me ordenó, y de inmediato lo obedecí: me puse a apretarme mis senos, a acariciarme mis pezoncitos, que ya estaban todititos erectos:

= ¡señora?, si se viera la cara que tiene?, se le ve deliciosas, con ese conjunto rosa que tiene?!. ¡Ya se le nota mojado el calzón?!. ¿Se está viniendo

solita??.

+ Me estoy viniendo contigo, Javier?, tú eres el que me está dando cuerda?, tú eres quién me provoca?, todos estos orgasmos?, todas estas venidas?,

mi inspiración eres tú?!. ¡Cógeme ya?, por favor?!.

Le supliqué nuevamente a Javier, quién se emocionó muchísimo con esa última frase y de inmediato se me colocó entre mis piernas, me hizo de lado mis pantaletas y de manera inmediata me la quiso meter?, pero no lo lograba, tuve que llegar al rescate, colocarle el glande ? la cabeza de su pene ? en la posición adecuada, y de un golpe fortísimo me la dejó ir hasta adentro:

+ ¡Jaaavieeerrr?, aaaggghhh?, aaahhh?, Jaaavieeerrr?!. ¡Qué rico me coges, chiquito?!.

Inmediatamente después de la primera estocada vinieron muchísimas más, de manera ininterrumpida, con muchísima fuerza y velocidad, sentía que se desbarataba la cama, de los golpes enormes, que le daba Javier:

+ ¡Javiercito?, me vas a romper?, Javiercito?, chiquito?, mi lindo?!.

Y en ese preciso momento, no se si por la emoción y calentura de aquellos momentos, Javiercito, ese chico tan educado y tan respetuoso comenzó a repetirme:

= ¡puta?, puta?, puta?, puta?!.

¡Me quedé sorprendida por oír esa sarta de palabrotas?, que jamás me hubiera yo imaginado que pudieran ser proferidas por la boca de ese muchacho, que no dejaba de repetirme:

= ¡puta?, puta?, puta?, puta?!.

¡Terminé por calentarme de manera tremenda, de tan sólo escuchar sus palabras, además de sentir esa ametralladora de golpes que se impactaban en mi sexo, en mis labios externos, en mi clítoris, en mi monte de Venus, ¡en todo mi ser!.

No pude resistir mucho tiempo, los orgasmos comenzaron a amplificarse, de manera continua, uno tras otro, en repetición, y me puse a gritarle:

+ ¡Javi?, Javi?, Javi?, mi Javi?, chiquito?, mi Javi, Javi, Jaaaviii?!,

Y Javier continuaba diciéndome, sin dejar de bombearme:

= ¡puta?, puta?, puta?, puta?!.

¡No se porqué, pero me sobrecalentaba que me dijera de esa manera!, y comencé a contestarle:

+ ¡Sí?, sí Javi?, sí?, soy tu puta?, puta, puta?!.

Los empujones de verga eran demoledores, ultra rápidos, frenéticos, incontenibles, salvajes: me la sacaba casi de manera total y luego, tomando fuerza, velocidad, distancia, como se debe de tirar un penalti, me la dejaba ir hasta adentro: ¡casi la sentía en mi garganta, traspasándome todo mi vientre y mi cuerpo!. ¡Era brutal ese ataque!, hasta que:

= ¡Aaaahhh?, carajo?, ya me lastimaron tus pinches calzones?!,

me dijo enojado, gritándome y dándome un golpe en la cabeza y luego sacándome su pene, lo procedió a ensalivar, pues le estaba doliendo (yo creo).

Me incorporé y me quité de inmediato mis pantaletas; también de inmediato me volví a colocar boca arriba, con mis piernas abiertas, y nuevamente de manera inmediata le dije otra vez, muy sonriente (a pesar de ese golpe en la cabeza):

+ ¿vienes??.

Se me colocó entre mis piernas, me puso su pene en el centro de mi rajadita y de inmediato reinició el frenesí de su mete y saca?, muy rápido y fuerte, desde muy afuera hasta muy adentro; ¡me levantaba del colchón con sus golpes!. Me había levantado mis piernas hacia el techo, se las había echado a su hombro y me estaba bombeando muy fuerte, sin parar, sin detenerse, aumentando siempre la velocidad de sus embestidas hasta que?, en una de esas se zafó de mi vagina y sin saber, ninguno de los dos, que cosa pasó, al momento de entrar me lo metió por detrás, ¡por mi ano!, ¡estaba en fuera de lugar?!, y me hizo gritar desaforadamente por el dolor que causó:

+ ¡Jaaavieeerrr?!,

Le grite, presa del dolor. ¡Nunca me lo habían metido por ese lugar!, y Javiercito me lo había metido hasta adentro.

+ ¡?Estás en fuera de lugar??, por ahí no?, me duele?!, ¡me duele mucho Javier?, sácalo?, por favooor?!.

Pero a Javier le gustó tanto la estrechez de mi recto que?, sin poder contenerse comenzó a verterme su semen en el interior de mis intestinos:

= ¡Me vengo?, me vengo?, señora?, me corrooo?!,

y me retacó por completo mi cola, mi culo, mi traserito, que a partir de ese momento dejaba de ser virgen, profanado por un chiquillo de la edad de mi hijo.

= ¡Qué rica señora?, está muy rica su cola, señora?!.

Y se quedó disfrutando por un rato de la calidez y de la estrechez de mi funda trasera, perforada en un flagrante ?fuera de lugar?.

El futbol 5 en Relatos eroticos de Maduras (relatos eroticos )

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Malena y Gabriel en Relatos eroticos de Maduras

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octubre 9th, 2013 >> Relatos Eroticos

Malena y Gabriel en Relatos eroticos de Maduras (relatos eroticos )

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Malena y Gabriel en Relatos eroticos de Maduras (relatos eroticos )

Este relato es de como tuve sexo por primera vez con una mujer madura; soy de México Distrito Federal.

Todo sucedió ya hace 6 años cuando la conocí en el chat de Terra; se llamaba Malena, era una mujer mayor, al menos para mí, yo tenía en ese entonces 17 años (aunque lo que sucedió y que voy a narrar ya me pasó a los 18), ella ya contaba con 39 cuando la contacté por el chat tenía miedo que me ignorara al ser yo menor, pero por algún motivo no lo hizo y pudimos conversar, después de unos minutos pregunté por su msn, a lo cual ella aceptó en darmelo, inmediatamente la agregué y de ahí en adelante comenzariamos a conocernos más.

Diario me conectaba para poder platicar con ella, trabajaba de mesera en un salon de eventos al sur de la ciudad, cerca del metro barranca del muerto, me contaba sobre sus aventuras en el trabajo, sus compañeros, sus labores, así como también de su vida personal, era una mujer separada con dos hijos, una mujer de 21 años y un hombre de 19, no muy productivos que digamos, dos ?ninis?, ni trabajaban, ni estudiaban, no hacían nada.

Conforme nos ibamos conociendo más nos adentrabamos en temas más personales e intimos, de vez en cuando tocabamos el tema del sexo, sin que ella se adentrara mucho, sin embargo si notaba cierto interés o curiosidad, yo le conté de como fue mi primera vez a los 15 años con un prostituta y luego a los 16 años con mi novia de la preparatoria, y de mi gusto por las mujeres que usan medias y lenceria sensual.

Ella me contaba que no podía estar mucho tiempo sin tener relaciones sexuales; desde que se separó de su marido había andado con varios, pero que no era el mejor sexo que digamos.

De vez en cuando me gustaba provocarla un poco para ver su reacción, tenía unas fotos que me habia tomado un día después de volver del gimnasio, no soy un modelo, soy delgado y marcado, nada espectacular pero agradable a la vista, en fin, en esas fotos aparecia con el torso desnudo, cuando se las mostraba ella solo reía y me decia que me veia bien, agregando que me veía yo muy jovencito….

El tiempo pasaba y yo seguia coqueteandole, y ella seguia con el juego, el tema del sexo siempre salia de alguna forma, repito, sin ser de forma vulgar ni adentrarnos mucho, pero se notaba su apertura hacia ese tipo de pláticas.

Después de un tiempo, por cuestiones del destino, me reencontré con mi ex-novia de la preparatoria, algo que me hizo alejarme del msn y con ello de Malena; ya casi no me conectaba y cuando lo hacía, Malena no estaba en línea.

Una vez que sí la encontré platiqué con ella; se notaba interesada en saber de mí y por qué no me había conectado. Le conté de mi reencuentro con mi ex novia; la noté tal vez un poco celosa, no lo se, pero me preguntaba si la queria mucho, que por qué regresaba con ella si no habia sido tan buena novia y aparte ya tenía una hija, de otro, y que si pensaría en ponerle los cuernos. A todo ello respondí de mala manera y realmente no queria saber más de Malena, no me habia agradado su forma de cuestionarme.

Durante mi regreso con mi ex-novia me di cuenta de que realmente ya no la queria como antes, y se habia convertido en una mujer mentirosa y convenciera (creo realmente siempre lo fue) decidí alejarme de ella para mi bien, lamento por su hija porque sinceramente si me estaba encariñando con ella.

Me sentía molesto, enojado conmigo mismo por lo sucedido, pero al mismo tiempo me sentia libre y decidí que volvería a buscar a Malena y la haría mía, tal vez solo para demostrarme a mi mismo que podia estar con quien yo quisiera.

Regresé a mi rutina de conectarme diario al msn, sin embargo ella no aparecía hasta que una noche casi a la media noche la vi conectarse, inmediatamente le escribí y ella no tardó en responder, me preguntaba como habia estado y le comenté sobre lo que me había pasado con mi ex-novia. Recibí un ligero regaño de su parte, el cual acepté, aunque de no muy buena gana, pero también me dijo que le daba gusto que volvieramos a encontrarnos y platicar de nuevo.

No tardamos en volver a sacar el tema sexual, ella me preguntó si en otra ocasión volvería a acostarme con mi ex-novia a lo cual dije la verdad, un rotundo no, pero agregué que me gustaría mucho volver a estar con alguien y le confesé que simpre habia tenido la curiosidad de estar con alguien mayor que yo. Inmediatamente me preguntó mis motivos y solo le dije que era una fantasía que queria cumplir, que las mujeres mayores se me hacen mucho más sensuales y atractivas, y que seguro podría aprender mucho más teniendo sexo con alguna, ella solo reía con mis respuestas.

Noté como mi confesión le habia dado curiosidad, ya que en platicas posteriores ella me preguntaba si ya habia encontrado alguna madura con quien tener relaciones; le decía que aún no, pero que conocía a alguien con quien me gustaría hacerlo, claro, sin decirle que era ella a la que me quería coger.

Un día decidí decírselo directamente; me conecté y ella estaba ahí. Platicamos un poco y le dije:

= hay una mujer con la que queria acostarme, es mayor pero no se si ella quiera

+ tu pregúntale y ya?, ¿qué puede pasar??.

Lo pensé por última vez y dije:

= eres tu Malena, me gustaria estar contigo, quiero hacer el amor contigo.

Se quedó sin contestar por unos minutos, bastantes a mi parecer en esos momentos, creí que no escribiría más.

+ ¿porqué??, ¿porqué yo??, si no nos conocemos realmente.

= quiero estar contigo porque siento que nos llevamos bien, porque tienes apertura conmigo para hablar de sexo y porque siento que a ti también te gustaría.

+ pero soy muy grande para ti

= eres exactamente lo que quiero, alguien mayor, que me enseñe, que disfrute conmigo

+ ¿pero y si ya en persona no te gusto?

= ¿qué vas a hacer manana? ¿tienes trabajo? me gustaria verte

+ no, no tengo trabajo… pero no lo se

= anda, vamos a vernos y platicamos ya en persona, nos decidimos….. ¿qué dices?

+ no lo se, tengo que pensarlo….

= no pierdes nada, si no te gusto o no quieres no te preocupes, ahí dejamos el tema

+ ¿dónde nos veríamos??

= me dices que trabajas por barranca del muerto… ¿te quedaría plaza loreto?

+ si, si me queda… pero, ¿estás seguro?

= sí, quiero verte, ¿aceptas?

+ está bien?, nos vemos a las 9 de la mañana, afuera de la plaza, ¿está bien??

= esta perfecto…….. oye, ¿puedo pedirte algo??

+ ¿qué pasa??

= me gustaría que fueras vestida con una falda, medias y zapatos bonitos…

+ jajajaja, tú y tu atracción por las medias….. Está bien?, veré que tengo.

= gracias, ahí te espero, me voy a dormir ya para estar listo mañana, duerme rico.

+ ok descansa.

Esa noche me dormí totalmente excitado y pensando en lo que pasaria al siguiente día; tenía ganas de masturbarme pero no queria desperdiciar energía, por si algo sucedía con Malena.

Desperté muy temprano y tomé un rico baño, me vestí con una bonita camisa, pantalón de vestir y zapatos negros. Me puse perfume y me dispuse a salir a mi encuentro.

Llegué al lugar acordado unos 10 minutos antes; estaba un poco fresca la mañana pero era bastante agradable. Me senté en una banca fuera de la plaza a esperar. El tiempo se me hacía eterno. Pasaban ya de las 9:15 y ella no llegaba; pensé que no aparecería y tenía decidido irme en unos minutos más.

Un par de minutos después la vi acercarse: era una mujer un poco pasadita de peso, no muy alta, pero me agradaba lo que veía, y más porque en verdad iba vestida como le habia pedido. Vi sus piernas enfundadas en unas medias color natural. ¡Inmediatamente comencé a sentir excitación al ver que habia cumplido con mi pedido!.

+ ¡hola?, como estás?!

= bien gracias, pensé que ya no venías

+ perdón, es que se tardó en pasar el camión, pero bueno, ya estoy aqui.

Se notaba un poco apenada, nerviosa, ella traía una rosa en la mano.

= que bueno, me da gusto verte y por fin conocerte en persona, quieres sentarte?

+ si claro.

= ¿y esa rosa?

+ la tomé de uno de los centros de mesa del trabajo, me gustó y pues me la llevé a mi casa, quise traerla conmigo hoy.

= está bien, y que tal ¿como me ves?

+ te ves bien, ¿te vestiste así para verme?

= si, quería verme bien

+ pero estás muy chiquito?, hasta te ves más chico que mi hijo…, ¡podrías ser mi hijo!.

= ¡claro que no?!, me veo así pero no soy tan chico?, ¡acabo de cumplir mis 18?!, ¡ya soy mayor de edad?!, ¡me tienes que festejar?!.

+ ¡Ah bueno?!, pero?, de todas maneras?, ¡te ves más chiquito que mi hijo?!, hasta me das un poco de ternura.

= pero?, ¿te agrado??,

+ pues sí?, sí?, eres guapo?, eres un guapo kaliente?, ¡pero aún estas muy chiquito…, muy jovencito?!.

Durante toda esta plática ella jugaba con la rosa que traía y comenzaba a quitarle los petalos

+ bueno, que hacemos

= pues como te dije ayer, me gustaría que hicieramos el amor

+ ¡ay niño….!, ¿y si te invito a desayunar?, ¿ya desayunaste?

= ya, muchas gracias, mejor yo te invito a otro lado, tu y yo solos, ándale, ¿no te gustaría??

+ pero eres un bebé?, estás muy jovencito?, no lo se….

Me acerqué a ella e intenté besarla, no se movió pero no respondió al beso…

+ eres un bebé, ay mi niño…. ¿estas seguro?

= estoy muy seguro, anda vamos.

Malena terminó de quitar todos los petalos de su rosa, se le veía timida y más nerviosa; tiró todos los pétalos al suelo:

+ ¡está bien?, vamos?!.

Yo no cabia de alegría y excitación; creo ya se notaba en los pantalones que mi pene comenzaba a endurecer.

Abrí la puerta de mi carro para que subiera; subí y nos dirigimos a un hotel que yo conocía.

En el camino ibamos platicando de cualquier cosa. En un semaforo aproveché para acariciarle su rodilla. ¡Sentir las medias me excitó mucho!. Le pregunté si le molestaba y dijo que no, entonces, en el resto del camino seguí acariciando su rodilla y muslo, sin atreverme a adentrarme más dentro de la falda.

Llegamos al hotel (hotel castillo para los curiosos) y pedí la habitación; ella aún se mostraba timida y apenada.

Subimos las escaleras, abrí la puerta del cuarto y entramos. La abracé y me correspondió el abrazó. La besé timidamente en los labios y esta vez sí me respondió.

Al sentir su respuesta me animé más y la besé más apasionadamente. Le acariciaba sus labios con la lengua hasta que los abrió y nuestras lenguas se acariciaron un rato.

Cerré las cortinas, prendí una pequeña luz y volvimos a besarnos. Comenzó a desvestirme; comenzó por la camisa, botón por botón. Luego la camiseta, el cinturón… En ese punto me separé de ella, me quité mis zapatos y calcetines, desabroché mi pantalón y lo dejé caer: quedé en boxers, negros, ajustados, se veía mi verga dura, queriendo salir.

Ella se acercó y retiró mi bóxer: ¡quedé completamente desnudo ante ella!. Tomó mi pene y comenzó a acariciarlo. Me dijo al oído:

+ “¡mmm?, grandote?, como me gustan?!”.

Ella lo acariciaba; yo le besaba el cuello, la oreja, los labios.

Me puse a sus espaldas; le acariciaba su cuerpo por encima de la ropa, le arrimaba la verga en las nalgas, Le dije:

= ahora te toca a ti.

Metí mis dedos entre su cintura y la falda y tiré de ella. Quedó su culo al aire. Vi su calzón, de encaje, blanco, a través de las pantimedias que llevaba. ¡Eso me excitó!, me excitó mucho.

Mientras le restregaba el pene directo en el culo cubierto con las medias, le acariciaba y quitaba la blusa, le besaba la nuca. Ella solo se dejaba hacer.

Quité su blusa y su brasier. Le tomé las tetas con ambas manos: ¡eran grandes!, aunque un poco colgadas. Sus pezones eran muy grandes y ya estaban duros.

Se separó de mí, se volteó, nos besamos. La empujé a la cama y cayó de espaldas, dejando las piernas colgadas.

Verla así, tumbada en la cama, con las piernas semi abiertas, con su calzón blanco, sus medias y sus zapatos aún puestos, me puso aún más cachondo.

Me hinqué en el piso, la jalé un poco para que sus nalgas quedaran en la orilla de la cama y comencé a lamerle sus muslos por encima de las pantimedias.

Fui subiendo hasta llegar a la zona de su sexo: percibía su aroma, ¡un aroma fuerte!. Lamí todo lo que podía, ella disfrutaba, me acariciaba el cabello y me preguntó:

+ “¿no que no sabías?. Igual y hasta tú me enseñas algo el día de hoy”

Levanté la vista, la vi a los ojos y reí. Dejé su sexo para seguir subiendo. Besé su barriga, su ombligo; llegué a sus tetas, las lamí, las mamé, le mordí suavemente los pezones: ella ya gemía suavemente

+ “¡qué rico, mi bebé?, me gusta, aaayyy?, qué rico?!”

Ella solo acariciaba mi cabeza y mi espalda; mi pene se rozaba con sus piernas.

Nos besamos de nuevo; me empujó para quedara yo de espaldas. Se levantó y se retiró sus medias junto con su calzón, quedando completamente desnuda, mostrando todo su cuerpo, su intimidad, cubierta de una mata de vello negra.

Vi sus calzones blancos, tirados: ¡estaban mojados?!. No se si por la lamida anterior que le di o por su excitación tan tremenda que ya tenía; ¡seguramente por ambos!.

Ahora fue ella la que se hincó y me pidió que me acercara a la orilla de la cama. Me senté en la orilla del colchón, tomó mi pene y comenzó a mamarlo: ¡era una maestra en el arte de mamarlo!, ¡nunca había sentido tal gozo!. Se lo metía todo en la boca, sentía su saliva, su lengua, su calor. Se lo sacaba, lo lamía de arriba a abajo, de abajo a arriba, ¡me lamía los huevos?!, ¡qué ricura?!, ¡era la primera mujer que me lo hacía!.

Los lamía muy rico: se metía uno en la boca, jugaba con él, lo liberaba y tomaba el otro. Yo reía un poco, ya que me causaba cosquillas, pero eso sí?, ¡mucho placer!.

Volvía a lamer mi pene: se lo metía. ¡Así estuvo unos buenos minutos?, minutos deliciosos:

= lo mamas muy rico, Malena

+ ¿te gusta??. ¿Porqué te ríes??.

= es que?, me gusta mucho, pero?, es que?, también me dan cosquillas?, pero?, ¡no te detengas?, eres una experta?, eres una linda?!.

+ es que?, me gusta tu pene, está grande y sabe rico…, ¡todo un jovencito…!.

(Aclaro: no tengo muy grande mi miembro, lo normal, 17 cm, pero a ella le parecía muy grande, o al menos eso me decía para mi ego)

= ¿quieres que te la meta??.

+ ¡sí?, ya?, ya quiero ver cómo se siente?!.

Malena dejo de mamarla, se levantó y me empujó para que quedara recostado de nuevo; yo seguia en la orilla, con las piernas colgando. Se montó en mí y ya iba a meterse mi verga cuando la detuve:

= ¡no?, espera?, sin condón no (muy precavido yo)!. ¿Me pasas uno??, están en la bolsa de mi pantalón.

Malena se levantó, tomó la caja y me la dio; saqué un condón y me lo puse.

+ ¡ahora sí, mi bebé?!.

Se volvió a montar en mí, de rodillas. Cada una de sus piernas a cada lado mio, ¡bien abierta!. Yo veía sus pelos íntimos, sus tetas colgando.

Agarró mi pene, se levantó un poco y lo dirigió a su entrada: ¡oh Dios?, quéeee maravilla?!. Se dejó caer lentamente hasta llegar al fondo: ¡sentía su calor?, sus jugos mojando mi pelvis!. Comenzó a moverse, de arriba a abajo, de abajo arriba, muy lentamente, sintiendo la penetración. ¡Yo también la sentía toda!. No apretaba mucho, ¡pero se sentía rete rica!.

Poco a poco aceleraba el sube y baja, sus tetas se bamboleaban, yo las acariciaba, se las apretaba; le apretaba sus nalgas, le daba nalgadas, ¡sentía sus pelos rozarme!. Ella se movia a la velocidad adecuada, ni muy lento, ni muy rápido; ¡ambos gozábamos!, y sus jugos no dejaban de humedecer su cuevita.

Era tanto el movimiento, que al estar en la orilla el colchón comenzó a moverse, a salirse de la base; yo, con un pie, me recargué en una de las paredes para detenernos y no caer. Seguíamos cogiendo, pese a ello. Subía y bajaba, se movia en círculos. El cuarto olía a mujer, ¡olía a sexo!.

Así seguimos hasta que vimos que no tardariamos en caernos. Nos detuvimos, muertos de risa; nos levantamos y acomodamos el colchón, nos dimos un beso en la boca y regresamos de nuevo a la cama.

La tiré en la cama, igualmente, sus nalgas en la orilla, yo de pié. Tomé sus piernas, las abrí y las cargué con mis brazos. Apunté mi verga a su vagina y de nuevo comenzamos a coger: ¡se la sacaba toda y se la volvía a clavar!. Ella gemía más duro, no gritaba, pero sí era más fuerte que antes.

Tuvo un orgasmo: lo supe porque sentí cómo se mojaba más todo. Sentí como mis piernas escurrian sus líquidos y?, ¡sus gemidos y respiración eran más que notorios!.

Seguí metiéndole la polla, ¡duro?!, ¡cada vez más duro!. Se escuchaban los chirridos de la cama, desbaratándose; se escuchaban los gemidos de ambos y sus nalgas chocando con mis muslos: ¡era puro sexo?!, no hacíamos el amor?, ¡estábamos cogiendo!: un jovencito hambriento de mujer madura, y una madura con mucho tiempo sin coger, sin sentir una verga adentro: ¡ahora la tenía?, la tenía muy adentro?, y era la de un jovencito?!.

Tras otro orgasmo más, ya se le notaba cansada:

+ mi bebé?, déjame descansar un rato, pequeño?, aaayyy?, ¿no te has cansado??.

= ¿tan pronto te cansaste Malenita??

+ es que?, tú resistes mucho?, ¡mi esposo y mis parejas nunca me duran tanto!.

Bajé la velocidad de las embestidas hasta quedar quieto dentro de ella; me dejé caer sobre su cuerpo. Su respiración seguia agitada. Le saqué la verga y me acosté a su lado, le mamé y acaricié un poco las tetas, la besé y le dije:

= “¿quieres comértela otra vez??”

Ella no dijo nada, solo se arrodilló entre mis piernas, sobre la cama; me quitó el condón y empezó a mamar, de la misma forma tan deliciosa que antes: mamaba el pene, los huevos, me lamía toda la zona. ¡Era todo un placer!.

Tras unos buenos minutos de deliciosa mamada sentí mi eyaculación venir y:

= ¡aaayyy?, qué rico lo haces?, sigue mamando?!.

+ ¡estás muy rico, mi bebé?!.

Mientras hablaba, Malena me masturbaba, para que siguiera gozando.

= ¡así Malenita?, así?, uuuyyy?, me vengo?, ya?, me vengo?!.

+ ¡pues ya vente mi niño?, ya vente?, déjalo salir?!.

Malena no alcanzó a metersela de nuevo a la boca; justo se estaba agachando cuando solté mis chorros de semen, que cayeron en su cara y su cabello.

+ ¿te gustó, mi bebito??

= ¡sí?, mucho?, eres una experta mamando?!, perdón por mancharte.

+ ¡no te preocupes?, ahorita me limpio!.

Malena se levantó y fue al baño por papel para limpiarse.

+ ¡la próxima vez me dejas probarlos?!.

= ¡claro que sí?, te los voy a dar en la boca!.

Nos recostamos y nos quedamos dormidos. Al despertar ya era tiempo de dejar la habitación. Nos vestimos; le pedí que me regalara sus medias para tener su recuerdo. Me las entregó.

Antes de que terminara de vestirse le pedí que si se las podía pasar por su sexo; se rió un poco pero lo hizo rápidamente, se las pasó de una manera maliciosa y cachonda y me las entregó. Las olí y las guardé.

Pasé a dejarla donde la había visto esa mañana; quedamos en vernos en el msn para seguir platicando y tal vez repetir lo de ese día.

Malena y Gabriel en Relatos eroticos de Maduras (relatos eroticos )

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Renta en Relatos eroticos de Infidelidad

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febrero 10th, 2014 >> Relatos Eroticos

Renta en Relatos eroticos de Infidelidad (relatos eroticos )

» Relato Erotico: Renta en Relatos eroticos de Infidelidad

Renta en Relatos eroticos de Infidelidad (relatos eroticos )

Gracias a todos por su apoyo, aclaro que estos relatos son pura fantasías y lo voy escribiendo como me salen por eso les pido disculpas por todo lo malo, espero que lo disfrute.

Habían pasado ya 15 días desde el encuentro que tuve con nuestro casero, encuentro que aparte de vulgar y asqueroso me gusto, ya que aquel hombre me había tratado como jamás me habían tratado. En esos días me la pasaba masturbándome día y noche, hacia el amor con mi marido contándole detalles de aquel encuentro ya que le encantaba? fueron pasando los días y yo no podía sacar de mi mente pene del Sr. Pérez, tenia que hacer algo para volver a disfrutarlo y no podía esperar el próximo pago la renta y muchos menos sin saber si mi marido le tendría el dinero.

Lo que les cuento paso un día lunes, cuando mi esposo se había ido a trabajar y yo me encontraba demasiado caliente, eran como a las 7 de la mañana y apenas se fue puse en marcha un plan para traer a el Sr. Pérez a la cama. Me fui al baño y tome la manguera de la ducha de mano que tenemos al lado de la poceta (la que uso solo yo para lavarme mis partes intimas) y la jale para romperla pero como no podía romperla busque en la cocina un cuchillo y el mazo de la carne y con eso lo rompí, estaba terriblemente excitada, regrese al cuarto y sacándome las pantaletas me acosté en la cama no sin antes buscar mi consolador que guardaba en la mesa de noche, me masturbe pensando en mi única fantasía, el tener el pene del casero de nuevo, me metí el consolador mientras me frotaba el clítoris desesperadamente, me daba rabia que mi consolador estaba dañado y sin baterias. En eso detuve la masturbación y sin sacarme el consolador de la vagina tome el teléfono y llame al Sr. Pérez, cuando estaba repicando vacile en trancar y olvidarme de todo, pero mas pudo el morbo y la puta que llevo dentro, me contesto:

- Alo

- Alo… Sr. Pérez? – pregunto nerviosa

- Si, quien habla? – me pregunta sin reconocerme la vos

- Hola como esta, le habla Alejandra, la esposa de Carlos, sus inquilinos, me recuerda? – le digo

- Como no recordarla ricura – me molesta cuando me dice así pero me excita – si no dejamos de pensar en usted ? agrega

- ¿Quienes Sr. Pérez? – le pregunto extrañada

- Mi guevo y yo ricura, a ninguna hora dejamos de pensar en ti, nos divertimos mucho con la prenda intima que nos dejaste, por cierto ya la tenemos mas sucia de lo que estaba…

Aquel comentario por mas que vulgar que fue me excito muchísimo e hizo que me empezara a masturbar mientras hablaba con aquel hombre:

- Hay Sr. Pérez usted y sus cosas?

- Pero bueno, a que se debe tan sorpresiva llamada, aun falta para pago de la renta jajajaja – se ríe irónicamente el hombre aquel

- Lo llamaba para saber si podía hacerme un favor Sr. Pérez… – le digo decidida

- Dígame para que soy bueno bella dama, pida por esa deliciosa boquita – me dice incomodándome pero sin no dejarme de gustar

- Tengo un problema en el baño y me preguntaba si usted podría venir a ver si me lo puede solucionar – le suelto avergonzada

- Jajaja tiene problema con su cañería jajaja – me dice mientras reía

- En serio, puede venir a revisar, por favor – le digo con la mejor voz de putilla

- ¿Y tu marido? – me pregunta

- No esta, esta en su trabajo – le contesto

- ¿Esta sola?

- Si, solita… ¿Va a venir? – le pregunto

- Con gusto ricura, ya estoy saliendo para allá – me dice emocionado

- Dale, te espero

Mientras estuve hablando con el me masturbaba silenciosamente, me imaginaba el miembro de aquel hombre entre mis piernas, me metía el consolador y me corrí como una puta, el corazón se me salía, estaba loca por hacer aquello y mas aun a escondida de mi esposo, pero quería ver, tocar, mamar el guevo del Sr. Pérez, estaba nerviosa así que me metí al baño y me bañe concienzudamente sobre todo en mis partes intima y cuando lo hacia me di cuenta que tenia la cuca súper peluda, como a mi esposo le gusta así no me había dado la tarea de rasurarme, es mas las piernas y las axilas ya necesitaba mantenimiento pero la verdad ya no había tiempo de hacerlo, salí de baño y me puse unas pantaletas blancas tangas, de esas que tapan media nalgas y que se me metían entre las, me puse un sostén de una talla menos que tenia guardado desde hace tiempo y que no lo había botado, como era viejito las elásticas estaban vencida y la verdad no iba a “sostener” mucho, sabia que con el mas mínimo movimiento se me iba a salir una teta jajajaja… y para tapar aquellas “para nada” intimas prenda me puse una camisa blanca de mi marido que medio transparentaba y marcaba generosamente mi humanidad. Estaba muy nerviosa pero ansiosa de que llegara aquel hombre. Sonó el timbre y suspirando le abrí la puerta, al entrar me ve sorprendido y me dice sonriendo:

- Buenos días ricura

- Buenos días Sr. Pérez, pase adelante – le contesto abriéndole paso

Yo definitivamente estaba loca, como era posible que una chica como yo se ligara con un tipo como ese, vestía mal, olía mal, y me veía con una cara de morboso, era baboso pero solo pensar en lo que tenia entre las piernas hacia que mojara las pantaletas, apenas entro le dije nerviosa:

- Como esta Sr. Pérez, como le va, gracias por venir…

- Dime ricura, para que le soy útil? – me dice sonriendo mientras me desnudaba con la mirada

- Tengo un problema en el baño y me gustaría que lo viera y si es posible me lo arreglara ? le digo

- Vamos a ver ricura – me dice

- ¿Quiere un cafecito? – le ofrezco

- Por favor…

- Ya se lo traigo – le digo caminando a la cocina

Sentí que se vino detrás de mi a la cocina, abrí la despensa en donde están las taza y como estaban muy alta me puse de puntilla haciendo que se me subiera la camisa y dejara a su vista el comienzo de mis nalgas y por supuesto mi pantaletica metida entre las misma, el hombre tosió y me pregunta:

- ¿Estas sola?

- Si Sr. Pérez, estoy solita, mi esposo esta en su trabajo? – le digo con picardía

- Ya le dije que me llamara Ramón…

Yo siento que se pone detrás abrazándome maraqueandome y besándome el cuello, yo lo empuje con mi trasero y sirviendo el café le digo haciéndome la estrecha:

- Quédese quieto y vamos a lo que vino… a qui esta su café…

- Gracias ricura – me dice apartándose mientras agarraba la tasita

Salí de la cocina hacia mi cuarto mientras le decía nerviosa:

- Venga por aquí Sr. Pérez para enseñarle el problema…

- Y dale… dígame Ramón, me llamo Ramón – me dice el hombre

- Disculpe, pero me es difícil tutearlo – le digo mientras caminaba

- Estamos en confianza Alejandra, dígame como usted quiera – me dice el muy baboso

- Esta bien Ramón jeje – le contesto con una picara sonrisa

Cuando pasábamos frente a mi cama el hombre me dice sorprendido:

- Uhiiiii pero miren los juguetes de la señora!!!!

Me volteo y se me caía la cara de vergüenza, había dejado el consolador en la cama y este lo había agarrado y lo examinaba:

- Golosa la niña, le gustan grandes no joda – lo huele y agrega – y lo estaba usando, huele rico, huele a hembra caliente jajajaja – agrega riendo

- Que pena, déme aca, devuélvamelo – le decía tratándoselo de quitar

El hombre me empujaba con un brazo y lo alejaba de mi mientras reía y lo lamía, yo saltando trataba de agarrarlo sin lograrlo, aquel forcejeo hizo que se me saliera una teta, mientras seguía saltando y forcejeando me la metía en la copa del sostén para que la muy traviesa se volviera a salir del sostén, todo esto para que el viera y se excitara mas, la deje afuera y deje de brincar cuando me decía:

- Esta dañado, le falta la tapita y las pilas, esto no sirve…

- Si lo acabe, por ahí esta la tapa, se desarmo todo – le digo sin vergüenza alguna

- Debería de botarlo y usar este – me dice mientras se lo pasa por el bulto

- Ahhhh déme aca viejo baboso… – le digo arrancándoselo de la mano

- Jajajaja y tu, eres la propia puta… pero mira, yo te lo puedo arreglar – me dice sonriendo

- ¡En serio! – le digo sorprendida

- En serio, déjelo por ahí y lo acomodamos después – me dice

- Ok, se lo agradezco, pero vamos a lo que vino

Entramos en el baño y le muestro la manguera y riendo me dice otra vez sorprendido:

- Jajajaja es el “lava-cuca” lo que se le daño, jajajaja… ¿Y como lo rompiste mujer? – me dice

- No se como se rompió, esta mañana lo encontré así – le digo sonriendo – ¿Tiene arreglo? – le pregunto como si no supiera que tiene arreglo

- Claro que tiene arreglo mujer, se le compra una manguera nueva y resuelto el problema – me dice

- ¿Me lo puede arreglar? – pregunta tonta, ya lo tenia donde quería

- Claro putica, claro que se lo puedo arreglar… me dice sonriendo

- ¿Cuanto me va a cobrar? – le pregunto poniendo mi mejor cara de puta

- Usted sabe como me va a pagar – me dice el muy morboso

- ¿Como? – le digo recostándome de la puerta y con una voz sensual

Se me acerca y plantándome un beso en la boca me dice:

- Me afloja las nalgas y le reparo eso y su “cosita” que tiene en el cuarto y probamos todo junto… ¿le parece? – me dice

- Dale – le digo empujándolo para que no me volviera a besar – pero primero trabaje – agrego apartándome

- Ok, déjeme comprar los materiales y vuelvo ricura – me dice el nombre

- Ok lo espero

Salio a comprar dejándome mas excitada de lo que estaba, me sentía como una fulana, una mujerzuela, una puta barata por hacer aquello pero me gustaba, nunca me había sentido así, tan deseada y de que forma, me iba masturbar pero pensé mejor en llamar a mi esposo para asegurarme que estaba en su trabajo y así lo hice, estaba hablando con el, diciéndole lo mucho que lo amaba y extrañaba, que era mi amor y todas esas cosas cursis cuando suena el timbre, le dije apurada que estaban tocando a la puerta y que lo llamaba después y nos despedimos con un beso, tranque el teléfono y corrí a abrirle al Sr. Pérez, que entro diciéndome:

- Aquí traigo todo ricura…

Pone las bolsas sobre la mesa y saca la manguera para la duchita y unas baterías y le pregunto curiosa?

- ¿Y estas baterías?

- Para tu juguete mujer, quiero ver como lo usas – me dice el muy baboso

- Chévere, pero primero lo tiene que reparar – le digo

- Tranquila que eso lo arreglo, si no… usas el mió – me dice agarrándose el bulto

No le dije nada, me hice la loca, saque de otra bolsa que trajo una caja de condones, de la misma marcas que los anteriores y de sabores, no dije nada, solo sonreí al verlos y hasta se me aguaron mas las pantaletas, el me miro y me dice:

- Voy cambiar esto, me compañas? – me dice mostrándome la manguera

- Si ya voy…

Caminamos al baño y el se puso a reparar la duchita, me pidió varias herramientas que las tome de la caja de mi marido. Me recosté en la puerta a esperar, el me veía y yo lo veía, no nos decíamos nada hasta que decidí avanzar un poco mas y le dije cruzando las piernas mientras me retorcía:

- Tengo ganas de hacer pipi

- Venga señora, haga pipi, si quiere la ayudo? – me dice levantándose dejando las herramientas en el piso

- Jajajaja y como me va ayudar.., ¿Va hacer pipi por mi ?- le digo graciosamente

- No, pero si quieres la ayudo a bajarle las pantaleticas – me dice

- Noooo, que es, no sea tan loco, siga trabajando y no mire – le digo ingenuamente

Me puse de espalda a la poseta, me baje las pantaletas y me subí la camisa para sentarme a orinar, el hombre no aparto un segundo su vista de mi trasero, yo estaba definitivamente loca al estar haciendo aquello, el hombre sin levantarse se pone frente a mi abriéndome las piernas para ver como orinaba, yo dándole un manotazo a su mano que la tenia en mi rodilla le decía:

- Quédese quieto, déjeme hacer pipi, trabaje es lo que tiene que hacer…

- Uhmmm ricura abra las piernas, déjeme ver, no me quite ese privilegio – me dice el hombre metiéndome mano

Hice pipi bajo la mirada del hombre que seguía tratando de meterme mano y yo negándome, entre aquel forcejeo me dice:

- Tiene la cuca peluda, si quiere se la rasuro también, soy muy bueno afeitando – me dice el muy baboso

- ¿En serio? – le pregunto haciéndome la pendeja

- En serio ricura, te dejo esa cuquita peloncita y te rasuro las piernas, las axilas, me convierto en tu peluquero intimo – me dice con las manos entre mis piernas

El hombre me veía esperando mi decisión, jugaba enredando mis pelitos de la cuca excitándome mas de lo que estaba, me levante de la poseta para tratar de controlarme y tomando papel higiénico le digo:

- Esta bien, pero trabaje, termine con eso y vemos…

- ¿Te seco? – me dice mientras se levanta viendo como agarraba papel

- No, yo puedo sola, gracias – le digo de mala manera

Me seque y me subí las pantaletas para salir del baño, estaba muy excitada y desesperadita, quería tener sexo con ese hombre pero debía aguantarme, aunque no podía creer lo que estaba haciendo me tenia que controlar, tenia que hacerme un poco la estrecha, me estaba volviendo loca ese hombre, fui a la cocina a tomar agua a ver si me tranquilizaba, regrese al baño y el ya terminaba de cambiar la manguera, sonriendo me dice:

- Ya estamos listo por aquí bella señora…

- Que bien, que rápido… ¿para todo es así de rápido? – le digo picadamente

- No, para otras cosas no soy tan rápido ricura – me dice sonriendo

- ¿Quedo bien?

- Porque no se la lava, échese una lavadita y lo prueba – me propone el muy morboso sonriendo

Ya era demasiado, el morbo era terrible pero debía probar si quedo bien así que pasando por al lado de el me coloco a espalda de la poseta otra vez y por segunda vez me bajaba las pantaletas delante de aquel hombre, me senté para tomar la duchita y me lave la cuca delante del mientras le decía:

- Uhmmm quedo bien…

El hombre tomando el jabón me lo da diciéndome con una sonrisa:

- Tome, jabónesela

- Gracias – le digo coquetamente agarrando el jabón

Mientras me la jabonaba veo que se le marcaba tremendo bulto y se lo agarraba descaradamente mientras me veía:

- ¿Estas excitado?

- Coño, tengo el guevo paradísimo – me contesta chirreando los dientes

- Sácatelo para ver – le digo

Me termine de jabonar y veía como se bajaba el cierre y sacaba por aquella bragueta su inmenso miembro erecto, no se si eran vainas mías o el deseo de ver aquello pero se le veía mas grande que la ultima vez, se pajeaba mientras veía como yo me terminaba de lavar. Puse en su lugar la ducha y sin pararme de la poceta le dije:

- Pásame la toalla…

El hombre dejándose de masturbar me alcanza la toalla y secándome las manos le digo mientras le veía el objeto de mis deseos:

- Acércate…

No lo había terminado de decir cuando ya lo tenia parado frente a mi, con su verga frente a mi cara, se lo agarre y comprobé que lo tenia duro como una roca y calientísimo, le desabroche el cinturón y los pantalones para bajárselos con todo y el interior, le agarre las bolas y se las acaricie hasta que comencé a pajearlo y mientras lo hacia le miraba a la cara y me dice:

- Bésamelo

Me lo acerque a la cara y antes de “besárselo” me lo pase por la nariz para aspirar ese olor a macho que tanto me encanta, que me vuelve loca… me encantaba ese miembro viril, su dureza, lo caliente, lo largo, lo grande, me tenia loca ese aparato. Me lo quito de la mano y agarrándome por la cabeza con su mano izquierda comienza a pasármelo por lo labios diciéndome:

- Mamame el guevo puta que no aguanto….

Lo obedecí y abrí la boca para que ese hombre me lo metiera hasta la garganta, que rico lo tenia, en su recorrido hacia mi garganta mi lengua lo saboreo y lo ensalivo dejando ese agradable sabor salado que tanto me gusto de la ultima vez que se lo mame, comencé a mamarlo de una manera salvaje, desesperada mientras que con una mano me masturbaba, no podía creer lo que estaba haciendo, el berreaba como un toro y movía mi cabeza con ambas mano para que le hiciera la paja a su antojo, prácticamente me estaba cogiendo por la boca y la verdad que no aguante mucho, me vine mientras se lo estaba mamando y fue cuando entre en razón y antes que eyaculara me lo saque de la boca y le dije:

- Ya no mas… aun queda trabajo…

- Noooo mujer, no me dejes así – me dice agarrándose el miembro mientras lo sacudía

Aun sentada en la poceta me quite las pantaletas y levantándome le pregunto muy cerquita:

- ¿No me vas rasurar la cuca?

- Uhiiiii por supuesto ricura – me dice sonriendo

- Vamos pues…

Salimos del baño y apenas lo hicimos yo me quite la franela quedando en sostén, tenia una teta fuera de la copa, trate de arreglarlo pero desistí poniéndome de espalda a el y diciéndole:

- Desabróchame el sostén…

El hombre lo hizo y deje caer los mismo al piso, me voltie y a el se le salieron los ojos al verme las tetas, le dije:

- Ponte cómodo, quítate la camisa y los pantalones mientras yo busco la afeitadora…

Abrí una gaveta de la peinadora y saque una afeitadora de esas doble hojilla para mujer pero al hacerlo el miro que había una navaja de peluquero y me dice:

- Con esa es mejor…

- ¿La sabes usar? – le pregunto

- Por supuesto ricura – me dice muy seguro

- Eso espero, no me vayas a destrozar la cuca jajajaja – le dije riendo

Le di la navaja y busque una toalla para ponerla en la cama y no llenarla de pelos, la puse y me acosté cómodamente abriendo las piernas, me comencé a tocar de nuevo mientras el me preguntaba en donde tenía espuma de afeitar y le dije donde estaba la de mi marido, se acercó a mi y puso manos a la obra jajaja… era un trabajo sucio pero alguien tiene que hacerlo o no jajaja, me abrí más de pierna y no podía creer que estaba patas abierta delante de aquel hombre ofreciéndole el “tesorito” de mi esposo, con cuidado se puso a rasurarme y la verdad sabia usar aquella navaja, fue muy delicado y aquella manipulación me volvió al excitar, el hombre aparte de resurarme muy bien aprovechaba de tocarme descaradamente la cuca, había momentos en que sentía que me metía el dedo en la cuca, cuando terminó de rasurar me abrió un poco las nalga y viendo el otro “tesorito” de mi marido me dice sonriente mientras lo tocaba con su dedo:

- Tienes el culto paludito … ¿Te lo afeito también?

Y poniendo mi mejor cara de puta afirmó con mi cabeza, este sonriendo y haciendo espacio me dice:

- Ponte en 4 para afeitarte esos odiosos pelitos …

Me volteo para ponerme en cuatro patas cómo me pidió dejando a su vista y ahora que a su merced mi agujero intimo, yo estaba terriblemente excitada, quería que ese hombre me penetrará de una buena vez, me comencé a dar dedito mientras el me rasuraba los supuestos pelos del culo, como me estaba masturbando me movía mucho así que el hombre dándome una buena nalgada me dice:

- Quédate quieta puta que te voy al cortar…

- !Cuidado con mi culito ! – le exclamó mientras me dejo de masturbar

- Entonces quédate quieta, no te desesperes, ya te voy al dar lo tuyo… no lo muevas que ya termino – me dice el muy baboso

Me quede quieta y siento como el me rasura el ojetes, al rato tomando una toalla pequeña que había sacado para el trabajo íntimo me limpia mis parte diciéndome desesperadamente:

- Coño mira como me tienes – mostrándome la tremenda erección – si no te cojo te mato – agrega mientras se ponía detrás de mi pegándome en las nalgas con el guevo

- No, prefiero que me cojas… pero primero mamame la cuca papito… – le digo al hombre que no dejaba de darme nalga das con el guevo

- Con gusto ricura…

Me acosté rápidamente y le volví abrir las piernas al Sr. Pérez que tomando nuevamente la toalla me limpia muy bien la cuca para “comérsela”, yo le veía el tremendo “cipoton” que tenia entre las piernas, después que terminó de limpiarme se acuesta boca abajo metiendo su cara entre mis piernas mientras me agarraba las piernas… guaooo que buena mamada me daba aquel hombre, sentía su áspera y pegajosa lengua lamer mi clítoris mientras me lo chupaba y lo mordía. En eso que estoy inmersa en un profundo placer suena mi celular, le agarre la cabeza al Sr. Pérez para que no dejará de mamame la cuca mientras alcanzaba mi teléfono que estaba en la mesa de noche, vi quien llamaba y le digo al hombre que me comía la cuca antes de contestar la llamada:

- Coño, es mi marido… no hables – le digo al hombre

Me medio senté para contestar y al hacerlo el hombre dejo de mamar:

- Alo – le contesto

- Hola mi amor – me contesta

- Hola cariño

- ¿Que haces mi amor? – me pregunta

- Acostadita papi, ando con ganitas – le digo mimosa

- ¿Estas caliente? ¿Te estas masturbando?

- Si papi, que bueno que me llamas… ¿Me vas a decir cosas ricas? – le digo excitada picándole el ojo al Sr. Pérez que se masturbaba mientras me veía la cuca

- ¿Que quieres que te diga? ¿Como quieres que te trate? – me pregunta

- Se groserito con tu mujer, trátame como una puta papi…

- Dime algo putita… ¿Te gustaría que estuviera contigo el Sr. Pérez? – me pregunta el muy cabroncito

- Hay si papi, me encantaría – le digo mientras me ponía de nuevo cómoda abriendo las piernas

Le hice seña al Sr. Pérez para que saliera del letargo que se encontraba para que me mamara la cuca mientras tenia sexo telefónico con mi marido, aquel hombre se volvió a meter entre mis piernas y comenzó a mamarme la cuca deliciosamente mientras mi esposo me preguntaba:

- ¿Tanto te gusto ese guevo?

- Me encanto papi, tu sabes que si – le digo excitada

- ¿Te gusta mas que el mió putita? – me pregunta

- Si… bueno, el tuyo me gusta, pero el guevo del Sr. Pérez me encanta…

- ¿Lo tiene mas grande que el mió? – me pregunta el muy cabroncito

- Si papi, tu tiene que verlo, ese hombre tiene el guevo grandísimo, grueso y se le pone durísimo – le digo mientras le pico el ojo mientras seguía mamándome la cuca

- Tu si eres puta mami – me dice

Mientras mi marido me hablaba el Sr. Pérez me deja de mamar la cuca y toma mi dañado consolador para metérmelo, no pude dejar de emitir un quejido al sentirme penetrada bruscamente por mi consolador, mi marido me pregunta:

- ¿Que paso mami?

- Que rico papi, me metí el consolador…

El Sr. Pérez se dedico a reparar mi consolador adentro de mi, me parecía excitante y muy morboso, le coloco las pilas y ajusto la tapa que era la que estaba dañada y cuando la puso hizo que se encendiera violentamente, casi grite al sentir la vibración en mi atormentada vagina, estaba al borde del orgasmos, le dije a mi marido que fuera grosero para masturbarme a gusto:

- Que rico papi

- ¿Te gustaría revolcarte con el Sr. Pérez otra vez? – me pregunta en el medio de la cantidad de obscenidades que me decía

- Si papi, quiero, quiero, quiero…

- Pero ese hombre es muy feo mami – me dice el miy cabron

- Jajaja feo pero bello por donde mea – le digo riendo mientras le picaba el ojo al protagonista de la fantasía

- Jajaja puta mami, eres una puta – me dice

- ¿Pero me vas a dejar que lo meta en nuestra cama otra vez? – le pregunto excitada

- No se mami, fue excitante que lo hiciera mi amor y me gusto pero no se si dejarte que lo hagas de nuevo, eres mi mujer – me dice

- ¿Ya tienes el dinero de la renta? – le pregunto mientras le sonreía al Sr. Pérez que no dejaba de hacerse la paja mientras me veía

- Olvídalo puta, olvídalo… ya tengo el dinero – me dice

Empezó de nuevo aa excitarme diciéndome groserías mientras el Sr. Pérez se divertía viendo como me masturbaba cuando mi esposo apurado me dice:

- Mami te dejo, me están llamando, yo te llamo ahora…

- Nooo papi, no me dejes así, ya casi me vengo – le digo haciéndome la urgida

- No puedo mami, te doy permiso para que tengas sexo telefónico, búscate un hombre por el Chat y lo haces rico – me dice apurado

- Será, voy a ver si me tomo un vaso de leche – picándole el ojo al Sr. Pérez – y me quedo tranquila – agrego sonriendo

- Como quieras mi amor, si lo haces por teléfono me cuentas, déjame como un cabron – me dice el muy cabron

- Ok mi amor, si lo hago ten por seguro que te voy a dejar como el propio cabron, eso te lo aseguro mi amor – le digo aun sonriendo

- Rico, ahora si te dejo…

- Chao cabroncito, te quiero mucho -le digo

- Yo también he quiero mucho

Tranque la llamada y digo mirando el celular:

- Pobre… si supiera el tipo de leche que voy a tomar…

- ¿Vas a beber mi leche? – me pregunta el hombre como si no supiera

- Por supuesto… ¿Me la vas a dar?

- Claro puta – me dice emocionado

Sacándome el consolador de la cuca le digo excitada:

- Cojeme por favor, quiero sentir eso dentro de mi – le digo agarrándole el guevo

- Ponte que te lo voy a meter – me dice excitado haciéndose la paja

Cuando se estaba poniendo encima de mi para metérmelo le pregunto alarmada:

- ¿No te vas a poner un condón?

- No ricura… tranquila que te la voy a dar en la boquita – me dice el muy sádico

Yo pongo cara de incrédula mirándolo mientras se lo agarraba para que no me lo metiera, lo tenia grandísimo y durísimo y la verdad que lo quería sentir así dentro de mi, que me cojiera “al pelo” así que le pregunto:

- ¿Seguro que no vas acabar dentro de mi?

- Seguro puta… si no cual es el peo?… te pongo un muchacho y el cabron de tu marido lo cría jajajaja – me dice el muy baboso

- Estupido – le digo haciéndome la molesta – métemelo, pero ten cuidado – le digo soltando su pene

El Sr. Pérez riendo sentado en sus talones frente a mi me atrae hacia el agarrándome por las piernas y poniéndolas sobre sus hombros (me iba a coger como me gusta) y ensalivándose la cabeza del guevo lo frota en mi atormentada cuca y de un solo golpe de cadera me lo mete hasta el fondo haciéndome que me doliera y se lo reclamara:

- Uffffff hijo’e puta no tan duro…

- Jajajaja eso me dijiste la ultima vez y veo que te gusta – me dice riendo mientras me daba

- Cállate y cojéeme rico – le digo jadeando

El Sr. Pérez agarrándome por los tobillos me abre la pierna subiéndolas y comienza a embestirme brutalmente, me encantaba como me cojia ese hombre y se veía que lo disfrutaba ya que sudaba, me besaba y lamía las piernas y hasta me chupo los dedos de los pies mientras me daba duro, soy una mujer multiorgasmica (eso si es real jajaja) y no se cuantas veces me vine, era delicioso, me gustaba el morbo de aquella mañana y con aquel hombre, en esos me dice jadeando con los ojos cerrados y sin soltar mis pies:

- Me vengo puta, me vengo…

- ¡Cuidado!… afuera, échamelo afuera – le digo angustiada empujándolo

- Tranquila que voy eyacular en tu boca puta… prepárate que me vengo ? agrega

Me dio enérgicamente un rato mas hasta que me lo saco y se levanto parándose en la cama sobre mi, arqueo las piernas para apuntar a mi cara con su verga y meneándosela me dice jadeando:

- Abre la boca puta que voy a eyacular…. toma lo tuyo… ahggggg….

Arqueo mas sus piernas para apuntar bien hacia mi boca pero fue inútil, vi como salio el enorme chorro de semen que fue a parar de lleno a mi ojo derecho dejándome ciega de ese ojo, rectifico el curso de la rociada y los otros 5 lechazos fueron a parar directamente en mi boca, la cerré y me la trague, fue abundante y caliente y con ese sabor fuerte que me raspaba al bajar por mi garganta, el restregó su glande por mis labios mientras me decía:

- Que rico puta, anda… límpiame el guevo..

Me puso la cabeza de su huevo en la boca y yo me encargue de chupar para extraer las ultimas gotas de leche que le salía para después chuparle el huevo para dejárselo como el quería… bien limpio, cuando estaba en pleno proceso de higiene bucal suena de nuevo mi celular, me lo saque de la boca y vi (con un ojo ya que el otro estaba apagado por la leche) que era mi marido, empuje al hombre para sacármelo de encima y conteste:

- Alo

- Hola mi vida, que hacías? – me pregunta el pobre

- Hola mi amor, me acaba de terminar la leche – le digo mimosa mientras el Sr. Pérez se acuesta a mi lado y comienza a limpiarme el ojo

- ¿Te masturbaste? – me pregunta

- No amor, ya se me fueron las ganas – le digo mientras recibía la leche que me arrimaba el Sr. Pérez a la boca con su dedo

- Lastima mi amor, ya me desocupe – me dice mi maridito

- Te llamo mas tarde mi amor, voy a ver si me pongo a limpiar – le digo

- Dale pues, me llamas, te quiero mucho…

- Yo también te amo, chao

Tranque la llamada y riéndome le digo al Sr. Pérez que me veía sonriendo mientras seguía tocándome la cara:

- Pobre…

- Jajaja si eres puta mujer – me dice riendo

- Es hora que se vaya – le digo decidida levantándome

- Espera mujer, espera… vamos a echar otro… mira, se me está parando el guevo otra vez – me dice el muy vulgar

- No, ya esta bueno, tengo que limpiar, mejor se va – le digo ya un poco mas seria

El hombre resignado se viste mientras yo me ponía las pantaletas y una bata de baño, lo acompañe a la puerta y lo despedí, cerré la puerta para regresar a la cama y como no había acabado me masturbe pensando en el recién encuentro y en lo asqueroso de aquel hombre, me estaba pasando de puta pero necesitaba de aquello y me estaba preocupando.

Besos

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POST Nº 1305

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