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Super fin de semana cojiendo (0 puntos)

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noviembre 11th, 2013 >> Argentinas, Porno

Bien, fin de semana salimos le pedi se pusiera guapisima y se paso se veia divina y sin tanga ni sujetador… andaba al aire, le toque su panochita subiendo al carro y estaba super mojada, rebosante de jugo y eso que aun no empezabamos… miren y comenten

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Problemas con mi hijo en Relatos eroticos de Amor filial

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abril 21st, 2014 >> Relatos Eroticos

Problemas con mi hijo en Relatos eroticos de Amor filial (relatos eroticos )

» Relato Erotico: Problemas con mi hijo en Relatos eroticos de Amor filial

Problemas con mi hijo en Relatos eroticos de Amor filial (relatos eroticos )

Decidí visitar a Claudia, mi mejor amiga, para que me aconsejara y me ayudara a resolver un inconveniente que me estaba quitando horas de sueño. Ambas rondamos los 40 años, aunque yo tengo un par más? o dos pares más, en fin, a una dama no se le pregunta la edad. Ella decidió mantenerse soltera y sin hijos, en cambio yo soy divorciada y tengo un hijo llamado Franco de 19 años que no es para nada buen estudiante. Ya repitió de años varias veces y aún sigue en el secundario, pero no es ese el problema que me preocupa en este momento.

Mi amiga me recibió con una amplia sonrisa que en lugar de sumarle años, marcándole las patas de gallo, se los restaba al iluminar tanto su bonito rostro. Ella es una rubia preciosa con un cuerpo algo trabajado con imperceptibles cirugías que le garantizaban la figura de una veinteañera que resaltaba con un sutil bronceado. Al estar juntas contrastábamos mucho, mi cabello es oscuro y tengo la piel pálida, algo deteriorada con el paso de los años. No me explico cómo es que hay mujeres que llegan a esta edad viéndose como de 28. Para no deprimirme puedo decir que a pesar de alguna que otra pequeña arruga, no estoy tan mal. Aunque mis pechos y cola ya no se mantienen tan firmes como antes, al menos mantengo un buen peso lo cual me ayuda un poco restando algunos años.

Entré a su casa y nos sentamos a tomar un té, pero no me atreví a tocar las galletitas dulces que me ofreció, aunque luego en mi casa me comiera un paquete entero yo sola.

- A ver, contame cuál es ese problemita que tanto te atormenta Adriana ? me preguntó mi amiga

- El problema es con Franco, mi hijo, últimamente no sé qué le está pasando, hasta me da vergüenza contarlo.

- Vamos, ¿acaso no soy tu amiga? No te preocupes, confiá en mí, esto queda entre nosotras ? me tranquilizó.

- Muchas gracias Claudia. Te voy a contar. Creo que es mejor que empiece por el principio. El problemita empezó hace unas semanas cuando me llamaron de la escuela de Franco. Tuve que reunirme con una de sus profesoras, la mujer parecía muy indignada y de personalidad rígida a pesar de ser tan jovencita, no debe tener más de 31 o 32 años. Me aseguró que mi hijo se había comportado de una manera sumamente irrespetuosa. Al parecer ella estaba hablando a solas con Franco por su bajo rendimiento en la materia que dicta y él sin previo aviso se bajó el pantalón y le pidió que le haga un? que le hiciera sexo oral. Yo no podía creer lo que me decía, cuando al fin me terminó convenciendo de que era verdad le prometí que reprendería a mi hijo y que jamás volvería a suceder algo parecido. El problema siguiente fue que no me anime a hablarlo con Franquito, no sabía cómo entablar la conversación y dejé que el tiempo pase rogando que él ya no actuara de esa forma. Hace un par de días me llamó por teléfono esta misma profesora diciéndome que volvió a suceder eso que yo tanto temía y que se vería obligada a hablar con el director para ponerlo al tanto del asunto y que suspendan a Franco del colegio. Le rogué que no hiciera eso, le aseguré que esta vez sería más severa con Franco. Ella me dio otra oportunidad pero me dijo que de todas formas debía notificar al director y que yo debería reunirme con él algún día. Yo no tengo problemas en ir a hablar con el director, él va a entender que son cosas típicas de la edad, pero hablar del tema con mi hijo me cuesta muchísimo, no quiero avergonzarlo.

- Entiendo perfectamente Adriana.

- ¿Ah sí? Porque yo no entiendo nada.

- Parece un problema serio si se lo mira desde esa perspectiva, pero es más simple de lo que parece. Lo que pasa es que el chico ya entró en la pubertad y le debe gustar la profesora, es algo típico a su edad, como bien dijiste. El pobre no debe ni saber cómo encararla seriamente, tal vez mira muchos videos porno y piensa que todas las mujeres son como las de esos videos ? me inquietó un poco pensar que mi hijo pudiera estar mirando pornografía, pero eso explicaría muchas cosas – Si querés puedo hablar con él, no va a ser tan vergonzoso hablarlo con alguien que no es familiar. Además tengo buen tacto y mucha sutileza.

- ¿Harías eso por mi amiga? Muchas gracias, no tengo palabras para agradecerte. Lo del tacto y la sutileza no te lo creés ni vos, pero en serio, gracias.

Acordamos un día para que ella valla a mi casa, el plan era que nosotras estaríamos charlando como cualquier tarde normal y yo debía irme con la excusa de comprar algo, dejando a Claudia sola con Franco. Como el chico estaba dando vueltas por la casa como bola sin manija, no nos costó mucho trabajo convencerlo de que se una a la conversación. Todo salió perfectamente. Les dije que tenía que comprar algo urgente, tomé el monedero y salí de la casa. Aunque cambie un poquito el plan, cuando salí volví a ingresar por la puerta del patio sin hacer ruido y desde ahí me puse cerca de una ventanita y me quedé observando. Como madre me urgía la necesidad de saber qué le diría a mi hijo, hasta tenía un poco de miedo de que ella fuera demasiado cruel con él. Claudia le estaba hablando a Franco con tono maternal.

- Tu mamá está preocupada por vos Franquito ? comenzó diciéndole ? se enteró del incidente que tuviste con tu profesora y está tan apenada que no sabe cómo hablarte del tema ? mi hijo la miraba sin decir nada ? pero no te preocupes no es tan malo, es algo típico de tu edad y esa profesora se lo debería haber tomado con más humor y como mucho retarte, no hacer tanto escándalo, es una frígida ? mi hijo dejó salir una sonrisa, Claudia tenía un don especial para hablar con la gente, ella se estaba ganando su confianza ? es lógico que a esta edad se te despierten los deseos sexuales. Tengo entendido que le pediste a tu profesora que te la chupe ? él asintió con la cabeza tímidamente – ¿alguna vez te la chuparon? ? mi hijo contestó apenado que no, ahora ella estaba yendo directo al problema, jamás me hubiera animado a preguntarle eso a mi hijo ? ya me parecía y seguramente te gustaría poder saber que se siente ? ahora fue un tímido si por parte de Franco ? bueno, la solución para eso es muy simple, vení, parate acá ? mi hijo pareció confundido, no se movió del lugar ? dale que no pasa nada, vení ? insistió Claudia con una sonrisa, entonces Franco se puso de pie junto a ella. Mi amiga estiró su mano hacia él apretándole el bulto con fuerza y luego metió la mano dentro del pantalón, fue un movimiento tan rápido que tomó al chico por sorpresa ? oh, venís bien equipado Franquito ? cuando sacó la mano pude ver una verga de buen tamaño algo oscura y con muchos pelitos negros. No podía creer que estuviera viendo la verga de mi propio hijo y que mi amiga lo esté tocando. Tragué saliva para reprimir el impulso de intervenir.

Claudia se arrodilló en el suelo. Con una mano lo masturbaba suavemente haciendo que su pene se ponga tieso. Él la miraba incrédulo pero se dejaba tocar, ella saco su lengua y comenzó a pasarla suavemente por el glande, luego abrió grande su boca y se tragó la verga completa. Me quedé de piedra, la muy puta se la iba a mamar de verdad. Comenzó a darle lentas chupadas mientras le apretaba los huevos, se la tragaba toda y se la sacaba despacito de la boca. De a poco fue acelerando el ritmo provocando que mi hijo gimiera. Ella se la sacaba de la boca, la lamia dos o tres veces y se la tragaba otra vez haciendo ruidos mientras chupaba sin parar. Podía ver que el pene abultaba una de sus mejillas.

- Dale Franquito, apurate a acabar que ya está por venir tu mamá ? le decía mientras lo pajeaba, siguió chupándosela con más fuerza, sus cabellos dorados saltaban para todos lados con el rápido movimiento de su cabeza ? a ver si con esto terminás más rápido ? dijo sacando sus grandes y firmes tetas por el escote y poniendo la verga entre ellas y frotándola dándole chupadas al glande hasta que un chorro de líquido blanco salió de la verga chocando directamente contra los labios de Claudia, mi hijo empezó a llenarle las tetas, la cara y el cuello de abundante leche, ella lo pajeaba y le daba chupadas tragándose parte de lo que salía, luego se la mamó hasta que quedó muerta ? anda para tu cuarto ahora q seguramente ya vuelve tu mamá.

Franco se fue satisfecho a su cuarto y Claudia se disponía a limpiarse con el agua de la pileta de lavar, entonces me asomé por la ventana para que pudiera verme. No se asustó, creo que ella sabía que yo estaba ahí.

- ¿Ese era tu brillante plan para ayudar a mi hijo? ? le pregunté

- Así es, y estoy segura de que funcionó ? me decía mientras jugaba con la leche que tenía salpicada encima ? ahora ya sabe lo que es un pete, se dio el gusto, no la va a joder más a la profesora.

- Espero que tengas razón, bueno aunque el método me pareció un poco drástico, gracias amiga por tu ayuda.

- De nada Adriana, además hice tantos petes en mi vida que hacer uno más no me afecta en nada.

- Claro? que le hace una raya más al tigre? – me quedé mirando sus grandes tetas salpicadas por el semen de mi hijo.

- Tigresa? – corrigió mientras se llevaba un dedo lleno de espesa leche a la boca.

- ¿Está rica? ? le pregunté irónicamente.

- Muy rica ¿Querés un poquito?

Pasó la mano por una teta cargando en ella una buena cantidad de blanco semen y cruzó con ella el marco de la ventana hasta tocar mi boca. El líquido sexual se me impregnó en los labios.

- ¡Ay no, que asco! ? me quejé y escupí porque podía sentirlo dentro de mi boca, pero por instinto metí mi labio inferior dentro de la boca y sentí algo espeso en mi lengua, me quedé con la mente en blanco, como saboreándolo. Era el semen de mi propio hijo.

- ¿Hace cuánto que no tomás la leche Adriana? ? me preguntó mientras se lavaba.

- Mucho tiempo ? un extraño cosquilleo invadió mi entrepierna.

Desde el evento con Claudia mi hijo quedó más relajado y feliz, me alegraba verlo de esa forma. Por desgracia eso sólo duró unos días. Empecé a notar que a él se le paraba todo el tiempo, era una situación muy incómoda para ambos. A veces intentaba disimular y se iba al cuarto, yo me hacía la boluda como si no hubiese visto nada, pero me apenaba un poco saber que no podía controlar su excitación, ni siquiera frente a su madre. Hubo ocasiones en las que fue muy evidente mi reacción, miraba asombrada su erección, pero no podía decirle nada, ni siquiera que era algo normal y que no debía preocuparse. El problema empeoró. Un día llegué a la casa luego de hacer unas compras y me sobresalté al ver a mi hijo en el sillón de la sala haciéndose una paja, él me vio al instante. Esta vez no podía quedarme callada.

- ¡Ay hijo! pero estas cosas tenés que hacerlas en tu cuarto, no en el medio de la sala ? lo regañé severamente. Estaba muy enfadada y confundida al mismo tiempo. Era muy impactante verlo dándose placer.

- Ahhh, ya acabo ? me dijo él con voz entrecortada.

No sabía qué hacer, si lo detenía ahora tal vez lo humillaría, intenté actuar como una madre moderna y comprensiva. Fui rápido a la cocina a buscar unas servilletas de papel, se las acerqué pero no las agarró. Él movía su mano con gran rapidez sobre todo su tronco erecto, al parecer lo había lubricado bien con saliva. Pude ver que su glande estaba hinchado y gruesas venas se marcaban a lo largo de su miembro.

- Tomá, sino me vas a manchar todos los muebles ? no me hizo caso.

A los pocos segundos vi la leche saltando de su pene, dibujó un arco en el aire y cayó al piso alfombrado. Me desesperé al ver eso y en un acto casi compulsivo me agaché a limpiar con la servilleta. No me di cuenta de lo cerca que su verga quedó de mi cara, no eran más de dos centímetros. Tampoco pensé que algunas eyaculaciones pueden ser intermitentes. Creí que ya había salido toda la leche pero me equivoqué. Todo ocurrió en cuestión de pocos segundos. Siguió pajeándose, otro chorro de leche saltó y fue a dar justo contra mi mejilla, atónita no tuve mejor reacción que voltear para mirar boquiabierta y otro chorro me cayó en la frente y un tercero fue a dar justo contra mi boca, cayó sobre mi labio superior y de ahí dibujó una línea inclinada hasta mi labio inferior, como si fuera un corte a cuchillo. Hasta me dio la impresión de que él había apuntado en esa dirección. Parte del semen quedó en mi lengua, pero no podía reaccionar. Me quedé mirando a Franco anonadada, con los ojos muy abiertos. Él tenía la misma expresión en su rostro. Miré su verga y ésta estaba solando unas pocas gotitas de semen que chorrearon por su tronco oscuro y venoso. Cuando intenté decir algo sentí el sabor a semen en mi boca, estaba tibio y cremoso, era mucho más de lo que yo creía. Involuntariamente lo tragué y sentí algo caliente bajando por mi sexo, fue casi instantáneo, pocas veces mi cuerpo reaccionaba de esa manera. Franco se puso de pie y se fue corriendo hasta su cuarto sin que yo pudiera decirle nada.

Era inútil intentar decirle algo en ese momento, sólo empeoraría las cosas. Me dirigí apresurada al baño y miré mi cara en el espejo, estaba llena de blanca leche. Parecía salida de una película porno. A veces el semen de los hombres es un líquido claro con algunos pocos rastros de esperma, pero éste no era el caso, el semen era bien blanco y espeso. Podía sentir como se deslizaba por mi cara lentamente. Metí la mano en mi pantalón y toqué mi vagina. Me sorprendió encontrarla tan húmeda, toqué mi clítoris y un destello de placer cruzó mi cuerpo. Solté un gemido cerrando los ojos y automáticamente pasé la lengua por mis labios recolectando más semen. Lo sostuve dentro de mi boca por unos segundos mientras introducía un dedo en mi vagina y lo tragué. Rápidamente llevé mi otra mano a la mejilla que estaba llena de semen, lo junté y me chupé los dedos desesperadamente sin poder parar de masturbarme, pero repentinamente recobré la cordura. No podía creer que estuviera pajeándome y tragándome el semen de mi propio hijo. Me lavé la cara inmediatamente y salí del baño.

Fui hasta la cocina y tomé un vaso de agua para quitarme el sabor a semen. Funcionó pero aún me quedaba la tremenda calentura de mi concha. Pensé y pensé, no sabía qué hacer, finalmente me decidí. Caminé rápidamente hasta mi cuarto y me encerré en él, me desnudé completamente y me tendí sobre la cama, me dije a mi misma que me quitaría la calentura pensando en cualquier cosa. Empecé a masturbarme rápidamente, intentaba pensar en actores de cine que estuvieran buenos o cualquier estúpida fantasía que se me viniera a la mente pero no podía dejar de pensar en esa verga soltando grandes chorros de semen o en el pete que Claudia le había hecho. Mis fluidos estaban mojando todas las sábanas pero no me importó, seguí frotando mi clítoris y en mi tremenda calentura llegué a pensar en las grandes tetas de mi amiga cubiertas por el semen de Franco, hasta me imaginé a mí misma chupándoselas hasta dejarlas limpias. A pesar de que intentaba reprimir mis pensamientos, mi libido me traicionaba. En secreto me permitía masturbarme pensando en mujeres desde hace muchos años, pero lo hacía sólo como fantasía erótica, nunca tuve la necesidad de recurrir a personas de mi género. Tuve un orgasmo y lo expresé arqueando la espalda y soltando grandes cantidades de jugo, hice lo posible por no hacer ruido mientras metía por última vez los dedos en mi concha, que me agradeció la atención ya que hacía tiempo la tenía olvidada.

Me preocupaba mucho lo sucedido pero también pensaba que se trataba solo de un infortunio porque llegue justo en el peor momento y fue mi culpa el haberme metido delante. Hice todo lo posible por reprimir lo sucedido. Actué como si nada hubiera ocurrido. Un par de días más tarde estaba sentada con Franco en el mismo sillón en el que él se había masturbado, estábamos mirando televisión. Me puse un tanto incómoda al estar sentada tan cerca de él, tuve que pararme a buscar agua y me senté en otro sillón, algo apartada. Nada me hubiera preparado para lo que ocurrió después.

Miré a mi hijo de reojo, había sacado la verga del pantalón y se estaba pajeando lentamente. Me quedé helada, no supe cómo decirle que no hiciera eso. Él muy tranquilamente se humedecía el pene con saliva y se daba cada vez más fuerte con la mano como si yo no estuviese allí. Intenté centrar mi atención en la tele pero no podía evitar pensar que ahora si me arruinaría la alfombra, pero no cometería dos veces el mismo error. El corazón se me aceleraba mientras él aceleraba los movimientos de su mano. Pasaban los minutos y él no detenía su sesión de masturbación.

- ¿Otra vez con eso? ? le dije intentando sonar indignada ? antes de que termines te vas para otro lado, sino me vas a arruinar la alfombra ? Sus testículos parecían dos grandes bolsas recubiertas de pelitos negros.

- ¿A dónde querés que vaya? ? preguntó sin dejar de pajearse.

- No sé, al baño o a tu cuarto. Donde sea, pero no me arruines la alfombra ni los muebles ? siguió pajeándose frenéticamente y de pronto se puso de pie, pensé que se alejaría pero en lugar de eso caminó hasta donde estaba yo.

- ¿Si acabo acá arruino algo? ? dijo apuntando su verga hacia a mí.

Me aparté pero él se me tiraba encima, lo empujaba pero termino haciendo que quede acostada en el sofá. Se puso sobre mí y mis brazos quedaron prisioneros debajo de sus rodillas. Apuntó la verga directamente hacia cara y descargó. La leche caía a montones sobre mi rostro y mi cuello, la podía sentir cálida y fluyendo sobre mí, esta vez intenté mantener la boca y los ojos bien cerrados. Cuando terminó abrí los ojos y vi esa gran verga a pocos milímetros de mi cara todavía soltando algunos vestigios de semen. Sentía la tibieza de ese líquido por toda la cara.

- ¿Pero vos estás loco? ¿Cómo se te ocurre? ? lo regañé casi empujándolo para q se apartara, él se puso de pie ? que estúpido que sos Franco, soy tu madre carajo, un poquito de respeto ? intentaba concentrarme en la ira para no pensar en otra cosa.

- Hay no te bancás una joda vos también – me dijo desilusionado. Pensé q había sido muy severa con él ? era una broma, nada más. No lo hice con mala intención.

- Perdoname hijo, es que estas cosas no son para hacer jodas, no quiero hacerte sentir mal, pero creo que te excediste un poco ? en ese momento sentí una gota de semen cayendo en mi ojo derecho, hice un gesto y me lo limpié con un dedo. Pude escuchar la risa de mi hijo.

- Pero que boluda que sos, parece que te estás poniendo esas cremas de mierda que te cobran re caras y no sirven para nada ? me dijo Franco matándose de risa, no tuve más remedio que reírme junto con él.

- Puede que esto me mejore el cutis más que las cremas ? agregué. Se fue a su cuarto riéndose, me alegraba que la incómoda escena haya terminado con humor, aunque seguía un poco enfadada con él.

Caminé hasta el baño y cerré la puerta. Me miré en el espejo, esta vez tenía mucha más cantidad de semen en mi cara, no podía creer que mi hijo tuviera tantas reservas. Abrí la canilla para lavarme y me quedé pensando en el tiempo que había pasado desde la última vez que había estado con un hombre, estaba muy excitada. Pero no. No era el momento de sentirse así, era el semen de mi hijito. Lamí sin querer mis labios y el sabor me embriagó. Cerré la canilla y me quité el pantalón y la bombacha de un tirón. No pensaba, sólo actuaba. Me senté sobre la tapa del inodoro y comencé a masturbarme con la mano derecha y con la izquierda sacaba el semen de mi cara y lo llevaba a mi boca, me lamía los dedos con placer. Pensaba en lo cerca que había estado la verga de Franco de mi boca. Tan cerca? y tan dura? tan grande, mi concha se llenaba de fluidos y el sabor a semen me enviciaba. Siempre fui bastante reservada en temas sexuales, pero tuve varias parejas en mi vida y con ellos experimenté varias cosas, incluso el sexo anal. Levanté mis piernas flexionando las rodillas, humedecí mi ano con los jugos que salían de mi sexo. Me metí un dedo en el culo mientras con la otra mano me frotaba el clítoris. Me ardió un poco ya que hacía tiempo que no me masturbaba por allí. Estuve unos cinco minutos así hasta que llegó un rico orgasmo. Mientras acababa no pude evitar pensar en el gran problema que tenía con mi hijo.

Continuará…

Problemas con mi hijo en Relatos eroticos de Amor filial (relatos eroticos )

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Decidí visitar a Claudia, mi mejor amiga, para que me aconsejara y me ayudara a resolver un inconveniente que me estaba quitando horas de sueño. Ambas rondamos los 40 años, aunque yo tengo un par más? o dos pares más, en fin, a una dama no se le pregunta la edad. Ella decidió mantenerse soltera y sin hijos, en cambio yo soy divorciada y tengo un hijo llamado Franco de 19 años que no es para nada buen estudiante. Ya repitió de años varias veces y aún sigue en el secundario, pero no es ese el problema que me preocupa en este momento.

Mi amiga me recibió con una amplia sonrisa que en lugar de sumarle años, marcándole las patas de gallo, se los restaba al iluminar tanto su bonito rostro. Ella es una rubia preciosa con un cuerpo algo trabajado con imperceptibles cirugías que le garantizaban la figura de una veinteañera que resaltaba con un sutil bronceado. Al estar juntas contrastábamos mucho, mi cabello es oscuro y tengo la piel pálida, algo deteriorada con el paso de los años. No me explico cómo es que hay mujeres que llegan a esta edad viéndose como de 28. Para no deprimirme puedo decir que a pesar de alguna que otra pequeña arruga, no estoy tan mal. Aunque mis pechos y cola ya no se mantienen tan firmes como antes, al menos mantengo un buen peso lo cual me ayuda un poco restando algunos años.

Entré a su casa y nos sentamos a tomar un té, pero no me atreví a tocar las galletitas dulces que me ofreció, aunque luego en mi casa me comiera un paquete entero yo sola.

- A ver, contame cuál es ese problemita que tanto te atormenta Adriana ? me preguntó mi amiga

- El problema es con Franco, mi hijo, últimamente no sé qué le está pasando, hasta me da vergüenza contarlo.

- Vamos, ¿acaso no soy tu amiga? No te preocupes, confiá en mí, esto queda entre nosotras ? me tranquilizó.

- Muchas gracias Claudia. Te voy a contar. Creo que es mejor que empiece por el principio. El problemita empezó hace unas semanas cuando me llamaron de la escuela de Franco. Tuve que reunirme con una de sus profesoras, la mujer parecía muy indignada y de personalidad rígida a pesar de ser tan jovencita, no debe tener más de 31 o 32 años. Me aseguró que mi hijo se había comportado de una manera sumamente irrespetuosa. Al parecer ella estaba hablando a solas con Franco por su bajo rendimiento en la materia que dicta y él sin previo aviso se bajó el pantalón y le pidió que le haga un? que le hiciera sexo oral. Yo no podía creer lo que me decía, cuando al fin me terminó convenciendo de que era verdad le prometí que reprendería a mi hijo y que jamás volvería a suceder algo parecido. El problema siguiente fue que no me anime a hablarlo con Franquito, no sabía cómo entablar la conversación y dejé que el tiempo pase rogando que él ya no actuara de esa forma. Hace un par de días me llamó por teléfono esta misma profesora diciéndome que volvió a suceder eso que yo tanto temía y que se vería obligada a hablar con el director para ponerlo al tanto del asunto y que suspendan a Franco del colegio. Le rogué que no hiciera eso, le aseguré que esta vez sería más severa con Franco. Ella me dio otra oportunidad pero me dijo que de todas formas debía notificar al director y que yo debería reunirme con él algún día. Yo no tengo problemas en ir a hablar con el director, él va a entender que son cosas típicas de la edad, pero hablar del tema con mi hijo me cuesta muchísimo, no quiero avergonzarlo.

- Entiendo perfectamente Adriana.

- ¿Ah sí? Porque yo no entiendo nada.

- Parece un problema serio si se lo mira desde esa perspectiva, pero es más simple de lo que parece. Lo que pasa es que el chico ya entró en la pubertad y le debe gustar la profesora, es algo típico a su edad, como bien dijiste. El pobre no debe ni saber cómo encararla seriamente, tal vez mira muchos videos porno y piensa que todas las mujeres son como las de esos videos ? me inquietó un poco pensar que mi hijo pudiera estar mirando pornografía, pero eso explicaría muchas cosas – Si querés puedo hablar con él, no va a ser tan vergonzoso hablarlo con alguien que no es familiar. Además tengo buen tacto y mucha sutileza.

- ¿Harías eso por mi amiga? Muchas gracias, no tengo palabras para agradecerte. Lo del tacto y la sutileza no te lo creés ni vos, pero en serio, gracias.

Acordamos un día para que ella valla a mi casa, el plan era que nosotras estaríamos charlando como cualquier tarde normal y yo debía irme con la excusa de comprar algo, dejando a Claudia sola con Franco. Como el chico estaba dando vueltas por la casa como bola sin manija, no nos costó mucho trabajo convencerlo de que se una a la conversación. Todo salió perfectamente. Les dije que tenía que comprar algo urgente, tomé el monedero y salí de la casa. Aunque cambie un poquito el plan, cuando salí volví a ingresar por la puerta del patio sin hacer ruido y desde ahí me puse cerca de una ventanita y me quedé observando. Como madre me urgía la necesidad de saber qué le diría a mi hijo, hasta tenía un poco de miedo de que ella fuera demasiado cruel con él. Claudia le estaba hablando a Franco con tono maternal.

- Tu mamá está preocupada por vos Franquito ? comenzó diciéndole ? se enteró del incidente que tuviste con tu profesora y está tan apenada que no sabe cómo hablarte del tema ? mi hijo la miraba sin decir nada ? pero no te preocupes no es tan malo, es algo típico de tu edad y esa profesora se lo debería haber tomado con más humor y como mucho retarte, no hacer tanto escándalo, es una frígida ? mi hijo dejó salir una sonrisa, Claudia tenía un don especial para hablar con la gente, ella se estaba ganando su confianza ? es lógico que a esta edad se te despierten los deseos sexuales. Tengo entendido que le pediste a tu profesora que te la chupe ? él asintió con la cabeza tímidamente – ¿alguna vez te la chuparon? ? mi hijo contestó apenado que no, ahora ella estaba yendo directo al problema, jamás me hubiera animado a preguntarle eso a mi hijo ? ya me parecía y seguramente te gustaría poder saber que se siente ? ahora fue un tímido si por parte de Franco ? bueno, la solución para eso es muy simple, vení, parate acá ? mi hijo pareció confundido, no se movió del lugar ? dale que no pasa nada, vení ? insistió Claudia con una sonrisa, entonces Franco se puso de pie junto a ella. Mi amiga estiró su mano hacia él apretándole el bulto con fuerza y luego metió la mano dentro del pantalón, fue un movimiento tan rápido que tomó al chico por sorpresa ? oh, venís bien equipado Franquito ? cuando sacó la mano pude ver una verga de buen tamaño algo oscura y con muchos pelitos negros. No podía creer que estuviera viendo la verga de mi propio hijo y que mi amiga lo esté tocando. Tragué saliva para reprimir el impulso de intervenir.

Claudia se arrodilló en el suelo. Con una mano lo masturbaba suavemente haciendo que su pene se ponga tieso. Él la miraba incrédulo pero se dejaba tocar, ella saco su lengua y comenzó a pasarla suavemente por el glande, luego abrió grande su boca y se tragó la verga completa. Me quedé de piedra, la muy puta se la iba a mamar de verdad. Comenzó a darle lentas chupadas mientras le apretaba los huevos, se la tragaba toda y se la sacaba despacito de la boca. De a poco fue acelerando el ritmo provocando que mi hijo gimiera. Ella se la sacaba de la boca, la lamia dos o tres veces y se la tragaba otra vez haciendo ruidos mientras chupaba sin parar. Podía ver que el pene abultaba una de sus mejillas.

- Dale Franquito, apurate a acabar que ya está por venir tu mamá ? le decía mientras lo pajeaba, siguió chupándosela con más fuerza, sus cabellos dorados saltaban para todos lados con el rápido movimiento de su cabeza ? a ver si con esto terminás más rápido ? dijo sacando sus grandes y firmes tetas por el escote y poniendo la verga entre ellas y frotándola dándole chupadas al glande hasta que un chorro de líquido blanco salió de la verga chocando directamente contra los labios de Claudia, mi hijo empezó a llenarle las tetas, la cara y el cuello de abundante leche, ella lo pajeaba y le daba chupadas tragándose parte de lo que salía, luego se la mamó hasta que quedó muerta ? anda para tu cuarto ahora q seguramente ya vuelve tu mamá.

Franco se fue satisfecho a su cuarto y Claudia se disponía a limpiarse con el agua de la pileta de lavar, entonces me asomé por la ventana para que pudiera verme. No se asustó, creo que ella sabía que yo estaba ahí.

- ¿Ese era tu brillante plan para ayudar a mi hijo? ? le pregunté

- Así es, y estoy segura de que funcionó ? me decía mientras jugaba con la leche que tenía salpicada encima ? ahora ya sabe lo que es un pete, se dio el gusto, no la va a joder más a la profesora.

- Espero que tengas razón, bueno aunque el método me pareció un poco drástico, gracias amiga por tu ayuda.

- De nada Adriana, además hice tantos petes en mi vida que hacer uno más no me afecta en nada.

- Claro? que le hace una raya más al tigre? – me quedé mirando sus grandes tetas salpicadas por el semen de mi hijo.

- Tigresa? – corrigió mientras se llevaba un dedo lleno de espesa leche a la boca.

- ¿Está rica? ? le pregunté irónicamente.

- Muy rica ¿Querés un poquito?

Pasó la mano por una teta cargando en ella una buena cantidad de blanco semen y cruzó con ella el marco de la ventana hasta tocar mi boca. El líquido sexual se me impregnó en los labios.

- ¡Ay no, que asco! ? me quejé y escupí porque podía sentirlo dentro de mi boca, pero por instinto metí mi labio inferior dentro de la boca y sentí algo espeso en mi lengua, me quedé con la mente en blanco, como saboreándolo. Era el semen de mi propio hijo.

- ¿Hace cuánto que no tomás la leche Adriana? ? me preguntó mientras se lavaba.

- Mucho tiempo ? un extraño cosquilleo invadió mi entrepierna.

Desde el evento con Claudia mi hijo quedó más relajado y feliz, me alegraba verlo de esa forma. Por desgracia eso sólo duró unos días. Empecé a notar que a él se le paraba todo el tiempo, era una situación muy incómoda para ambos. A veces intentaba disimular y se iba al cuarto, yo me hacía la boluda como si no hubiese visto nada, pero me apenaba un poco saber que no podía controlar su excitación, ni siquiera frente a su madre. Hubo ocasiones en las que fue muy evidente mi reacción, miraba asombrada su erección, pero no podía decirle nada, ni siquiera que era algo normal y que no debía preocuparse. El problema empeoró. Un día llegué a la casa luego de hacer unas compras y me sobresalté al ver a mi hijo en el sillón de la sala haciéndose una paja, él me vio al instante. Esta vez no podía quedarme callada.

- ¡Ay hijo! pero estas cosas tenés que hacerlas en tu cuarto, no en el medio de la sala ? lo regañé severamente. Estaba muy enfadada y confundida al mismo tiempo. Era muy impactante verlo dándose placer.

- Ahhh, ya acabo ? me dijo él con voz entrecortada.

No sabía qué hacer, si lo detenía ahora tal vez lo humillaría, intenté actuar como una madre moderna y comprensiva. Fui rápido a la cocina a buscar unas servilletas de papel, se las acerqué pero no las agarró. Él movía su mano con gran rapidez sobre todo su tronco erecto, al parecer lo había lubricado bien con saliva. Pude ver que su glande estaba hinchado y gruesas venas se marcaban a lo largo de su miembro.

- Tomá, sino me vas a manchar todos los muebles ? no me hizo caso.

A los pocos segundos vi la leche saltando de su pene, dibujó un arco en el aire y cayó al piso alfombrado. Me desesperé al ver eso y en un acto casi compulsivo me agaché a limpiar con la servilleta. No me di cuenta de lo cerca que su verga quedó de mi cara, no eran más de dos centímetros. Tampoco pensé que algunas eyaculaciones pueden ser intermitentes. Creí que ya había salido toda la leche pero me equivoqué. Todo ocurrió en cuestión de pocos segundos. Siguió pajeándose, otro chorro de leche saltó y fue a dar justo contra mi mejilla, atónita no tuve mejor reacción que voltear para mirar boquiabierta y otro chorro me cayó en la frente y un tercero fue a dar justo contra mi boca, cayó sobre mi labio superior y de ahí dibujó una línea inclinada hasta mi labio inferior, como si fuera un corte a cuchillo. Hasta me dio la impresión de que él había apuntado en esa dirección. Parte del semen quedó en mi lengua, pero no podía reaccionar. Me quedé mirando a Franco anonadada, con los ojos muy abiertos. Él tenía la misma expresión en su rostro. Miré su verga y ésta estaba solando unas pocas gotitas de semen que chorrearon por su tronco oscuro y venoso. Cuando intenté decir algo sentí el sabor a semen en mi boca, estaba tibio y cremoso, era mucho más de lo que yo creía. Involuntariamente lo tragué y sentí algo caliente bajando por mi sexo, fue casi instantáneo, pocas veces mi cuerpo reaccionaba de esa manera. Franco se puso de pie y se fue corriendo hasta su cuarto sin que yo pudiera decirle nada.

Era inútil intentar decirle algo en ese momento, sólo empeoraría las cosas. Me dirigí apresurada al baño y miré mi cara en el espejo, estaba llena de blanca leche. Parecía salida de una película porno. A veces el semen de los hombres es un líquido claro con algunos pocos rastros de esperma, pero éste no era el caso, el semen era bien blanco y espeso. Podía sentir como se deslizaba por mi cara lentamente. Metí la mano en mi pantalón y toqué mi vagina. Me sorprendió encontrarla tan húmeda, toqué mi clítoris y un destello de placer cruzó mi cuerpo. Solté un gemido cerrando los ojos y automáticamente pasé la lengua por mis labios recolectando más semen. Lo sostuve dentro de mi boca por unos segundos mientras introducía un dedo en mi vagina y lo tragué. Rápidamente llevé mi otra mano a la mejilla que estaba llena de semen, lo junté y me chupé los dedos desesperadamente sin poder parar de masturbarme, pero repentinamente recobré la cordura. No podía creer que estuviera pajeándome y tragándome el semen de mi propio hijo. Me lavé la cara inmediatamente y salí del baño.

Fui hasta la cocina y tomé un vaso de agua para quitarme el sabor a semen. Funcionó pero aún me quedaba la tremenda calentura de mi concha. Pensé y pensé, no sabía qué hacer, finalmente me decidí. Caminé rápidamente hasta mi cuarto y me encerré en él, me desnudé completamente y me tendí sobre la cama, me dije a mi misma que me quitaría la calentura pensando en cualquier cosa. Empecé a masturbarme rápidamente, intentaba pensar en actores de cine que estuvieran buenos o cualquier estúpida fantasía que se me viniera a la mente pero no podía dejar de pensar en esa verga soltando grandes chorros de semen o en el pete que Claudia le había hecho. Mis fluidos estaban mojando todas las sábanas pero no me importó, seguí frotando mi clítoris y en mi tremenda calentura llegué a pensar en las grandes tetas de mi amiga cubiertas por el semen de Franco, hasta me imaginé a mí misma chupándoselas hasta dejarlas limpias. A pesar de que intentaba reprimir mis pensamientos, mi libido me traicionaba. En secreto me permitía masturbarme pensando en mujeres desde hace muchos años, pero lo hacía sólo como fantasía erótica, nunca tuve la necesidad de recurrir a personas de mi género. Tuve un orgasmo y lo expresé arqueando la espalda y soltando grandes cantidades de jugo, hice lo posible por no hacer ruido mientras metía por última vez los dedos en mi concha, que me agradeció la atención ya que hacía tiempo la tenía olvidada.

Me preocupaba mucho lo sucedido pero también pensaba que se trataba solo de un infortunio porque llegue justo en el peor momento y fue mi culpa el haberme metido delante. Hice todo lo posible por reprimir lo sucedido. Actué como si nada hubiera ocurrido. Un par de días más tarde estaba sentada con Franco en el mismo sillón en el que él se había masturbado, estábamos mirando televisión. Me puse un tanto incómoda al estar sentada tan cerca de él, tuve que pararme a buscar agua y me senté en otro sillón, algo apartada. Nada me hubiera preparado para lo que ocurrió después.

Miré a mi hijo de reojo, había sacado la verga del pantalón y se estaba pajeando lentamente. Me quedé helada, no supe cómo decirle que no hiciera eso. Él muy tranquilamente se humedecía el pene con saliva y se daba cada vez más fuerte con la mano como si yo no estuviese allí. Intenté centrar mi atención en la tele pero no podía evitar pensar que ahora si me arruinaría la alfombra, pero no cometería dos veces el mismo error. El corazón se me aceleraba mientras él aceleraba los movimientos de su mano. Pasaban los minutos y él no detenía su sesión de masturbación.

- ¿Otra vez con eso? ? le dije intentando sonar indignada ? antes de que termines te vas para otro lado, sino me vas a arruinar la alfombra ? Sus testículos parecían dos grandes bolsas recubiertas de pelitos negros.

- ¿A dónde querés que vaya? ? preguntó sin dejar de pajearse.

- No sé, al baño o a tu cuarto. Donde sea, pero no me arruines la alfombra ni los muebles ? siguió pajeándose frenéticamente y de pronto se puso de pie, pensé que se alejaría pero en lugar de eso caminó hasta donde estaba yo.

- ¿Si acabo acá arruino algo? ? dijo apuntando su verga hacia a mí.

Me aparté pero él se me tiraba encima, lo empujaba pero termino haciendo que quede acostada en el sofá. Se puso sobre mí y mis brazos quedaron prisioneros debajo de sus rodillas. Apuntó la verga directamente hacia cara y descargó. La leche caía a montones sobre mi rostro y mi cuello, la podía sentir cálida y fluyendo sobre mí, esta vez intenté mantener la boca y los ojos bien cerrados. Cuando terminó abrí los ojos y vi esa gran verga a pocos milímetros de mi cara todavía soltando algunos vestigios de semen. Sentía la tibieza de ese líquido por toda la cara.

- ¿Pero vos estás loco? ¿Cómo se te ocurre? ? lo regañé casi empujándolo para q se apartara, él se puso de pie ? que estúpido que sos Franco, soy tu madre carajo, un poquito de respeto ? intentaba concentrarme en la ira para no pensar en otra cosa.

- Hay no te bancás una joda vos también – me dijo desilusionado. Pensé q había sido muy severa con él ? era una broma, nada más. No lo hice con mala intención.

- Perdoname hijo, es que estas cosas no son para hacer jodas, no quiero hacerte sentir mal, pero creo que te excediste un poco ? en ese momento sentí una gota de semen cayendo en mi ojo derecho, hice un gesto y me lo limpié con un dedo. Pude escuchar la risa de mi hijo.

- Pero que boluda que sos, parece que te estás poniendo esas cremas de mierda que te cobran re caras y no sirven para nada ? me dijo Franco matándose de risa, no tuve más remedio que reírme junto con él.

- Puede que esto me mejore el cutis más que las cremas ? agregué. Se fue a su cuarto riéndose, me alegraba que la incómoda escena haya terminado con humor, aunque seguía un poco enfadada con él.

Caminé hasta el baño y cerré la puerta. Me miré en el espejo, esta vez tenía mucha más cantidad de semen en mi cara, no podía creer que mi hijo tuviera tantas reservas. Abrí la canilla para lavarme y me quedé pensando en el tiempo que había pasado desde la última vez que había estado con un hombre, estaba muy excitada. Pero no. No era el momento de sentirse así, era el semen de mi hijito. Lamí sin querer mis labios y el sabor me embriagó. Cerré la canilla y me quité el pantalón y la bombacha de un tirón. No pensaba, sólo actuaba. Me senté sobre la tapa del inodoro y comencé a masturbarme con la mano derecha y con la izquierda sacaba el semen de mi cara y lo llevaba a mi boca, me lamía los dedos con placer. Pensaba en lo cerca que había estado la verga de Franco de mi boca. Tan cerca? y tan dura? tan grande, mi concha se llenaba de fluidos y el sabor a semen me enviciaba. Siempre fui bastante reservada en temas sexuales, pero tuve varias parejas en mi vida y con ellos experimenté varias cosas, incluso el sexo anal. Levanté mis piernas flexionando las rodillas, humedecí mi ano con los jugos que salían de mi sexo. Me metí un dedo en el culo mientras con la otra mano me frotaba el clítoris. Me ardió un poco ya que hacía tiempo que no me masturbaba por allí. Estuve unos cinco minutos así hasta que llegó un rico orgasmo. Mientras acababa no pude evitar pensar en el gran problema que tenía con mi hijo.

Continuará…

Problemas con mi hijo en Relatos eroticos de Amor filial (relatos eroticos )

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Dos grandes razones para ver el post – amatute (7 puntos)

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diciembre 18th, 2013 >> Argentinas, Porno

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Una morocha que está vista en P¡, pero acá les dejo un buen set

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Empezamos con algunas fotos…

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Seguir leyendo… >>

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Dos grandes razones para ver el post   amatute (7 puntos) (porno pendejas pendejas argentinas )

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Querida Dina en Relatos eroticos de Maduras

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febrero 24th, 2014 >> Relatos Eroticos

Querida Dina en Relatos eroticos de Maduras (relatos eroticos )

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Querida Dina en Relatos eroticos de Maduras (relatos eroticos )

Me llamo Edu y esto que les voy a contar sucedió cuando yo contaba con 18 años, y es verídico.

Mi Padre y yo vivíos solos en una casa en el extra radio de la ciudad donde residimos y como mi madre falleció hace ya unos años para las labores domesticas de la casa mi padre había contratado a una señora que por razones familiares se cambio de ciudad así que debido a eso se vio obligado a contratar a otra señora Dina una señora de unos 50 años de aproximadamente 1.65 m de altura Ecuatoriana de pelo negro de melena de piel morena y rellenita con unas tetas y un culo enormes de carita redonda risueña y con pinta de buena gente,

Mi padre me le presento diciéndome que sería la nueva asistenta y que yo debía enseñarle las cosas de la casa y sus labores ya que el por razones de su trabajo estaría fuera de casa a si quedamos para el día siguiente.

Yo regresaba de mis clases a eso de las 15:30 de la tarde y a las 16:00 llego Dina le mostré donde estaba el cuarto donde se podía cambiar el cuarto de las plancha el de las escobas etc. así como sus tareas y la deje para que se cambiara de ropa para hacer su trabajo y yo me fui a comer?

Pasaron dos meses y ella y yo nos llevábamos Dina era cosas con varios hijos que vivan en su país de origen y a ella le conté de mama y del mi vida creo que desde que supo de lo sucedido con mama por pena me comenzó a llamarme mi niño cosa que no me molesto yo seguía con mi vida estudios deporte colegas etc la vida de un chico de 18 años 1.80 de altura 78 Kg pelo castaño corto ojos color miel piel muy muy blanca y en buena forma física ya que hago bastante deporte desde niño natación, judo, futbol etc.

Un día después de comer me fui a mi cuarto busque un video por de una tetuda culona que se la estaban follando dos puse los auriculares para que no oyera el sonido me saque la polla ya medio tiesa y me puse a pajearme y cuando estaba en esto entro Dina a mi cuarto y pillo en plena faena yo no la sentí llamar ya que con los auriculares ni cuanta me di de que tocase a la puerta, Dina tenia la vista fija en mi polla y la cara desencajado por lo que había visto, me tape como pude y Dina salió escopetada de mi cuarto, me arregle como pude y salí detrás de ella para pedirle perdón y sobre todo que no le dijera mi padre para evitar mas problemas aun le pedí perdón y suplique que no se lo contara a mi padre casi me puse de rodillas ella me prometió que no diría nada a mi padre y así pasaron 2 o 3 días cuando estaba comiendo y Dina limpiando la cocina y los cacharos del desayuno Dina me dijo que quería hablar de lo que había pasado el otro día:

D: Mi niño debes buscarte una buena niña que te quiera y te cuide y no hagas mas eso don tu verga mi niño es malo para tu salud?

E: Jajajajaja no Dina llevo haciendo me pajas desde los 12 o 13 años no le pasa nada a mi salud es mas es bueno hacer eso.

D: Mi abuela les decía a mis hermanos que se quedarían ciegos si hacían eso.

E: Jajajajaja jajajajaja no eso supersticiones de viejas, no me va pasar nada malo tranquila.

D: Mi niño debes buscarte una buena novia y que ella se ocupe de ti

E: No tengo novia todavía las chicas de ni edad son unas niñatas controladoras celosas siempre colgadas de ti mandándote masajes llamándote y controlándote cada 5 min lo veo en mis amigos y además a mí me gustan mayores que yo,

D: A sí ¿Y eso por qué?.

E: Porque me gustan las tetas y los culos grandes y tienen más experiencia y te lo pasas mejor con ellas en la cama o eso dicen, algo así como tú.

D: NIÑO!!! no necesitas a ninguna vieja ve a estudiar.

E: Era un piropo no te enfades estas muy bien,

Mientras ella me miraba con mala cara y medio enfadada así que decidí que era mejor irme a mi cuarto.

Pasaron unos días y Dina me pregunto si sabía que eran eso Chats y los Emilios (E-mail) que ella no era mi leida y no entendía esas cosas modernas le dije que si que le podía hacer una cuenta y enseñarla a usarlo se puso muy contenta y quedamos en quedamos que el sábado después de que hiciera la comida para semana lo haríamos (Era una gran cocinera así que cuando mi padre probo alguna de las cosas que ella nos trajo hechas por ella llego al acuerdo para que nos cocinera los sábados para toda semana y así lo hicimos.

Llego el sábado y a eso de las 15:00 h nos pusimos con la tarea mientras yo le preguntaba sobre las cosas necesarias para darla de alta en el MSN ella me explico que amigos le habían dicho que era más barato que llamadas a larga distancia una vez hecho agregamos a la dirección de una de sus sobrinas, dado que Dina no sabía escribir con el teclado le puse la webcam y el micrófono y así pudo ver y hablar con sus sobrinas que hacía mucho que no veía.

Se puso tan contenta que al terminar la conversación se puso a saltar y a gritar y yo por primera vez vi botar aquellas dos maravillosas tetas arriba abajo arriba abajo arriba abajo arriba abajo y para mi mayor sorpresa me abrazo por el cuello y me beso en la boca, que paralizado saber qué hacer ni que decir por unos instantes cuando ella se dio cuenta de lo que había hecho unos pasos para atrás y me pidió perdón le dije que no pasaba nada y que alegraba mucho de verla así de contenta ?

Me pase lo que restaba del fin de semana pensado en lo sucedido y calculando las posibilidades que tenia con ella y con grandes ganas de que llegara el lunes a ver que mas podía pasar.

Llego el lunes y no paso nada en especial salvo que ella me comento que si sería posible que su esposo vinera a casa para ver a su familia a lo que yo le comente que se lo iba a comentar a mi padre que necesitábamos su permiso ella dijo estar de acuerdo y me pregunto varias cosas:

D: Mi niño, ¿Cuánto cuesta una computadora?

E: Pues depende de lo que quieras hacer con ella y del presupuesto que dispongas.

D: Es para hablar con la familia y eso de los Emilios (E-mail) lo más barato que se pueda.

E: Pues un Ordenador medio bueno mas la pantalla teclado etc. unos 500 a 800 ? más o menos se lo compras en alguna oferta o incluso de segunda mano puede que te salga más barato.

D: Tanta plata mi niño si que son caras las computadoras

E: Si son caras y además tienes que contar con que también debes pagar el recibo internet que ronda los 60 o 65 ? depende de la oferta que selecciones.

D: Si que es costo.

E: Además debes aprender a manejar el ordenador.

D: Yo soy muy bruta para aprender a manejar la computadora.

E: No que va yo te enseño yo te doy clases? la conversación sigo así por un rato

Ese mismo día a la noche le comente a mi padre lo del marido de Dina y no puso ningún reparo Los días pasaron y llego en sábado por la mañana madrugue dado que la PC está en mi cuarto hice mi cuarto y a eso de las 10 de la mañana llego Dina peinada peluquería maquillada con las uñas pintadas con zapatos de tacón falda y una camisa blanca escotada esta distinta acostumbrado a verla con bata con la que hacia la limpieza o de Jeans y jersey o con un polar la cosa y sin arreglar cambia mucho estando arreglada debido a la diferencia horaria con su país hasta 15:00 horas de España no era posible conectar con su familia le dio las gracias a papa y le explico que su esposo Osvaldo llegaría como a esa hora y le agradeció dejarla hacer la video conferencia Papa le dijo vendría a comer cosa rara ya que los Sábados solía comer en el Club, debía querer controlar la situación así que papa se fue Dina se puso con sus tareas, nos tropezamos en pasillo y le dije:

E; Estas muy guapa hoy Dina.

D; Gracias mi niño siempre tan considerado y caballero.

E: No para nada es la pura verdad.

D: Quiero estar bien para cuando me vea la familia.

E: Los vas a deslumbrar.

Se hacerlo a mí y me dio un pico en la boca y la verdad es que me desconcertó del todo no sabía qué hacer mi experiencia con chicas era más bien escasa o nula y por respuesta simplemente me quedaba parado eso si no te que esta vez Dina se marcho con una sonrisa y mirándome de lado pícaramente.

Cuando llego mi padre comimos los 3 en la cocina terminamos como a eso de las 15:00 llego el marido de Dina ella nos presento a mí y a mi padre Osvaldo era moreno de pelo negro con bigote regordete más bien bajo y muy seco muy serio nos saludo pasamos a mi cuarto hice la video conferencia y los dejas un rato hablando con sus familiares y al salir del cuarto papa le dijo que podían venir cuando quisieran a usar la PC a lo que Dina aprovecho y saco el tema que ya habíamos hablado del ordenador y le di las mismas respuestas que a Dina esa misma semana el dijo que era muy costoso que el apenas había estudiado lo y que Dina era muy bruta para aprender a manejar una computadora que si no era molestia vendría alguna vez para ver a la familia y que nos lo agradecía mucho el trabajaba en la construcción y mi padre y él se fuero hablando de unos apaños que mi padre quería hacer en sus negocios por si él está dispuesto a hacerlos.

Dina se quedo en casa y cuando se marcharon me dijo lo contenta que estaba por ver a su familia y me volvió a besar para agradecerlo que había hecho y me volví a quedar parado con las veces anteriores ella siguió con lo suyo contentísima por a la familia.

Como no quería comerme el coco como el fin de semana pasado le dije:

E: Dina veras es que eso de que me beses en la boca no sé bien qué hacer.

D: ¿No te gusta mi niño?.

E: Si si si que me gusta solo que tengo miedo de que si yo te beso a ti así te enfades conmigo.

D: No mi niño no me enfadare solo que ten cuidado cuando esta tu papa cerca o mi esposo

Y nos besamos con un largo beso después del cual me fije en el generoso escote que hoy lucia Dina y pasados unos min ella se fue, paso el fin de semana y mi abuela se puso enferman así que papa le pidió a Dina que si se podía quedar unos días conmigo en casa ya que un chico solo en un casa no le daba seguridad por robos y asaltos etc. dado que su esposo estaba trabajando fuera de la provincia por unos días acepto además seguro que mi padre le daría algo mas dinero esa semana.

Mi padre se fue a 15:00 y a las 17:00 llego Dina salí a ayudar con la mochila y la bolsa que traía con sus cosas y las dejamos en la habitación y la bese en la boca me marche de la y la deje cambiándose se puso una camiseta de escote en ?V?de color blanco y manga corta que dejaba ver un hermoso escote de sus tetas y una malla de esa de gimnasia azul celeste corta a la altura de las rodillas que marcaba toda a figura en especial su culo en el que se notaban la marca de las bragas además de chanclas blancas con la melena suelta mis ojos iban al culo desde atrás y al escote desde adelante no lo podía evitar para que viera que me empalmaba la dije que si quería hablar con su familia lo podíamos intentar que hablara con ellos y así fue después de una hora cenamos y fui a mi cuarto pronto y no dormir.

Al día siguiente me levante me asee y baje a desayunar en camisón preparándome el desayuno.

D: Buenos días mi niño ¿Dormiste bien?

E: Buenos días Dina Si muy bien ¿Y tú?

D: Si muy bien, ayer fuiste un niño malo, No me dejaste que diera un beso de buenas noches y me beso en la boca y después me dijo que no se repita

Debajo del camisón no llevaba sostén y cada vez que se movía las tetas botaban dentro del camisón me estaba volviendo lodo aquella visión de lo que tanto ansiaba que fuese mío y en esto ella me dice:

D: Mi niño si quieres estos días mientras estamos solo me puedes llamar Mama o Mami o Mamita solo si tu quieres.

E: De acuerdo Mama (Aquello hizo brincar mi corazón y me entro una emoción por todo el cuerpo que no puedo describir algo así como un calor muy intenso).

D: Mi niño ¿Que bus tomas para ir a tus estudios?

E: Ninguno voy en moto si quieres te acerco yo.

D: De acuerdo.

Dina o Mama se levanto de la mesa recogió y se fue vestir dejando dejándome ver aquel bamboleo de tetas de nuevo.

Antes de salir por la puerta de casa de me beso de nuevo diciéndome:

D: El beso de buenos días de Mami.

E; Bien Mami respondí

Montamos en mi scooter y al montar me agarra por cintura y roza con una de sus manos la polla y me dice:

D: Despacio mi niño que voy aquí detrás.

E: Si claro.

El paso fue largo lo estire todo lo que pude ya que el roce de su mano con mi polla me gustaba al llegar al destino me despedí de ella:

E: Asta luego Mami.

D: Cuídese mi hijo.

Fui a mis clases pero como si no por apenas había prestado atención solo pensaba en Dina en el recreo uno mis amigos estaba pidiendo que le diéramos ideas para regalar a su chica por su aniversario, lo que me dio una idea hacerle un regalo a Dina así que se me ocurrió una idea cerca había una perfumería entre le dije a una de las dependientas que quería hacer un regalo especial compre maquillaje laca de uñas pita uñas perfume etc y puse rumbón a casa, al llegar ella estaba esperando fuera ya que había olvidado las llaves en casa, entre abrí el portón exterior la puerta del garaje escondí mis compras y subí a abrirle la puerta.

D: ¿Que paso mi niño y esa tardanza?

E: Había mucho tráfico.

Y nada más entrar en el pasillo la bese yo y le metí un poco la lengua lo que ella respondió con rico

Pasamos a la cocina.

D: ¿Cómo van esos estudios mi niño?

E: Bien sin novedad.

?

Hablamos un poco más nos cambiamos de ropa Dina se puso una bata de las de trabajar y unos pantalones de Chándal y una camiseta, comimos recogimos los cacharos y Dina se fue un ratito al salón a ver la TV y descansar, yo baje al garaje y subí sus regalos:

E:Toma Mami esto es para ti los regalos del día de madre que no te hice y los cumpleaños etc.

Le la los paquetes y una bolsa

D: ¿Y esto?

E:Por eso me tarde ¿No estás enfada?

D: No para nada mi cielo, solo que hace tanto que nadie me regala Osvaldo no es de regalos.

Mientras ella abría sus regalos y hacía comentarios sobre el contenido de los paquetes.

E: Si te pones guapa para tus hijos en Ecuador yo quiero que lo hagas estos días para mi

D: Si mi cielo si claro que si.

E:¿Te gusta lo que te compre Mamita?

D: Si Muchísimo!!!!!!

Me beso en la boca metiéndome toda la lengua dentro y salió dispara al cuarto de baño a maquillarse etc.

Como a los 20 min volvió al salón maquillada con las uñas de manos pies pintada de rojo como el caramelo de las manzanas de las fiestas al igual que los labios me mostro las todo y me pregunto si le gustaba:

E: Estas bellísima pero es que la bata que llevas no campaña mucho .

D: si lo sé mi cielo pero debo limpiar los azulejos de la cocina y los armarios mañana me visto linda para ti.

Nos acurrucamos un rato en el sofá después de eso dulces min yo me fui a estudiar y ella a hacer sus tareas eso sonriente y súper feliz.

Como a las 2 horas me llamo para que sostuviera la escalera mientras ella limpiaba así nos pusimos y al mirar para arriba por debajo de la bata veo una bragas blancas de encaje que tapan un culo delicioso me quede como inmotivado pasados unos minutos así Dina me pedio bajar, Mientras me decía que no la dejase caer por nada de este mundo la dejaría caer, cuando volvió se subió hacia arriba oooooooohhhhhhhhhh que maravilla no llevaba bragas y podía ver es culazo en todo su esplendor cuando Dina me pregunto:

D: ¿Te gusta lo que ves?.

E: SSSSSSSSSSSIIIIIIIIIIIII claro que sí que culazo!!!!!!!!!!.

D: Jajajajaja me encanta que te guste pero es un culo viejo y caído

E: Yo no pienso así para mi es perfecto.

Tras unos minutos se bajo de la escalera y me dijo:

D: Este es mi regalo para ti mi niño.

E: Me encantan tus regalos Mami.

Mientras yo le tocaba el culo por encima de la bata.

D: No seas travieso, no se toca.

E: Mami (Poniendo carita de bueno).

Echo de la cocina y se puso a hacer la cena

Cenamos y vimos Tv cuando llego la hora me marche a la cama pero me olvide de darle el beso de buenas noches.

Cuando me estaba que dando casi dormido Dina llamo a mi puerta prendí la luz de la lámpara de noche de mi mesilla.

D: ¿Puedo pasar?

E: Si.

Entro mi habitación llevaba puesto un camisón blanco de tirantes que le llegaba a la altura de las rodillas de largo el pelo suelto y descalza sin maquillar.

Se acerco a mi cama diciendo:

D: Eres un niño malo no me diste el besito de buenas noches.

Se acerco a mí y me beso en la boca y al inclinarse para besarme por el escote de del camisón pude ver sus hermosas grandes y deseadas tetas, y polla se empezó a empalmar.

D: ¿Eso es porque te bese?

E: No, es que al besarme vi tu escote.

D: Jajajaja que rico (Mientras ponía unas de sus manos sobre mi polla y me volvía a besar).

Pasados unos segundos se separo unos pasos de mi cama se saco las bragas y se las quito y me las lanzo diciéndome:

D: Son un regalo para ti huelen a mí a hembra caliente.

No dije nada me las acerque a la cara y las olí eran blancas con encajes y el olor que desprendían era fuerte intenso como a sudor y algo más que no se describir bien además no había olio los jugos de una mujer, ella se dio la vuelta y se fue de ni cuarto con una sonrisa picara diciendo:

D: Son para que sueñes al rico hasta mañana mi niño (Cerrando la puerta).

Mi polla estaba como el acero y tiesa como un cohete así que volví a oler mi regalo y me pajee hasta que me corrí

Querida Dina en Relatos eroticos de Maduras (relatos eroticos )

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