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No se cansaron de ver mujeres desnudas (0 puntos)

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octubre 9th, 2013 >> Argentinas, Porno

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Renta en Relatos eroticos de Infidelidad

Video Porno de: Maduras

febrero 10th, 2014 >> Relatos Eroticos

Renta en Relatos eroticos de Infidelidad (relatos eroticos )

» Relato Erotico: Renta en Relatos eroticos de Infidelidad

Renta en Relatos eroticos de Infidelidad (relatos eroticos )

Gracias a todos por su apoyo, aclaro que estos relatos son pura fantasías y lo voy escribiendo como me salen por eso les pido disculpas por todo lo malo, espero que lo disfrute.

Habían pasado ya 15 días desde el encuentro que tuve con nuestro casero, encuentro que aparte de vulgar y asqueroso me gusto, ya que aquel hombre me había tratado como jamás me habían tratado. En esos días me la pasaba masturbándome día y noche, hacia el amor con mi marido contándole detalles de aquel encuentro ya que le encantaba? fueron pasando los días y yo no podía sacar de mi mente pene del Sr. Pérez, tenia que hacer algo para volver a disfrutarlo y no podía esperar el próximo pago la renta y muchos menos sin saber si mi marido le tendría el dinero.

Lo que les cuento paso un día lunes, cuando mi esposo se había ido a trabajar y yo me encontraba demasiado caliente, eran como a las 7 de la mañana y apenas se fue puse en marcha un plan para traer a el Sr. Pérez a la cama. Me fui al baño y tome la manguera de la ducha de mano que tenemos al lado de la poceta (la que uso solo yo para lavarme mis partes intimas) y la jale para romperla pero como no podía romperla busque en la cocina un cuchillo y el mazo de la carne y con eso lo rompí, estaba terriblemente excitada, regrese al cuarto y sacándome las pantaletas me acosté en la cama no sin antes buscar mi consolador que guardaba en la mesa de noche, me masturbe pensando en mi única fantasía, el tener el pene del casero de nuevo, me metí el consolador mientras me frotaba el clítoris desesperadamente, me daba rabia que mi consolador estaba dañado y sin baterias. En eso detuve la masturbación y sin sacarme el consolador de la vagina tome el teléfono y llame al Sr. Pérez, cuando estaba repicando vacile en trancar y olvidarme de todo, pero mas pudo el morbo y la puta que llevo dentro, me contesto:

- Alo

- Alo… Sr. Pérez? – pregunto nerviosa

- Si, quien habla? – me pregunta sin reconocerme la vos

- Hola como esta, le habla Alejandra, la esposa de Carlos, sus inquilinos, me recuerda? – le digo

- Como no recordarla ricura – me molesta cuando me dice así pero me excita – si no dejamos de pensar en usted ? agrega

- ¿Quienes Sr. Pérez? – le pregunto extrañada

- Mi guevo y yo ricura, a ninguna hora dejamos de pensar en ti, nos divertimos mucho con la prenda intima que nos dejaste, por cierto ya la tenemos mas sucia de lo que estaba…

Aquel comentario por mas que vulgar que fue me excito muchísimo e hizo que me empezara a masturbar mientras hablaba con aquel hombre:

- Hay Sr. Pérez usted y sus cosas?

- Pero bueno, a que se debe tan sorpresiva llamada, aun falta para pago de la renta jajajaja – se ríe irónicamente el hombre aquel

- Lo llamaba para saber si podía hacerme un favor Sr. Pérez… – le digo decidida

- Dígame para que soy bueno bella dama, pida por esa deliciosa boquita – me dice incomodándome pero sin no dejarme de gustar

- Tengo un problema en el baño y me preguntaba si usted podría venir a ver si me lo puede solucionar – le suelto avergonzada

- Jajaja tiene problema con su cañería jajaja – me dice mientras reía

- En serio, puede venir a revisar, por favor – le digo con la mejor voz de putilla

- ¿Y tu marido? – me pregunta

- No esta, esta en su trabajo – le contesto

- ¿Esta sola?

- Si, solita… ¿Va a venir? – le pregunto

- Con gusto ricura, ya estoy saliendo para allá – me dice emocionado

- Dale, te espero

Mientras estuve hablando con el me masturbaba silenciosamente, me imaginaba el miembro de aquel hombre entre mis piernas, me metía el consolador y me corrí como una puta, el corazón se me salía, estaba loca por hacer aquello y mas aun a escondida de mi esposo, pero quería ver, tocar, mamar el guevo del Sr. Pérez, estaba nerviosa así que me metí al baño y me bañe concienzudamente sobre todo en mis partes intima y cuando lo hacia me di cuenta que tenia la cuca súper peluda, como a mi esposo le gusta así no me había dado la tarea de rasurarme, es mas las piernas y las axilas ya necesitaba mantenimiento pero la verdad ya no había tiempo de hacerlo, salí de baño y me puse unas pantaletas blancas tangas, de esas que tapan media nalgas y que se me metían entre las, me puse un sostén de una talla menos que tenia guardado desde hace tiempo y que no lo había botado, como era viejito las elásticas estaban vencida y la verdad no iba a “sostener” mucho, sabia que con el mas mínimo movimiento se me iba a salir una teta jajajaja… y para tapar aquellas “para nada” intimas prenda me puse una camisa blanca de mi marido que medio transparentaba y marcaba generosamente mi humanidad. Estaba muy nerviosa pero ansiosa de que llegara aquel hombre. Sonó el timbre y suspirando le abrí la puerta, al entrar me ve sorprendido y me dice sonriendo:

- Buenos días ricura

- Buenos días Sr. Pérez, pase adelante – le contesto abriéndole paso

Yo definitivamente estaba loca, como era posible que una chica como yo se ligara con un tipo como ese, vestía mal, olía mal, y me veía con una cara de morboso, era baboso pero solo pensar en lo que tenia entre las piernas hacia que mojara las pantaletas, apenas entro le dije nerviosa:

- Como esta Sr. Pérez, como le va, gracias por venir…

- Dime ricura, para que le soy útil? – me dice sonriendo mientras me desnudaba con la mirada

- Tengo un problema en el baño y me gustaría que lo viera y si es posible me lo arreglara ? le digo

- Vamos a ver ricura – me dice

- ¿Quiere un cafecito? – le ofrezco

- Por favor…

- Ya se lo traigo – le digo caminando a la cocina

Sentí que se vino detrás de mi a la cocina, abrí la despensa en donde están las taza y como estaban muy alta me puse de puntilla haciendo que se me subiera la camisa y dejara a su vista el comienzo de mis nalgas y por supuesto mi pantaletica metida entre las misma, el hombre tosió y me pregunta:

- ¿Estas sola?

- Si Sr. Pérez, estoy solita, mi esposo esta en su trabajo? – le digo con picardía

- Ya le dije que me llamara Ramón…

Yo siento que se pone detrás abrazándome maraqueandome y besándome el cuello, yo lo empuje con mi trasero y sirviendo el café le digo haciéndome la estrecha:

- Quédese quieto y vamos a lo que vino… a qui esta su café…

- Gracias ricura – me dice apartándose mientras agarraba la tasita

Salí de la cocina hacia mi cuarto mientras le decía nerviosa:

- Venga por aquí Sr. Pérez para enseñarle el problema…

- Y dale… dígame Ramón, me llamo Ramón – me dice el hombre

- Disculpe, pero me es difícil tutearlo – le digo mientras caminaba

- Estamos en confianza Alejandra, dígame como usted quiera – me dice el muy baboso

- Esta bien Ramón jeje – le contesto con una picara sonrisa

Cuando pasábamos frente a mi cama el hombre me dice sorprendido:

- Uhiiiii pero miren los juguetes de la señora!!!!

Me volteo y se me caía la cara de vergüenza, había dejado el consolador en la cama y este lo había agarrado y lo examinaba:

- Golosa la niña, le gustan grandes no joda – lo huele y agrega – y lo estaba usando, huele rico, huele a hembra caliente jajajaja – agrega riendo

- Que pena, déme aca, devuélvamelo – le decía tratándoselo de quitar

El hombre me empujaba con un brazo y lo alejaba de mi mientras reía y lo lamía, yo saltando trataba de agarrarlo sin lograrlo, aquel forcejeo hizo que se me saliera una teta, mientras seguía saltando y forcejeando me la metía en la copa del sostén para que la muy traviesa se volviera a salir del sostén, todo esto para que el viera y se excitara mas, la deje afuera y deje de brincar cuando me decía:

- Esta dañado, le falta la tapita y las pilas, esto no sirve…

- Si lo acabe, por ahí esta la tapa, se desarmo todo – le digo sin vergüenza alguna

- Debería de botarlo y usar este – me dice mientras se lo pasa por el bulto

- Ahhhh déme aca viejo baboso… – le digo arrancándoselo de la mano

- Jajajaja y tu, eres la propia puta… pero mira, yo te lo puedo arreglar – me dice sonriendo

- ¡En serio! – le digo sorprendida

- En serio, déjelo por ahí y lo acomodamos después – me dice

- Ok, se lo agradezco, pero vamos a lo que vino

Entramos en el baño y le muestro la manguera y riendo me dice otra vez sorprendido:

- Jajajaja es el “lava-cuca” lo que se le daño, jajajaja… ¿Y como lo rompiste mujer? – me dice

- No se como se rompió, esta mañana lo encontré así – le digo sonriendo – ¿Tiene arreglo? – le pregunto como si no supiera que tiene arreglo

- Claro que tiene arreglo mujer, se le compra una manguera nueva y resuelto el problema – me dice

- ¿Me lo puede arreglar? – pregunta tonta, ya lo tenia donde quería

- Claro putica, claro que se lo puedo arreglar… me dice sonriendo

- ¿Cuanto me va a cobrar? – le pregunto poniendo mi mejor cara de puta

- Usted sabe como me va a pagar – me dice el muy morboso

- ¿Como? – le digo recostándome de la puerta y con una voz sensual

Se me acerca y plantándome un beso en la boca me dice:

- Me afloja las nalgas y le reparo eso y su “cosita” que tiene en el cuarto y probamos todo junto… ¿le parece? – me dice

- Dale – le digo empujándolo para que no me volviera a besar – pero primero trabaje – agrego apartándome

- Ok, déjeme comprar los materiales y vuelvo ricura – me dice el nombre

- Ok lo espero

Salio a comprar dejándome mas excitada de lo que estaba, me sentía como una fulana, una mujerzuela, una puta barata por hacer aquello pero me gustaba, nunca me había sentido así, tan deseada y de que forma, me iba masturbar pero pensé mejor en llamar a mi esposo para asegurarme que estaba en su trabajo y así lo hice, estaba hablando con el, diciéndole lo mucho que lo amaba y extrañaba, que era mi amor y todas esas cosas cursis cuando suena el timbre, le dije apurada que estaban tocando a la puerta y que lo llamaba después y nos despedimos con un beso, tranque el teléfono y corrí a abrirle al Sr. Pérez, que entro diciéndome:

- Aquí traigo todo ricura…

Pone las bolsas sobre la mesa y saca la manguera para la duchita y unas baterías y le pregunto curiosa?

- ¿Y estas baterías?

- Para tu juguete mujer, quiero ver como lo usas – me dice el muy baboso

- Chévere, pero primero lo tiene que reparar – le digo

- Tranquila que eso lo arreglo, si no… usas el mió – me dice agarrándose el bulto

No le dije nada, me hice la loca, saque de otra bolsa que trajo una caja de condones, de la misma marcas que los anteriores y de sabores, no dije nada, solo sonreí al verlos y hasta se me aguaron mas las pantaletas, el me miro y me dice:

- Voy cambiar esto, me compañas? – me dice mostrándome la manguera

- Si ya voy…

Caminamos al baño y el se puso a reparar la duchita, me pidió varias herramientas que las tome de la caja de mi marido. Me recosté en la puerta a esperar, el me veía y yo lo veía, no nos decíamos nada hasta que decidí avanzar un poco mas y le dije cruzando las piernas mientras me retorcía:

- Tengo ganas de hacer pipi

- Venga señora, haga pipi, si quiere la ayudo? – me dice levantándose dejando las herramientas en el piso

- Jajajaja y como me va ayudar.., ¿Va hacer pipi por mi ?- le digo graciosamente

- No, pero si quieres la ayudo a bajarle las pantaleticas – me dice

- Noooo, que es, no sea tan loco, siga trabajando y no mire – le digo ingenuamente

Me puse de espalda a la poseta, me baje las pantaletas y me subí la camisa para sentarme a orinar, el hombre no aparto un segundo su vista de mi trasero, yo estaba definitivamente loca al estar haciendo aquello, el hombre sin levantarse se pone frente a mi abriéndome las piernas para ver como orinaba, yo dándole un manotazo a su mano que la tenia en mi rodilla le decía:

- Quédese quieto, déjeme hacer pipi, trabaje es lo que tiene que hacer…

- Uhmmm ricura abra las piernas, déjeme ver, no me quite ese privilegio – me dice el hombre metiéndome mano

Hice pipi bajo la mirada del hombre que seguía tratando de meterme mano y yo negándome, entre aquel forcejeo me dice:

- Tiene la cuca peluda, si quiere se la rasuro también, soy muy bueno afeitando – me dice el muy baboso

- ¿En serio? – le pregunto haciéndome la pendeja

- En serio ricura, te dejo esa cuquita peloncita y te rasuro las piernas, las axilas, me convierto en tu peluquero intimo – me dice con las manos entre mis piernas

El hombre me veía esperando mi decisión, jugaba enredando mis pelitos de la cuca excitándome mas de lo que estaba, me levante de la poseta para tratar de controlarme y tomando papel higiénico le digo:

- Esta bien, pero trabaje, termine con eso y vemos…

- ¿Te seco? – me dice mientras se levanta viendo como agarraba papel

- No, yo puedo sola, gracias – le digo de mala manera

Me seque y me subí las pantaletas para salir del baño, estaba muy excitada y desesperadita, quería tener sexo con ese hombre pero debía aguantarme, aunque no podía creer lo que estaba haciendo me tenia que controlar, tenia que hacerme un poco la estrecha, me estaba volviendo loca ese hombre, fui a la cocina a tomar agua a ver si me tranquilizaba, regrese al baño y el ya terminaba de cambiar la manguera, sonriendo me dice:

- Ya estamos listo por aquí bella señora…

- Que bien, que rápido… ¿para todo es así de rápido? – le digo picadamente

- No, para otras cosas no soy tan rápido ricura – me dice sonriendo

- ¿Quedo bien?

- Porque no se la lava, échese una lavadita y lo prueba – me propone el muy morboso sonriendo

Ya era demasiado, el morbo era terrible pero debía probar si quedo bien así que pasando por al lado de el me coloco a espalda de la poseta otra vez y por segunda vez me bajaba las pantaletas delante de aquel hombre, me senté para tomar la duchita y me lave la cuca delante del mientras le decía:

- Uhmmm quedo bien…

El hombre tomando el jabón me lo da diciéndome con una sonrisa:

- Tome, jabónesela

- Gracias – le digo coquetamente agarrando el jabón

Mientras me la jabonaba veo que se le marcaba tremendo bulto y se lo agarraba descaradamente mientras me veía:

- ¿Estas excitado?

- Coño, tengo el guevo paradísimo – me contesta chirreando los dientes

- Sácatelo para ver – le digo

Me termine de jabonar y veía como se bajaba el cierre y sacaba por aquella bragueta su inmenso miembro erecto, no se si eran vainas mías o el deseo de ver aquello pero se le veía mas grande que la ultima vez, se pajeaba mientras veía como yo me terminaba de lavar. Puse en su lugar la ducha y sin pararme de la poceta le dije:

- Pásame la toalla…

El hombre dejándose de masturbar me alcanza la toalla y secándome las manos le digo mientras le veía el objeto de mis deseos:

- Acércate…

No lo había terminado de decir cuando ya lo tenia parado frente a mi, con su verga frente a mi cara, se lo agarre y comprobé que lo tenia duro como una roca y calientísimo, le desabroche el cinturón y los pantalones para bajárselos con todo y el interior, le agarre las bolas y se las acaricie hasta que comencé a pajearlo y mientras lo hacia le miraba a la cara y me dice:

- Bésamelo

Me lo acerque a la cara y antes de “besárselo” me lo pase por la nariz para aspirar ese olor a macho que tanto me encanta, que me vuelve loca… me encantaba ese miembro viril, su dureza, lo caliente, lo largo, lo grande, me tenia loca ese aparato. Me lo quito de la mano y agarrándome por la cabeza con su mano izquierda comienza a pasármelo por lo labios diciéndome:

- Mamame el guevo puta que no aguanto….

Lo obedecí y abrí la boca para que ese hombre me lo metiera hasta la garganta, que rico lo tenia, en su recorrido hacia mi garganta mi lengua lo saboreo y lo ensalivo dejando ese agradable sabor salado que tanto me gusto de la ultima vez que se lo mame, comencé a mamarlo de una manera salvaje, desesperada mientras que con una mano me masturbaba, no podía creer lo que estaba haciendo, el berreaba como un toro y movía mi cabeza con ambas mano para que le hiciera la paja a su antojo, prácticamente me estaba cogiendo por la boca y la verdad que no aguante mucho, me vine mientras se lo estaba mamando y fue cuando entre en razón y antes que eyaculara me lo saque de la boca y le dije:

- Ya no mas… aun queda trabajo…

- Noooo mujer, no me dejes así – me dice agarrándose el miembro mientras lo sacudía

Aun sentada en la poceta me quite las pantaletas y levantándome le pregunto muy cerquita:

- ¿No me vas rasurar la cuca?

- Uhiiiii por supuesto ricura – me dice sonriendo

- Vamos pues…

Salimos del baño y apenas lo hicimos yo me quite la franela quedando en sostén, tenia una teta fuera de la copa, trate de arreglarlo pero desistí poniéndome de espalda a el y diciéndole:

- Desabróchame el sostén…

El hombre lo hizo y deje caer los mismo al piso, me voltie y a el se le salieron los ojos al verme las tetas, le dije:

- Ponte cómodo, quítate la camisa y los pantalones mientras yo busco la afeitadora…

Abrí una gaveta de la peinadora y saque una afeitadora de esas doble hojilla para mujer pero al hacerlo el miro que había una navaja de peluquero y me dice:

- Con esa es mejor…

- ¿La sabes usar? – le pregunto

- Por supuesto ricura – me dice muy seguro

- Eso espero, no me vayas a destrozar la cuca jajajaja – le dije riendo

Le di la navaja y busque una toalla para ponerla en la cama y no llenarla de pelos, la puse y me acosté cómodamente abriendo las piernas, me comencé a tocar de nuevo mientras el me preguntaba en donde tenía espuma de afeitar y le dije donde estaba la de mi marido, se acercó a mi y puso manos a la obra jajaja… era un trabajo sucio pero alguien tiene que hacerlo o no jajaja, me abrí más de pierna y no podía creer que estaba patas abierta delante de aquel hombre ofreciéndole el “tesorito” de mi esposo, con cuidado se puso a rasurarme y la verdad sabia usar aquella navaja, fue muy delicado y aquella manipulación me volvió al excitar, el hombre aparte de resurarme muy bien aprovechaba de tocarme descaradamente la cuca, había momentos en que sentía que me metía el dedo en la cuca, cuando terminó de rasurar me abrió un poco las nalga y viendo el otro “tesorito” de mi marido me dice sonriente mientras lo tocaba con su dedo:

- Tienes el culto paludito … ¿Te lo afeito también?

Y poniendo mi mejor cara de puta afirmó con mi cabeza, este sonriendo y haciendo espacio me dice:

- Ponte en 4 para afeitarte esos odiosos pelitos …

Me volteo para ponerme en cuatro patas cómo me pidió dejando a su vista y ahora que a su merced mi agujero intimo, yo estaba terriblemente excitada, quería que ese hombre me penetrará de una buena vez, me comencé a dar dedito mientras el me rasuraba los supuestos pelos del culo, como me estaba masturbando me movía mucho así que el hombre dándome una buena nalgada me dice:

- Quédate quieta puta que te voy al cortar…

- !Cuidado con mi culito ! – le exclamó mientras me dejo de masturbar

- Entonces quédate quieta, no te desesperes, ya te voy al dar lo tuyo… no lo muevas que ya termino – me dice el muy baboso

Me quede quieta y siento como el me rasura el ojetes, al rato tomando una toalla pequeña que había sacado para el trabajo íntimo me limpia mis parte diciéndome desesperadamente:

- Coño mira como me tienes – mostrándome la tremenda erección – si no te cojo te mato – agrega mientras se ponía detrás de mi pegándome en las nalgas con el guevo

- No, prefiero que me cojas… pero primero mamame la cuca papito… – le digo al hombre que no dejaba de darme nalga das con el guevo

- Con gusto ricura…

Me acosté rápidamente y le volví abrir las piernas al Sr. Pérez que tomando nuevamente la toalla me limpia muy bien la cuca para “comérsela”, yo le veía el tremendo “cipoton” que tenia entre las piernas, después que terminó de limpiarme se acuesta boca abajo metiendo su cara entre mis piernas mientras me agarraba las piernas… guaooo que buena mamada me daba aquel hombre, sentía su áspera y pegajosa lengua lamer mi clítoris mientras me lo chupaba y lo mordía. En eso que estoy inmersa en un profundo placer suena mi celular, le agarre la cabeza al Sr. Pérez para que no dejará de mamame la cuca mientras alcanzaba mi teléfono que estaba en la mesa de noche, vi quien llamaba y le digo al hombre que me comía la cuca antes de contestar la llamada:

- Coño, es mi marido… no hables – le digo al hombre

Me medio senté para contestar y al hacerlo el hombre dejo de mamar:

- Alo – le contesto

- Hola mi amor – me contesta

- Hola cariño

- ¿Que haces mi amor? – me pregunta

- Acostadita papi, ando con ganitas – le digo mimosa

- ¿Estas caliente? ¿Te estas masturbando?

- Si papi, que bueno que me llamas… ¿Me vas a decir cosas ricas? – le digo excitada picándole el ojo al Sr. Pérez que se masturbaba mientras me veía la cuca

- ¿Que quieres que te diga? ¿Como quieres que te trate? – me pregunta

- Se groserito con tu mujer, trátame como una puta papi…

- Dime algo putita… ¿Te gustaría que estuviera contigo el Sr. Pérez? – me pregunta el muy cabroncito

- Hay si papi, me encantaría – le digo mientras me ponía de nuevo cómoda abriendo las piernas

Le hice seña al Sr. Pérez para que saliera del letargo que se encontraba para que me mamara la cuca mientras tenia sexo telefónico con mi marido, aquel hombre se volvió a meter entre mis piernas y comenzó a mamarme la cuca deliciosamente mientras mi esposo me preguntaba:

- ¿Tanto te gusto ese guevo?

- Me encanto papi, tu sabes que si – le digo excitada

- ¿Te gusta mas que el mió putita? – me pregunta

- Si… bueno, el tuyo me gusta, pero el guevo del Sr. Pérez me encanta…

- ¿Lo tiene mas grande que el mió? – me pregunta el muy cabroncito

- Si papi, tu tiene que verlo, ese hombre tiene el guevo grandísimo, grueso y se le pone durísimo – le digo mientras le pico el ojo mientras seguía mamándome la cuca

- Tu si eres puta mami – me dice

Mientras mi marido me hablaba el Sr. Pérez me deja de mamar la cuca y toma mi dañado consolador para metérmelo, no pude dejar de emitir un quejido al sentirme penetrada bruscamente por mi consolador, mi marido me pregunta:

- ¿Que paso mami?

- Que rico papi, me metí el consolador…

El Sr. Pérez se dedico a reparar mi consolador adentro de mi, me parecía excitante y muy morboso, le coloco las pilas y ajusto la tapa que era la que estaba dañada y cuando la puso hizo que se encendiera violentamente, casi grite al sentir la vibración en mi atormentada vagina, estaba al borde del orgasmos, le dije a mi marido que fuera grosero para masturbarme a gusto:

- Que rico papi

- ¿Te gustaría revolcarte con el Sr. Pérez otra vez? – me pregunta en el medio de la cantidad de obscenidades que me decía

- Si papi, quiero, quiero, quiero…

- Pero ese hombre es muy feo mami – me dice el miy cabron

- Jajaja feo pero bello por donde mea – le digo riendo mientras le picaba el ojo al protagonista de la fantasía

- Jajaja puta mami, eres una puta – me dice

- ¿Pero me vas a dejar que lo meta en nuestra cama otra vez? – le pregunto excitada

- No se mami, fue excitante que lo hiciera mi amor y me gusto pero no se si dejarte que lo hagas de nuevo, eres mi mujer – me dice

- ¿Ya tienes el dinero de la renta? – le pregunto mientras le sonreía al Sr. Pérez que no dejaba de hacerse la paja mientras me veía

- Olvídalo puta, olvídalo… ya tengo el dinero – me dice

Empezó de nuevo aa excitarme diciéndome groserías mientras el Sr. Pérez se divertía viendo como me masturbaba cuando mi esposo apurado me dice:

- Mami te dejo, me están llamando, yo te llamo ahora…

- Nooo papi, no me dejes así, ya casi me vengo – le digo haciéndome la urgida

- No puedo mami, te doy permiso para que tengas sexo telefónico, búscate un hombre por el Chat y lo haces rico – me dice apurado

- Será, voy a ver si me tomo un vaso de leche – picándole el ojo al Sr. Pérez – y me quedo tranquila – agrego sonriendo

- Como quieras mi amor, si lo haces por teléfono me cuentas, déjame como un cabron – me dice el muy cabron

- Ok mi amor, si lo hago ten por seguro que te voy a dejar como el propio cabron, eso te lo aseguro mi amor – le digo aun sonriendo

- Rico, ahora si te dejo…

- Chao cabroncito, te quiero mucho -le digo

- Yo también he quiero mucho

Tranque la llamada y digo mirando el celular:

- Pobre… si supiera el tipo de leche que voy a tomar…

- ¿Vas a beber mi leche? – me pregunta el hombre como si no supiera

- Por supuesto… ¿Me la vas a dar?

- Claro puta – me dice emocionado

Sacándome el consolador de la cuca le digo excitada:

- Cojeme por favor, quiero sentir eso dentro de mi – le digo agarrándole el guevo

- Ponte que te lo voy a meter – me dice excitado haciéndose la paja

Cuando se estaba poniendo encima de mi para metérmelo le pregunto alarmada:

- ¿No te vas a poner un condón?

- No ricura… tranquila que te la voy a dar en la boquita – me dice el muy sádico

Yo pongo cara de incrédula mirándolo mientras se lo agarraba para que no me lo metiera, lo tenia grandísimo y durísimo y la verdad que lo quería sentir así dentro de mi, que me cojiera “al pelo” así que le pregunto:

- ¿Seguro que no vas acabar dentro de mi?

- Seguro puta… si no cual es el peo?… te pongo un muchacho y el cabron de tu marido lo cría jajajaja – me dice el muy baboso

- Estupido – le digo haciéndome la molesta – métemelo, pero ten cuidado – le digo soltando su pene

El Sr. Pérez riendo sentado en sus talones frente a mi me atrae hacia el agarrándome por las piernas y poniéndolas sobre sus hombros (me iba a coger como me gusta) y ensalivándose la cabeza del guevo lo frota en mi atormentada cuca y de un solo golpe de cadera me lo mete hasta el fondo haciéndome que me doliera y se lo reclamara:

- Uffffff hijo’e puta no tan duro…

- Jajajaja eso me dijiste la ultima vez y veo que te gusta – me dice riendo mientras me daba

- Cállate y cojéeme rico – le digo jadeando

El Sr. Pérez agarrándome por los tobillos me abre la pierna subiéndolas y comienza a embestirme brutalmente, me encantaba como me cojia ese hombre y se veía que lo disfrutaba ya que sudaba, me besaba y lamía las piernas y hasta me chupo los dedos de los pies mientras me daba duro, soy una mujer multiorgasmica (eso si es real jajaja) y no se cuantas veces me vine, era delicioso, me gustaba el morbo de aquella mañana y con aquel hombre, en esos me dice jadeando con los ojos cerrados y sin soltar mis pies:

- Me vengo puta, me vengo…

- ¡Cuidado!… afuera, échamelo afuera – le digo angustiada empujándolo

- Tranquila que voy eyacular en tu boca puta… prepárate que me vengo ? agrega

Me dio enérgicamente un rato mas hasta que me lo saco y se levanto parándose en la cama sobre mi, arqueo las piernas para apuntar a mi cara con su verga y meneándosela me dice jadeando:

- Abre la boca puta que voy a eyacular…. toma lo tuyo… ahggggg….

Arqueo mas sus piernas para apuntar bien hacia mi boca pero fue inútil, vi como salio el enorme chorro de semen que fue a parar de lleno a mi ojo derecho dejándome ciega de ese ojo, rectifico el curso de la rociada y los otros 5 lechazos fueron a parar directamente en mi boca, la cerré y me la trague, fue abundante y caliente y con ese sabor fuerte que me raspaba al bajar por mi garganta, el restregó su glande por mis labios mientras me decía:

- Que rico puta, anda… límpiame el guevo..

Me puso la cabeza de su huevo en la boca y yo me encargue de chupar para extraer las ultimas gotas de leche que le salía para después chuparle el huevo para dejárselo como el quería… bien limpio, cuando estaba en pleno proceso de higiene bucal suena de nuevo mi celular, me lo saque de la boca y vi (con un ojo ya que el otro estaba apagado por la leche) que era mi marido, empuje al hombre para sacármelo de encima y conteste:

- Alo

- Hola mi vida, que hacías? – me pregunta el pobre

- Hola mi amor, me acaba de terminar la leche – le digo mimosa mientras el Sr. Pérez se acuesta a mi lado y comienza a limpiarme el ojo

- ¿Te masturbaste? – me pregunta

- No amor, ya se me fueron las ganas – le digo mientras recibía la leche que me arrimaba el Sr. Pérez a la boca con su dedo

- Lastima mi amor, ya me desocupe – me dice mi maridito

- Te llamo mas tarde mi amor, voy a ver si me pongo a limpiar – le digo

- Dale pues, me llamas, te quiero mucho…

- Yo también te amo, chao

Tranque la llamada y riéndome le digo al Sr. Pérez que me veía sonriendo mientras seguía tocándome la cara:

- Pobre…

- Jajaja si eres puta mujer – me dice riendo

- Es hora que se vaya – le digo decidida levantándome

- Espera mujer, espera… vamos a echar otro… mira, se me está parando el guevo otra vez – me dice el muy vulgar

- No, ya esta bueno, tengo que limpiar, mejor se va – le digo ya un poco mas seria

El hombre resignado se viste mientras yo me ponía las pantaletas y una bata de baño, lo acompañe a la puerta y lo despedí, cerré la puerta para regresar a la cama y como no había acabado me masturbe pensando en el recién encuentro y en lo asqueroso de aquel hombre, me estaba pasando de puta pero necesitaba de aquello y me estaba preocupando.

Besos

Renta en Relatos eroticos de Infidelidad (relatos eroticos )

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Deja que se follen el culo de su novia de 18 años por dinero

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noviembre 17th, 2012 >> Porno

Deja que se follen el culo de su novia de 18 años por dinero (porno pendejas )

La de cosas que se hacen por dinero… insisto, por dinero. Unico argumento para que un heavy se folle el culo de la dulce y timida Andrea. Lee el argumento y disfruta con otro de esos grandes videos porno casero que te traemos :

Jose y Andrea se presentaron hace escasas dos semanas a la comunidad de Xvideos como dos adolescentes que se conocieron en el instituto hasta hoy sólo han follado ellos dos, nunca han tenido experiencias con otras personas, pero la situación de este país y ese terrorífico paro que afecta a los jóvenes españoles han llevado a esta pareja de tortolitos a hacer lo que vais a ver a continuación. Hoy Jose ha venido a vender el culo de su novia a un desconocido con el agravante de que además tendrá que sentarse y ver el espectáculo. El Nerdy, nuestro terrorífico Nerdy hará los honores de casi desvirgar a esta virginal teen de 18 añitos que sufrirá el sentir como la meten 15 centímetros de carne en barra por el culo con un espectador de lujo: su novio. Atentos por que es la primera vez que Andrea probará la polla de un hombre que no es su novio y a pesar de que en el video empieza realmente tensa y con claros síntomas de que la situación no la está gustando nada, acabará PIDIENDO AL NERDY QUE LE AZOTE EL CULO mientras le cabalga. Tanta tensión sexual hay en el video que al final Jose, el propio novio, no podrá resistirse y acabará lefando él también la angelical para de su novia.

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La terapeuta zorra en Relatos eroticos de Maduras

Video Porno de: Maduras

febrero 11th, 2014 >> Relatos Eroticos

La terapeuta zorra en Relatos eroticos de Maduras (relatos eroticos )

» Relato Erotico: La terapeuta zorra en Relatos eroticos de Maduras

La terapeuta zorra en Relatos eroticos de Maduras (relatos eroticos )

Me llamo Miguel, tengo 23 años, y he padecido lo que a mí me parece un serio problema. Todo empezó con esos catálogos de venta por correo que le llegaban a mi madre cuando yo apenas tenía 12 años. Al principio llegaban y veía que eran de ropa de mujeres, lo cual no me interesaba para nada, pero un día vi que entre vestidos y blusas había una sección de lencería. Cuando vi aquellas increíbles modelos, específicamente escogidas para quedar increíblemente sexys en aquellos camisones repletos de transparencias, conjuntos de medias, tanga y sujetador de encaje, no pude más que tener una erección de lo más potente. No sabía muy bien lo que pasaba, pero ver a esas mujeres en lencería me puso como una moto. Tiempo después, un día que estaba solo en casa cogí uno de los catálogos, y al cabo de un rato me empecé a masturbar. Al cabo de un par de minutos acabo llegando un momento que cambio mí vida para siempre: tuve mi primer orgasmo. Fue brutal, así que seguí mirando catálogos durante toda la tarde. Me encantaba, así que me masturbaba varias veces al día, y así durante meses. A escondidas cogía los catálogos de ropa que tiraba mi madre a la basura y me masturbaba con la sección de lencería. Con el tiempo, apareció internet en casa, y yo buscaba películas para bajarme y verlas a escondidas.

Era una locura, pero más locura era que no me interesaba realmente por tener sexo real con una chica, siempre estaba más interesado en hacerme una buena paja con el porno, no me interesaban las complicaciones con las chicas, con las que además no tenía mucho éxito. Pero los años fueron pasando, y digamos que el reloj biológico empezó a sonar, y empecé a buscar novia, sin éxito, hasta que un día me di cuenta de que tenía un problema serio: Era adicto a la masturbación y al porno. Cuando salía y conocía a una chica, esta no me atraía lo suficiente, porque yo en cuanto tenía ganas me masturbaba, pero sobretodo porque no era como las de las películas porno. Si una chica quería echar un polvo conmigo, yo siempre me acababa rajando, por miedo a no cumplir.

Así que un día me fui de putas, y lo que me paso es que no conseguimos que se me pusiera dura, por mucho que lo intentáramos. Sin embargo al llegar a casa, me pude masturbar con mi pornografía como siempre. Después de unos meses de reflexión, intentar dejar la pornografía y no conseguir buenos resultados, acabe en la consulta de mi médico, que me dijo que tenía un problema de asociación de estímulos, que mi cabeza no era capaz de asociar el estimulo sexual con una mujer real, debido al fuerte vinculo que había creado viendo porno, así que me mando a ver una sexóloga.

La doctora Sanz es una mujer de unos 45 años, 1,70 de estatura, pelo rubio, ojos marrones y la verdad es que aunque no está mal, tampoco es una mujer de bandera a simple vista, es más una de esas mujeres que tienen ese don de ser agradables, y que te tranquilizan en cada instante con sus palabras, como si todo lo que dijera fuera música para tus oídos.

Nada mas comentarle lo que me pasaba, me comento que era un problema que empezaba a ser de lo más común en las nuevas generaciones, ya que al encontrar una manera de satisfacernos por nosotros mismos, no desarrollamos la necesidad de una mujer en su aspecto sexual, pero si desarrollamos una necesidad de relacionarnos con una mujer. Todo lo que me mando hacer fue borrar y tirar toda la pornografía que tenía, además de dejar de masturbarme. Así estaría una semana hasta la siguiente visita que fuera a hacerla.

No me fue complicado tirar toda la pornografía, pero teniendo el maravilloso mundo online, apenas tarde 3 días en volver a tirar de él, y como ya había fallado un día, lo volví a repetir 2 veces más antes de ver a la doctora otra vez.

Al llegar a la consulta fui sincero con ella, y ella me dijo que la única manera de sacar esto adelante era tomarme todo el tema en serio, que aunque ella entendía que se puede recaer, hay que hacerlo y punto.

Durante la semana siguiente aguante casi toda la semana, pero volví a caer el día antes de ir a verla. Ella me repitió que me lo tomara en serio, que si no era mejor dejar la terapia.

La semana siguiente me sucedió algo que hacía años que no me sucedía, soñé con la doctora Sainz, y que tenia sexo con ella, así que cuando me desperté no pude evitar volver a masturbarme. No pude evitar pasarme el resto de la semana masturbándome, pero ahora cuando me masturbaba viendo porno, me la imaginaba toda seria, masturbándome ella y diciéndome que eso estaba muy mal, y que tenía que follarmela de verdad.

Cuando llegue a la consulta, solamente le dije que me había masturbado una vez esa semana, pero supongo que después de lo que había sucedido esos días yo ya no la miraba con los mismos ojos, así que de algo se dio cuenta ella. Me ordeno desvestirme e ir a la camilla. Allí empezó a examinar mis genitales, y cuando palpo mi escroto lo tuvo claro. Empezó a abroncarme y decirme que nada de todo eso tenía sentido si yo no ponía mi voluntad por mi parte, que si ella tenía que poner solución sería peor. Lo siguiente me sorprendió aun más:

-¿Te has masturbado pensando en mi verdad?

-¿Cómo?

-Tengo más pacientes como tú, y sé que os empieza a dar morbo el hecho de que yo os ordene no masturbaros, al principio os lo tomáis más en serio, pero un día que caéis, justo os paso por la cabeza y eso os pone aun más. Así que empezáis a masturbaros impulsivamente pensando en mí. Se os nota en la mirada nada más entrar.

-Yo?..no sé qué decirle.

-Pues no me digas nada. Vamos a comprobar que es lo que pasa.

La doctora se empezó a quitar la ropa ahí misma delante de mí. Yo empecé a ponerme de lo más nervioso, y rápidamente me di cuenta de que aunque me había masturbado varias veces con ella, no se me ponía dura, y no tenía ese subidón de querer clavarmela que si tenía imaginándomela, pero con el porno delante claro. Ella empezó a tocármela, suave al principio, luego escupió en ella y empezó a masajearla y sacudirla, pero nada. Entre los nervios y que de repente aquella mujer no me decía nada. Me fijaba en sus pechos, mas grandes y redondos de lo que se apreciaba bajo la blusa, su pubis rasurado, incluso se inclino hacia atrás y se toco a ver si eso me encendía, pero nada, y realmente resultaba una mujer de lo más atractiva.

-¡¡Ves¡¡ No ganas en nada cayendo una y otra vez en tus adicciones. Ahora mismo podrías estar teniendo sexo conmigo, pero no respetas ni los primeros pasos de la terapia. Te quedaras solo, y como dejes pasar los años, tu potencia sexual decrecerá y encima te costara masturbarte con tu porno. Tengo pacientes de más de 40 que ya casi ni se les pone en erección. La semana que viene espero mejoras reales, o tendré que tomar cartas en el asunto.

La doctora y yo nos vestimos, y me fui de aquella consulta con la sensación de que realmente ella se molestaba en ayudar a sus pacientes, pero si algo me hubo preocupado más que defraudar a la doctora, era la sensación de que no me había importado no tener sexo con ella, o de haberme preocupado de saber si podríamos llegar a tenerlo si la terapia funcionaba.

Durante la semana siguiente, el recuerdo de la doctora desnuda me despertó varios días, pero mi pene no estaba erecto, sin embargo me moría de ganas de masturbarme. Dos días antes de la consulta no pude evitar volver a masturbarme.

Al llegar a la consulta, la doctora me mando desnudarme directamente, después me examino y llego a la conclusión de que me había vuelto a masturbar, y no importaba cuantas veces hubieran sido, había vuelto a caer.

-Voy a tratar de hacer algo más agresivo, para ver si eres capaz de contenerte, para que te sea más fácil aguantar durante la semana esos apretones que dices que te entran.

Me llevo a la sala de donantes de esperma, y allí me mando sentar en una comoda butaca que había en el centro, después me dio a escoger una película de entre las que había, y después me dijo que intentara masturbarme. Ella se coloco por detrás mío, para que no la viera a ella, y yo me empecé a concentrar en la película. Después de un rato y mucha paciencia empecé a tener una erección. Ella en todo momento se mantuvo callada, y espero a que yo entrara en funcionamiento. Cuando ya estaba a punto la pregunte si podía masturbarme, a lo que ella dijo que sí. Empecé lentamente al principio, pero no tarde en coger el ritmo que mas me gustaba, de repente ella me cogió los brazos y los puso a ambos lados de la butaca, después se puso delante y me empezó a masturbar lentamente.

-Quiero que sientas el deseo de querer placer, y quiero que me veas aquí, dándotelo lentamente. Asócialo a mí, que yo soy alguien que está aquí, y ahora, y te está dando placer.

Yo miraba a la doctora a los ojos, y a la vez levantaba la mirada hacia la pantalla, viendo aquella escena de porno, con los pechos de esa actriz, con las piernas al aire, con esos grititos pidiendo más y más.

-Tienes que mirarme a mi ? Se desabrocho algunos botones de la blusa, dejando a la vista su sujetador de encaje.

-Es que así de lento, necesito? más velocidad.

Ella aumentó el ritmo un poco más, yo la miraba al escote, junto los codos haciendo que sus pechos sobresalieran? y entonces paro. Apago la pantalla y volvió a masturbarme. Mi erección se resintió como si hubiera bajado la excitación, entonces ella hizo algo que no esperaba, y se introdujo mi pene en su boca. Yo me moría de ganas por correrme, pero por alguna razón notaba que mi pene ya no quería seguir erecto, ya solo la lengua de la doctora impedía que se perdiera la erección por completo.

-Todavía parece resultar inútil, evidentemente te has estado saltando el tratamiento.

Se levanto de nuevo, volvió a poner la película, y después me dijo que me masturbara, pero cuando vio que me iba a correr me volvió a apartar las manos.

-Bien. Ahora has de quedarte quieto, no te vas a correr hasta la semana que viene. Mírame bien, porque si la semana que viene vuelves y te has corrido, te voy a poner esto ? Y saco del bolsillo de la bata un cinturón de castidad de plástico, con un candado- Pero te lo pondré después de haberte hecho esto mismo. Ahora tienes la opción de hacer las cosas por ti mismo, o sino las hare yo por ti.

Estuvo un rato tomándome las manos para que no pudiera tocarme, y cuando se me bajo la erección me soltó. Después me fui a casa y lo primero que hice fue ir al ordenador, lo encendí, pero en el último instante me lo pensé dos veces. Pensé en la doctora haciéndome una felación y yo que no había podido correrme. Pensé en lo que había sucedido aquella tarde y mi pene no reaccionaba como era debido. Así que no hice nada durante toda la semana.

Así a la semana siguiente acudí a ver a la doctora. Era la primera vez que no me masturbaba en toda la semana, y ella se puso muy contenta al verlo, después me llevo a la sala de donantes de esperma, y una vez allí nos desnudamos los dos. Esta vez no me puse tan nervioso, pero si note cierto cosquilleo en mi pene. Se lo comente a la doctora, y esta me mando sentar en la butaca, después se sentó encima de sus piernas y pude volver a observarla en todo su esplendor. Entonces sí que note que aquella mujer me estaba llamando, que realmente quería correrme, y que quería que aquella mujer me tocara, y yo quería tocarla a ella. Me empezó a tocar suavemente, y poco a poco mi pene empezó a ponerse erecto. Yo no sabía si aquella mujer me iba a dejar penetrarla, pero cuanto mayor era mi erección, más ganas tenia de que aquello sucediera.

-Te voy a dejar penetrarme, pero solo eso, soy tu doctora, no una puta y quiero que sientas lo que se siente estando dentro de una mujer, pero nada más. Quiero que me asocies como mujer a tu satisfacción sexual. Después te hare una paja, a ver si eres capaz de correrte. Puedes tocarme si quieres, forma parte de la estimulación así que será bueno para ti.

Se subió encima mío, y empezó a cabalgarme, muy lentamente, pero paro cuando vio que me sobreexcitada paro. Fue mi primera experiencia dentro de una mujer, y aunque no llegue a correrme dentro de ella, bien cierto es que lleno un vacio enorme dentro de mí. Después empezó a masturbarme a buen ritmo pero sin prisas, y yo aproveche para tocarle los pechos e incluso ella me dejo lamerle sus partes durante un rato. No dure mucho, apenas un par de minutos, pero fueron mis primeros síntomas de mejoría en el tratamiento.

La semana siguiente no tuve apenas necesidad de mirar porno, aunque sí que me pase toda la semana pensando en el último encuentro con la doctora Sanz. Me ponía mucho pensar en ella, y me levantaba por las mañanas completamente erecto.

Llego por fin mi cita con la doctora, y esta vez le pude contar no solo que no me había masturbado, también mis mejorías. Ella se sentó en la camilla, cruzo las piernas y se abrió la bata en pose sexy. Me acerque a ella y la empecé a besar el cuello, mientras que ella empezó a manosearme los genitales con la mano abierta. Para mi sorpresa mi pene respondió con rapidez, así que ella me bajo los pantalones y los calzoncillos, se subió la falda y me puso un condón.

-El otro día vi que aguantabas más de lo que yo pensaba, así que te voy a dejar que me folles bien por una vez, aunque creo que ya no te queda mucha más terapia por lo que puedo comprobar.

Yo levantado junto a la camilla, me estaba follando a mi terapeuta, que estaba ahí medio tumbada con las piernas bien abiertas. Todo un sueño para mí. No pude evitar cogerla de uno de sus tobillos y subírmelo al cuello como en las películas porno que más me gustaban. Yo la miraba y ella estaba ahí con sus manos en sus pechos sobre la blusa, con los ojos cerrados?.disfrutándolo.

Creo que esa fue la sensación que realmente me curo, el hecho de darle ese placer, fue realmente mi placer, y supongo que para ella también. Apenas tuve un par de sesiones mas con ella, y en ninguna de las dos volví a tener sexo con ella, pero me obligo a buscar otra mujer para tener sexo, y así con la tontería conseguí tener mi primera amiga con derecho a roce, y así sigo a día de hoy, sin volver a ver nada de porno.

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septiembre 20th, 2013 >> Jovencitas

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