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cubanos con el pene grande cojiendo rubias Rio Lee

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junio 4th, 2013 >> Jovencitas

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Relato porno: “En un Bus camino al pueblo de Pica”

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noviembre 21st, 2013 >> Amateurs, Porno

Hola, este es mi primer relato, espero que les guste.
Por razones obvias no puedo decir mi nombre pero me pueden llamar Amante_iquique. Y si alguien alguna vez me quiere contactar lo puede hacer a: amante_iquique@live.cl y podremos charlar de cosas calientes. Bueno ahora paso a contarles lo que me paso un día que fui al pueblo de Pica, en la Región de Tarapacá en Chile.

Por motivos personales me vi en la necesidad de ir al pueblito de Pica y para eso tuve que abordar un bus en una hora donde parece que no tenía mucha demanda por lo que el bus estaba prácticamente vacío. Como es de costumbre cuando uno viaja en un bus casi vacío es de ir casi hasta el fondo para estar más tranquilo y dormir bien, no muy atrás, por si chocan por detrás así me salvo y no muy adelante por lo mismo, eso es algo que hago siempre, es solo precaución.

Hacía calor por lo que andaba con un pantalón corto y una polera blanca, me estaba dando sueño, cuando miro por la ventana del bus y veo, en una esquina de una calle de Iquique, a una muchacha con una mini y un peto que parecía actriz de una porno se veía tan rica que me calenté al segundo… como el bus estaba casi vacío di un vistazo rápido por mi alrededor y note que estaba solo en ese sector y comencé a bajarme el pantalón corto y procedí a pajearme en honor a esa chica que vi por la ventana, es que me calentó tanto que cuando me lo baje mi herramienta ya estaba paradita y dura como piedra; con movimientos lentos y prolongados me pajeaba como si mi mano fuera la boca de ella y la imaginaba desnuda frente a mí, me imaginaba como mi pene se perdía dentro de esa boca y como con sus ojos cerrados ella disfrutaba con mi parte intima, estaba tan caliente por la situación y tan excitado que con mis ojos cerrados comencé a sentir que ya mi semen comenzaba a recorrer ese camino a la libertad, sentí como un chorro grueso y espeso de leche blanca y caliente salía de mi pene y sin pensar en nada me deje llevar por ese placer indescriptible y no me importo que mi semen mojara el asiento de delante y también mojara mi polera y pantalón, es que me causo tanto placer que todo lo demás no importaba.

Algo más tranquilo abro mis ojos para ver por la ventana en que parte del desierto íbamos, cuando en la ventana veo un reflejo del rostro de una mujer… me asuste tanto… rápido giro mi rostro y veo que en la otra corrida de asiento de enfrente había una señorita mirándome… me sentí súper tonto y sentí como mi rostro se ruborizo por lo evidente ya que tal vez ella vio todo lo que hice, me subo rápidamente mi pantalón y trato de limpiar mi leche del asiento y mi ropa, pero era inútil, era viscosa y no lo lograba.

Lo tonto que me debí haber visto, hizo que ella se riera y me hiciera un gesto de ahueonao… eso, amigos míos es un chilenismo para decir huevon!.

Yo, aún rojo por la vergüenza, trate de mirar por la ventana, pero no podía ya que esa muchacha que me había visto pajearme quien sabe cuánto rato no me quitaba los ojos de encima. Ella era hermosa, de unos veinte años, con un par de tetas grandes con una polera con un escote que parecía que se arrancaban sus tetas por él y un jeans azul ajustado. De momento dejo de reírse y su rostro se transformó, le cambio de uno de mucho humor a uno de una mujer caliente y deseosa.

Pensé que se burlaría de mí, por lo que no le seguí el juego, pero ella se levantó de su asiento y fue al que estaba junto a mí y con una voz suave me dijo: “por qué te sonrojas”, fue divertido lo que vi, es más, lo que vi me gusto. Entonces ella se acercó y metió su mano en mi pantalón, mi pene estaba chiquitito por lo ocurrido; pero ella me dijo: vamos, yo sé que es más grande que eso. En mi polera aún quedaban unas gotas de semen que no se habían secado y ella sacando su lengua las tomaba con la puntita de esa sensual lengua y las metía en su boca, con eso lo tímido se me esfumo y mi compañero comenzó a endurecerse otra vez.

Me baje el pantalón y ella comenzó a darme un mamón tan rico que no recuerdo haberme excitado así en mi vida, era una experta. Con su lengua lamia todo el cuerpo de mi pene y cuando llegaba al glande con su puntita buscaba mi uretra y volvía a bajar y con su lengua hacia como abanico en la corona del glande y posterior a eso comenzaba a meter todo mi pene en su boca y seguía engullendo hasta que este estaba completamente dentro y allí comenzaba como a succionar eso nunca me lo habían hecho y me gustó muchísimo. Por su escote saco una de sus tetas, grandes con una aureola café claro y sin pezón, bueno, tenía un pezón minúsculo que yo rápidamente comencé a chupar a ver si con eso crecía. Eran unas tetas suavecitas y grandes, muy grandes.

Sin dejar de lamerme y chuparme mi pene ella comenzó a sacarse su pantalón y vi ese culazo que me volvió loco coronado con un colaless negro que por detrás era solo un hilo dental. Seguía chupando, pero ahora bajaba cada vez más y comenzó a succionar mis testículos, se metía los dos, luego uno y así por un rato, yo por mi parte corrí ligeramente ese hilo dental y comencé a meterle un dedo en su culo, lo que hizo de ella reaccionara gimiendo, lo que me dio más chance para ahora comenzar un mete y saca con mi dedo, lo lubricaba en su zorrita tan empapada y depilada como a mí me gustan. Luego agregue otro dedo, ya eran dos entrando y saliendo de su culo, por un momento libera mi pene de su boca y me dice: ¿me lo quieres meter por el culo? Y yo le digo: siiii… ella se levanta y mira cuidadosamente todos los asientos del bus y luego reclina mi asiento y con una maestría única se sienta sobre mi pene ya a punto de explotar de placer comienza un mete y saca lentito dando tiempo a que su culo se dilatara lo suficiente, ya que no tengo un pene de película porno por el largo o el grueso, pero tan chico tampoco es, solo son 17 cm de largo y 5 de ancho, yo creo que el promedio de los chilenos, así que ella siguió con su movimiento, su cuerpo húmedo por el sudor, pero suave, sus gemidos ahogados, sus jugos saliendo de su concha y empapándome los testículos, el aroma de ella y el movimiento que hacía, eran como yo puedo imaginarme el paraíso, con mis manos logre agarrar unos rollitos en sus cadera, pequeños pero lo suficiente para tomar el control de su cuerpo y hacer más profunda la clavada, así comencé a sentir como lo apretado de su culo se abría paso a mi pene dentro de ella, la sensación de presión en todo el cuerpo del pene y como el glande se abre camino dentro de ella es una lluvia de placer, que hacía que mi eyaculación estuviera a punto de solar esa leche caliente, pero parece que ella lo sabía también y en un movimiento ágil se desmonto y comenzó a chupar como si una serpiente me hubiera mordido y ella intentara sacarme el veneno, lo succionaba con fuerza y con una cara de puta complacida llena de placer pidiendo que le den lo que más le gusta; sentí algo desde mis pies que subía por mis piernas y que también venia de mis manos subiendo por mis brazo una descarga de sensaciones de placer que confluían todas juntas en mi vientre y pasaban a mis testículos y comenzó la descarga de semen más placentera de mi vida quería gemir pero no podía, no me salían palabras, y las vibraciones de mi cuerpo más bien parecían un ataque epiléptico y ella no dejaba de chupar, no permitía que ni una gota se perdiera, eso para ella, era el mejor manjar. Ella siguió chupando, tanto que comenzó a dolerme mi pene, pero era un dolor rico que algo me decía sácalo y otra cosa me decía déjalo, un dolor que hacía que mi cuerpo se moviese raro; por fin saca mi pene de su boca y con su lengua lame algunas gotas que tenía en sus labios, me mira con una cara de puta saciada y me dice: mmm que rico.
Después de vestirnos nos dimos cuenta que estábamos en Pozo Almonte y que quedaba la mitad del viaje aun.

Obviamente seguimos masturbándonos y culiando el resto del viaje, nos dimos nuestros números telefónicos y seguimos en contacto.

Esto paso en el mes de noviembre del año 2012.

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El futbol 5 en Relatos eroticos de Maduras

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febrero 6th, 2014 >> Relatos Eroticos

El futbol 5 en Relatos eroticos de Maduras (relatos eroticos )

» Relato Erotico: El futbol 5 en Relatos eroticos de Maduras

El futbol 5 en Relatos eroticos de Maduras (relatos eroticos )

Resumen: en los relatos anteriores comenté cómo me enredé con Javier, el amiguito de mi hijo, compañero de escuela y de equipo. Les narré ya cómo lo seduje y le comencé a enseñar el arte del sexo; a continuación les relato cómo fue que, luego de una noche tormentosa, a la mañana siguiente, con premuras de tiempo, lo tuvimos que hacer muy rápido, ¡pero delicioso!. Luego del juego por el tercer lugar, al regreso al hotel, nos enfrascamos en un sexo violento, de entrega total el cual nos conduce, de manera impensada, a la desfloración de mi ano, ¡un completo fuera de lugar!.

+++++++++

Luego de desayunar, me fui de compras al centro de la ciudad y de ahí a la Unidad Deportiva, a ver jugar a los chicos, a mi hijo y a mi nuevo ídolo: ¡a Javier!. Lo miraba correr, lo miraba disputar el balón, lo miraba poniéndole el corazón a ese juego. Lo miraba en sus gestos y me imaginaba sus gestos, cuando estaba conmigo. ¡Se me ?hacia agua la vagina? de tan sólo pensarlo!.

Mi hijo metió un primer gol para ?nuestro? equipo y yo brinqué emocionadísima. Las mamás me felicitaban por el gol de mi hijo, y yo orgullosa, les daba las gracias.

Luego de ese gol, vino el medio tiempo y recién reiniciado el partido vino un segundo gol. También me paré a gritar y a brincar de la emoción, aunque ahora los elogios fueron para la mamá de otro chico.

Continuó el juego y le hicieron faul a uno de ?nuestros? chicos, dentro del área. Se marcó el penalti y el que lo tiró fue Javier. ¡Goool de javieeer?!. Brinqué nuevamente, al igual que nuestra tribuna. Todos nos felicitamos, ya que no habían venido los familiares de Javi.

Ya casi para terminar el juego, nos anotaron un gol ? que para todos los ahí presentes había sido en fuera de lugar pero?, terminó 3 a 1: ¡ganamos el 3er lugar del estado!.

Nos fuimos a comer a uno de los campos, con palapa. Había música que sonaba y estuvo bonita y emotiva aquella celebración.

Poco antes de irnos, mi hijo, que andaba con una mujer, joven para mí, pero ?mayorcita? para mi hijo; debía tener unos 25 años de edad. Me preguntó que si se podía quedar en esa ciudad, con sus primos, aunque de inmediato supe que no era exactamente con ellos con quién se pensaba quedar pero?, le dije que sí, que simplemente le avisara a su padre, total?, estaba de vacaciones.

Me dio un beso emocionado y me comentó que nos veríamos mañana, en las tribunas, para ver la final, por el 1er lugar del estado.

Me regresé con los padres de familia, y cuando ya pardeaba la tarde, me regresé hacia el hotel. ¡Llegué antes que Javier!.

Me metí a bañar, me cepillé y arreglé los cabellos, me maquillé la cara, ¡me perfumé todo el cuerpo!, y me puse un baby doll ? camisón ? de color rosa, transparente, que dejaba ver libremente mis senos, y abajo tenía una pantaletita rosa, de la misma tela que el camisón, también transparente, que dejaba ver libremente mi sexo, mi monte de Venus, mi vello púbico. Me puse unas zapatillas rosas con vivos negros, de tacón alto y terminé mi atuendo con un moño rojo, en mis cabellos.

Me vi en el espejo y me vi muy bonita: ¡tenía cara de mujer enamorada!. ¡Estaba esperando a?, mi chico?!.

Puse la tele y luego de unos pocos minutos hizo su entrada mi galán, completamente sudado, sucio, aun con la camiseta de juego, con sus zapatos deportivos, en short y?, ¡se veía hermoso?!, ¡destilaba virilidad?!. ¡Me le lancé entre sus brazos, me le colgué de su cuello y le ofrecí de inmediato mis labios!, a los que él les correspondió de inmediato; ¡nos dimos un cachondísimo beso en la boca!, el cual nos duró largo tiempo, en que yo le acariciaba su piel sudorosa, por debajo del jersey y me deleitaba con ella:

= ¡Señora?!,

dijo ese muchachito, cuando por fin terminamos el beso:

= ¡Está rete linda?!,

comentó, separándose un poco de mí, admirando mi atuendo, mi cuerpo, mi figura:

= ¡Me encanta con ese conjunto rosa?!, ¡se ve usted preciosa?, señora?!.

Coqueta ante aquellas palabras, me di una vuelta enfrente de él, de manera lenta y pausada, para que pudiera admirarme de frente, de perfil y por mi posterior:

+ ¿y bien?, te gusta lo que ves??.

= ¡Claro que me gusta?, está usted muy bonita?, radiante?, preciosa?!.

+ y?, ¿no te gusta mi moño??,

= Ahhh?, sí?, sobresale ese rojo?, en lo alto de Ud.,

me dijo, sin saber exactamente qué decir de ese moño, por lo que le comenté:

+ ¡Este moño es para el regalo?!.

= ¿Regalo??

+ Sí?, regalo?, por ese 3er lugar? ¡Soy tu regalo tontito?!, ¡me estoy regalando contigo?!, ¡desde ahora soy toda tuya, mi muchachito querido?!.

= ¡Señora?!,

Exclamó, sin saber más qué decir, y me abrazó fuertemente contra su cuerpo. Su pene ya estaba parado, ¡completamente parado!, lo sentía entre mis piernas, lo sentía yo a la altura de mi ombligo, o un poco más por arriba.

Me colgué de su cuello y lo llevé hasta la cama. Nos recostamos y me lo estuve comiendo yo a besos, hasta que, cuando el pobre me pudo despegar su boca de mi boca, entonces:

= ¡voy a bañarme y regreso?!.

+ ¡No?, no le hace?, no te bañes?, me gustas con sabor a sudor?!,

y quitándole el jersey, me puse a besarle su cara, su cuello, su pecho. Llegué hasta su cintura; me tarde un buen tiempo besándole su ombligo, mientras le acariciaba su pene, muy rígido y recto, por encima de su short deportivo:

+ ¡estaba muy orgullosa de que mis dos jovencitos hubieran metido sus goles?!.

= ¡yo voltié a verla cuando iba a tirar ese penalti?, para ver si me estaba mirando?, y luego del gol, voltié de nuevo a mirarla, pero estaba brincando,

de gusto?, se veía muy bonita, señora?!.

+ Ahorita voy a seguir brincando?, ¡de gusto?!, ¡pero encima de ti?!, ¡enterrándome tu cosota?!.

El muchacho me miraba completamente sorprendido por mi actitud y entonces le pregunté:

+ ¿Tienes ganas de hacerlo??

= ¡Siempre, señora, ya se lo dije?, todo el tiempo estoy así?, por usted?!,

exclamó, señalándome su pene parado, por debajo del short.

+ ¡Ahorita lo liberamos?, a este grandulón tan simpático?!.

Y me dediqué a bajarle su short y sus boxers, los que llevaba ese día.

Su pene saltó como muñeco de caja de sorpresas, salió disparado hacia el techo:

+ ¡jovencito?,qué cosas guarda usted debajo de ese shorcito?!,

le comenté, muy sonriente?, y lo tomé entre mis manos y le acerqué mi boquita:

= ¡señora?, ando todo sucio y sudado?!.

+ ¡te todas maneras me gustas?!, ¡tengo muchas ganas de darle una buena mamada a tu verga?!.

= es que?

+ ¿tú no??, ¿no quieres que te la mame??

= pues?, sí?, pero?, también tengo muchas ganas de meterle mi verga?, como lo hicimos en la mañana?, y tengo ganas de hacerlo de a perrito,

y de orilla de cama, y de lado, y por atrás, y?, de muchas formas pero?, estoy todo sucio, quiero irme a bañar y después?

+ después nada?, tu regalo dice que es para ahorita?, ¡con sabor a sudor?!.

Terminé de quitarle su short, por debajo de sus zapatos, y me puse a mamarle su pene. ¡Sabia saladito!, tenía también un poco de sabor a orines, pero tenía un mucho de sabor a sus líquidos pre-seminales, que se los estuve exprimiendo con mis dedos: se los sacaba hasta el meato y los recogía con mi lengua:

= ¡señora?, qué rico?, señora?, sabrosa?!. ¡Tengo ganas de mamarle su pucha?, su papayita?, su chocho?, su sexo?!. ¿Me deja??.

+ ¿Quieres hacer un 69??.

= sí?, ¿me deja??.

Y entonces me giré por completo, pasando mis piernas una a cada lado de la cabeza del chico, clavando mi cara en la mitad de sus piernas, directamente sobre su pene, parado y erecto hacia el cielo, adonde quería yo llegar, con aquella mamada que estaba por empezar:

= ¡se le ve muy bonita su pucha?, debajo de sus calzones, rositas?!,

+ ¡sí?, rositas?, como le gustan a mi muchachito?, me los fui a comprar para él?, para entregárselos de regalo?, para envolver su regalo?, para que me

comiera todita, para que me hiciera de él? ¿Me vas a hacer toda tuya, verdad??.

= Sí señora?, tengo ganas de darle?, ¡por todos lados?!, de hacerle?, ¡muchísimas cosas?!.

+ ¡Si Javi?, lo que tú quieras, chiquito!.

Y sin poderme aguantar un segundo más, clave su pene en mi boca, y me puse a disfrutarlo a lo grande, chupándolo con muchísima suavidad y ternura, descubriendo cada milímetro de esa verga, venosa, sudada, tan tiesa, tan rica.

+ ¡Javier?, la tienes muy rica, chiquito?!,

le dije, en un momento en que dejé de mamar.

Javi, sin quitarme las pantaletas, me estaba mamando mi sexo; solamente había hecho de lado la tela, había dejado descubierta mi rajadita y me había introducido su cara, su boca, su lengua y sus labios: me estaba mamando, de una manera no muy correcta, pero yo lo sentía delicioso: tener en mi sexo la cara de ese chiquillo era?, ¡casi casi la gloria!. Mi mente se lo imaginaba con fuerza y amplificaba las sensaciones: sentía deliciosa su lengua y sus caricias bucales, hasta que luego de unos momentos cesaron:

= ¡señora?, tengo ganas de darle p?adentro?, como lo hicimos en la mañana: ¡acuéstese boca arriba, con las patas abiertas, sin quitarse sus calzoncitos,

cachondos, así como está?, y pídame que me la coja muy rico?!.

+ Sí Javiercito?, lo que tú quieras?, chiquito?,

y adopté la posición que me había sugerido, con las piernas muy abiertas, conservando mi camisón y mis calzoncitos.

Estirando los brazos hacia él, le supliqué con mi vocecita aniñada:

+ ¡Cógeme Javiercito?, métemela?, por favor?, échame un palo sabroso?, como lo hicimos en la mañana, chiquito?!.

= ¡apriétese sus chichitas, señora?, juegue con ellas, ofrézcamelas, pídame que se las mame?!,

me ordenó, y de inmediato lo obedecí: me puse a apretarme mis senos, a acariciarme mis pezoncitos, que ya estaban todititos erectos:

= ¡señora?, si se viera la cara que tiene?, se le ve deliciosas, con ese conjunto rosa que tiene?!. ¡Ya se le nota mojado el calzón?!. ¿Se está viniendo

solita??.

+ Me estoy viniendo contigo, Javier?, tú eres el que me está dando cuerda?, tú eres quién me provoca?, todos estos orgasmos?, todas estas venidas?,

mi inspiración eres tú?!. ¡Cógeme ya?, por favor?!.

Le supliqué nuevamente a Javier, quién se emocionó muchísimo con esa última frase y de inmediato se me colocó entre mis piernas, me hizo de lado mis pantaletas y de manera inmediata me la quiso meter?, pero no lo lograba, tuve que llegar al rescate, colocarle el glande ? la cabeza de su pene ? en la posición adecuada, y de un golpe fortísimo me la dejó ir hasta adentro:

+ ¡Jaaavieeerrr?, aaaggghhh?, aaahhh?, Jaaavieeerrr?!. ¡Qué rico me coges, chiquito?!.

Inmediatamente después de la primera estocada vinieron muchísimas más, de manera ininterrumpida, con muchísima fuerza y velocidad, sentía que se desbarataba la cama, de los golpes enormes, que le daba Javier:

+ ¡Javiercito?, me vas a romper?, Javiercito?, chiquito?, mi lindo?!.

Y en ese preciso momento, no se si por la emoción y calentura de aquellos momentos, Javiercito, ese chico tan educado y tan respetuoso comenzó a repetirme:

= ¡puta?, puta?, puta?, puta?!.

¡Me quedé sorprendida por oír esa sarta de palabrotas?, que jamás me hubiera yo imaginado que pudieran ser proferidas por la boca de ese muchacho, que no dejaba de repetirme:

= ¡puta?, puta?, puta?, puta?!.

¡Terminé por calentarme de manera tremenda, de tan sólo escuchar sus palabras, además de sentir esa ametralladora de golpes que se impactaban en mi sexo, en mis labios externos, en mi clítoris, en mi monte de Venus, ¡en todo mi ser!.

No pude resistir mucho tiempo, los orgasmos comenzaron a amplificarse, de manera continua, uno tras otro, en repetición, y me puse a gritarle:

+ ¡Javi?, Javi?, Javi?, mi Javi?, chiquito?, mi Javi, Javi, Jaaaviii?!,

Y Javier continuaba diciéndome, sin dejar de bombearme:

= ¡puta?, puta?, puta?, puta?!.

¡No se porqué, pero me sobrecalentaba que me dijera de esa manera!, y comencé a contestarle:

+ ¡Sí?, sí Javi?, sí?, soy tu puta?, puta, puta?!.

Los empujones de verga eran demoledores, ultra rápidos, frenéticos, incontenibles, salvajes: me la sacaba casi de manera total y luego, tomando fuerza, velocidad, distancia, como se debe de tirar un penalti, me la dejaba ir hasta adentro: ¡casi la sentía en mi garganta, traspasándome todo mi vientre y mi cuerpo!. ¡Era brutal ese ataque!, hasta que:

= ¡Aaaahhh?, carajo?, ya me lastimaron tus pinches calzones?!,

me dijo enojado, gritándome y dándome un golpe en la cabeza y luego sacándome su pene, lo procedió a ensalivar, pues le estaba doliendo (yo creo).

Me incorporé y me quité de inmediato mis pantaletas; también de inmediato me volví a colocar boca arriba, con mis piernas abiertas, y nuevamente de manera inmediata le dije otra vez, muy sonriente (a pesar de ese golpe en la cabeza):

+ ¿vienes??.

Se me colocó entre mis piernas, me puso su pene en el centro de mi rajadita y de inmediato reinició el frenesí de su mete y saca?, muy rápido y fuerte, desde muy afuera hasta muy adentro; ¡me levantaba del colchón con sus golpes!. Me había levantado mis piernas hacia el techo, se las había echado a su hombro y me estaba bombeando muy fuerte, sin parar, sin detenerse, aumentando siempre la velocidad de sus embestidas hasta que?, en una de esas se zafó de mi vagina y sin saber, ninguno de los dos, que cosa pasó, al momento de entrar me lo metió por detrás, ¡por mi ano!, ¡estaba en fuera de lugar?!, y me hizo gritar desaforadamente por el dolor que causó:

+ ¡Jaaavieeerrr?!,

Le grite, presa del dolor. ¡Nunca me lo habían metido por ese lugar!, y Javiercito me lo había metido hasta adentro.

+ ¡?Estás en fuera de lugar??, por ahí no?, me duele?!, ¡me duele mucho Javier?, sácalo?, por favooor?!.

Pero a Javier le gustó tanto la estrechez de mi recto que?, sin poder contenerse comenzó a verterme su semen en el interior de mis intestinos:

= ¡Me vengo?, me vengo?, señora?, me corrooo?!,

y me retacó por completo mi cola, mi culo, mi traserito, que a partir de ese momento dejaba de ser virgen, profanado por un chiquillo de la edad de mi hijo.

= ¡Qué rica señora?, está muy rica su cola, señora?!.

Y se quedó disfrutando por un rato de la calidez y de la estrechez de mi funda trasera, perforada en un flagrante ?fuera de lugar?.

El futbol 5 en Relatos eroticos de Maduras (relatos eroticos )

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Relato porno: “JOIS, La chica de la limpieza”

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febrero 24th, 2014 >> Amateurs, Porno

Estimados lectores, antes que nada, quiero que sepan que este es mi primer relato, y lo que les voy a contar sucedió apenas hace un día, 26 de Noviembre de 2013, y sucedió de la siguiente forma:

Inicia una nueva semana de actividades, por mi trabajo tengo que salir a distintos lugares, pero a todos los que llego, siempre es reportarse a la oficina del cliente y esperar a que ellos asignen el trabajo, en esta ocasión me presente para una actividad que requería el cliente, sin embargo, en las oficinas, existe personal que se dedica a la limpieza, era la segunda vez que veía a JOIS, ya que en un anterior trabajo solo llegué y cruzamos las palabras de saludos y no más, sin embargo en esta ocasión, baje a la estancia a prepararme un café y ahí estaba ella, poniendo café y arreglando la mesa para que pudiéramos ir a degustar ahí nuestra taza de café, sentado ahí, le salude y correspondió el saludo, entonces a manera de platica me contó que tenía 25 años, era separada, es decir su pareja la abandono por otra persona, y me pregunté, porque alguien dejaría una chica tan linda, ella es de test blanca, delgada, no muy alta como de 1.75 de altura, cabello castaño, ojos cafés, labios medios (ni muy delgados ni muy carnosos), simpática y amable; me dijo que tenía que trabajar pues no tenía a nadie en esta ciudad, dada esa respuesta pregunte JOIS, haces trabajos particulares?, a lo cual contesto COMO QUE NECESITA?, respuesta en la que uno pudo haber dicho cualquier cosa, solo me centre en decirle, MI DEPARTAMENTO NECESITA LIMPIEZA ya que como te habrás dado cuenta solo estoy de paso cuando vengo a estas oficinas, por lo que contesto que SI! y que cuando quisiera le dijese, este día transcurrió normal, llego la hora de la comida y la salida de JOIS, nos despedimos y dijo hasta mañana.
Al siguiente día, JOIS se acerca y me ofrece un café y me dice, CUANDO QUIERE QUE LE HAGA LA LIMPIEZA, contesto, el sábado, pues supongo que aquí trabajas del diario y no te daría tiempo y contestando que estaba bien, espere a que el SABADO llegara pero que sorpresa me lleve que llegado el sábado me envía un mensaje a mi teléfono diciéndome que no podría ir, que la disculpara, me dije, que confianza podrá tener de venir si ni siquiera me conoce y solo nos hemos visto dos veces, en fin, termino esa semana y empieza una nueva, llego a la oficina y no la veo, en su lugar se encuentra otra persona, por lo que me imagine que ya no vendría a esta oficina y que la empresa que presta el servicio la había movido a otra oficina, por lo que le envié un mensaje de texto a su celular y aquí inicia los hechos:

YO Hola Jois, buen día, saludos
JOIS Hi!, saludos, disculpa por no asistir a tu dpto., estaba un poco mal.

YO Ha!!!, vi que no llegaste a la oficina, me pregunto si ya no iras, te cambiaron???
JOIS No!, solo me dieron descanso porque andaba mal, pero ya estoy mejor, ya pronto regresare.

YO Ok, pues ya veo porque me quede esperando que llegaras
JOIS Si, por eso, pero si gustas aun puedo ir mañana (martes), aun estaré de descanso y puedo hacer la actividad.

YO Me parece bien, me avisas a que hrs puedes para estar pendiente, gracias!!
JOIS Si, gracias a ti!, nos vemos pronto.

Este día finalizo normal y al siguiente día en punto de las 7:30 am, suena mi celular, y veo la pantalla y dice JOIS!, de inmediato conteste y me comenta que a las 10am estaría en el depto., enterado, me dispuse a esperar, llegado 10 minutos antes de las 10 suena el timbre y veo por la ventana que era ella, ahí estaba, una chica linda, con pantalón de mezclilla negro, blusa negra con rayas blancas, pelo recogido y con un bolso de mano, salgo y saludo, la invito a pasar y le indico que es lo que necesito que haga, me voy a mi espacio de oficina y de lejos la veía como hacia el trabajo, no tenía mucho de haber iniciado y le dijo, como te ha ido JOIS, me contesta bien, a lo cual empiezo a decirle, sabes, eres una chica linda, como es que te abandonaron, y solo se ríe y diciendo ya vez!, conteste pues que mal, porque estas guapa, ella se sonroja y voltea la cara, me paro y me acerco diciéndole, porque te apenas?, es la verdad, y solo se ríe nuevamente diciendo, que cosas dices, no es cierto, acto seguido pongo mis manos en sus hombros y no se mueve siento como tiembla y estremece sin decir ni una palabra, me acerco un poco más y al oído le digo, aparte de guapa, te vez muy bien de todos lados, y aun sin decir nada se vuelve a estremecer y alcanzo a escuchar un suspiro, voltea y me queda viendo, y me dice TU CREES????, le digo, de verdad!!, te me antojas!!!, acto seguido se acerca y me besa!!!, diablos, no lo esperaba pero que rico beso, pensé que quizás se enojaría y dejaría tirado todo y se iría pero no, seguimos besándonos por un largo rato, cuando me di cuenta nuestros cuerpos estaban demasiado juntos y yo la abrazaba y empezaba a levantar su blusa, al mismo tiempo seguíamos besándonos, y seguía frotando su cuerpo, por debajo de la blusa, hasta que llegue a sus pechos, pechos redonditos, bien formados, termino por quitarle la blusa y el bra, quedando medio cuerpo descubierto, continuamos besándonos y empiezo a bajar por su cuello, dando pequeños besos y mordiscos, hasta llegar a sus pechos, empiezo a besarlos y chupar un pezón y a jugar con él con mi lengua, y escucho como empieza a hacer ruidos de gozo más fuerte, me toma de la cabeza y me aprieta contra sus pechos indicándome con este gesto que continúe y me dirige al otro y luego ella misma me alterna entre uno y otro, mientras ocurre esto, tengo mis manos ocupadas desabrochando su pantalón hasta lograr bajarlo y ella quedarse en una diminuta tanga, la cual dejan entre ver su vulva, una vulva muy rica, me centro en seguir besando y alternando entre uno y otro pecho y bajo mi mano para empezar a jugar ahora con su vulva, la cual ya se siente un poco húmeda por la excitación que nos provoca lo que llevamos hasta el momento, por mi parte aún sigo vestido, ella se detiene, me separa por un momento, pero no sin dejar de tocar su vulva y empieza a desabotonar mi camisa, me quita la camisa y continua con la playera, termia y me toca el pecho y empieza a besarlo, mientras yo continuo en su vulva y ella besándome, empieza a desabrochar mi cinturón y luego el pantalón, hace por quitármelos, hasta lograrlo, una vez desnudo, se dirige a mi pene con sus manos, empieza a acariciarlo y a jugar con él, mientras tanto ella ya se encuentra totalmente húmeda, por lo que no aguanta más y dirige mi pene a su entrada, empieza a jugar con ella rozándola e intentando meterla, le indico que vayamos a la cama para que este mas cómoda y caminamos unos cuantos metros y se recuesta, me pongo sobre ella y continuo besando su cuerpo, ella continua gimiendo de placer y me agarra el pene y lo dirige nuevamente a su entrada y lo coloca, empiezo a empujar pausadamente hasta meterla toda, gimiendo gustosa de tener mi pene dentro, meto y saco una y otra vez, siento como escurren sus jugos en mi pene y haciendo una maniobra, cambiamos de posición, quedando ella arriba de mí, empieza a cabalgar una y otra, metiendo y sacándolo de su concha húmeda y puedo ver como goza en su rostro y en sus gemidos, aprieto sus nalgas con mis manos y la ayudo a cabalgar, rozando nuestras pieles y sobre todo gozando de tener mi pene dentro de ella y ella gritando y pidiendo más, le doy unas nalgadas, y continua subiendo y bajando, veo que su ritmo y velocidad aumenta al mismo tiempo siento sus piernas que las va apretando signo que me indica que está por venirse, continua así por unos momento más y siento como sus jugos se vuelven un poco más y subiendo y bajando en dos ocasiones mas, ha terminado, se recuesta en mi pecho y empieza a pesar mis mejillas, ojos y boca, yo continuo empujando un poco más rápido y la cambio de posición y empiezo a darle nuevamente unas embestidas, una y otra vez y ella nuevamente empieza a gozar y a moverse y al mismo tiempo a tocar mi pene entre sus dedos que entra y sale de su vagina y empieza a moverse un poco más rápido y al mismo tiempo acelero las embestidas, hasta de estoy a punto de terminar, retiro mi pene, lo toma entre sus manos y de repente sale mi leche y ella la toma entre sus manos no dejando que caiga nada, se las lleva a sus pechos, los unta y luego vuelve a tomar mi pene entre sus manos para jugar con él y al mismo tiempo recostarse entre mis brazos y nuevamente besar mi pecho, mi cara y mis labios.

Terminamos recostados y después de un rato, me dice, ahora sí puedo continuar con la actividad, solo me rio y me da un beso, se levanta y continua en donde se quedó, al finalizar el día, termine con una depa limpio, un buen y maravilloso encuentro, y claro está con una nueva amiga a la que le puedo hablar para que vuelva a venir a realizar la actividad de limpieza, y de lo demás.. Ya veremos….

Mis amigos, espero que les haya gustado este relato, en otra ocasión, les platicare otra de mis anécdotas maravillosas con mis ahora amigas….

Saludos.

atte. XX_SRING

EXCELENTE RELATO, ESPERAMOS TENGAS MAS. COMENTEN Y COMPARTAN SUS EXPERIENCIAS EN LA SECCIÓN RELATOS PORNO DE LA PAGINA !!!

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Malena y Gabriel en Relatos eroticos de Maduras

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octubre 9th, 2013 >> Relatos Eroticos

Malena y Gabriel en Relatos eroticos de Maduras (relatos eroticos )

» Relato Erotico: Malena y Gabriel en Relatos eroticos de Maduras

Malena y Gabriel en Relatos eroticos de Maduras (relatos eroticos )

Este relato es de como tuve sexo por primera vez con una mujer madura; soy de México Distrito Federal.

Todo sucedió ya hace 6 años cuando la conocí en el chat de Terra; se llamaba Malena, era una mujer mayor, al menos para mí, yo tenía en ese entonces 17 años (aunque lo que sucedió y que voy a narrar ya me pasó a los 18), ella ya contaba con 39 cuando la contacté por el chat tenía miedo que me ignorara al ser yo menor, pero por algún motivo no lo hizo y pudimos conversar, después de unos minutos pregunté por su msn, a lo cual ella aceptó en darmelo, inmediatamente la agregué y de ahí en adelante comenzariamos a conocernos más.

Diario me conectaba para poder platicar con ella, trabajaba de mesera en un salon de eventos al sur de la ciudad, cerca del metro barranca del muerto, me contaba sobre sus aventuras en el trabajo, sus compañeros, sus labores, así como también de su vida personal, era una mujer separada con dos hijos, una mujer de 21 años y un hombre de 19, no muy productivos que digamos, dos ?ninis?, ni trabajaban, ni estudiaban, no hacían nada.

Conforme nos ibamos conociendo más nos adentrabamos en temas más personales e intimos, de vez en cuando tocabamos el tema del sexo, sin que ella se adentrara mucho, sin embargo si notaba cierto interés o curiosidad, yo le conté de como fue mi primera vez a los 15 años con un prostituta y luego a los 16 años con mi novia de la preparatoria, y de mi gusto por las mujeres que usan medias y lenceria sensual.

Ella me contaba que no podía estar mucho tiempo sin tener relaciones sexuales; desde que se separó de su marido había andado con varios, pero que no era el mejor sexo que digamos.

De vez en cuando me gustaba provocarla un poco para ver su reacción, tenía unas fotos que me habia tomado un día después de volver del gimnasio, no soy un modelo, soy delgado y marcado, nada espectacular pero agradable a la vista, en fin, en esas fotos aparecia con el torso desnudo, cuando se las mostraba ella solo reía y me decia que me veia bien, agregando que me veía yo muy jovencito….

El tiempo pasaba y yo seguia coqueteandole, y ella seguia con el juego, el tema del sexo siempre salia de alguna forma, repito, sin ser de forma vulgar ni adentrarnos mucho, pero se notaba su apertura hacia ese tipo de pláticas.

Después de un tiempo, por cuestiones del destino, me reencontré con mi ex-novia de la preparatoria, algo que me hizo alejarme del msn y con ello de Malena; ya casi no me conectaba y cuando lo hacía, Malena no estaba en línea.

Una vez que sí la encontré platiqué con ella; se notaba interesada en saber de mí y por qué no me había conectado. Le conté de mi reencuentro con mi ex novia; la noté tal vez un poco celosa, no lo se, pero me preguntaba si la queria mucho, que por qué regresaba con ella si no habia sido tan buena novia y aparte ya tenía una hija, de otro, y que si pensaría en ponerle los cuernos. A todo ello respondí de mala manera y realmente no queria saber más de Malena, no me habia agradado su forma de cuestionarme.

Durante mi regreso con mi ex-novia me di cuenta de que realmente ya no la queria como antes, y se habia convertido en una mujer mentirosa y convenciera (creo realmente siempre lo fue) decidí alejarme de ella para mi bien, lamento por su hija porque sinceramente si me estaba encariñando con ella.

Me sentía molesto, enojado conmigo mismo por lo sucedido, pero al mismo tiempo me sentia libre y decidí que volvería a buscar a Malena y la haría mía, tal vez solo para demostrarme a mi mismo que podia estar con quien yo quisiera.

Regresé a mi rutina de conectarme diario al msn, sin embargo ella no aparecía hasta que una noche casi a la media noche la vi conectarse, inmediatamente le escribí y ella no tardó en responder, me preguntaba como habia estado y le comenté sobre lo que me había pasado con mi ex-novia. Recibí un ligero regaño de su parte, el cual acepté, aunque de no muy buena gana, pero también me dijo que le daba gusto que volvieramos a encontrarnos y platicar de nuevo.

No tardamos en volver a sacar el tema sexual, ella me preguntó si en otra ocasión volvería a acostarme con mi ex-novia a lo cual dije la verdad, un rotundo no, pero agregué que me gustaría mucho volver a estar con alguien y le confesé que simpre habia tenido la curiosidad de estar con alguien mayor que yo. Inmediatamente me preguntó mis motivos y solo le dije que era una fantasía que queria cumplir, que las mujeres mayores se me hacen mucho más sensuales y atractivas, y que seguro podría aprender mucho más teniendo sexo con alguna, ella solo reía con mis respuestas.

Noté como mi confesión le habia dado curiosidad, ya que en platicas posteriores ella me preguntaba si ya habia encontrado alguna madura con quien tener relaciones; le decía que aún no, pero que conocía a alguien con quien me gustaría hacerlo, claro, sin decirle que era ella a la que me quería coger.

Un día decidí decírselo directamente; me conecté y ella estaba ahí. Platicamos un poco y le dije:

= hay una mujer con la que queria acostarme, es mayor pero no se si ella quiera

+ tu pregúntale y ya?, ¿qué puede pasar??.

Lo pensé por última vez y dije:

= eres tu Malena, me gustaria estar contigo, quiero hacer el amor contigo.

Se quedó sin contestar por unos minutos, bastantes a mi parecer en esos momentos, creí que no escribiría más.

+ ¿porqué??, ¿porqué yo??, si no nos conocemos realmente.

= quiero estar contigo porque siento que nos llevamos bien, porque tienes apertura conmigo para hablar de sexo y porque siento que a ti también te gustaría.

+ pero soy muy grande para ti

= eres exactamente lo que quiero, alguien mayor, que me enseñe, que disfrute conmigo

+ ¿pero y si ya en persona no te gusto?

= ¿qué vas a hacer manana? ¿tienes trabajo? me gustaria verte

+ no, no tengo trabajo… pero no lo se

= anda, vamos a vernos y platicamos ya en persona, nos decidimos….. ¿qué dices?

+ no lo se, tengo que pensarlo….

= no pierdes nada, si no te gusto o no quieres no te preocupes, ahí dejamos el tema

+ ¿dónde nos veríamos??

= me dices que trabajas por barranca del muerto… ¿te quedaría plaza loreto?

+ si, si me queda… pero, ¿estás seguro?

= sí, quiero verte, ¿aceptas?

+ está bien?, nos vemos a las 9 de la mañana, afuera de la plaza, ¿está bien??

= esta perfecto…….. oye, ¿puedo pedirte algo??

+ ¿qué pasa??

= me gustaría que fueras vestida con una falda, medias y zapatos bonitos…

+ jajajaja, tú y tu atracción por las medias….. Está bien?, veré que tengo.

= gracias, ahí te espero, me voy a dormir ya para estar listo mañana, duerme rico.

+ ok descansa.

Esa noche me dormí totalmente excitado y pensando en lo que pasaria al siguiente día; tenía ganas de masturbarme pero no queria desperdiciar energía, por si algo sucedía con Malena.

Desperté muy temprano y tomé un rico baño, me vestí con una bonita camisa, pantalón de vestir y zapatos negros. Me puse perfume y me dispuse a salir a mi encuentro.

Llegué al lugar acordado unos 10 minutos antes; estaba un poco fresca la mañana pero era bastante agradable. Me senté en una banca fuera de la plaza a esperar. El tiempo se me hacía eterno. Pasaban ya de las 9:15 y ella no llegaba; pensé que no aparecería y tenía decidido irme en unos minutos más.

Un par de minutos después la vi acercarse: era una mujer un poco pasadita de peso, no muy alta, pero me agradaba lo que veía, y más porque en verdad iba vestida como le habia pedido. Vi sus piernas enfundadas en unas medias color natural. ¡Inmediatamente comencé a sentir excitación al ver que habia cumplido con mi pedido!.

+ ¡hola?, como estás?!

= bien gracias, pensé que ya no venías

+ perdón, es que se tardó en pasar el camión, pero bueno, ya estoy aqui.

Se notaba un poco apenada, nerviosa, ella traía una rosa en la mano.

= que bueno, me da gusto verte y por fin conocerte en persona, quieres sentarte?

+ si claro.

= ¿y esa rosa?

+ la tomé de uno de los centros de mesa del trabajo, me gustó y pues me la llevé a mi casa, quise traerla conmigo hoy.

= está bien, y que tal ¿como me ves?

+ te ves bien, ¿te vestiste así para verme?

= si, quería verme bien

+ pero estás muy chiquito?, hasta te ves más chico que mi hijo…, ¡podrías ser mi hijo!.

= ¡claro que no?!, me veo así pero no soy tan chico?, ¡acabo de cumplir mis 18?!, ¡ya soy mayor de edad?!, ¡me tienes que festejar?!.

+ ¡Ah bueno?!, pero?, de todas maneras?, ¡te ves más chiquito que mi hijo?!, hasta me das un poco de ternura.

= pero?, ¿te agrado??,

+ pues sí?, sí?, eres guapo?, eres un guapo kaliente?, ¡pero aún estas muy chiquito…, muy jovencito?!.

Durante toda esta plática ella jugaba con la rosa que traía y comenzaba a quitarle los petalos

+ bueno, que hacemos

= pues como te dije ayer, me gustaría que hicieramos el amor

+ ¡ay niño….!, ¿y si te invito a desayunar?, ¿ya desayunaste?

= ya, muchas gracias, mejor yo te invito a otro lado, tu y yo solos, ándale, ¿no te gustaría??

+ pero eres un bebé?, estás muy jovencito?, no lo se….

Me acerqué a ella e intenté besarla, no se movió pero no respondió al beso…

+ eres un bebé, ay mi niño…. ¿estas seguro?

= estoy muy seguro, anda vamos.

Malena terminó de quitar todos los petalos de su rosa, se le veía timida y más nerviosa; tiró todos los pétalos al suelo:

+ ¡está bien?, vamos?!.

Yo no cabia de alegría y excitación; creo ya se notaba en los pantalones que mi pene comenzaba a endurecer.

Abrí la puerta de mi carro para que subiera; subí y nos dirigimos a un hotel que yo conocía.

En el camino ibamos platicando de cualquier cosa. En un semaforo aproveché para acariciarle su rodilla. ¡Sentir las medias me excitó mucho!. Le pregunté si le molestaba y dijo que no, entonces, en el resto del camino seguí acariciando su rodilla y muslo, sin atreverme a adentrarme más dentro de la falda.

Llegamos al hotel (hotel castillo para los curiosos) y pedí la habitación; ella aún se mostraba timida y apenada.

Subimos las escaleras, abrí la puerta del cuarto y entramos. La abracé y me correspondió el abrazó. La besé timidamente en los labios y esta vez sí me respondió.

Al sentir su respuesta me animé más y la besé más apasionadamente. Le acariciaba sus labios con la lengua hasta que los abrió y nuestras lenguas se acariciaron un rato.

Cerré las cortinas, prendí una pequeña luz y volvimos a besarnos. Comenzó a desvestirme; comenzó por la camisa, botón por botón. Luego la camiseta, el cinturón… En ese punto me separé de ella, me quité mis zapatos y calcetines, desabroché mi pantalón y lo dejé caer: quedé en boxers, negros, ajustados, se veía mi verga dura, queriendo salir.

Ella se acercó y retiró mi bóxer: ¡quedé completamente desnudo ante ella!. Tomó mi pene y comenzó a acariciarlo. Me dijo al oído:

+ “¡mmm?, grandote?, como me gustan?!”.

Ella lo acariciaba; yo le besaba el cuello, la oreja, los labios.

Me puse a sus espaldas; le acariciaba su cuerpo por encima de la ropa, le arrimaba la verga en las nalgas, Le dije:

= ahora te toca a ti.

Metí mis dedos entre su cintura y la falda y tiré de ella. Quedó su culo al aire. Vi su calzón, de encaje, blanco, a través de las pantimedias que llevaba. ¡Eso me excitó!, me excitó mucho.

Mientras le restregaba el pene directo en el culo cubierto con las medias, le acariciaba y quitaba la blusa, le besaba la nuca. Ella solo se dejaba hacer.

Quité su blusa y su brasier. Le tomé las tetas con ambas manos: ¡eran grandes!, aunque un poco colgadas. Sus pezones eran muy grandes y ya estaban duros.

Se separó de mí, se volteó, nos besamos. La empujé a la cama y cayó de espaldas, dejando las piernas colgadas.

Verla así, tumbada en la cama, con las piernas semi abiertas, con su calzón blanco, sus medias y sus zapatos aún puestos, me puso aún más cachondo.

Me hinqué en el piso, la jalé un poco para que sus nalgas quedaran en la orilla de la cama y comencé a lamerle sus muslos por encima de las pantimedias.

Fui subiendo hasta llegar a la zona de su sexo: percibía su aroma, ¡un aroma fuerte!. Lamí todo lo que podía, ella disfrutaba, me acariciaba el cabello y me preguntó:

+ “¿no que no sabías?. Igual y hasta tú me enseñas algo el día de hoy”

Levanté la vista, la vi a los ojos y reí. Dejé su sexo para seguir subiendo. Besé su barriga, su ombligo; llegué a sus tetas, las lamí, las mamé, le mordí suavemente los pezones: ella ya gemía suavemente

+ “¡qué rico, mi bebé?, me gusta, aaayyy?, qué rico?!”

Ella solo acariciaba mi cabeza y mi espalda; mi pene se rozaba con sus piernas.

Nos besamos de nuevo; me empujó para quedara yo de espaldas. Se levantó y se retiró sus medias junto con su calzón, quedando completamente desnuda, mostrando todo su cuerpo, su intimidad, cubierta de una mata de vello negra.

Vi sus calzones blancos, tirados: ¡estaban mojados?!. No se si por la lamida anterior que le di o por su excitación tan tremenda que ya tenía; ¡seguramente por ambos!.

Ahora fue ella la que se hincó y me pidió que me acercara a la orilla de la cama. Me senté en la orilla del colchón, tomó mi pene y comenzó a mamarlo: ¡era una maestra en el arte de mamarlo!, ¡nunca había sentido tal gozo!. Se lo metía todo en la boca, sentía su saliva, su lengua, su calor. Se lo sacaba, lo lamía de arriba a abajo, de abajo a arriba, ¡me lamía los huevos?!, ¡qué ricura?!, ¡era la primera mujer que me lo hacía!.

Los lamía muy rico: se metía uno en la boca, jugaba con él, lo liberaba y tomaba el otro. Yo reía un poco, ya que me causaba cosquillas, pero eso sí?, ¡mucho placer!.

Volvía a lamer mi pene: se lo metía. ¡Así estuvo unos buenos minutos?, minutos deliciosos:

= lo mamas muy rico, Malena

+ ¿te gusta??. ¿Porqué te ríes??.

= es que?, me gusta mucho, pero?, es que?, también me dan cosquillas?, pero?, ¡no te detengas?, eres una experta?, eres una linda?!.

+ es que?, me gusta tu pene, está grande y sabe rico…, ¡todo un jovencito…!.

(Aclaro: no tengo muy grande mi miembro, lo normal, 17 cm, pero a ella le parecía muy grande, o al menos eso me decía para mi ego)

= ¿quieres que te la meta??.

+ ¡sí?, ya?, ya quiero ver cómo se siente?!.

Malena dejo de mamarla, se levantó y me empujó para que quedara recostado de nuevo; yo seguia en la orilla, con las piernas colgando. Se montó en mí y ya iba a meterse mi verga cuando la detuve:

= ¡no?, espera?, sin condón no (muy precavido yo)!. ¿Me pasas uno??, están en la bolsa de mi pantalón.

Malena se levantó, tomó la caja y me la dio; saqué un condón y me lo puse.

+ ¡ahora sí, mi bebé?!.

Se volvió a montar en mí, de rodillas. Cada una de sus piernas a cada lado mio, ¡bien abierta!. Yo veía sus pelos íntimos, sus tetas colgando.

Agarró mi pene, se levantó un poco y lo dirigió a su entrada: ¡oh Dios?, quéeee maravilla?!. Se dejó caer lentamente hasta llegar al fondo: ¡sentía su calor?, sus jugos mojando mi pelvis!. Comenzó a moverse, de arriba a abajo, de abajo arriba, muy lentamente, sintiendo la penetración. ¡Yo también la sentía toda!. No apretaba mucho, ¡pero se sentía rete rica!.

Poco a poco aceleraba el sube y baja, sus tetas se bamboleaban, yo las acariciaba, se las apretaba; le apretaba sus nalgas, le daba nalgadas, ¡sentía sus pelos rozarme!. Ella se movia a la velocidad adecuada, ni muy lento, ni muy rápido; ¡ambos gozábamos!, y sus jugos no dejaban de humedecer su cuevita.

Era tanto el movimiento, que al estar en la orilla el colchón comenzó a moverse, a salirse de la base; yo, con un pie, me recargué en una de las paredes para detenernos y no caer. Seguíamos cogiendo, pese a ello. Subía y bajaba, se movia en círculos. El cuarto olía a mujer, ¡olía a sexo!.

Así seguimos hasta que vimos que no tardariamos en caernos. Nos detuvimos, muertos de risa; nos levantamos y acomodamos el colchón, nos dimos un beso en la boca y regresamos de nuevo a la cama.

La tiré en la cama, igualmente, sus nalgas en la orilla, yo de pié. Tomé sus piernas, las abrí y las cargué con mis brazos. Apunté mi verga a su vagina y de nuevo comenzamos a coger: ¡se la sacaba toda y se la volvía a clavar!. Ella gemía más duro, no gritaba, pero sí era más fuerte que antes.

Tuvo un orgasmo: lo supe porque sentí cómo se mojaba más todo. Sentí como mis piernas escurrian sus líquidos y?, ¡sus gemidos y respiración eran más que notorios!.

Seguí metiéndole la polla, ¡duro?!, ¡cada vez más duro!. Se escuchaban los chirridos de la cama, desbaratándose; se escuchaban los gemidos de ambos y sus nalgas chocando con mis muslos: ¡era puro sexo?!, no hacíamos el amor?, ¡estábamos cogiendo!: un jovencito hambriento de mujer madura, y una madura con mucho tiempo sin coger, sin sentir una verga adentro: ¡ahora la tenía?, la tenía muy adentro?, y era la de un jovencito?!.

Tras otro orgasmo más, ya se le notaba cansada:

+ mi bebé?, déjame descansar un rato, pequeño?, aaayyy?, ¿no te has cansado??.

= ¿tan pronto te cansaste Malenita??

+ es que?, tú resistes mucho?, ¡mi esposo y mis parejas nunca me duran tanto!.

Bajé la velocidad de las embestidas hasta quedar quieto dentro de ella; me dejé caer sobre su cuerpo. Su respiración seguia agitada. Le saqué la verga y me acosté a su lado, le mamé y acaricié un poco las tetas, la besé y le dije:

= “¿quieres comértela otra vez??”

Ella no dijo nada, solo se arrodilló entre mis piernas, sobre la cama; me quitó el condón y empezó a mamar, de la misma forma tan deliciosa que antes: mamaba el pene, los huevos, me lamía toda la zona. ¡Era todo un placer!.

Tras unos buenos minutos de deliciosa mamada sentí mi eyaculación venir y:

= ¡aaayyy?, qué rico lo haces?, sigue mamando?!.

+ ¡estás muy rico, mi bebé?!.

Mientras hablaba, Malena me masturbaba, para que siguiera gozando.

= ¡así Malenita?, así?, uuuyyy?, me vengo?, ya?, me vengo?!.

+ ¡pues ya vente mi niño?, ya vente?, déjalo salir?!.

Malena no alcanzó a metersela de nuevo a la boca; justo se estaba agachando cuando solté mis chorros de semen, que cayeron en su cara y su cabello.

+ ¿te gustó, mi bebito??

= ¡sí?, mucho?, eres una experta mamando?!, perdón por mancharte.

+ ¡no te preocupes?, ahorita me limpio!.

Malena se levantó y fue al baño por papel para limpiarse.

+ ¡la próxima vez me dejas probarlos?!.

= ¡claro que sí?, te los voy a dar en la boca!.

Nos recostamos y nos quedamos dormidos. Al despertar ya era tiempo de dejar la habitación. Nos vestimos; le pedí que me regalara sus medias para tener su recuerdo. Me las entregó.

Antes de que terminara de vestirse le pedí que si se las podía pasar por su sexo; se rió un poco pero lo hizo rápidamente, se las pasó de una manera maliciosa y cachonda y me las entregó. Las olí y las guardé.

Pasé a dejarla donde la había visto esa mañana; quedamos en vernos en el msn para seguir platicando y tal vez repetir lo de ese día.

Malena y Gabriel en Relatos eroticos de Maduras (relatos eroticos )

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