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Grita De Dolor La Primera Vez Que Le Rompen El Culo

Video Porno de: Maduras

septiembre 13th, 2012 >> Porno

Esta hermosa jovencita de 18 a?os le gustan ver videos porno en diferentes paginas de internet, descubri? que pod?a hacer mucho dinero si ella protagonizaba las escenas xxx y empez? a buscar con quien hacer un casting porno. La brillante idea de la guap?sima jovencita fue grabar el video porno siendo penetrada por primera vez por el culo, jam?s se imagin? lo doloroso que pod?a ser experiencia pero por dinero y fama la caliente putita estaba dispuesta a cualquier cosa. Amigos disfruten el excelente video porno gratis!!

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Relato porno: “Con amor, por primera vez.”

Video Porno de: Jovencitas

junio 9th, 2013 >> Amateurs, Porno

Holanda, compañeros; hoy les voy a contar otra historia, pero esta es algo especial, no es como las anteriores, ya que en esta se incluye un elemento que no tienen las otras que les he relatado. En esta se funde la pasión, y el amor.

En las otras historias, solo disfrutaba de los momentos de placer que me daba Mery, pero nunca me había puesto a pensar en ella, como algo más que una simple amiga con ventaja. Así era como la miraba, como una amiga a la que yo le podía decir: “chúpamelo y trágate todo mi semen” y ella lo hacía, sin oponer resistencia. Pero, poco a poco, fui entendiendo que lo que realmente me unía a ella, no era solo la calentura, sino, más bien, que ella era mi complemento.

Después de un año y dos meses de haberlo hecho por primera vez con ella… y en mi vida, ya que ella me desvirgo, estábamos viviendo juntos, pero solo por costumbre y sexo, si sexo, mucho sexo, todos los días; con decirles que cuando estaba con su periodo, lo hacíamos anal y ni un problema. Pero esa relación no se basaba en nada más que eso.

Hasta que un día, cuando desperté ya que nuestra ventana daba a donde salía el sol y la cortina estaba entreabierta, sentí un tibio calor en un brazo y eso me despertó, pero lo que vi me ha dejado marcado hasta este día.
Ese rayo de sol iluminaba a Mery desde la cabeza hasta sus pies, cubierta únicamente por una delgada sabana de color blanco que reflejaba la luz del sol y la hacía ver angelical, era una visión de un ángel durmiendo en mi cama. Su rostro con sus ojos cerrados era especialmente bello ese día, como nunca la había visto y nunca me había dado el tiempo de contemplar con clama su rosto, sus pecas, unos lunares, pero todo tan bello y en armonía. La sabana, cubría el resto de su cuerpo, por lo que no tuve distracción y seguí contemplando su rostro y a medida que pasaba el tiempo, que probablemente serían un par de horas, me fui recordando, de las aventuras que habíamos vivido juntos en estos dos años, en como tuvo ella problemas con su familia por mi culpa y como ella me eligió a mí en lugar de ellos. Como me cuido, esa vez que estuve en cama con fiebre. Me acorde de cómo ella me demostraba su admiración, por las cosas que yo hacía. También recordé los malos momentos que ella debió soportar por malas decisiones mías y que no importara lo que yo hiciera, ella siempre estaba a mi lado. Con mi dedo índice acaricie su mejilla y mientras lo hacía, por mi mejilla comenzaron a rodar lagrimas por una extraña mezcla de sensaciones y emociones que por primera vez en mi vida estaba experimentando.

Ella despertó y al verme llorar, se asustó. ¿Qué te pasa?, me pregunto y yo tratando de calmarme le dije… “creo que te amo”… ella sonrió y acercó sus labios a los míos y suavemente los apoyo, comenzó a darme un beso tan delicado que hizo que se me irisara la piel, con una mano yo tomaba su carita y con la otra retiraba esa delgada barrera que cubría su cuerpo desnudo y comencé a tocar sus pechos, delicadamente, haciendo círculos como dibujando algo, con las gemas de los dedos, mientras me acercaba a su aureola, seguíamos en ese beso suave pero lleno de amor, no hacía falta meter toda la lengua o manosear bruscamente sus pecho… era todo lento, armonioso, suave, delicado, pero por sobre todo romántico.

Con mi dedo índice y pulgar derecho, cogí el pezón de su pecho izquierdo, suavemente lo apretaba y giraba y ella lo estaba disfrutando, retire mi boca de la suya y comencé a besar sus mejillas y luego comencé a besar su estilizado cuello, bese sus hombros y por fin llegue hasta sus pechos. Con mi lengua hacia círculos y comencé a mamar su pezón izquierdo y luego lo cambiaba por el derecho y así por otro rato, ya no sabía qué hora esa.
Mery me abrazo y volvimos a besarnos, esta vez éramos un solo cuerpo tan juntitos y apretaditos que estábamos, ella se recostó y yo sobre ella, con mi pierna derecha separe sus piernas y me puse en posición de ataque. No dejaba de besarla y de decirle lo hermosa que estaba, besaba su cuello, sus hombros y con mi mano izquierda recorría su cuerpo desde los pechos hasta los glúteos y los apretaba suavemente, se notaba que esta forma lenta y delicada de poseerla, le gustaba muchísimo; bien lo dice Ricardo Arjona, esto es la graduación: “cuando se incluye el amor”.
Comencé a penetrar con solo la puntita de mi pene y este jugaba en la entrada del placer y chapoteaba los líquidos que por ahí se encontraban, ella me abrazaba por la espalda y me hacía hacia ella para que mi penetración sea más profunda y eso hice. Comencé a bombear despacio y con ritmo suave, ambos iban subiendo de velocidad, como los gemidos de ella también iban subiendo de volumen. Su respiración se volvía mas agitada y cerraba con más fuerza sus ojos, yo también comencé a sentir como mis testículos trabajaban para su pronta descarga y mi respiración se volvió más agitada igual a la de ella, comencé a temblar cuando sentí que ella comenzaba a vibrar desde a dentro hacia fuera y un grito dejo oír, un grito de placer acompañado de temblores, gemidos y movimientos involuntario, pero junto con ella, yo estaba en lo mismo, depositando mi semen dentro de su vagina y sentía como eso le quemaba por dentro, ya que se revolcaba de placer. Esta era la primera vez que acabamos juntos y se sintió tan bien, fue una experiencia distinta y especial, desde entonces nos damos tardes enteras dedicadas a hacer el amor, aunque también seguimos teniendo sexo, ahora ya entendiendo la diferencia de esas dos cosas.

Me despido, amigos míos, pensé necesario contar esto, ya escribiré otras aventuras con Mery de cómo lo hemos disfrutado tanto esta vida, entre nosotros y con otras parejas… nos vemos pronto.

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Relato porno: “Otra historia de Mery y yo (en la casa de su tía)”

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mayo 6th, 2013 >> Amateurs, Porno

Otra historia de Mery y yo (en casa de su tía).

Después del primer encuentro en su casa, jugando domino, nos encontramos todos los fines de semana, en lugares distinto. Uno de esos, fue en la casa de su tía, a la que le pondremos el nombre de, María. Cuando estábamos en la casa de su tía María, ella tuvo que salir a hacer un trámite que le tomaría todo el resto de la tarde y nos dijo… chicos, quedan a cargo de la casa.

Cuando nos vimos solos, comenzó a picar el bichito de la calentura, fuimos al patio trasero y nos sentamos en una banca que tiene en algo así como una terraza detrás de un árbol bien frondoso y de tronco grueso. Nos comenzamos a besar y cada vez más nos fuimos calentando… mis besos que al comienzo buscaron sus labios, siguieron por su mejilla, por su cuello y sus hombros cuando los dejes desnudos bajando su polera de amplio cuello. La polera comenzó a molestar, así que se la saque rápidamente y su sostén blanco con encajes quedo al descubierto; ella por su lado me quito a mí la polera y beso mi pecho. Solté su sostén y lo saqué dejando al aire sus pequeñitos pero bien duritos pechos con esos pezones que apuntan como dos misiles de placer. Palpe, lamí, acaricie, restregué, apreté y succione esos pechos, como si fuera el ultimo día de vida y seguí con mis manos tocando su vientre y bajando su falda, que era de una tela tan suave que cuando soplaba una pequeña brisa se levantaba, dejando ver su colaless negro; ahora yo se la estaba quitando haciendo que mi respiración se agitara más aun y ella también comenzó a calentarse, la delataron sus mejillas coloradas y sus labios rojos como fuego. Me aparte un par de segundos para sacarme mi pantalón y tirarlo por algún lugar, yo andaba sin ropa interior, como siempre, así que quede solo con un par de calcetines en mi cuerpo. Ella aun con su colaless de color negro que me gusta tanto… solo lo corrí a un lado y comencé a chupar esa vagina tan rica y depilada que tiene, tan jugosa que me encanta chapotear con mi lengua dentro de ella y esto le encanta a Mery, se retuerce de placer y gime como loca. Por suerte la casa de su tía, tiene muros altos, por lo que hagamos los vecinos no nos podrían ver y creo que tampoco escuchar ya que a esa hora nadie está en casa de ellos, por lo que nos entregamos sin más a nuestros delirios de placer y gemidos indecibles que solo los pueden interpretar una pareja sumida y entregada de lleno al placer carnal, donde la vista es remplazada, por el tacto, el gusto y el olfato, pero complementado de forma excelente por el oído, al oír sus gemidos, yo me vuelvo loco.

Seguí lamiendo su vagina por almenos diez minutos, ella ya había acabado un par de veces y el charco de sus jugos vaginales humedecía la banca en la que ella estaba sentada, yo estaba arrodillado al frente de ella haciendo mi trabajo con mi cabeza enterrada en su entrepierna y ella con sus manos, hacia mi cabeza cada vez más hacia dentro, me costaba respirar, pero valía el precio, el placer que me causaba y el que yo le daba a ella. Por fin ella se levanta y me arroja sobre el pasto y comienza a mamarme, como solo ella sabe, por el glande, por el cuerpo del pene, por los testículos y llegando hasta mi orificio anal, dándose una buena lengüetada por él. Me excita el beso negro que ella me da, me pone el pico tan duro que creo que explotara por la sangre que tiene dentro, comenzó a pajearme con su boquita muy cerca del glande como esperando mi semen, cada vez más rápido el movimiento de su mano y apareció una gotita de líquido pre seminal, al que no perdono y lo lengüeteo al instante y ella me mira y me dice: vamos no seas mezquino dame más… quiero toda tu lechita… esa combinación de palabras me excita tanto que me calentó de una forma… así que le dije: bueno perra, pero no deberás dejar ni una sola gota, deberás tragártela toda, me escuchaste… ella sonríe y me dice: qué esperas… solté tanta leche que yo creo que ella se ahogaría, pero no… la muy perra no conforme de dejar mi semen en su boca, me lo mostraba y jugaba con su lengua y el semen dentro de su boca y con una cara de puta sierra su boca y se lo traga dando una señal de placer y satisfacción que solo sirve para decir, que realmente es una puta sedienta de leche. Mery se agacha un poco más para seguir chupando cuando de repente se escuchó una rama romperse.

Mery y yo dimos un brinco como dos soldados poniéndose firmes y tapándonos con nuestras manos nuestros cuerpos desnudos y el corazón latiendo como a mil por minuto… detrás del árbol apareció su prima que era menor que ella por dos años, con una cara de caliente, que la delato que llevaba un buen rato mirando lo que hacíamos y nos dijo: ¿Por qué se detienen?, yo no los voy a acusar, ni diré nada, pero solo si me dejan jugar con ustedes este jueguito tan divertido. Mery y yo nos miramos y sonreímos dando la bienvenida a Paula, su prima. Paula es una joven de cabello largo y rubio, de tez blanca y ojos verdes, con un par de tetas que muchas mujeres desearían, grandes y firmes, delgada con unas caderas bien marcadas y un culo de película.

Yo sabía desde que la vi por primera vez que era una puta caliente, pero nunca se me paso por la cabeza tirármela a ella y a Mery al mismo tiempo, por lo que yo, me sentía en el paraíso. Paula se desvistió en menos de veinte segundos y corrió a mi pico, que para esa hora ya estaba otra vez durito al ver ese cuadro de dos mujeres desnudas frente a mí y para mayor delicia ellas disfrutaban de mi pico como si fueran dos buenas hermanas. Ese cuadro fue de película las dos se turnaban para mamarme y las dos se miraban a los ojos como si se quisieran comer, cosa que paso cuando se encontraron las dos lamiendo mi pico y la lengua de Mery toco la de Paula; se besaron y Mery comenzó a pajearme y Paula la pajeaba a ella. Luego Paula comenzó a besar los pechos de Mery y Mery giro su cabeza para seguir chupando mi herramienta. Paula bajo, le quitó el colaless y comenzó a mamar y besar toda la concha de Mery que no soltaba mi pico ni para respirar, sus temblores tan ricos comenzaron otra vez, ella estaba en un orgasmo tan delicioso como sonoro gemía con su boca llena de pene y su zorra con la boca de Paula, Mery estaba extasiada, Paula se levanta y me mira a los ojos diciéndome… quiero que me penetres… esas fueron órdenes para mí que yo obedecí al instante; ella apoyo sus manos en la banca y levantando su cola dejo al descubierto su zorrita, que no estaba depilada, pero que igual se veía bien rosadita y apetitosa y un agujerito anal que parecía que aún era virgen… no espere más y comencé a penetrarla, Mery ya algo repuesta, no se quedó quieta, se arrodillo en la banca dejando su conchita bañada en jugos a la altura de la boca de Paula, la que entendió el mensaje de inmediato y comenzó a lamerla.

No sé cuánto rato había pasado ya, lo que si sabía es que ese agujerito anal que tenía al frente gritaba porque lo abrieran y no espere más… mientras ellas seguían en lo suyo, yo me humedecí un dedo con saliva y mientras bombeaba en la concha de Paula, le comencé a meter el dedito con saliva en el ano de Pula, ella por un momento saco su cara de la concha de Mery y me miro con cara de ¡por fin!… y me guiño un ojo, luego volvió su cara otra vez a la zorra de Mery y siguió. Eso para mí fue el permiso que esperaba y saque mi dedo y lo metí en mi boca otra vez para volver a humedecerlo, mientras yo seguía bombeando, después de un rato metí dos dedos y vi que eso le dolió un poco, pero poco a poco fue dilatando, cuando por fin logre meter el tercero supe que ya estaba lista. A todo esto, Mery seguía con su concha en la boca de Paula, pero ahora ella se había recostado en la banca y Paula agachaba su cabeza y descansaba sus brazos con los codos en la banca, dejando así su culo más levantado.

Comencé a meter lentamente mi pico por su culo y ella saco su cara de la concha de Mery y dio un grito de dolor y apretó sus dientes con fuerza, pero en lugar de correrse o salir, ella empujo su culo contra mi pico y lo enterró de un golpe dentro de su ano… grito como loca, yo creo que ahora si nos escuchaban los vecinos, pero ella siguió moviéndose sola, yo me quede quieto ella se enterraba mi pico en su culo, cada vez más rápido y su cara de dolor iba cambiando en una de placer, después volvió a meter su cara en la concha de Mery. Seguí bombeando en el culo de Paula solo se sentían gemidos y el pash, plash, plash que hacia mi pelvis cuando chocaba con las nalgas de Paula… yo ya no aguantaba más y se los hice saber… Mery con una voz de ultratumba dijo… Paula, es toda tuya la leche de él, yo ya no puedo moverme, claro Mery tenia contados almenos seis o siete orgasmos explosivos provocados por la lamida de Paula. Paula se saca mi pico y lo comienza a mamar y a pajear de forma desenfrenada, como queriendo que saliera ya todo el semen, lo que consiguió después de pocos segundos así… mi semen caliente inundo su boca y ella comenzó a tragar como si se tratara de un exquisito manjar.

Yo me senté a un costado de Mery, que ya estaba durmiendo y Paula se sentó a mi otro lado y comenzó a besarme. Me sonrió y me dijo: me has desvirginado el culo y me ha gustado mucho… espero que no sea la última vez. Paula se levanta y se va caminando desnuda, contorneando su figura y entra en la casa, no sin antes mirar a tras y lanzarme un beso…

Lindo relato, esperamos tengas mas y los compartas con toda la comunidad. Visiten la sección RELATOS PORNO Y compartan sus experiencias sexuales !!!

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Malena y Gabriel en Relatos eroticos de Maduras

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octubre 9th, 2013 >> Relatos Eroticos

Malena y Gabriel en Relatos eroticos de Maduras (relatos eroticos )

» Relato Erotico: Malena y Gabriel en Relatos eroticos de Maduras

Malena y Gabriel en Relatos eroticos de Maduras (relatos eroticos )

Este relato es de como tuve sexo por primera vez con una mujer madura; soy de México Distrito Federal.

Todo sucedió ya hace 6 años cuando la conocí en el chat de Terra; se llamaba Malena, era una mujer mayor, al menos para mí, yo tenía en ese entonces 17 años (aunque lo que sucedió y que voy a narrar ya me pasó a los 18), ella ya contaba con 39 cuando la contacté por el chat tenía miedo que me ignorara al ser yo menor, pero por algún motivo no lo hizo y pudimos conversar, después de unos minutos pregunté por su msn, a lo cual ella aceptó en darmelo, inmediatamente la agregué y de ahí en adelante comenzariamos a conocernos más.

Diario me conectaba para poder platicar con ella, trabajaba de mesera en un salon de eventos al sur de la ciudad, cerca del metro barranca del muerto, me contaba sobre sus aventuras en el trabajo, sus compañeros, sus labores, así como también de su vida personal, era una mujer separada con dos hijos, una mujer de 21 años y un hombre de 19, no muy productivos que digamos, dos ?ninis?, ni trabajaban, ni estudiaban, no hacían nada.

Conforme nos ibamos conociendo más nos adentrabamos en temas más personales e intimos, de vez en cuando tocabamos el tema del sexo, sin que ella se adentrara mucho, sin embargo si notaba cierto interés o curiosidad, yo le conté de como fue mi primera vez a los 15 años con un prostituta y luego a los 16 años con mi novia de la preparatoria, y de mi gusto por las mujeres que usan medias y lenceria sensual.

Ella me contaba que no podía estar mucho tiempo sin tener relaciones sexuales; desde que se separó de su marido había andado con varios, pero que no era el mejor sexo que digamos.

De vez en cuando me gustaba provocarla un poco para ver su reacción, tenía unas fotos que me habia tomado un día después de volver del gimnasio, no soy un modelo, soy delgado y marcado, nada espectacular pero agradable a la vista, en fin, en esas fotos aparecia con el torso desnudo, cuando se las mostraba ella solo reía y me decia que me veia bien, agregando que me veía yo muy jovencito….

El tiempo pasaba y yo seguia coqueteandole, y ella seguia con el juego, el tema del sexo siempre salia de alguna forma, repito, sin ser de forma vulgar ni adentrarnos mucho, pero se notaba su apertura hacia ese tipo de pláticas.

Después de un tiempo, por cuestiones del destino, me reencontré con mi ex-novia de la preparatoria, algo que me hizo alejarme del msn y con ello de Malena; ya casi no me conectaba y cuando lo hacía, Malena no estaba en línea.

Una vez que sí la encontré platiqué con ella; se notaba interesada en saber de mí y por qué no me había conectado. Le conté de mi reencuentro con mi ex novia; la noté tal vez un poco celosa, no lo se, pero me preguntaba si la queria mucho, que por qué regresaba con ella si no habia sido tan buena novia y aparte ya tenía una hija, de otro, y que si pensaría en ponerle los cuernos. A todo ello respondí de mala manera y realmente no queria saber más de Malena, no me habia agradado su forma de cuestionarme.

Durante mi regreso con mi ex-novia me di cuenta de que realmente ya no la queria como antes, y se habia convertido en una mujer mentirosa y convenciera (creo realmente siempre lo fue) decidí alejarme de ella para mi bien, lamento por su hija porque sinceramente si me estaba encariñando con ella.

Me sentía molesto, enojado conmigo mismo por lo sucedido, pero al mismo tiempo me sentia libre y decidí que volvería a buscar a Malena y la haría mía, tal vez solo para demostrarme a mi mismo que podia estar con quien yo quisiera.

Regresé a mi rutina de conectarme diario al msn, sin embargo ella no aparecía hasta que una noche casi a la media noche la vi conectarse, inmediatamente le escribí y ella no tardó en responder, me preguntaba como habia estado y le comenté sobre lo que me había pasado con mi ex-novia. Recibí un ligero regaño de su parte, el cual acepté, aunque de no muy buena gana, pero también me dijo que le daba gusto que volvieramos a encontrarnos y platicar de nuevo.

No tardamos en volver a sacar el tema sexual, ella me preguntó si en otra ocasión volvería a acostarme con mi ex-novia a lo cual dije la verdad, un rotundo no, pero agregué que me gustaría mucho volver a estar con alguien y le confesé que simpre habia tenido la curiosidad de estar con alguien mayor que yo. Inmediatamente me preguntó mis motivos y solo le dije que era una fantasía que queria cumplir, que las mujeres mayores se me hacen mucho más sensuales y atractivas, y que seguro podría aprender mucho más teniendo sexo con alguna, ella solo reía con mis respuestas.

Noté como mi confesión le habia dado curiosidad, ya que en platicas posteriores ella me preguntaba si ya habia encontrado alguna madura con quien tener relaciones; le decía que aún no, pero que conocía a alguien con quien me gustaría hacerlo, claro, sin decirle que era ella a la que me quería coger.

Un día decidí decírselo directamente; me conecté y ella estaba ahí. Platicamos un poco y le dije:

= hay una mujer con la que queria acostarme, es mayor pero no se si ella quiera

+ tu pregúntale y ya?, ¿qué puede pasar??.

Lo pensé por última vez y dije:

= eres tu Malena, me gustaria estar contigo, quiero hacer el amor contigo.

Se quedó sin contestar por unos minutos, bastantes a mi parecer en esos momentos, creí que no escribiría más.

+ ¿porqué??, ¿porqué yo??, si no nos conocemos realmente.

= quiero estar contigo porque siento que nos llevamos bien, porque tienes apertura conmigo para hablar de sexo y porque siento que a ti también te gustaría.

+ pero soy muy grande para ti

= eres exactamente lo que quiero, alguien mayor, que me enseñe, que disfrute conmigo

+ ¿pero y si ya en persona no te gusto?

= ¿qué vas a hacer manana? ¿tienes trabajo? me gustaria verte

+ no, no tengo trabajo… pero no lo se

= anda, vamos a vernos y platicamos ya en persona, nos decidimos….. ¿qué dices?

+ no lo se, tengo que pensarlo….

= no pierdes nada, si no te gusto o no quieres no te preocupes, ahí dejamos el tema

+ ¿dónde nos veríamos??

= me dices que trabajas por barranca del muerto… ¿te quedaría plaza loreto?

+ si, si me queda… pero, ¿estás seguro?

= sí, quiero verte, ¿aceptas?

+ está bien?, nos vemos a las 9 de la mañana, afuera de la plaza, ¿está bien??

= esta perfecto…….. oye, ¿puedo pedirte algo??

+ ¿qué pasa??

= me gustaría que fueras vestida con una falda, medias y zapatos bonitos…

+ jajajaja, tú y tu atracción por las medias….. Está bien?, veré que tengo.

= gracias, ahí te espero, me voy a dormir ya para estar listo mañana, duerme rico.

+ ok descansa.

Esa noche me dormí totalmente excitado y pensando en lo que pasaria al siguiente día; tenía ganas de masturbarme pero no queria desperdiciar energía, por si algo sucedía con Malena.

Desperté muy temprano y tomé un rico baño, me vestí con una bonita camisa, pantalón de vestir y zapatos negros. Me puse perfume y me dispuse a salir a mi encuentro.

Llegué al lugar acordado unos 10 minutos antes; estaba un poco fresca la mañana pero era bastante agradable. Me senté en una banca fuera de la plaza a esperar. El tiempo se me hacía eterno. Pasaban ya de las 9:15 y ella no llegaba; pensé que no aparecería y tenía decidido irme en unos minutos más.

Un par de minutos después la vi acercarse: era una mujer un poco pasadita de peso, no muy alta, pero me agradaba lo que veía, y más porque en verdad iba vestida como le habia pedido. Vi sus piernas enfundadas en unas medias color natural. ¡Inmediatamente comencé a sentir excitación al ver que habia cumplido con mi pedido!.

+ ¡hola?, como estás?!

= bien gracias, pensé que ya no venías

+ perdón, es que se tardó en pasar el camión, pero bueno, ya estoy aqui.

Se notaba un poco apenada, nerviosa, ella traía una rosa en la mano.

= que bueno, me da gusto verte y por fin conocerte en persona, quieres sentarte?

+ si claro.

= ¿y esa rosa?

+ la tomé de uno de los centros de mesa del trabajo, me gustó y pues me la llevé a mi casa, quise traerla conmigo hoy.

= está bien, y que tal ¿como me ves?

+ te ves bien, ¿te vestiste así para verme?

= si, quería verme bien

+ pero estás muy chiquito?, hasta te ves más chico que mi hijo…, ¡podrías ser mi hijo!.

= ¡claro que no?!, me veo así pero no soy tan chico?, ¡acabo de cumplir mis 18?!, ¡ya soy mayor de edad?!, ¡me tienes que festejar?!.

+ ¡Ah bueno?!, pero?, de todas maneras?, ¡te ves más chiquito que mi hijo?!, hasta me das un poco de ternura.

= pero?, ¿te agrado??,

+ pues sí?, sí?, eres guapo?, eres un guapo kaliente?, ¡pero aún estas muy chiquito…, muy jovencito?!.

Durante toda esta plática ella jugaba con la rosa que traía y comenzaba a quitarle los petalos

+ bueno, que hacemos

= pues como te dije ayer, me gustaría que hicieramos el amor

+ ¡ay niño….!, ¿y si te invito a desayunar?, ¿ya desayunaste?

= ya, muchas gracias, mejor yo te invito a otro lado, tu y yo solos, ándale, ¿no te gustaría??

+ pero eres un bebé?, estás muy jovencito?, no lo se….

Me acerqué a ella e intenté besarla, no se movió pero no respondió al beso…

+ eres un bebé, ay mi niño…. ¿estas seguro?

= estoy muy seguro, anda vamos.

Malena terminó de quitar todos los petalos de su rosa, se le veía timida y más nerviosa; tiró todos los pétalos al suelo:

+ ¡está bien?, vamos?!.

Yo no cabia de alegría y excitación; creo ya se notaba en los pantalones que mi pene comenzaba a endurecer.

Abrí la puerta de mi carro para que subiera; subí y nos dirigimos a un hotel que yo conocía.

En el camino ibamos platicando de cualquier cosa. En un semaforo aproveché para acariciarle su rodilla. ¡Sentir las medias me excitó mucho!. Le pregunté si le molestaba y dijo que no, entonces, en el resto del camino seguí acariciando su rodilla y muslo, sin atreverme a adentrarme más dentro de la falda.

Llegamos al hotel (hotel castillo para los curiosos) y pedí la habitación; ella aún se mostraba timida y apenada.

Subimos las escaleras, abrí la puerta del cuarto y entramos. La abracé y me correspondió el abrazó. La besé timidamente en los labios y esta vez sí me respondió.

Al sentir su respuesta me animé más y la besé más apasionadamente. Le acariciaba sus labios con la lengua hasta que los abrió y nuestras lenguas se acariciaron un rato.

Cerré las cortinas, prendí una pequeña luz y volvimos a besarnos. Comenzó a desvestirme; comenzó por la camisa, botón por botón. Luego la camiseta, el cinturón… En ese punto me separé de ella, me quité mis zapatos y calcetines, desabroché mi pantalón y lo dejé caer: quedé en boxers, negros, ajustados, se veía mi verga dura, queriendo salir.

Ella se acercó y retiró mi bóxer: ¡quedé completamente desnudo ante ella!. Tomó mi pene y comenzó a acariciarlo. Me dijo al oído:

+ “¡mmm?, grandote?, como me gustan?!”.

Ella lo acariciaba; yo le besaba el cuello, la oreja, los labios.

Me puse a sus espaldas; le acariciaba su cuerpo por encima de la ropa, le arrimaba la verga en las nalgas, Le dije:

= ahora te toca a ti.

Metí mis dedos entre su cintura y la falda y tiré de ella. Quedó su culo al aire. Vi su calzón, de encaje, blanco, a través de las pantimedias que llevaba. ¡Eso me excitó!, me excitó mucho.

Mientras le restregaba el pene directo en el culo cubierto con las medias, le acariciaba y quitaba la blusa, le besaba la nuca. Ella solo se dejaba hacer.

Quité su blusa y su brasier. Le tomé las tetas con ambas manos: ¡eran grandes!, aunque un poco colgadas. Sus pezones eran muy grandes y ya estaban duros.

Se separó de mí, se volteó, nos besamos. La empujé a la cama y cayó de espaldas, dejando las piernas colgadas.

Verla así, tumbada en la cama, con las piernas semi abiertas, con su calzón blanco, sus medias y sus zapatos aún puestos, me puso aún más cachondo.

Me hinqué en el piso, la jalé un poco para que sus nalgas quedaran en la orilla de la cama y comencé a lamerle sus muslos por encima de las pantimedias.

Fui subiendo hasta llegar a la zona de su sexo: percibía su aroma, ¡un aroma fuerte!. Lamí todo lo que podía, ella disfrutaba, me acariciaba el cabello y me preguntó:

+ “¿no que no sabías?. Igual y hasta tú me enseñas algo el día de hoy”

Levanté la vista, la vi a los ojos y reí. Dejé su sexo para seguir subiendo. Besé su barriga, su ombligo; llegué a sus tetas, las lamí, las mamé, le mordí suavemente los pezones: ella ya gemía suavemente

+ “¡qué rico, mi bebé?, me gusta, aaayyy?, qué rico?!”

Ella solo acariciaba mi cabeza y mi espalda; mi pene se rozaba con sus piernas.

Nos besamos de nuevo; me empujó para quedara yo de espaldas. Se levantó y se retiró sus medias junto con su calzón, quedando completamente desnuda, mostrando todo su cuerpo, su intimidad, cubierta de una mata de vello negra.

Vi sus calzones blancos, tirados: ¡estaban mojados?!. No se si por la lamida anterior que le di o por su excitación tan tremenda que ya tenía; ¡seguramente por ambos!.

Ahora fue ella la que se hincó y me pidió que me acercara a la orilla de la cama. Me senté en la orilla del colchón, tomó mi pene y comenzó a mamarlo: ¡era una maestra en el arte de mamarlo!, ¡nunca había sentido tal gozo!. Se lo metía todo en la boca, sentía su saliva, su lengua, su calor. Se lo sacaba, lo lamía de arriba a abajo, de abajo a arriba, ¡me lamía los huevos?!, ¡qué ricura?!, ¡era la primera mujer que me lo hacía!.

Los lamía muy rico: se metía uno en la boca, jugaba con él, lo liberaba y tomaba el otro. Yo reía un poco, ya que me causaba cosquillas, pero eso sí?, ¡mucho placer!.

Volvía a lamer mi pene: se lo metía. ¡Así estuvo unos buenos minutos?, minutos deliciosos:

= lo mamas muy rico, Malena

+ ¿te gusta??. ¿Porqué te ríes??.

= es que?, me gusta mucho, pero?, es que?, también me dan cosquillas?, pero?, ¡no te detengas?, eres una experta?, eres una linda?!.

+ es que?, me gusta tu pene, está grande y sabe rico…, ¡todo un jovencito…!.

(Aclaro: no tengo muy grande mi miembro, lo normal, 17 cm, pero a ella le parecía muy grande, o al menos eso me decía para mi ego)

= ¿quieres que te la meta??.

+ ¡sí?, ya?, ya quiero ver cómo se siente?!.

Malena dejo de mamarla, se levantó y me empujó para que quedara recostado de nuevo; yo seguia en la orilla, con las piernas colgando. Se montó en mí y ya iba a meterse mi verga cuando la detuve:

= ¡no?, espera?, sin condón no (muy precavido yo)!. ¿Me pasas uno??, están en la bolsa de mi pantalón.

Malena se levantó, tomó la caja y me la dio; saqué un condón y me lo puse.

+ ¡ahora sí, mi bebé?!.

Se volvió a montar en mí, de rodillas. Cada una de sus piernas a cada lado mio, ¡bien abierta!. Yo veía sus pelos íntimos, sus tetas colgando.

Agarró mi pene, se levantó un poco y lo dirigió a su entrada: ¡oh Dios?, quéeee maravilla?!. Se dejó caer lentamente hasta llegar al fondo: ¡sentía su calor?, sus jugos mojando mi pelvis!. Comenzó a moverse, de arriba a abajo, de abajo arriba, muy lentamente, sintiendo la penetración. ¡Yo también la sentía toda!. No apretaba mucho, ¡pero se sentía rete rica!.

Poco a poco aceleraba el sube y baja, sus tetas se bamboleaban, yo las acariciaba, se las apretaba; le apretaba sus nalgas, le daba nalgadas, ¡sentía sus pelos rozarme!. Ella se movia a la velocidad adecuada, ni muy lento, ni muy rápido; ¡ambos gozábamos!, y sus jugos no dejaban de humedecer su cuevita.

Era tanto el movimiento, que al estar en la orilla el colchón comenzó a moverse, a salirse de la base; yo, con un pie, me recargué en una de las paredes para detenernos y no caer. Seguíamos cogiendo, pese a ello. Subía y bajaba, se movia en círculos. El cuarto olía a mujer, ¡olía a sexo!.

Así seguimos hasta que vimos que no tardariamos en caernos. Nos detuvimos, muertos de risa; nos levantamos y acomodamos el colchón, nos dimos un beso en la boca y regresamos de nuevo a la cama.

La tiré en la cama, igualmente, sus nalgas en la orilla, yo de pié. Tomé sus piernas, las abrí y las cargué con mis brazos. Apunté mi verga a su vagina y de nuevo comenzamos a coger: ¡se la sacaba toda y se la volvía a clavar!. Ella gemía más duro, no gritaba, pero sí era más fuerte que antes.

Tuvo un orgasmo: lo supe porque sentí cómo se mojaba más todo. Sentí como mis piernas escurrian sus líquidos y?, ¡sus gemidos y respiración eran más que notorios!.

Seguí metiéndole la polla, ¡duro?!, ¡cada vez más duro!. Se escuchaban los chirridos de la cama, desbaratándose; se escuchaban los gemidos de ambos y sus nalgas chocando con mis muslos: ¡era puro sexo?!, no hacíamos el amor?, ¡estábamos cogiendo!: un jovencito hambriento de mujer madura, y una madura con mucho tiempo sin coger, sin sentir una verga adentro: ¡ahora la tenía?, la tenía muy adentro?, y era la de un jovencito?!.

Tras otro orgasmo más, ya se le notaba cansada:

+ mi bebé?, déjame descansar un rato, pequeño?, aaayyy?, ¿no te has cansado??.

= ¿tan pronto te cansaste Malenita??

+ es que?, tú resistes mucho?, ¡mi esposo y mis parejas nunca me duran tanto!.

Bajé la velocidad de las embestidas hasta quedar quieto dentro de ella; me dejé caer sobre su cuerpo. Su respiración seguia agitada. Le saqué la verga y me acosté a su lado, le mamé y acaricié un poco las tetas, la besé y le dije:

= “¿quieres comértela otra vez??”

Ella no dijo nada, solo se arrodilló entre mis piernas, sobre la cama; me quitó el condón y empezó a mamar, de la misma forma tan deliciosa que antes: mamaba el pene, los huevos, me lamía toda la zona. ¡Era todo un placer!.

Tras unos buenos minutos de deliciosa mamada sentí mi eyaculación venir y:

= ¡aaayyy?, qué rico lo haces?, sigue mamando?!.

+ ¡estás muy rico, mi bebé?!.

Mientras hablaba, Malena me masturbaba, para que siguiera gozando.

= ¡así Malenita?, así?, uuuyyy?, me vengo?, ya?, me vengo?!.

+ ¡pues ya vente mi niño?, ya vente?, déjalo salir?!.

Malena no alcanzó a metersela de nuevo a la boca; justo se estaba agachando cuando solté mis chorros de semen, que cayeron en su cara y su cabello.

+ ¿te gustó, mi bebito??

= ¡sí?, mucho?, eres una experta mamando?!, perdón por mancharte.

+ ¡no te preocupes?, ahorita me limpio!.

Malena se levantó y fue al baño por papel para limpiarse.

+ ¡la próxima vez me dejas probarlos?!.

= ¡claro que sí?, te los voy a dar en la boca!.

Nos recostamos y nos quedamos dormidos. Al despertar ya era tiempo de dejar la habitación. Nos vestimos; le pedí que me regalara sus medias para tener su recuerdo. Me las entregó.

Antes de que terminara de vestirse le pedí que si se las podía pasar por su sexo; se rió un poco pero lo hizo rápidamente, se las pasó de una manera maliciosa y cachonda y me las entregó. Las olí y las guardé.

Pasé a dejarla donde la había visto esa mañana; quedamos en vernos en el msn para seguir platicando y tal vez repetir lo de ese día.

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agosto 28th, 2013 >> Argentinas, Porno

Al principio se rie, pero cuando le penetran el culito se le caen las lagrimas… mira las caritas que hace!.. Antes de poner play fijate las capturas y decime si esas caritas no te vuelven loco?

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