Resultado de Busqueda:

La primera cita en Relatos eroticos de Infidelidad

Video Porno de: Maduras

noviembre 13th, 2013 >> Relatos Eroticos

La primera cita en Relatos eroticos de Infidelidad (relatos eroticos )

» Relato Erotico: La primera cita en Relatos eroticos de Infidelidad

La primera cita en Relatos eroticos de Infidelidad (relatos eroticos )

?Te escribo esta nota porque no veo correcto invitarte a cenar esta noche delante de tanta gente. Hay algo en ti que me ha dejado prendido y quisiera conocerte más? si tú quieres, claro. Mi teléfono está por detrás, si aceptas llámame?

Esta fue la nota que le di a Marisa cuando me fui de la central hortofrutícola donde estaba haciendo controles de calidad.

Me llamo Ángel, divorciado, un tipo normalito físicamente, 1,75 de alto, 76 kilos de peso y 45 años de edad. Soy auditor y esa tarde estuve haciendo controles de calidad en una pequeña central hortofrutícola de Badajoz.

Llevo yendo a ese sitio varias veces y la jefa de administración que me atiende cuando llego es muy agradable y tiene un tipazo de infarto. No es muy guapa, pero sabe sacarse partido de todo lo demás. Siempre que voy lleva una minifalda con volantes que te hacen quitar el hipo.

Un día le pedí un folio para tomar unas anotaciones y se levantó, se giró y se fue a un armario que había detrás. En la parte de abajo tenía un paquete de folios y cuando se agachó, de espaldas a mí, lo hizo deprisa lo que hizo que se levantara la faldita lo suficiente para que viera su estupendo culito y el mini tanga que vestía, de color morado. Supe que lo hizo a propósito, pues había folios sueltos en la impresora que tenía en su escritorio. Me puso muy cardiaco ver esa escena. Se levantó y me sonrió.

¿Te vale con esos o quieres más?
No, tranquila si con un par de folios me sobra.
Bueno de todas formas tenía que coger más para mí.
Me despedía de ella y volví al día siguiente a terminar mi trabajo.

Volvía a llevar mini falda con vuelo, y quizás era un poco más corta que la de ayer. Casi no me puedo centrar en mi trabajo y cuando me fui, fue cuando le di la nota. Cogí mi coche y me largué para casa. Vivo a unos 100 kilómetros de distancia. Cuando iba conduciendo sonó el whatsapp que tenía un mensaje. Me puse un poco nervioso, no puedo negarlo, me latió el corazón rápido pensando que podía ser ella. Sé que no está bien coger el móvil mientras conduces pero la intriga y el deseo fue delante de la razón y cogí el móvil. Lo miré, nervioso, impaciente y vi que era un poco largo el texto, por lo que decidí parar en un sitio apropiado para poder leer detenidamente el mensaje.

Me metí en la entrada de una finca, paré el coche, cogí el móvil, lo encendí y me dispuse a leer:

?Me ha sorprendido tu nota, pero por otra parte me ha gustado. Si esta noche estás libre podríamos quedar a cenar. Mi dirección es calle XXX, nº XX, si aceptas, manda un mensaje diciéndome a que hora me recoges?

Dios mío, no me lo podía creer. Qué sencillo ha sido. Me puse como loco, mis pantalones se hincharon de emoción al leer ese mensaje. Pensé en contestarla enseguida, pero luego decidí contestarla cuando llegara a casa, no quiero que piense que soy un imprudente y leo mensajes de móvil mientras conduzco. Supongo que eso será una tontería, pero me gusta cuidar los detalles que parecen sin importancia.

A la que llegué a casa decidí mandarle un mensaje.

? Muchas gracias por contestarme, guapa. No pude ver el mensaje antes porque iba conduciendo, ya no sé si es tarde para la cita. Me voy a duchar, a prepararme y en una hora te recojo??

No tardó ni un minuto en contestarme. Me temía que todo se quedara en agua de borrajas, por mi tardanza en contestar, pero pensé que si seguía queriendo quedar, es la forma de confirmarlo.

?Perfecto, en una hora me recoges en casa. Te espero?.

Mi corazón empezó a bombear sangre por todo el cuerpo y especialmente hacia mis partes bajas. Tuve una erección solo de pensar que iba a quedar con ese pedazo de hembra.

Me duché, me rasuré mis sexo, solo lo fundamental, dejando pelitos por la parte de arriba pero lo demás bien rasurado por si había oportunidad de enseñarlo, que tuviera buena presencia. Me excité pensando y haciéndolo que tuve que masturbarme para relajarme un poquito.

Ya dispuesto a salir mandé otro whatsapp diciendo que salía ya, que en tres cuartos de hora estaría allí. Que si quería quedar en otro sitio que me daba igual.

Esperé un ratito y me contestó.

?Yo acabo de terminar y me voy para casa. Así que mejor quedamos en mi casa. Un besito y nos vemos en un ratito?

Salí a por el coche, excitado, contento y un poco nerviosillo por la circunstancia tan extraña en que se ha realizado todo y sobre todo por la predisposición de ella.

Durante todo el camino imaginé como sería la velada, donde llevarla, como actuar ante ella, etc. Pero luego pensé que mejor sería dejar pasar la noche y que todo fuera saliendo como sea.

Llegué a su calle, busqué su número y me encontré con un bloque de pisos y en la puerta no había nadie, no estaba allí esperándome. Me acongojé un poco, pasó por mi cabeza que fuera una broma, que ya se le pasara el calentón, que… mil cosas y todas malas.

Me quedé un rato esperando sin saber que hacer hasta que por fin me atreví a mandarle un whatsapp:

?Hola Marisa, estoy en la puerta. Estoy esperándote, no tardes mucho, ok??

No recibí contestación. Mi cuerpo estaba como un flan. No sabía que hacer. Pasó un minuto, dos, tres, cinco…

?Lo siento, estaba empezando a ducharme y no había sentido el móvil. Llama al portero automático y sube?.

¡Qué alivio!, pensé que se había ido todo al carajo, pero no. Había una buena razón para todo.

Llamé al portero automático y…

¿Quién es?, dijo una voz de hombre.
No sabía si me había equivocado y dije:

¿Soy Ángel es la casa de Marisa?
Sí, sube.
¿Cómo?, ¿un hombre en su casa?, todo se me vino abajo. ¿será su hermano?, ¿estará casada?, si es así… entonces lo de la cena no será tan excitante como me había plateado en mi cabeza. ¡Qué cagada! Pensé. Bueno ya metidos en faena, vamos a ver que ocurre. A lo mejor es solo su hermano o un familiar, no tiene porqué estar casada. No hubiese aceptado la cena…. Mi cabeza era un hervidero de ideas contrapuestas, mi estómago lo tenía en la garganta, el corazón empujaba la sangre pero esta vez hacia mi cara, me estaba ruborizando.

Llegué a la puerta de la casa y después de respirar profundamente toqué le timbre.

Mi sorpresa fue mayúscula cuando me abrió un hombre, más o menos de mi edad, vestido con un mandil y con pinta de estar cocinando.

Hola soy Pedro el marido de Marisa, pasa y acomódate, que ella no tardará en salir.
Me presenté yo también y absorto por la escena me quedé mudo y me fui al salón y me senté en el sofá.

¿Quieres una cerveza o un refresco mientras sale ella?
Yo no sabía que decir, estaba un poco cortado y dije: Gracias una cervecita no me vendría mal.

Se fue a la cocina y me trajo una cerveza bien fría y unos cacahuetes para picar.

No sabía donde me había metido, mis ideas de tener una velada algo picantota de esa noche se esfumaban por momentos, pero bueno… una cena con una chica escultural como Marisa, siempre merece la pena, pensé.

Yo sigo con la cocina que tengo que preparar la comida de mañana, te dejo aquí solo. Ella saldrá pronto, está terminando de prepararse. ¿No te importa, verdad?
No, por supuesto, sin problema. Gracias.
Los cinco minutos de espera se me hicieron eternos. Miré todo, la decoración, el estilo de la casa, hasta que descubrí un marco con una foto de los dos del día de su boda. Ya no había duda era su marido con seguridad. Mi gozo en un pozo. ¡Qué se le va a hacer!, no siempre se gana. Me relajé y me lo tomé con filosofía.

En ese momento aparece Marisa por el salón…

¡Guauuu!, ¡Qué pasada!, ¡Impresionante! Venía con el pelo rizado, un top blanco que solo tapaba sus turgentes pechos, ligeramente translúcido que insinuaba sus pezones sonrosados pero sin ser descarado, la imaginación hacía lo demás. Por supuesto no se le veía sujetador. El ombligo al aire con un piercing en forma de colgante pequeñito, una super minifalda con vuelo, como las que le gusta llevar al trabajo y unos tacones de infarto. Me quedé boquiabierto viendo tanta sensualidad que desprendía ese cuerpo escultural.

Hola, perdona el retraso pero es que no calculé bien el tiempo.
No hay nada que perdonar, la espera ha merecido mucho la pena, dije yo con una sonrisa en la cara.
Nos dimos dos besos y acto seguido llamó a su marido.

Pedro, ven aquí.
Dime cariño, ¿ya estás?
Sí. Vete por la tobillera que tienes que ponérmela.
Qué raro, pensé, tanto tiempo acicalándose y no le ha dado tiempo a ponerse la tobillera y encima le manda al marido por ella. No entiendo nada.

Ella se sentó en una silla enfrente al sofá y me dijo. Tú siéntate ahí en el sofá y sigue tomándote la cerveza tranquilamente.

Me senté y la miré, ella me miró y bajó la vista hacia su falda, como diciéndome, mira que cortita es y que piernas se me ven.

En ese momento llegó Pedro con una cadena con un colgante que no pude distinguir desde yo estaba. Y sin decir nada se arrodilló delante de ella y se la puso en el tobillo izquierdo. Ella hizo un giro de la pierna dejando sus piernas abiertas enfrente a mí. No me lo podía creer, me estaba enseñando el tanga que llevaba, minúsculo, negro, se le notaba todo coñito rasurado con una tirilla de pelitos encima del tanga.

Ella me miró y se rió. Ufff, delante de su marido me estaba enseñando su zona más íntima, con todo el descaro. El marido no levantaba la mirada y no se dio cuenta que yo estaba absorto mirando el coño de su esposa y ella enseñándomelo sin pudor.

En eso que ella dijo:

El as de picas hacia fuera, cariño, que se vea bien, ¿de acuerdo?
De acuerdo cariño, como digas. Dijo Pedro, mientras le terminaba de colocar la tobillera.
Cuando se levantó su marido del suelo, tras haberle puesto la gargantilla, dijo, bueno cielo, me voy a la cocina que se me quema la comida.

Bien, no te preocupes por nosotros, que ya nos vamos.
Él se metió en la cocina y Marisa me miró sonriente, se levantó de la silla me dio la mano y me llevó hacia la puerta para irnos.

Cariño, despídete de Ángel.
Hasta luego Ángel, perdóname que no salga pero es que ahora no puedo. Pasadlo bien.
Lo haremos cielo, no me esperes despierto que seguramente vendremos tarde, ok?
De acuerdo. Hasta luego.
¿Que vendremos tarde?, ¿qué tenía pensado Marisa, traerme luego a su casa cuando acabemos de la velada?, dios mío, me estoy muriendo de excitación. Espero que me explique algo cuando estemos solos, estoy un poco confundido y no quiero sacar las cosas de contexto, pero todo me parece un poco extraño.

Bajamos por el ascensor, ella me miraba y se reía. Me preguntó que qué tal el viaje y cosas sin importancia, como para romper el hielo. La verdad es que funcionó pues yo no sabía que decir después de lo que había visto.

Nos montamos en el coche y me dirigió donde quería ir a cenar. Al sentarse en el asiento del copiloto, abrió las piernas con esa minifalda, que no se veía nada pero era muy excitante, no dejaba de mirarle las piernas y cuando subía la vista, sus tetas, había mucho donde mirar…

Mira a la carretera que nos la vamos a pegar, me decía ella riéndose.
Lo siento, es que estás impresionante. Estás divina y muy sexy.
¿Te gusta como me he preparado para ti?
¿Esto lo has hecho es para mí?
Pues claro, no me invitan a una cena todos los días y hay que aprovechar para ponerse guapa de vez en cuando.
Pues sí que lo has conseguido, voy a tener que ir de guardaespaldas, pues seguro que tendrás muchos moscones alrededor.
No te creas, ya verás como no. Vamos como si fuéramos pareja y se cortarán de darme el coñazo. Tú déjame a mí.
Llegamos al restaurante en cuestión y nos dirigimos a la puerta.

Agárrame de la cintura, que eres mi pareja, hay que empezar desde el principio para que no se note que no somos pareja. Dijo ella con voz maliciosa y una sonrisa perversa, sabiendo que llevaba las riendas y se estaba divirtiendo entre su descaro y mi incredulidad.
¿Mesa para dos, tienen?, pregunté al metre.
Sí, por favor.
Nos llevaron a una zona como más reservada. El metre se pensaría que somos novios y querríamos intimidad y yo no puse objeción al sitio.

Nos acomodamos y pedimos la cena. Mientras nos la preparaban nos trajeron una botella de vino de reserva que pedí yo y ya me empecé a envalentonar.

Oye, Marisa, necesito que me expliques que ha pasado en tu casa, me he quedado de piedra y no sabía como reaccionar allí con tu marido.
Jajaja. ¿No te ha gustado la cerveza que te puso mi marido? ¿O te refieres a otra cosa?
Qué mala eres. Ya sabes a qué me refiero. Tu marido allí poniéndote la tobillera y tú enseñándome tus braguitas, cochinorra.
Eso no ser mala. Eso es ser morbosa. Me encanta hacer que mi marido me vea así vestida delante de los demás y lo de la tobillera era para darle más morbo a la situación. ¿no te gustó que estuviera allí arredilado delante de mí mientras yo jugaba contigo?
Me encantó, pero si te llega a pillar, hubiera sido un compromiso para mí.
No, en absoluto. ¿sabes que significa la tobillera que le hecho ponerme?
No, ¿es que tiene significado?
Pues claro. No hace mucho entré en el ordenador de casa y me dio por investigar en qué páginas de Internet entraba mi marido y descubrí que le gustaban la páginas guarras. Al principio lo vi lógico, pues nosotros hacemos poco el amor. No se excita como antes, debe estar con la pitopausia, pero con las páginas porno de Internet por lo visto se debe excitar.
Así que un día le espié. Me fui a la cama pronto y él dijo que se iría al ordenador. Al cabo de un rato me levanté sigilosamente y desde la puerta observé lo que hacía. Estaba pajeándose mirando páginas porno, hasta que se corrió y me fui a la cama sin que se diera cuenta.

Al día siguiente fui al ordenador a investigar que porno le excitaba para poder usarlo yo y ponerle como una moto y volver a retomar nuestra vida sexual y cual fue mi sorpresa que descubrí páginas de cornudos, corneadores, sumisos, etc.

Empecé a investigar y descubrí que una Q dentro de un as de picas, significa que tu marido es un cornudo y tú eres libre para follar con quien quieras con su consentimiento.

Pedí la tobillera por Internet y la puse a su nombre para fuera él a recogerla. Jajaja. Si llegas a ver la cara que puso cuando abrió la caja y descubrió lo había dentro… te mueres de la Risa, al menos yo me estuve riendo más de media hora.

y… ¿qué pasó?
Había dos opciones, que le gustaran esas páginas porque se ve como un macho alfa y semental o porque le escita ser sumiso y cornudo. Como le conozco, de macho semental tiene poco así que? pasço lo que has visto hoy. Que él asumió que le excita que pueda dar placer a otros hombres, pero que le daba vergüenza decírmelo por si dejaba de quererle y cosas así.
No sabíamos cómo empezar a ponerle los cuernos y al recibir tu nota, se me encendió la bombilla y tú eres el elegido para la experiencia, llamé rápidamente a Pedro y le pareció perfecto. ¿te molesta ser el conejillos de indias?

Jajajaja. Pues la verdad es que todo esto me excita mucho, eres la hostia. Jajaja.
¡Qué alivio!, pensé que te asustarías.
¿Asustarme? Nada más lejos de la realidad. Además has dado con la persona perfecta para hacer esto.
Anda no seas prepotente.
Jajaja. Ni mucho menos, ahora te explico.
Resulta que yo estoy divorciado y con mi mujer jugábamos al rol de zorra-cornudo, donde yo era el cornudo, jajaja. Así qué se muy bien de qué va todo esto y ahora estar en el papel de corneador, sabré hacerlo a la perfección, pues sé lo que le gustará a él. Y espero que a ti también.

¡¡¡No jodas!!! Y qué pasó, ¿por qué te divorciaste por que desapareció el amor?
Se nos escapó de las manos y me engañó. Cuando dejó de contarme sus hazañas, cuando se veía a escondidas con su último macho, me di cuenta que ya no había morbo, que la situación resultaba dolorosa. Se lo comenté y me dijo que me aguantara. Que todo el mundo ya sabía que era un puto cornudo y se hizo insostenible la situación. Estuvieron viviendo juntos en mi casa casi un año y yo allí con ellos. Al principio me gustaba la humillación que me hacían pasar dentro de nuestros juegos pero cuando las cosas salieron de las puertas de casa a la calle, ya no pude con ello.
Se iban de fin de semana juntos y me mandaban fotos y videos de lo que hacían y lo bien que se lo estaban pasando. Hasta que una vez me obligaron a ir con ellos. Les hacía de chofer y ellos detrás haciendo de todo. Eso no me molestaba, me excitaba, pero lo que sí me molestaba que fuera de ahí no sabían comportarse y seguían ellos como pareja y yo detrás de maletero, de pagador de sus cenas copas, pero delante de la gente ya no me gustaba tanto, así que aguanté un año más y se acabó.

Por eso te digo hasta donde llegar con esta situación y evitar los errores que yo cometí. Además, saber que soy el primero, me pone que te cagas. Le vamos a poner como una moto, aunque ya veo que tú sabes muy bien de que va esto.

Ya lo creo. Me he empapado todas las páginas de cornudos y he entrado en foros y más o menos, con eso y conociendo a mi marido, creo saber como excitarle y que nuestra vida sexual sea diferente y excitante.
Pues empecemos la fiesta. Que debe estar que se muerde las uñas.
Y ¿qué propones hacer?
Vamos poco a poco ya verás.
Te vas a ir al baño y le vas a escribir un mensaje, diciéndole algo así como… este tipo me está poniendo muy cachonda, saber que estoy casada le ha dado alas y estoy muy mojada, tendrías que estar aquí y lamerme el coñito como un perrito fiel y calmar mi sexo.

Luego te haces una foto del Chichi metiéndote un dedito y se la mandas. Después vienes y esperamos a que conteste.

Uffff, realmente no será mentira, me estás poniendo muy cachondona. Jajaja. Ahora vuelvo.
Yo me quedé esperando tranquilamente saboreando el segundo plato cuando apareció un mensaje en el móvil.

?¿Te gusta la foto?, ¿le mando está??

?Guauuuu, perfecto, mándasela.?

Se me puso la polla polla a 100, me empalmé ne décimas de segundo con la imagen que me enseñó.

Realmente estaba excitada. Que rajita tan rica tenía mi acompañante, pensé. Me lo voy a comer enterito.

Al cabo de pocos minutos regresó ella con una sonrisa de oreja a oreja. Se sentó a la mesa y me dio el teléfono para que lo viera.

Al encenderlo, estaba la conversación que había tenido con su marido.

?Madre mía, cariño, de verdad estás excitada, ya lo veo?

?Es que este hombre me pone mucho y además es muy simpático. No sé si decirle lo poco macho que eres para ver qué pasa.?

Ahí se quedó la conversación y en ese momento entró otro mensaje.

Toma, acaba de mandar un mensaje tu marido. Léelo y me cuentas.
Léelo tú y dime lo que pone.
Dice: ? No cariño, aún no le digas nada, no vaya a ser que se acojone y no quiera seguir. Sigue poniéndole cachondo y ve contándome?
Jajaja, que bueno. ¿Y qué le contesto?
Tranquila, ya le contesto yo: ?¿es que te estás echando para atrás?, ¿solo quieres que le ponga cachondo y ya está?
Muy bueno, sí señor, a ver qué dice.
Ahora, no le hagas caso en un rato. Hay que ponerle nervioso.
Efectivamente, dejamos el teléfono encima de la mesa y escuchamos que mandaba mensaje tras mensaje. Los íbamos leyendo pero sin contestar.

Decía que tenía dudas, pero que si ella quería que adelante. Que estaba nervioso por la situación, qué por qué no contestaba. Que qué estaba haciendo?.

Nosotros nos reíamos y acabamos la cena.

Ahora dile que si es cierto que quiere que te lo demuestre y que te mande una foto de su estado, pero que se ponga unas braguitas tuyas y según como le veas, actuará en consecuencia.
¿no será muy fuerte?
No tranquila ya verás como cumple como un buen calzonazos.
Efectivamente al cabo de 2 minutos sonó el nuevo mensaje del móvil y con foto.

Nos reímos mucho al ver la foto y decidimos dedicarnos a nosotros en vez de a él.

Ahora deberíamos a ir a otro sitio a tomar algo.
Por mí perfecto.
Salimos del restaurante y me llevó andando a una zona de pubs. Íbamos agarrados por la cintura. Yo, en un momento dado me atreví a darle un beso en los labios, ella se giró del todo y me respondió con un beso increíble. Estuvimos un buen rato besándonos en la calle, con gente pasando a nuestro lado. Acariciándonos la espalda, el culo, era pura lujuria. Aún no habíamos tenido sexo, pero esa sensación fue por mucho, más placentera que otras situaciones puramente sexuales. Me invadió una sensación de energía, de poder, de ser el controlador de la situación, tremenda.

Nuestros labios se despegaron, nos miramos a los ojos y sonreímos. No dijimos nada, no hacía falta.

Pasamos por delante de un bar y le dije a Marisa que me apetecía tomarme un café y que me habían aconsejado el de ese bar.

Ok, me parece bien. Así te despejarás un poco de todo el día, pues esta noche vas a dormir poco, me temo. Dijo ella entre risas.
Eres muy golfa, ¿lo sabes, verdad? No me imaginaba que fueses así y la suerte que he tenido encontrándote.
La suerte ha sido mutua,
Dijo ella, mientras se arrimó a mí, cara con cara, desafiante, a menos de 5 cm el uno del otro y su mano apretaba mi prominente bulto que tenía debajo del pantalón.

Entramos en el bar y le dije que se fuera a quitar el tanga, que iba a tocarla allí descaradamente y el tanga me molestaba. Ella con su genial sonrisa de pícara colegiala, se quiso ir al baño, pero la paré.

¿Dónde vas?, te lo quitas aquí y ahora.
¿No jodas?, ¿y yo soy la golfa?, pues tu eres el pervertido. Jajaja.
Disimuladamente se fue quitando el tanga, hasta que cayó al suelo y me agaché yo, prudentemente, sin que nadie se diera cuenta, y lo recogí. Ahora tenía el chochito libre y la vista mía y de todo aquél que se percatara y mirara a su entrepierna.

Pedimos dos cafés y seguimos a lo nuestro.

Bien, ya lo he hecho. Ahora tú tienes que mostrarme tu herramienta, que me tienes loca de la curiosidad. Quiero vértela.
Es justo lo que pides,
Me desabroché la cremallera y se la enseñé. Ella al verla, allí, con gente alrededor que podía verme en cualquier momento, la agarró para semi esconcerla, pero se hacía cada vez más evidente que mi polla creía y crecía por segundos.

En ese momento hice una foto con el móvil y me fijé bien que tenía un arito en el chochito. ¡Dios mío! Como me excita eso en una mujer.

No pude resistir más y quise penetrarla allí mismo, un poquito, para comprobar que sus jugos resbalaban por su muslos sólo de pensar que mi polla entraría en su conejito.

La operación fue rápida y efectiva. Metí mi polla en su rajita durante unos segundos. Allí sentados en unos taburetes, en la barra de una cafetería, con gente cerca de nosotros y encima haciendo fotos con el móvil. Más descarado no se puede ser.

Pensé que cuando le metiera la polla a Marisa, estaríamos desnudos, en una cama, disfrutando de nuestros cuerpos, pero? no fue así, fue morboso, erótico, especial. Ya se sabe que lo que no se planea sale siempre mucho mejor.

Por cierto? el café estaba muy bueno.

Salimos de allí y nos dirigimos a un pub con luz tenue y muy confortable.

En ese momento le dije a Marisa que mirase el móvil a ver si había algún mensaje del cornudo de su marido y nos pusimos a leer. Había muchos mensajes, pero el mejor fue el último

?Cariño, ya veo que no me contestas, supongo que te estarás dedicando en cuerpo y alma a tu macho. Bueno te dejo, no molesto más, solo decirte que me encantaría saber que estás haciendo, me conformaré con que me lo cuentes cuando regreses. Te quiero.?

¿Le decimos algo, o le hacemos esperar un poco más?
Sí, hazle esperar y le mandaremos una foto para que veas cómo te lo estás pasando, pero dentro de un rato.
Nos sentamos en unos sillones, pedimos unas cervezas y empezamos a jugar. A meternos mano, la principio discretamente, besándonos, acariciándonos?

otra cerveza. Más beso, mis manos en sus tetas, mi boca en la suya, en su cuello. Sus manos sobándome por encima del pantalón?

Otra cerveza. Ya no podía disimular mi bulto en el pantalón y, la verdad, no me importaba que se notara, que todo el que me viera supiera cómo me estaba poniendo la putita mujer casada con la que me estaba magreando.

Ya la cosa se descontroló un poco. Ella sacó mi polla del pantalón, con todo el descaro del mundo y empezó a hacerme una paja.

¡Qué manos más sabias! Mi polla empezó a tomar medida. Ella miraba fijamente a mi sexo, sin importarle que alguien pudiera vernos. Yo estaba en otro mundo, solo respiraba y la miraba. Esa cara de lujuria, de deseo, con ganas de metérsela en la boca para saborear mis jugos.

Estuvo así un ratito, jugando con ella. La guardaba, la sacaba. Cuando se acercaba alguien, ella se arrimaba mucho a mí, me besaba, me rozaba con sus tetas, notaba sus pezones duros, y así ocultaba mi polla a la vista de los que pudieran verme.

En un momento dado, cuando nadie miraba se agachaba y saboreaba la puntita de mi polla, poniéndome a mil por hora. Hacía lo justo para tenerme muy excitado. La cabrona sabía como controlar la situación y como controlarme a mí.

Me cambiaba de conversación, hablando del trabajo, cuando veía que me tenía muy duro y eso hacía que me bajase la excitación, pero nunca dejaba de agarrarme la polla mientras me miraba y hablaba.

Estuvimos así bastante rato y le dije que me mostrara algo de ella, así me tranquilizaría un poco. Quería vez esos pezones como escarpias que me rozaban cada vez que se acercaba a mí. Tenía unos pitones increíbles, además de unas tetazas de locura. Se podía observar su excitación sin que se desnudase.

A ella, por lo que pude observar, le encantaba el exhibicionismo, ese morbo especial que hay en que puedan pillarte y me aproveché de eso para pedirle que hiciese algo fuera de lo normal, a ver hasta donde llegaría ella con este juego.

Luego le propuse algo más arriesgado, algo más fuerte.

¿Qué te parece si te metes la botella de cerveza en el chochito, te hago una foto y se la mandas a tu marido, diciéndole que soy un pervertido y que crees que la iniciación de sus cuernos será mejor de lo que jamás pensamos?
¿cómo?, ¿que me meta la botella?, no me entrará y menos aquí, es complicado.
No, cielo, la botella no, solo la puntita, que note lo salida que estás y las cosas que te obligo a hacer. Eso le pondrá como una moto. Ya lo verás.
Ok. Pero espera que no haya nadie y me haces la foto con mi móvil.
Cuando hubo oportunidad hizo lo que le pedía y ella empezó a gustarle, ya que estuvo un buen rato jugueteando con la botellita en su conejito. Al principio parecía reacia pero luego… casi se masturba con la botella, la muy guarra.

Después de meterse la punta de la botella dio un trago y puso sus labios en la zona donde segundos antes tenía el coño y se recreó pasando su lengua de forma sensual por la boca de la botella.

Es una de las escenas más sexys y eróticas que he vivido nunca en primera persona.

Después de eso le mandamos la foto al cornudo y servil, que tenía mi putita por marido.

La reacción del mismo fue instantánea.

?CARIÑO, ¿qué me has mandado?, estás loca??????

?si no te gusta que me traten como a una ramera y yo goce como una verdarea hembra… dejo este juego ahora mismo?

?NOOOO, ni se te ocurra, estoy nervioso, no soy capaz de pegar ojo y me tienes excitadísimo, mira…?

y el cerdo del cornudo le mandó una foto de su miembro en erección total.

Nos reímos y decidimos pasar de él. Queríamos saber que estaba disfrutando como un enano, al igual que nosotros con la situación que estábamos provocando.

Así que desde ese momento ya no volvimos a hacerle saber nada más de nosotros.

Marisa, me has puesto como una moto y tengo ganas de follarte ya.
Bien, te propongo que nos terminemos la consumición y nos vayamos…
¿Y donde tienes pensado que vayamos?,
dije yo, pensando que nos iríamos con el coche a algún sitio escondido y que follaríamos en la parte trasera del coche.

A mi casa, claro. Me encantaría terminar la noche de forma que mi marido sea y sepa definitivamente que es ser un cornudo y si lo asumirá de ahora en adelante o se rajará.. ¿quieres ser nuestro macho iniciador de mi marido?
¿Hacerlo delante de él y procurar que él lo disfrute también?
Efectivamente esa s la idea. ¿qué te parece?
Que vuestra ida cambiará desde esta noche. Empezaréis a vivir vuestra relación desde otra perspectiva. Me parece bien. Empecemos.
Me plantó un besazo en la boca, me lamió los morros, me abrazó, parecía casi era de amor su actitud.

Me levantó, me cogió de la mano como a un enamorado y nos fuimos dirección a su casa.

En el camino al coche no dejó de abrazarme, de tocarme, de besarme…

En el coche siguió acaramelada a mí y esa situación me gustaba, me hacía sentirme el dominador, el dueño de la situación.

Llegamos a su casa. Estaba nervioso aunque no se me notara, tenía que ir de macho corneador, duro y en mi lugar, aunque por dentro no sabía muy bien estar seguro de hacerlo bien, pero lo vi tantas veces en mi vida anterior que seguro que sabré hacerlo, me decía a mí mismo.

Las luces apagadas, no hicimos mucho ruido. Ella me dijo si quería tomar algo. Le dije que me apetecía algo caliente.

¿Un té?
Noooo, jajaja, tu chochito. Me refiero a tu chochito.
Uyyy, que malo eres, qué tonta soy, jaja.
¿Y tu marido, donde está?
No tengo ni idea, supongo que estará espiándonos, y si está dormido no pienso despertarle, que se despierte cuando empecemos a chillar de placer. ¿no crees?
¿Y yo soy el malo?, eres una víbora.
Se desnudó del todo delante de mí y empezó a tocarse lujuriosamente, contoneándose como una zorra profesional. ¡qué cuerpazo, Dios mío!

Yo estaba algo intranquilo sin saber donde estaba su marido, me ponía nervioso no saber si nos estaría mirando o se lo estaba perdiendo por quedarse dormido como un ceporro.

Se agachó, se arrodilló ante mí y me desabrochó el pantalón, lo bajó, quedando mi polla erecta a la altura de su cara de viciosa.

Comenzó el ritual de la mamada, me encantaba lo que me estaba haciendo. Yo empecé a dejar de pensar en Pedro, solo pensaba en el placer que me estaba dando la boca de esa mujer arrodillada ante mí.

En un momento que abrí los ojos y giré la cabeza, vi de raspajillón al cornudo de la casa, mirando desde la esquina del pasillo, con la mano en su polla, machacándosela como un mono. Eso me hizo gracia, tantas veces lo había hecho que me reí sin poder remediarlo. Él no se dio cuenta que le había visto, pero sí que le daría una buena excusa para que se pajeara adecuadamente.

Coloqué a marisa de tal manera que le ofreciera una buena visión de la boca de su mujer tragándose mi rabo entero.

Ya estaba muy caliente y decidí levantar a mi amante y colocarla encima de mí y empezar a penetrarla suavemente.. entré en ella como un cuchillo corta la mantequilla. No opuso nada de resistencia su chochito. Estaba empapada. Empezó a moverse, primero despacio, besándome lentamente y poco a poco empezó a coger velocidad, estaba muy excitada. No me puse protección y creo que eso a ella le excitó más cuando se lo dije.

¿me pongo preservativo?
A buenas horas, joder, a buenas horas. Fóllame bien follada.
¿Avisamos a tu marido para que te vea?
Que se joda, tú folla a tu putita, vamos, cabrón, folláme más fuerte, quiero notarte bien dentro.
Esas palabras me excitaron muchísimo y empecé a acompañar su movimientos con los míos, mientras miraba a su marido en la esquina pajeándose y sin decir nada. Me estaba follando a su mujer sin preservativo en su puta cara de cornudo.

Cuando estaba a punto de correrme, me paré. No quería correrme tan rápido, deseaba que esto durara más tiempo y gozar de la situación todo lo que pueda.

Me acerqué a su oreja y empecé a chupársela y le dije bajito.

Tu cornudo está en el pasillo pajeándose, me encanta la visión.
¿ah, sí?, pues cambiemos de postura, quiero mirarle la cara mientras me follas.
Se sacó mi polla de su coño y se puso a cuatro patas mirando hacia el pasillo, para que la follase por detrás. Así los dos podríamos estar mirando al cornudo mientras follábamos.

Me mostró su pedazo de sexo, rico, increíble, palpitando, esperando a ser penetrado.

Aceruqé mi sexo al suyo y se lo metí de un golpe asta dentro, lo que hizo que ella diera un grito de placer que tendría que oir su marido sin lugar a dudas.

En eso, Pedro asomó la cabeza y se dejó ver. Tenía la polla dura como un mástil y no dejaba de mover su mano y sus ojos se quedaron fijos en los de ella. Era una mirada de morbo, de placer, mezclada con impotencia y un sin saber que hacer.

Te gusta lo que ves, cariño?, decía ella mientras se movía hacia delante y atrás al ritmo de mis embestidas.
Él callaba. Supongo que al ser la primera vez estaba cortado y no sabía como reaccionar.

No te gusta como goza tu hembra conmigo?, ¿dejo de follarla o sigo? Tu decides?. Dije yo para que hablara algo y no se quedara con esa cara de pánfilo y embobado que tenía en ese momento.
Seguía sin decir nada, solo movía su mano por su falo, cada vez más rápido.

¿sabes que tu mujer me ha dejado follarla sin preservativo?, lo mismo quiere que la preñe para ti.
A ver si así despertaba ya de su letargo. Pero ni por esas.

Pégame en el culo, que vea como gozo contigo, a ver si se corre pajándose mientras me haces conmigo lo que quieras.
Eso me resultó extraño, pero lo hice. Empecé a pegarle en las nalgas, y con cada palmetada, decía.

Ayyy, más, más fuerte, dame, dame todo.
Seguía metiendo mi polla todo lo más dentro que podía y sacudiéndola en su culito cada vez más fuerte. En cada embestida, ella chillaba más y más.

Le di bastante fuerte y se la clavé a la vez, en ese momento, empeczó a a arquear el cuerpo y metió la mano por debajo tocándose el coño y mis huevos. Agarrándomelos con fuerza, como para que no se escapara mi polla de dentro de su coñito. Sus chillidos eran bastante claros y evidentes de que se estaba corriendo como una perra.

Mira como se corre esta puta que tienes por mujer, ves?, increíble, que zorra tienes en casa amigo. Mira como goza.
Ella no podía decir nada, solo suspirara y decir, ¡Diosss! ¡Diosssss!, ¡Diosssss!

En ese momento, él aceleró su paja y empezó a eyacular como un cerdo, cayendo todo su semen en el suelo del pasillo. Del goce, se cayó al suelo de rodillas, jadeando como un perrito.

Cuando ella entró otra vez en su cuerpo y empezaba a ser persona otra vez, se dio cuenta de lo que había pasado, se empezó a reir. Sacó mi polla de su coño y fue donde estaba su marido. Él de rodillas y ella de pié, dando una imagen de superioridad ante él.

Buen perrito, buen marido, buen cornudo. Me has hecho feliz, mi cariño, pero… esto no ha acabado. Nuestro invitado no se ha corrido aún y tendré que dedicarme a él un ratito más. ¿no te importa, verdad?
Claro que no, cielo, tú sigue con lo tuyo, yo miraré.
Ahora nos vamos a la cama y tú mirarás desde la puerta, me excita que nos espíes.
Lo que tú digas mi amor.
Yo estaba allí como un objeto, nadie me pedía consejo, jajaja, y es que en estos casos, son ellos los que mandan y ponen las premisas.

Me fui con ella a la habitación, pero… como tenía la polla aún muy dura, pensé que era buena idea llevarla insertada.

Esta zorra no tiene fin. Es muy viciosa. Me cuesta creer que no le haya puesto los cuernos a su marido antes. Sabe muy bien como manejar los tiempos, las palabras, las frases, las formas…

Yo encantado de todo lo que estaba sucediendo. Me encontraba en mi salsa. No tenía que ser yo quien llevara la batuta, era ella y lo hacía de forma magistral.

Llegamos a la cama, sacó un bote de gel y me dijo.

Ahora quiero que me taladres el culo, para que vea ese pichafloja como se folla un culo, él nunca a sido capaz de metérmela en el culito.
¿Verdad, cielo que nunca has sido capaz de follarme el culito?
No, mi amor, nunca pude.
¿Ves?, este tío no sabe, pero tú sí sabes, ¿a qué sí?
Por supuesto. Si quieres le enseño como se hace.
Jajaja. Sí enséñale, seguro que se hace otra paja viéndonos.
Nos metimos en la habitación de matrimonio, para mancillar el lecho conyugal con una sesión de sexo infiel con consentimiento de ambas partes. Eso me hacía ponerme muy burro. La sensación de poder que tenía Marisa ante su marido y la sensación de ser utilizado para sus fines, me hacía sentirme enorme, ser alguien intocable y eso me gustaba.

Tumbé a mi amante en la cama boca arriba.

Primero quiero follarte el coñito un poco para ir mojando bien mi polla dentro de ti y que te vayas abriendo.
Sí, por favor, fóllame delante de mi querido esposo. Quiero que me vea disfrutar como una perra.
Comencé a follarla con agresividad delante del cornudo, empujaba con fuerza, la insultaba, le insultaba a él también, estuvimos un buen rato jadeando y sudando, hasta que en un momento ella me dijo algo que me dejó alucinado.

Pégame.
¿qué?
Que me pegues, coño. Pégame.
¿En la cara?
Sí, vamos, pégame.
Marisa estaba fuera de sí. Quería que le pegase. Nunca había pegado a nadie y no sé si sabré hacerlo, pero? todo es empezar.

La pegué con la mano abierta en la cara, no muy fuerte.

Noté como ella se convulsionaba, noté que le gustaba. Jamás había estado en una situación semejante. Volví a sacudirla, ya un poco más fuerte y ella reaccionaba con jadeos mayores y retorciéndose de gusto.

Seguí pegándola en la cara, la tenía roja. Yo pegándola delante de su marido, ella gozando y él impávido, sin inmutarse, con la polla a reventar. Les gustaba a ambos que yo maltratase a su esposa.

Le di otra bofetada, no eran muy fuertes, pero como ya llevaba unas cuantas, su cara estaba roja como un tomate, sus ojos saltones y cara de lujuria. Cuando le di la última estalló en una corrida increíble. Empezó a convulsionar, su coño parecía una fuente, no paraba de chilar ¡Diossssssssssss!, ¡me muero, me muero!

Yo seguí empujando para correrme con ella, pero no pude, apretaba tanto las piernas y se puso tan tensa que era incapaz de moverme, me tenía inmovilizado. Me araño, me mordió. Estaba como loca. Su orgasmo duró al menos un minuto largo. Fue indescriptible lo que conseguí con ella.

Cuando se relajó. Me miró, me besó como lo hizo en la calle, con dulzura, pasión y sensualidad.

Me sentí un poco raro, estando allí su marido que había sido espectador de la alucinante corrida de su esposa, pero rápidamente ella rompió esa situación diciendo:

Joder, cariño, nunca me había corrido así, no sabía que podría correrme así, casi me desmallo. ¿ves como tenía yo razón que no tienes ni puta de idea de tratar a una mujer como yo? A ver si aprendes, cornudo de mierda.
Ya lo veo, cielo, ha sido espectacular. Me ha encantado.
Pues si me dejáis que opine? jamás había visto correrse a una mujer como se acaba de correr la tuya.
Todos nos reímos y nos tumbamos en la cama. Al rato ella dijo que si tomábamos algo que estaba deshidratada. Yo dije que perfecto.

Ya en el salón los tres, desnudos?

Ha sido una velada fantástica, espero que podamos repetirlo en más ocasiones.
¿qué?, a ver si te crees que has terminado, guapito. Aún no te has corrido y queda pendiente que sodomices a mi mujer.
Jajaja, por mí encantado, pero no creo que ella esté para más sesión de sexo esta noche.
¿Pero tú que te crees?, tú no te vas de aquí hasta que se haga de día. Para una vez que pillo a un buen macho follador? tú no te vas tan pronto, dijo ella entre risas.
Joder, pero que para de viciosos sois. De acuerdo, pero en esta ocasión, quiero que Pedro me ayude.
¿qué propones?
Cuando descansemos iré a dar por el culo a Marisa, te mostraré como se debe hacer y cuando ya esté bien insertada? tú le vas a follar el coño. Quiero que tenga dos pollas dentro. Le dolerá si es la primera vez, pero como hemos descubierto esta noche, le encantará a la muy zorra.
¿Estás de acuerdo Marisa?
¿Tú crees que mi perrito estará a la altura?
Por supuesto, tu es que no has visto como tenía la polla de dura cuando te estaba follando. Seguro que no nos fallará. Yo confío en él.
Aclarado este punto, estuvimos tomando un refrigerio y unos frutos secos durante un ratito. Me levanté y me fui a su habitación sin decir nada. Yo actuaba como si fuera mía la casa.

Al ratito vino ella con una sonrisa picarona y detrás él a cuatro paras por todo el pasillo.

Venga perrito, ponte ahí y observa como es enculada tu mujercita.
Ella se puso a cuatro patas para que la sodomizara, pero?

No Marisa, no, primero tienes que estar muy caliente y excitada para que dilates bien, así que alguien tiene que comerte el coño y ese será tu marido. Vamos perrito, come el chochito de tu ama y lubrícamela bien.
Él, sin el mayor apuro, se subió al a cama y empezó a lamer el coño de su mujer. Lo hacía tan mal que le tuve que apartar.

Mira, inútil, mira como se hace.
Tomé las riendas y me agaché, empecé a pasar mi lengua por sus labios exteriores, y de vez en cuando pasaba por su clítoris aún hinchado. Notaba como respondía a mis caricias linguales.

Poco a poco me fui centrando en su clítoris, lo metí entre mis labios y succionaba despacio a la vez que empecé a meterle un dedo en su rajita, luego dos dedos y los movía acompasadamente.

Cuando lo creí oportuno metí un dedo en su agujerito trasero manteniendo los dos dedos dentro de su rajita. Ella dio un respingo. Lo tenía muy cerrado y lo apretaba al notar mi dedo hurgando en su ano.

Relájate, zorrita, no te pasará nada, relájate.
Empecé a mover los dedos en círculos, eso nunca falla, para relajar el esfínter y dilatarlo un poquito. Poco a poco empezó a dejarse llevar y relajarse.

La puse a cuatro patas y me mojé la polla con el gel lubricante y un poco en su culito. Metí dos dedos, ya en esa posición y descubrí que no hacía presión, ya la tenía lo suficientemente relajada para poder insertarla con mi polla.

Ahora acércate, cornudín. Mira como se la meto. ¿ves?, poco a poco, observa.
Así es como tiene que estar el culito. Bien preparado

Ahora se pone la punta en el agujerito, ¿ves?
y poco a poco se va metiendo la punta primero

Hasta poder meterla entera. ¿Has captado la idea? Y ella ni se ha inmutado.
Mentira, jajaja, ella si que se inmutó, se quejó un poco al principio, pero según iba entrando mi polla despacito iba abriéndose ella el culito para que la metiese entera y hasta el fondo.

Una vez bien metida comencé a moverme para ir follándola y que su agujerito se fuese dilatando y amoldándose a mi polla, cosa que conseguí en poco tiempo.

Seguí así un rato, escuchando los gemidos de ella y los sonidos que hacía él mientras se masturbaba. Marisa no podía decir nada, estaba concentrada en sentir mi polla dentro que no podía decirle a su marido lo cornudo y mierda que era, pero seguro que lo estaba pensando.

Cuando ya noté que su culo estaba bien abierto y mi polla entraba y salía perfectamente, le hice darse la vuelta, para que Pedro pudiese ver bien como tenía mi pollón bien insertado en su culo y su coño a disposición para qué posteriormente él ingresara su pollita dentro del coño de la puta que tenía por esposa.

Él casi se corre de ver a su mujer siendo sodomizada por una polla desconocida y lo fácil que me había sido doblegar el ano virgen de su mujer.

Le dije que se pusiera encima y que se la metiese en el coño.

Me voy a morir si me la mete, lo juro me muero. Dijo Marisa, ya empezando a estar fuera de sí otra vez.
No hagas caso, y fóllatela, como un buen macho, venga campeón.
Lo intentaré. Estoy muy excitado.
Pedro se montó encima y poco poco noté sobre mi polla una presión. Era la suya entrando en la vagina se su señora, estaba metiéndole su herramienta con mi polla dentro se culo.

Ella no dejaba de gritar que se moría de placer y él empezó a moverse ala compás. Yo noté como si me estuviera haciendo una paja con su polla, notaba perfectamente su polla rozar con la mía atracés de las paredes vaginales de Marisa. Estaba inmovil por el peso de los dos, pero muy excitado.

La presión de las dos pollas dentro de Marisa yla sensación de estar llana, hizo que la zorrita estallase en otro orgasmo convulsivo y más bestial, si cabe que el anterior. No dejaba de apretar con el culo, la vagina, las piernas. Haciía tanta fuerza con todo su cuepro que pensé que me rompía la polla y en ese momento estallé en un orgasmo bestial. Empecé a correrme y agitarme con ella y Pedro no pudo contenerse y se corrió con nosotros.

Hubo golpes, codazos, movimientos, pero en ese estado de euforia solo sentimos placer y como si una fuerza superior nos poseyese a los tres a la vez.

Cuando nos desenganchamos de la posición. Auqelló parecía un desembarco. Que pasada de follada, que pasada de noche, que pasada de sexo, que pasada de pareja.

Lo cierto es fue una de las mejores noches que lo he pasado con una pareja y solo espero que Marisa se quede preñada, de mí o de su marido, y hagamos cosas ?diferentes? entre los tres.

De momento lo estamos intentando. Ella quiere quedarse en cinta, espero que lo consigamos y experimentemos todos la vida de un corneador, un cornudo, y su zorra esposa que le ama con locura.

La primera cita en Relatos eroticos de Infidelidad (relatos eroticos )

La primera cita en Relatos eroticos de Infidelidad (relatos eroticos )

La primera cita en Relatos eroticos de Infidelidad (relatos eroticos )

» VER INTERPRETACION (HD): La primera cita en Relatos eroticos de Infidelidad

La primera cita en Relatos eroticos de Infidelidad (relatos eroticos )

Videos Pornos Relacionados:

Tags: , , , , , , ,

La playa caliente en Relatos eroticos de Maduras

Video Porno de: Maduras

febrero 17th, 2014 >> Relatos Eroticos

La playa caliente en Relatos eroticos de Maduras (relatos eroticos )

» Relato Erotico: La playa caliente en Relatos eroticos de Maduras

La playa caliente en Relatos eroticos de Maduras (relatos eroticos )

Hola a todos hace tiempo que leo vuestros interesantes relatos y hoy me he decidido a emprender el primero de mi puño y letra.

Rosa mi mujer es una mujer de 45 años andaluza, con rasgos haciendo honor a su tierra, es decir, la típica morenaza de enormes curvas y cara guapa y no es porque quiera describirla así, es así, todo ello en un entorno de 1,68 de altura por 62 kg de peso. Yo Rafa tengo un año más que ella y soy un tío delgado de ojos verdes una dotación normal y eso si muy morboso, como ella.

La acción de este relato comenzó un día de este pasado verano, cuando ambos estábamos de vacaciones en la costa del sol, llevábamos dos días cerca de Marbella cuando cenando una noche nos comentaron que había una playa nudista cerca, durante la cena rosa llevaba un vestido blanco de licra muy pegado y cortito en los que se remarcaban sus pechos y ese culazo que me vuelve loco aun a los 18 años de casados , luego mientras tomábamos unas copas hablamos sobre la idea de acercarnos a ver qué tal, ya alguna vez que otra fuimos a alguna playa de este tipo, pero con la ayuda de las copas y demás rosa empezó a fantasear con que se podía dar el caso de conocer alguna pareja y tener algo de morbo lo que yo empecé a alimentar con que algún joven se le ofreciera a ella y lo que me pondría esa situación al igual que estar con una joven los dos, en fin que tal toda la conversación fue subiendo de tono de tal manera que acabamos en el trayecto de el bar al apartamento follando como locos en el coche de una manera pasional. Rosa estaba tan cachonda que me comió la polla de una forma que me hizo flipar me la puso tan dura que pensé que me iba a estallar, lo que nos hizo salir del coche y en el descampado que nos encontrábamos ponerla de espalda y darle lo que se merecía, se la metí del tirón y dio un grito de gusto y dolor, que me puso más a mil, estuve dándole bien durante un buen rato mientras no dejaba de acariciarle sus pechos, por fuera de su vestido, cuando se la tenía totalmente clavada, note que me aguantaba la polla como un guante con su vagina y los latidos de ella al tener el primer orgasmo, así que me quede quieto y luego seguí de forma brusca dándole aun mas fuerte sujetando sus caderas hasta que note que me corría y le llene su coño de toda mi gratitud por el polvo que me había regalado mi querida esposa. Nos fumamos un cigarrillo y seguimos hacia el apartamento.

Al día siguiente nos despertamos a media mañana, amaneció un día estupendo de playa, lo que nos empujo a prepararnos para disfrutarlo, desayunamos, preparamos unos bocatas y una neverita con unas cervezas y algo mas y nos fuimos a la calle sin decidir a qué playa iríamos, una vez en el coche yo ya tenía mi idea, seré sincero, tome dirección a buscar la playa nudista de la que nos hablaron.

Rosa: ¿A qué playa vamos vida?

Yo: No lo hablamos anoche, jajaja

Rosa: Bueno podemos ver que tal esta, pero no te hagas muchas ilusiones que nos conocemos eh. Lo de anoche solo fueron palabras.

Ya sabía yo que empezaba a poner trabas a las fantasías de la noche anterior pero en mi mente seguían vivas todas aquellas fantasías con las que alimentamos la situación que vivimos en aquel descampado. En menos tiempo del pensado estábamos cerca de la playa en cuestión, era un camino de tierra con árboles y había que cruzar como unas dunas con arbustos para llegar a la orilla, durante el trayecto vimos algunos tíos paseando y alguno que otro tendido por las dunas, tomando el sol, algunos en pareja nos imaginamos que serian gay y alguna pareja que otra de guiris también, llegamos a la orilla y eche un vistazo para ver donde clavar la sombrilla, vi una pareja que la chica no parecía estar mal y me acerque sin obviar mi intención quede donde quería . Pasamos un buen rato tomando el sol después de desnudarnos totalmente y ponernos bronceador y nos dimos unos baños yo intente ponerme cariñoso diciéndole a rosa lo buena que estaba la chica de al lado y tal pero me corto el rollo, y empezó con las risas y sus bromas, el calor se pronunciaba y las cervezas iban apaciguando a esta y a la vez haciendo su efecto en ambos. En un momento vi a Rosa que miraba a nuestra izquierda mucho, entonces encontré el motivo había dos chicos de unos 20 a 25 años de estos de gym y que le habían llamado la atención con toda seguridad, uno era moreno así como con rasgos árabes y el otro se veía mas español, lo que demostró cuando le oí vocear al otro si estaba fría el agua, rosa ya vio que me percate de su interés y empezó a sonreír pícaramente, estaban ambos de pie en la orilla y el moreno lucia una polla que hizo que rosa se levantara las gafas de sol, cuando la vio, yo me sonreí y ella se volvió a percatar el otro tampoco se quedaba atrás pero no llegaba a su altura.

Yo: ¿Otra cervecita morena?

Rosa: jajaja venga que calor tengo

Yo: ya lo veo cielo ya lo veo es normal

Rosa: ¿porque los dices?

Yo: porque la hace, hace un calor de cojones?

Rosa se reía a carcajadas y sabía como nadie leerme el pensamiento, como yo a ella.

La pareja de al lado se marcho y cuando eran las 3 de la tarde aproximadamente la playa se empezó a quedar mas vacía, nos comimos los bocatas y rosa seguía disimuladamente con su juego visual y sus cervecitas empezaban a hacer efecto, al igual que el calor iba en aumento. Y las miradas de los dos chicos hacia rosa también aumentaban, hasta el punto de coincidir con ella en el agua y cruzar una sonrisa a la vez de una mirada a sus pechos que no me dejaron con dudas de cómo les estaba poniendo mi morena.

Yo: no veas que miradas te han echado los dos eh

Rosa: parecen simpáticos si, y bueno ellos también están de muy buen ver eh

Ese comentario ya empezó a ponérmela morcillona y ella se percato de ello.

Me fui al chiringuito por unos cafés y un par de cubatas, cuando volvía, vi al moreno arrodillado delante de rosa, estaba pidiéndole fuego y vi de lejos la actitud de rosa moviendo el pelo como cuando está en plan, la conozco y sé que hacía. El chico no quitaba sus ojos de las tetas mientras encendía el cigarrillo.

Yo: no te puedo dejar sola eh, jajajja

Rosa: jajaja querían fuego, pero yo creo que algo mas tampoco lo rechazarían.

Yo: ¿jajajaja y tú?

Rosa: ¿quién sabe? Espera que me beba el cubata, jajjajaja

Era mi oportunidad, rosa estaba en su punto y tenía que aprovecharlo, me di un baño y al salir desde la orilla ya que los únicos que podían oírnos eran los dos chicos le dije a rosa?

Yo: cuando nos tomemos eso, voy a traerme otros dos y nos vamos a ir ahí arriba a la sombrita de los arbustos a dormir la siesta, ¿te parece?

Ni que lo hubiera hablado con ella, miro a los chicos, ellos estaban pendientes del comentario, y me contesto?

Rosa: Perfecto lo que tu digas, intimidad, jajaja

Así fue volví con dos cubatas cogimos las cosas y subimos un poco hasta encontrar un recodo en que no había camino y un arbusto altito que daba la sombra, estiramos las toallas y nos acomodamos. Antes de sentarme en la toalla me pareció ver a los dos chicos caminando hacia nosotros.

Yo: No te quitaban ojos eh

Rosa: Ni yo a ellos que quiere que te digas, me estaba poniendo la situación.

Yo: pues creo que vienen por ahí, ¿quieres que los llame?

Rosa pensó que estaba tirándome el rollo, y se puso de pie como un resorte a mirar, lo que coincidió en el momento en que se acercaban los chicos a unos metros.

Chicos: Hola de nuevo

Rosa: Hola q tal

Yo: Hola aquí estamos más tranquilos, soy Rafa.

Yahid: encantado yo Yahid.

Rosa: Yo soy Rosa.(con dos besitos de acompañamiento rozando sus pezones por el pecho del chico)

Carlos: Soy Carlos, (se acerco a recoger otros dos besos y otro arrimon)

También me saludo a mí.

Rosa: que calor eh, aquí parece que corre algo más de aire

Mientras volvía a sentarse quedando su cabeza a la altura de las piernas de Yahid y mirando con disimulo su polla que estaba algo morcillona, hizo el gesto de hacerles sitio.

Los dos chicos estaban casi frente a frente a rosa con sus toallas pegadas a las nuestras ya sentados también y yo al lado de ella con toda la panorámica dispuesta.

Yo: Rosa es muy calurosa, sobre todo cuando venimos a la playa le dan unas calores, jajajajjaja.

Comente mientras le echaba el brazo por encima y sin que lo esperara le acariciaba una teta.

Rosa enseguida me miro como extrañada pero a la vez compinchada y los chicos se miraron entre ellos igualmente y sonrieron.

Carlos: Yo con una mujer como rosa también noto más el calor eh, jajaja

Yahid: cualquiera, jaajajja

Rosa: venga ya, pero si podría ser vuestra madre.

Yo: ¿eso pensáis chicos? Yo creo que pensáis en otra cosa.

Yahid estiro su mano y pregunto

Yahid: ¿puedo?

Acariciándole una teta a rosa, ella me miro y yo asentí y el prosiguió con la caricia a la vez que decía?

Yahid: Esto no me recuerda a mi madre rosa, esto es algo muy sensual, tienes unos pechos hermosos.

Rosa: umm muchas gracias.

Carlos: y esta igual de sensual.

A la vez que se acercaba a besarla, yo vi el principio de lo que imagine y ahí estaban..

Yahid acariciándole un pecho y con la otra mano masajeándole el muslo y Carlos besándole el otro. Rosa me miraba y yo le hacía señas de que atacara, así fue, enseguida cogió a Carlos del cuello dirigiéndole la cabeza mientras le mamaba una teta, Yahid empezó a besarle el muslo, siguiendo hacia arriba, Rosa ya se dejo caer hacia atrás con los dos cachorros encima prácticamente, en minutos Yahid ya estaba haciéndola gemir disfrutando de la comida de coño que le estaba dando, Carlos seguía en su tarea y rosa no perdía el tiempo ya tenía la polla de Carlos totalmente dura masajeándola. Carlos le ayudo acercándola a su boca y rosa no desprecio la invitación y empezó a practicar algo en lo que es una maestra, le comía la polla al chico disfrutándola y haciéndole flipar y resoplar al chaval cada vez se la metía mas, a la vez que tenía que sacársela para resoplar del gusto que Yahid le estaba dando, levanto la cadera de la toalla y vi como llegaba a su primer orgasmo en la boca de Yahid.

Rosa: aaagggg, uf ufuf no pares no pares, diossssssssssummmmmmm.

Yahid se puso de rodilla y rosa igual, mirando la polla de este con los ojos como platos al ver el tamaño que había conseguido, empezó a darle lametazos mientras este le acariciaba los pechos, Carlos quedo detrás de rosa con la polla en la mano para nada envidiaba a la de Yahid aunque no era igual y mirándome me hizo un gesto de aprobación para cogerla a perrito, asentí con la cabeza.

Yo: Cariño prepárate que empieza lo bueno.

Rosa miro de reojo hacia atrás a la vez que Carlos la sujetaba por las caderas y le abría las nalgas buscando su vagina y poniendo la cabeza de su polla a la entrada, la embestida hizo que rosa se estremeciera y volviera los ojos a la vez que no dejaba de mamar la polla a Yahid disfrutando de cada centímetro que lamia, me miraba y veía la cara de vicio, de gozo y de lujuria que tenia, sabía que las estaba gozando a mil por mil. La respiración le fallaba y se saco la polla de Yahid de la boca.

Rosa: Ufffff, que gusto rafa que gustooooo, como me está follando, sigue sigue así no pares Carlitos, aggggs ,ummmm ,dame dame así dame,me co,me co,corroooooooo.

Gritaba rosa a la vez que levantaba su culo y agachaba su cabeza contra la toalla, no tardo Carlos en seguir dándole cada vez más duro y se oía como le golpeaban los huevos del chico en las nalgas y el chapoteo del coño de rosa empapado a la vez que los gemidos de esta sin dejar de acariciar con el brazo extendido la polla de Yahid, eso sí gritando del gusto que le daba la polla de Carlos hasta que este, se quedo clavado en ella diciendo?

Carlos: ufffffffffff, tenga señora tengaaaaa, que culazo, me corrooooo, uffffff ufffffffff queeee gusto dios.

Recibió toda la lefa del chaval en su coño y se quedo unos minutos resoplando y saboreando el polvo que acababa de recibir y mirándome sonriendo mientras le acaricie sus cabellos.

Rosa levanto la cabeza y Yahid estaba de frente con la polla en la mano. Se acerco así a él y empezó a mamársela de nuevo, no necesito mucho, porque la tenía como una estaca mirando al cielo y rosa tenia aun cuerda y sabia que la estaba dejando para deleitarse como así fue. Se siguió acercando a Yahid mamándosela a la vez que le empujaba con la otra mano para que se tendiera, enseguida se incorporo y se subió encima del chico, me miraba mientras con la mano le sujetaba la polla y la acomodaba en su coño, temblaba de gusto mientras le entraba centímetro a centímetro, los labios los tenia entreabiertos y temblorosos, los ojos entre cerrados la cara de gusto era para no olvidarla, por fin deje de ver aquella polla, porque ya la tenía toda dentro y se notaba en su cara, empezó un suave movimiento arriba y abajo que ni yo ni Carlos dejamos de observar, a Carlos ya empezaba a resurgirle el miembro(bendita juventud), yo me puse de pie mirando a alrededor y todo estaba tranquilo, aproveche para acercarle la polla a rosa, pero no podía atenderme estaba totalmente sometida a la polla de Yahid, gemía, se convulsionaba, gritaba, y llegaba a un orgasmo tras otro el chico le estaba dando una follada del quince o ella a él, el caso es que ella ya cedió su cuerpo hacia adelante y el la tenia cogida de las nalgas y le estaba dando duro, muy duro y ella pedía?..

Rosa: massssssss, asiiiii, dios mioooo como me gustaaaaaaaa, me estas matando de gustooo agggggggggg, asiiiii?..

Yo acerque mi polla y la hice abrir la boca, me la empezó a mamar y entre los labios se le escapaban los mugidos que ya no eran gemidos de gusto. Carlos se coloco detrás de ella y volvió a hacerme señas de cogerla esta vez supuse que analmente, asentí, ya estábamos a todas y había que aprovechar. Comenzó a abrirles las nalgas y rosa hizo un gesto con las manos hacia atrás le cogí el brazo y le volví a asentir, le saque mi polla de la boca a la vez que Carlos la enculaba de un golpe.

Rosa: aaaaaagggggg diosssssssss me mataissssssss ahhhhhhhhhhhgggggggg

Yo: disfruta vida disfrutaaa.

Rosa: Cariño que gustoooooooooo, me rompen el coñooooo y el culooooooooooo, pero que gustoooooooooo, aghhhhhhhhh así, no paréis no pareisssssss, akggggggg.

Le volví a meter la polvergala en la boca y me corrí en su boca, la deje en medio de ellos dos disfrutar de aquellos dos chicos, no sé cuantas veces se corrió, perdí la cuenta pero el martilleo de pollas que le suministraron duro más de 20 minutos hasta que ella se desplomaba de gusto encima de Yahid y el gemiaaaa como un toro llenándole el coño de leche y Carlos daba a la paz bufidos de gusto y temblaba dentro del culo de mi mujer que tenía en ese momento la cara de vicio más guapa que había visto hasta ese momento.

Nos despedimos y nos intercambiamos los números de teléfonos por si durante esos días, nos apetecía quedar con aquellos chicos, ?tan simpáticos?.

Cuando nos quedamos solos, Rosa no supo explicar con palabras lo que aquella situación y aquellos chicos le hicieron sentir. Y me lo explico con hechos recordando ese momento alguna vez que otra.

La playa caliente en Relatos eroticos de Maduras (relatos eroticos )

La playa caliente en Relatos eroticos de Maduras (relatos eroticos )

La playa caliente en Relatos eroticos de Maduras (relatos eroticos )

» VER INTERPRETACION (HD): La playa caliente en Relatos eroticos de Maduras

La playa caliente en Relatos eroticos de Maduras (relatos eroticos )

Videos Pornos Relacionados:

Tags: , , , , , , ,

Follada anal de puta secretaria con jefe

Video Porno de: Maduras

marzo 10th, 2013 >> Amateurs

En una oficina una linda y bella secretaria  que vive perdidamente de su jefe, pues cada vez que el conversa con ella, su ojos se iluminan  y su coño se derrite al sentir su olor por el cual aquella tarde donde su jefe sale a una junta ella se pone cómoda y cierra los ojos pensando en el, en eso al abrir los ojos siente una lengua entrando sin permiso en su choco caliente en dese pues es la lengua larga de su jefe donde la esta lamiendo toda y ella no lo podía creer que el hombre de sus sueños esta chupándole su chocho, pues ella abría las piernas para que esa lengua entre hasta adentro de su coño y sentir ese fantástico placer de correrse por una mamada, así que cuando ella sintió su primera corrida le devolvió el favor chupándole su polla cada centímetro sin que se salve las bolas que con su lengua los dejo limpiecitos, pues ese lugar era muy pequeño para tanta calentura del cuerpo, así que se fueron a la sala de juntas donde la guarrilla siguió chupándole la polla para dejarlo nuevamente en el punto más alto, fue entonces que la putilla se recostó sobre la mesa y abrió las piernas para que entre ese pedazo de polla gorda en su coño,  y cuando sintió que ese coño ya estaba muy abierto con tanta follada, pues ella le susurro al oído que se eche sobre la mesa con la polla parada, pues el jefe hizo caso se fue donde la mesa y se puso mirando hacia arriba, pues ella hábilmente se sube a la mesa se voltea y levemente se sienta y con sus manos agarra la polla y se lo introduce la cabeza de la polla en su ano, entonces al sentir que estaba en el lugar correcto ella se comenzó a sentar despacio para que entre todo ese pedazo de polla gorda en su culo, pues que tal follada anal de puta secretaria que después que entro todo ese pedazo de polla saltaba cada vez con más fuerza haciendo que el tío no pueda soportar que la leche explote en su interior de su culo y cuando ella también sintió que la polla estaba bien gorda dejo de saltar y se paro para chuparle la polla y sentir ese sabor de su culo caliente en su boca, pues ahora ya es tiempo de sacar la leche donde la guarrilla se puso de costado y abrió sus  nalgas para que la folle y sienta recorrer toda la leche encima de ella, todo un polvazo de secretaria puta y Jefe pollon, donde terminaron sudando y ella embarrada de leche. Pero en eso se escucho un fuerte ruido y era su jefe que entraba por la puerta, pues ella nunca imagino que todo esa follada fantástica era solo un sueño… Una follada de películas porno gratis de secretaria cachonda.

Videos Pornos Relacionados:

Tags: , ,

Películas porno gratis de esposa tetona chupando polla

Video Porno de: Maduras

enero 31st, 2013 >> Amateurs

Una pareja de esposos esperaron que los hijos se vayan al colegio para aprovechar tirarse un buen polvazo en la casa sin que nadie los interrumpa , pues todo está preparado para esta ocasión, el había puesto la cámara para grabar esta gran follada con la puta de su esposa que tiene un bello cuerpo y lo que más le encanta es la firmeza de sus tetazas, pues él estaba recostado sobre el sillón con la polla a fuera, mientras su perra esposa estaba poniéndose una lencería negra bien cachonda que le había regalado en su aniversario, entonces ella llega y su marido le espera con la polla a medio parar, pues ella se acerca sigilosamente despacio para darle una buena chupada de polla, donde esta puta cerda se trepa de la polla saboreándolo con mucha paciencia, pues esa lengua paso por cada rincón de esa pollaza donde su marido solo cerraba los ojos y disfrutaba como esa boquita golosa se comía por completo esa pollaza bien gorda, pues esta tía tetona ya le había dejando lleno de leche con su memorable mamada, que el tío ya deseaba tener ese coño caliente de su mujer encima, pues el sentó firme y ella se levanto, separo las piernas y se sentó suavemente en esa pollaza dura, donde se lo metió despacio para sentir cada centímetro de esa polla gorda  y bien dura que ella lo había trabajado con su boca, una follada sensacional como de una películas porno gratis, pues la tía tetona cansada de saltar encima de polla, se pone de cuatro patas para empujar con más fuerza y sentir que entre toda esa polla en su cocho caliente, púes ella comenzó a sudar y gritar duramente en eso se le viene su segundo orgasmo, pero ella seguía bombeando con fuerza porque desea no acabar el día, que tal follada de porno amateur y esta tía morena de buenas tetas es toda una marrana follando, como le gusta sentir la polla adentro de ella, pues el tío tomaba mucho aliento para seguir dándole duro a su puta mujer que estaba insaciable, pero como todo macho no podía parar y le bombeo el chocho hasta quedar completamente exhausto y ella complacida por la buena follada se arrodilla para recibir toda esa leche caliente y muy espesa de su marido pollon, pues esa mañana de porno gratis amateur follaron como hace tiempo no lo hacían y prometieron hacerlo más seguido..Lindas tetazas de perra morena y como le encanta la polla dura.

Videos Pornos Relacionados:

Tags: , , , , , , ,

Los amigos de mi papa en Relatos eroticos de Orgías

Video Porno de: Maduras

diciembre 6th, 2013 >> Relatos Eroticos

Los amigos de mi papa en Relatos eroticos de Orgías (relatos eroticos )

» Relato Erotico: Los amigos de mi papa en Relatos eroticos de Orgías

Los amigos de mi papa en Relatos eroticos de Orgías (relatos eroticos )

Mi papá solía traer a nuestra casa a muchos de sus compañeros de trabajo, tras un día arduo en la oficina, para beber y pasar el rato. A mi hermano Sebastián le saludaban como si fueran colegas de toda la vida: chocaban los cinco, le preguntaban cómo le iba con sus conquistas y comentaban sobre su equipo de fútbol. Pero a mí en cambio siempre me trataban con mucho respeto, imagino que era así porque mi padre estaba allí.

Pero en una tarde me fui al baño para darme una ducha. Cuando terminé me di cuenta que no llevé conmigo mi bata, por lo que tuve que salir con una toallita muy pequeña remangada por mi cintura y con un brazo cubriéndome las tetas. Me topé con uno de sus amigos que quería entrar en el baño. Me miró de arriba para abajo sin mucha vergüenza, yo no sabía dónde meter mi cara porque estaba coloradísima.

Me dijo con una gran sonrisa:

-Hola Rocío. Soy el señor López, el jefe de tu padre.

Su propio jefe nada más y nada menos, pero yo no le hice mucho caso, me fui a pasos rápidos de allí pidiéndole disculpas.

Un par de noches después, mientras yo estaba hablando con mi novio por el móvil, ese mismo hombre entró en mi habitación. Fue muy rápido, se disculpó y dijo: ?Así que aquí es tu habitación, yo estaba buscando el baño, perdón Rocío?. Y cerró la puerta inmediatamente. No le di mucha importancia pero más tarde entendería su extraño actuar.

Una tarde me fui a la casa de una amiga, y cuando volví, ese mismo señor me esperaba cerca de la entrada de mi casa, apoyado en su lujoso coche y con una tarjetita en su mano. A mí me daba mucho corte mirarle a los ojos.

-Hola señor López. ¿Vino con mi papá?

-No, Rocío, he venido por mi cuenta.

-¿Y por qué?

Yo me aparté un poquito para entrar en mi casa pero él me cerró el paso.

-Tu papá va a perder el trabajo a manos de un muchacho más joven y activo. ¿Lo sabías? Por eso nos ha estado invitando a su casa, para mostrarnos cómo se las arregla solo, con un hijo que pronto comenzará la universidad y una hija muy preciosa que comenzará ya su segundo año de la facultad.

-Eso es terrible, señor López. ¿Y por qué me lo cuenta a mí?

-Porque si tú quieres, puedo hacer que tu padre no solo siga en la empresa, sino que suba de puesto.

-¿Si yo quiero?

Me pasó su tarjetita y dijo que me esperaría con otros hombres en un departamento ubicado en el centro de Montevideo. Yo me quedé muda, arrugué la tarjetita y le solté un sonoro bofetón. Le grité un montón de cosas y me daba rabia que ese pervertido no borrara nunca la sonrisa de su cara. No quise armar más escándalo porque tengo vecinas chismosas y repelentes que ya estaban mirando el show que monté.

Esa noche discutí con mi papá al respecto, en su habitación, porque no quise que mi hermano escuchara. Me lo confesó todo, que su puesto apeligraba porque una persona que comenzó como auxiliar terminó escalando puestos y amenazaba con quitarle su lugar en la gerencia administrativa. Obviamente mi papá no sabía que su jefe me hizo una propuesta indecente, eso sí que le iba a enfurecer y ahí se iría al traste todo.

Le vi tan triste y preocupado, así que decidí abrazarlo y quedarme a dormir con él para tranquilizarle un poco. Me dije para mí misma que yo iba a hacer lo posible para salvar a nuestra familia, que iba a hacer un sacrificio y aceptar la propuesta indecente.

Al día siguiente le llamé a su jefe y tuve la conversación más surreal de mi vida:

-Hola señor López. Soy Rocío.

-Hola putita.

Me quedé cortada por unos segundos, vaya maneras del señor.

-Voy a irme esta noche al edificio que me dijo? Lo haré por mi padre, por mi familia, usted esta noche tendrá mi cuerpo pero nunca mi alma.

-¡Pfff! Me da igual, putita, la verdad. Ve junto a la señora Rosa en la portería a las cuatro de la tarde. Y trae unas almohadillas, que vas a pasar mucho tiempo de rodillas, ¡jajaja!

-Imbécil, no le da vergüenza hablar así.

-A las putas las hablo como quiero. Y tú eres una putita muy preciosa, cuando te vi salir del baño me dejaste muy caliente. Tengo unas ganas de ponerte de cuatro y reventarte el culo hasta que llores, marrana.

La verdad es que me calentó un poco pues de siempre he fantaseado con el sexo duro, pero nunca lo he admitido por temor a lo que diría mi novio, que seguro lo terminaría contando a sus amigos, que yo le conozco bien al cabrón. Y si bien con mis amigas soy muy abierta, hasta ese punto no llego. Así que dentro de mí, la cosa se puso algo ardiente.

-¡Marrano usted, viejo verde!

A la tarde me ?preparé?. Es decir, me puse ropa holgada, me despeiné adrede, nada de maquillaje y hasta incluso me comí una cebolla entre lágrimas para que esos perros no disfrutaran nada conmigo. Llevé mi carterita con tan solo mi móvil y la camiseta de Peñarol de mi hermano, que si en ese edificio iban a llenarme de semen, qué mejor trapito para limpiarme toda que ese pedazo de tela de odiosos colores.

Envié sendos mensajes a mi papá y a mi hermano. Al primero le escribí: ?Papi te amo un montón, no te preocupes por el trabajo que seguro lograrás demostrarle lo que vales. Voy a dormir en la casa de Andrea. TQM?. A mi hermano le envié: ?Subnormal, ojalá te mueras?. En el fondo quiero mucho a mi hermano Sebastián y seguro que él lo sabe, pero no sé por qué me resulta más fácil insultarle antes de admitir que tiene un lugar en mi corazón.

Cuando llegué al edificio tras abordar un taxi, me quedé sorprendida: era de lujo y para colmo mi pinta no congeniaba con ese lugar repleto de hombres trajeados y mujeres con vestidos carísimos que me miraban por sobre el hombro. Por suerte la señora Rosa vino rápidamente hasta mí y me agarró del brazo para llevarme a uno de los baños para funcionarios.

-Así que tú eres la putita que va a hacerle la fiesta a esos hombres.

-No soy ninguna putita, me llamo Rocío.

-¡Joooo! ¿Pero y ese aliento que tienes, querida? Y menudas pintas tienes, no sé qué vieron en ti. Por suerte me han pagado para que te arregle un poco?

Me dijo que me quitara las ropas porque ella me iba a dar una ducha, yo le dije que eso lo podría hacer yo sola y en privacidad. La mujer me dijo que eso iba a ser imposible, porque le pagaron muy bien para asegurarse de que yo estuviera en condiciones, y que si me negaba, iba a traer a los de seguridad del edificio y entre ellos me iban a forzar a bañarme.

No tuve mucha opción realmente, me quité las ropas holgadas y me metí bajo la tibia ducha. Ella se encargaba de mirarme con los brazos cruzados y la mirada maliciosa. Me decía ?Límpiate allí, te falta allá?, etc. Luego se soltó más y empezó a tirar dardos: ?Qué lindo chochito tienes, ¿no te gustaría depilarlo??, ?Ese culito seguro que es apretadito, tras esta noche no vas a poder sentarte durante una semana, jajaja?.

Luego de la ducha, me dijo que me apoyara contra la pared y pusiera mi culo en pompa. Yo lo hice pero la verdad es que tenía muchísimo miedo, pensé que ella iba a tocarme, darme nalgadas o alguna perversión similar, pero no fue así:

-¿Rocío, ya practicaste sexo anal?

-No, Señora Rosa…

-Sé sincera, nena.

-Diosss? la verdad es que ya puedo aguantar hasta cuatro dedos, pero no más? ¿Por qué?

-Ay, por favor, como si fuera que no lo sabes.

Introdujo en el ano su dedito, hizo unos círculos allí para ensanchar un poquito pero yo aguanté, me mordí los labios y arañé la pared. Luego metió una manguerita especial y me dijo que me iba a limpiar el culo porque esa noche iba a debutar por detrás. La hija de puta me llenó las tripas tres malditas veces, yo parecía una embarazada de lo llena que me dejaba. Tenía unas ganas de metérsela yo misma en su trasero para que sintiera el mismo martirio que yo.

Cada vez que tenía las tripas llenas, debía evacuar en el inodoro como proceso de limpieza. Y así, a la tercera ocasión, ya solo salía agua limpia de mi culo. Yo estaba rojísima, fue súper humillante y cuando todo acabó pensé que por fin terminó lo peor de la noche. Pero qué burra fui al creer eso.

Le dije que me dolía la pancita pero me respondió que pronto me pasaría. Me mostró luego un trajecito de mucama francesa, me dijo que ese iba a ser mi uniforme, era demasiado corto y me desesperé. Me pidió que me tranquilizara y me sentara en el inodoro, porque iba a maquillarme. Arregló mi cabello en una coleta y le introdujo pernos de pelos con terminación en forma de rosas rojas. Me delineó los ojos con color negro para resaltar mis ojos café, delineó también mis labios con un lápiz rosa pálido y así coloreármelos con un labial del mismo tono. Cuando me vi en el espejo me quedé muda, yo lucía preciosísima, como una actriz de cabaret? lástima la ocasión no era la mejor de todas.

Me puso el collarcito de cuero, era bastante cómodo pues el interior estaba acolchado. Me ayudó luego a ponerme unas medias de red que llegaban hasta medio muslo, sin liguero. Y llegó lo peor, el trajecito de mucama: era de corsé, se iba a tardar su tiempo cosérmelo. Y por lo que se veía, era demasiado revelador, empujaría mis tetas para lucirlas en todo su esplendor, y por otro lado ni siquiera llegaría a cubrirme la mitad de mis muslos. Para colmo no iba a llevar ropa interior, nada de nada, con tan solo inclinarme ya se podía apreciar mis nalguitas y mi coño, fue demasiado vergonzoso al comprobarlo frente a un espejo.

Y así llegó por fin las ocho de la noche, mientras yo trataba de luchar contra esos malditos tacos altos, con la Señora Rosa sentada y fumándose un cigarrillo mientras me aconsejaba.

-Luces muy bien, Rocío. Estás perfecta, nada que ver con la campechana que eras hace unas horas.

-Señora Rosa, tengo miedo.

-¿Ah, sí? Pues no tienes por qué. Relájate, querida. Sírveles el champagne, los bocaditos, muéstrales tus encantos. Por lo que sé te van a pagar muy bien.

-Sí, un montonazo de dinero ?mentí. Por lo visto ella no sabía que todo era un chantaje.

-¿Ya terminaste con el caramelito de menta? ¡Ese aliento era terrible!

-Sí, ya está todo, joder?

Me acompañó hasta el elevador, y antes de que se cerrara la puerta me dijo que todo lo que yo necesitaba estaba en el bar de ese departamento al que iba: la bandeja, las bebidas, las copas, los bocaditos? y los condones también estarían ahí. Con las piernas y manos temblándome, presioné el botón del último piso.

Cuando llegué y entré en la habitación que me indicaron, vi a ocho hombres maduros y trajeados en sillones que formaban un enorme círculo. En el centro había un colchón y un par de cámaras en trípode. La verdad es que por un momento pensé en salir corriendo de allí porque no me esperaba tanta gente pero me armé de valor por mi papá y nuestro futuro.

Todos y cada uno de esos hombres me comían con la mirada, murmuraron mucho cuando yo avanzaba hasta el bar para coger la bandeja. ?¿Ella es la hija de Javier? Joder?, ?No te puedo creer, Señor López, pensé que nos estabas mintiendo?, ?Vamos a pasar una noche de lujo, por lo que se ve?. El Señor López carraspeó para silenciarlos a todos y me llamó:

-Oye, putita, ven aquí que te quiero presentar a los muchachos.

-No me vuelva a llamar putita, marrano.

-¡Es brava la nena! ?dijo un señor.

-Así me gustan las mujeres, seguro es toda una guerrerita en la cama también.

-A pollazos te vamos a cambiar la actitud, Rocío, ¡jaja!

El señor López me ordenó que me sentara en su regazo. Yo estaba coloradísima y miraba solamente al suelo mientras ellos hacían comentarios obscenos acerca de mis tetas y mis piernas. Empezó a meter su mano bajo mi corto vestido de mucama. Gemí como cerdita cuando sentí sus enormes dedos jugar entre mis labios vaginales.

-Estás húmeda, putita.

-Ughhh? diosss? eso es porque me he dado una ducha, imbécil?

-¡Jaja, qué marrana es, cómo le gusta!

-¡Qué linda mucama tienes, pero parece que no tiene modales para hablar!

-No te puedo creer, Don López, si mi señora me pilla?

El señor dejó de manosearme: -Bueno, Rocío, me alegra tenerte aquí con nosotros. Quiero que empieces a servir los bocaditos y la cerveza, que ya va a comenzar el partido entre Peñarol y Nacional, ¡el superclásico! Sé buenita y nosotros vamos a portarnos también bien contigo.

-Está bien señor López ?dije tratando de no gemir más porque el infeliz fue muy bueno tocándome y dejándome encharcada. Seguro que los demás podían ver en mi carita viciosa que aquello me gustaba, pero no les iba a dar el gusto de decírselos.

Me ordenó levantarme y que comenzara a trabajar. Me dirigí al bar y comprobé que, como Rosa me dijo, ya había bocaditos listos para ser cargados en la bandeja. Miré a los hombres y estos ya observaban la previa del juego por la TV, sonreí y aproveché para escupir en algunos sándwiches, con toda la rabia del mundo.

Al principio ellos estaban muy concentrados en la transmisión, así que realmente solo fue servirles cerveza y los bocaditos. Algunos que otros me daban cachetadas en el culo y me decían guarradas cuando estaba cerca, pero se nota que el fútbol corre por la sangre de los uruguayos porque aparte de eso, no me hacían mucho caso.

Todo comenzó a desmadrarse cuando terminó el primer tiempo. Un maduro muy gordo me pidió que me sentara en su regazo. Nada más sentarme, me metió mano y me hizo una fuertísima estimulación vaginal con sus expertos dedos, yo por un momento me dejé llevar, cerré los ojitos y gemí. Me gustó tanto que perdí el control de mis manos y la bandeja se cayó, con los bocaditos y alguna copa.

-¡Esta putita se corre rápido, Don López! Le falta más experiencia ?dijo haciendo que sus dedos vibraran más y más fuerte dentro de mí.

-Ughhh? cabrónnnn? suficienteeee?

-Joder con la nena, es muy bocona. Sé obediente y recoge lo que has tirado?

-Ufff? sí señor ?dije arrodillándome en el suelo para recoger lo que se había caído. Tenía que tirarlos al basurero pero buscaría una forma de servírselos de nuevo sin que se dieran cuenta.

Pero mientras recogía, el gordo tomó de mi collar y me atrajo hasta sus piernas, agarró mi mentón y me ordenó que abriera la boca porque me iba a dar de tomar cerveza. Vació media latita de cerveza que apenas pude tragar. Con los ojos cristalinos, con algo de la bebida escurriéndoseme de la boca y algo mareada, traté de reponerme pero él me sostuvo del hombro:

-Oye, putita, ¿de qué club eres?

-De Nacional, señor? pero no soy fanática?

-¿Sabes que mi señora no entiende una mierda del fútbol? Una vez festejó gol cuando la pelota se fue al lateral? ¡jajaja! Pero tú entiendes, ¿no?

No creo que le importara mucho mi respuesta porque metió mano entre mis tetas y empezó a magrearlas descaradamente. A mí me dolía un montón porque se notaba que era un bruto. Uno de sus amigos se levantó del asiento y, colocándose detrás de mí, levantó la faldita de mi vestido para revelar mis carnes:

-Hace rato que no tenía frente a mis ojos un culito como este, prieto, jugoso y con mucha carne ?dijo dándome nalgadas.

-No puedo creer que la hija de Javier esté aquí, eres increíble don López.

Se arrodilló y metió un dedo en mi culo. Empezó a jugar, haciendo ganchitos y dibujando círculos adentro de mí.

-Uffff? por favor no muy fuerte señorrrr? -gemí mientras su dedo empezaba a follarme el culo con velocidad.

-Mira putita, será mejor uses esa boquita para otra cosa que no sea quejarte ?dijo el gordo.

Se abrió la bragueta y sacó su tranca venosa y larga. Tomó un puñado de mi cabello e hizo restregar su glande entre mis labios. Era enorme y me iba a desencajar la mandíbula si me atrevía a dejarme follar por la boca. Como vio que yo no quería chupársela, tapó mi nariz y esperó a que yo abriera la boca para respirar. Me la metió al fondo cuando no pude aguantar más, y me folló la boca violentamente sin hacer caso a mi rostro coloradísimo y los sonidos de gárgaras. Su panza y su vello púbico me golpeaban toda la cara, la verdad es que ese señor me pareció todo un puerco y maleducado.

Repentinamente me soltaron, dejaron de macharme la boca y el culo, y me quedé tirada en el suelo tratando de respirar normalmente. Me sentía mareada y sobre todo, muy cabreada. Al parecer el segundo tiempo iba a comenzar y querían continuar viéndolo. El Señor López me ordenó muy rudamente que me levantara y que siguiera sirviendo. Me arreglé el vestido y, bastante cachonda, seguí sirviéndoles bocaditos sucios y bebidas escupidas sin ellos darse cuenta.

No sé cuánto terminó el juego, yo no estaba con muchas ganas de saberlo. Unos festejaron y otros se enojaron, y yo temblaba como loca porque el final del juego llegó y ellos se dedicarían a mí. Estaban borrachos, estaban eufóricos, se olía la testosterona en el aire y yo estaba a merced.

Tras servirles unas bebidas, otro señor me ordenó que me sentara en sus piernas para tocarme las tetas y culo tímidamente mientras veía las mejores jugadas del partido (así me enteré que ganó mi equipo por dos a uno). Mientras yo gemía y me restregaba contra él porque era muy gentil y sensual, el jefe ordenó que apagaran la televisión. Casi me caí al suelo del susto cuando dijo ?enciendan ya las dos cámaras?, pues claro, me había olvidado que iban a filmar.

Temblando como una poseída, me levanté y les llené las copas de champagne a todos, y al terminar de servirle al último, el señor López me ordenó que me colocara en el centro del círculo, parada sobre el colchón. Uno de sus amigos se acercó a mí y me entregó una mascarilla veneciana para ocultar mi rostro (pero dejaría mi nariz y boca libres).

-Póntelo, putita, que si papi se entera que sus compañeros de trabajo te cocieron a pollazos?

-Diossss? Sois todos unos cabrones hijos de putas ?dije poniéndomelo.

-Te juro que todavía creo que esto es un sueño, don López, ¡la hija de Javier!

-¡Ya está grabando!

Me ordenaron que me quitara las ropas. Yo temblaba un montón y realmente habrá sido patético cómo quedó filmado. Me costó demasiado deshacerme de tan ajustado traje, me ayudaron dos hombres a desatármelo, y al final me quedé solo con un collar, las medias de red y los tacos altos, parada en el centro.

-Vamos a comenzar un jueguito, Rocío.

-¡No diga mi nombre, que se va a grabar, viejo verde!

-Ah, pero putita, vamos a editar el sonido y ponerle música de fondo para que no se oiga. Escucha con atención. Somos ocho hombres, si logras que los ocho nos corramos en tu boca en menos de cincuenta minutos, tu padre va a obtener un aumento salarial del 50%. Solo puedes usar una mano, y desde luego tu boquita. Con la otra mano te vas a tocar tu chochito, ¿entendido? Cuando logres sacarle la leche a uno, beberás un traguito de cerveza y posteriormente deberás limpiar la polla recién ordeñada, usando solo tu lengua. ¡Cuidado, algunos tenemos mucho aguante, así que ponle empeño!

-¿Has traído las rodilleras, putita? ¡Jajaja!

Se bajaron las braguetas. Tragué saliva presa del desconcierto, no podía ser verdd lo que me dijo. Empezaron a hablar entre ellos, a beber de las copas. Cuando me dijo que el tiempo empezaba a correr, rápidamente me armé de valor. Me dirigí hacia el gordo pues ya se había follado mi boca y seguro que se quedó con las ganas de correrse, probablemente lograría sacarle la leche muy rápidamente.

Nada más me acerqué a su asquerosa polla, me tomó del cabello, bruto como siempre, y me folló violentamente hasta la garganta. Yo me retorcía como si estuviera poseída, me iba a matar, me iba a asfixiar, ni siquiera sabía dónde poner mis manos, instintivamente quise salirme pero el gordo era muy fuerte y me atajó hasta de mi collar. Por suerte, tal como sospeché, él ya estaba al borde del orgasmo. No tardé en sentir su leche en mi boca, y muy para mi mala suerte, llegó incluso a escurrirse la leche por mi nariz puesto que el maldito me la clavó hasta el fondo cuando se corrió.

Me quedé ahí, arrodillada y con la cabeza reposando en uno de sus muslos, tratando de recuperar la respiración. El gordo me tomó del mentón y me dio de beber un trago de algo fuertísimo que me quemó la boca y todas mis tripas. Pero hice fuerzas porque tenía que limpiar su tranca. Me dio un leve zurrón en la cabeza cuando toqué su polla:

-¡Solo usa la lengua para limpiar, putón!

-Ughh? Valeeee?

Fue ridículo, y de hecho ellos se reían mientras me veían limpiándosela a lengüetazos, con mis manos apoyadas en mi regazo. Como estaba morcillona, fue muy difícil que se quedara quieto ese pedazo de carne, y debía corregir constantemente mi cabeza y mi lengua para poder hacerlo bien. Tras poco más de un minuto, y con la lengua muy cansada, el gordo me acarició el hombro:

-Muy bien, Rocío, has cumplido conmigo. Te quedan siete más? ¡Arre!

-Joder? ¡son unos hijos de puta!

-Uy, la hija de Javier sigue con esa actitud peleona. En fin, tic tac, tic tac, ¡jajaja!

El hombre de al lado se inclinó desde su asiento y me agarró del collar para llevarme violentamente hasta su tranca. Se puso a masturbarse groseramente frente a mi atónita mirada, pero rápidamente su jefe le ordenó a todos que la única que iba a masturbarles era yo. Tragué saliva, puse mi mano en su polla y me la metí en la boca. No sé qué fijación tienen los hombres con metérmela hasta el fondo, pero por lo visto les gusta hacerlo. A mí me mareaba y apenas podía respirar, pero puse muchísimo empeño para poder ordeñarle rápido.

Con el correr de los hombres, perdí la noción del tiempo, perdí la sensibilidad de mi boca y hasta la de mi lengua. Me sentía tan sucia, una ramerita barata que buscaba pollas nada más ordeñar una. Les hacía una paja con mi mano mientras con la otra me tocaba mi coñito para poder excitarles más rápido, metí la puntita de mi lengua en las uretras de esos viejos, mordisqueé esos trocos y hasta aprendí que chupando los huevos, se corren más rápido. Bebí la cerveza, limpié las trancas solo con mi lengua. Me gradué de puta esa noche.

-La próxima vez te vamos a comprar un piercing para que te lo pongas en la lengua, la vamos a pasar de lujo contigo, Rocío.

-Escupe antes de chupar la polla, puta.

-No pongas carita fea cuando te tragas mi corrida, marrana.

Cuando llegué al séptimo hombre mi cara era una mezcla de sudor y semen. Respiraba por la boca porque mi nariz ya estaba repleta de leche, de la comisura de mmislabios se escurría semen sin parar, mi cabello antes bonito se había desparramado todo, uno de mis ojos lo tenía entreabierto porque una maldita gota de leche se fue allí, cuando un viejo se corrió violentamente. Mi cara estaba rojísima y me encontraba muy mareada de tanta cerveza.

-Hip? señññorrr? ¿cuánto tiempo me queda? ?dije agarrando la carne del séptimo hombre.

-Pues lo siento Rocío, hace veinte minutos que perdiste.

-¡Jajajaja!

-Si es que? son unos cabronazos, les voy a matarrrr?.

-Claro que sí, Rocío, claro que sí. Ahora vamos a jugar otro juego. Ponte de cuatro patas, trata de poner el culo en pompa. El Señor Mereles, al que no has podido llegar a chupársela, te va dar una rica pajita con sus dedos. Si logras aguantar diez minutos sin correrte, tu padre va a recibir? ¡Un 70% de aumento!

-¡La puta, don López, por qué no me da a mí ese aumento!

-Hip? cabroneeeessss? quiero ir al baño para lavarme la cara?

-Nada de eso, putita. Vamos, que no tenemos todo el tiempo del mundo.

-Pues vale señorrrr?

Me coloqué de cuatro patas. Estaba muy mareada, me costaba mantener el culo en pompa sin balancearme. Por eso vinieron dos hombres y me sujetaron de la cintura. Otros pusieron la cámara justo frente a mi carita de cerda viciosa, seguramente para no perderse nada de mis expresiones.

Sentí que alguien me magreaba el culo mientras me decía guarradas. Algo de carne magra y yo qué sé, ya no podía entender nada de todos modos con lo borracha y cachonda que estaba. Me metió un dedo en el culo y empezó a jugar adentro. Con su otra mano se dedicó a masturbarme, pasando sus dedos entre mis abultados labios vaginales, tocando mi puntito de vez en cuando. Yo empezaba a gemir mientras los otros hacían comentarios obscenos. Se sentía tan rico y quería correrme pero tenía que aguantar por el futuro de mi padre, pero es que joder qué bien se sentía la mano del señor jugando ahí.

Aguanté muy bien, sin muchas quejas, incluso cuando metió un tercer dedo en el culo mientras dos entraban en mi coño. Tiempo atrás yo lloraba de dolor cuando me lo hacían, pero no sé si era porque yo estaba volada, borracha y muy cachonda, pero tampoco me dolió mucho cuando metió cuatro dedos hasta casi sus nudillos en mi culo. Sacaba y metía, sacaba y metía, su otra mano apretaba mi puntito y lo sacudía.

El señor dejó de darme tan rica pajita, y con sus dedos jugando en mi culo, le escuché hablar por su móvil:

-Hola querida, estoy aquí con mis amigos del trabajo.

-Uffff? señor por favor sea más gentil conmigo mmffff? -murmuré porque su mano era muy brusca follándome el culo.

Uno de los hombres cogió la cámara e hizo zoom apuntando mi cara. Dicha cámara estaba conectada al televisor HD de la sala, y de reojo vi mi carita de vicio, toda enrojecida y repleta de semen, viéndome gesticular del dolor porque los dedos del señor se ensañaban con mi culito.

-¡Jajaja! Deja de ser tan preocupada querida mía, simplemente estamos tomando una cervecita tras ver un buen partido de fútbol.

-Oohhhh diosssss? me va a romper en dos pedazos? díganle por favor que afloje el ritmo? uffff?.

-Shhhh, silencio putita, no queremos que le descubran a nuestro amigo ?me dijo uno de los dos hombres que me sujetaban.

-No soy ninguna putitaaaa? joderrrr?

-Vale cariño, trataré de no excederme con las bebidas. Te quiero mucho? Sí, adiós.

-¡Mffff? Uffff? Señor por favor, ¡va a romperme el culo! ?grité cuando escuché que cortó la llamada.

-Mi señora casi te oye, furcia, te vamos a castigar.

-Noooo? no castigos? perdóooonnn? es que dueleee?

Me volvió a meter mano en el coño, jugando entre mis hinchadísimos labios vaginales, metiendo dedo y tocando mi puntito. Yo ya no disimulaba, me encontraba berreando y babeando del placer. Sabía que tenía que aguantar pero era imposible, para colmo los hombres que me sujetaban, empezaron a magrear mis tetas y a meter dedos en mi boca para que los lamiera.

Y me corrí, mordí el dedo de uno de los señores, que rápidamente lo quitó para que no le lastimara más. Arañé el colchón, vi de reojo en la tele que puse una cara feísima, abriendo mi boquita repleta de semen y gritando como cerdita mientras babeaba de placer. Me sentí tan decepcionada conmigo misma porque no fui capaz de aguantar más de cinco minutos. Los hombres me soltaron, se rieron de mí, viéndome retorcerme de placer en el colchón. Uno de ellos me tomó otra vez del mentón y vertió cerveza en mi boca, como castigo por volver a perder su maldito juego. Se fueron a sus asientos y el señor López, tras servirse de una copa de champagne, me habló:

-Perdiste, Rocío, te corriste en tan solo tres minutos? y treinta y dos segundos exactos, sí. Vamos a jugar a otra cosa, ¿vale?

-Tiempo? hip? ¡Tiempo de descanso, señor!

-Nada de eso, puta. Quítate la mascarilla un rato porque te voy a poner esta pañoleta para cubrir tus ojos. No te preocupes porque te va a gustar.

Se inclinó para cegarme con ese pedacito de tela negra. Me dijo que me iba a gustar, solo por eso me desesperé un montón.

-Muy bien. Ahora no puedes ver una mierda, y eso es bueno. Uno de los seis hombres a quienes se las has chupado te va a follar bien follada, y cuando termine de hacerlo, te quitaremos la pañoleta y vas a tener que adivinar quién fue. Si adivinas, le aumentaremos el salario a tu papá un? ¡100%!

-Joder don López, quisiera follarla yo ?dijo uno, no sé quién.

-No, venga, don López, déjeme a mí, por fa, mi señora es una remilgada y no mojo desde hace rato.

-¡Te pago ahora mismo si me deja a mí, señor López!

-¡Suficiente, amigos! Van a sacar un palillo de estos seis que tengo. El más largo, se la monta, así de simple.

La verdad es que me sentía de todo menos afortunada, con tantos borrachos maduros con ganas de darme carne de la buena. Pasaron un par de minutos eternos para mí, pues estaba esperando al ganador, tirada en el colchón, tratando de que el alcohol, el olor a semen y el cansancio no me vencieran.

-¡Sí, putamadre, he ganado yo! ?dijo un hombre con voz potente.

-Felicidades, pues comienza ya.

-Ayyy, diosss? por favor sea amable conmigo, señor? -dije al desconocido ganador.

-A las putas las trato como se me antoja, ¿entiendes?

-Se nos está poniendo blandita la nena, ya no es tan respondona.

Como yo estaba acostada boca abajo porque estaba muy mareada, el hombre me tomó de la cintura y me dio media vuelta como si yo fuera una muñequita de juguete. Abrió mis piernas con una facilidad inusitada, me agarró de mis tobillos y las levantó. Luego reposó la punta de su pollón humedecido en mi rajita, restregándolo poco a poco para mi martirio, pues se sentía muy rico. Pero yo no iba a admitir que me estaba poniendo muy caliente.

Alguien, otra persona, o creo que fueron dos, me sujetaron nuevamente muy fuerte de la cintura, como para evitar que yo me retorciese mucho:

-Es por precaución, Rocío, verás, el que te va a follar es un auténtico toro. Es bien conocido por ser tan cascarrabias, y seguro que contigo se desquitará toda la rabia por el mal día de hoy en la oficina.

-Peeerooo? ¡yo no tengo la culpa de su mal día, señor!

-Hace años que no follaba con una chica tan linda como tú, con este chochito tan chiquito y apretadito como el que seguro tienes.

-Joooderrrr? -su polla cada vez se restregaba más fuerte por mi rajita -. Por favoooorrr? sea gentiiiillll?.

-No me hables así, puta. Te voy a dar lo tuyo, por puta y por bocona.

Y me la clavó hasta el fondo. Chillé fuertísimo y me retorcí, arqueé la espalda y arañé el colchón. Ya supe por qué sus amigos me sujetaban tan fuerte, porque follaba muy rápido y violento. Por suerte yo estaba lubricada y ciertamente a gusto porque de otra forma sería un martirio para mí. Su enorme pollón entraba y salía con demasiada facilidad, y el cabrón gemía como un caballo o algo similar, era asqueroso. Me di cuenta de que tenía que adivinar quién me estaba metiéndola, así que traté de prestar atención a los detalles.

Sus amigos me soltaron y, casi inmediatamente, el hombre dejó mis tobillos y se acostó sobre mí, aumentando el ritmo de sus envites, podía sentir su aliento a cerveza y escuchar sus bufidos asquerosos de animal. Me decía guarrerías y cosas terribles, vaya que era un maleducado, y cada vez que yo gemía por la forma brusca en que me follaba, me metía su lengua asquerosa hasta el fondo de mi boca para callarme.

Y se llegó, me la clavó hasta el fondo otra vez y se corrió dentro de mí. Vi las estrellas, grité muy fuerte y me retorcí como si estuviera poseída. Sentí toda la lechita desparramándose dentro de mis carnes, y para qué mentir, se sentía tan bien. Poco a poco fue bajando su ritmo mientras yo estaba tirada como un muñeco de trapo, dejándome hacer. Me besaba las tetas, me lamía la boca y mi nariz, ese olor a alcohol era muy fuerte pero me estaba acostumbrando.

-Mmmgg… ¡Se ha corrido dentro! No quiero quedar… hip… embarazada…

-Pues estás de suerte porque ya no puedo tener hijos, Rocío.

Se levantó y tras unos minutos en donde les oía moverse a mi alrededor, el señor López me quitó la venda:

-Adivina adivinador, Rocío. ¿Quién te folló de estos seis hombres sentados?

-Dios mío, señor? ¿Cómo voy a saber?

-Pues trata.

-Joder? -vi a todos esos compañeros de trabjo de mi padre, sentados, sonriéndome -. Pues el viejo calvo, no sé?

-Me decepcionas, puta. Fallaste, te folló don Carlos ?me señaló al tal Carlos, que me sonreía y levantaba su copa de champagne-. Como castigo, tomarás este vasito de cerveza. Abre la boca, puta.

-No quiero, así que gracias?

Tapó mi nariz y nada más abrir la boca vertió la bebida. Asqueada y cabreada, me tumbé en el colchón mientras uno de los hombres se dirigía a mí. Me puso la máscara veneciana y me dijo:

-Vaya, putita, no es hora de dormir aún.

-¿Y ahora? hip? y ahora quéee?

-Pues has perdido tres veces ya, Rocío. Creo que es hora de otro juego, ¿no? Ponte esta gabardina, iremos todos afuera para dar un paseo. Quítate la mascarilla, que esto no lo vamos a filmar. ¡Vamos a dar un paseo por la plaza frente al edificio!

Pensé que me iban a dejar vestir al menos, pero no. Me quitaron los zapatos de tacón porque no había forma humana de usarlas en mi condición, quedándome solo con las medias de red. Uno de los señores me prestó su gabardina, me la pusieron y de brazos me llevaron hasta el elevador. Bajamos hasta el primer piso y posteriormente nos fuimos a la plaza. Los hombres se sentaron en un banquillo más alejado, y me quedé sola con el señor López.

-Rocío, quiero que te ofrezcas a un muchacho que va a venir por este lugar. Es un chico con anteojos cuadrados, un auxiliar contable de nuestra oficina. Cóbrale unos dos mil pesos por follar.

-Hip? ¿Quéee? ¡Estás loco, viejo! ?Dos mil pesos son como noventa dólares, para que se hagan una idea.

-400% de aumento salarial.

-Diossss? míooo? 400%.

-Yo y los demás estaremos viéndote desde el banquillo del fondo. ¡Ánimo, putita! ?me dio una nalgada y se fue con sus compañeros.

Yo estaba hecha una calamidad. No sé qué hombre en este mundo querría estar conmigo, con mi cara hecha un desastre, borracha y sin ropas más que una gabardina y medias de red desgastadas. Ni siquiera sabía cuánto tendría que esperar al chico. 400% de aumento salarial, madre mía, ya pensaba salir corriendo de ahí y arrastrar a mi papá hasta el centro comercial más cercano.

Vi a un muchacho de veintitantos, trajeado, proveniente de una oficina. No sabía si era él la persona con quien debía encontrarme, pero cuando vi los anteojos cuadrados lo confirmé. Me armé de valor para acercarme y hablarle, de todos modos con tanto alcohol en las venas no me fue difícil.

-Pss?. Pstttt? -le llamé.

-¿Me estás llamando a mí?

-Papi? ¿Te ha enviado el señor López?

-¿Pero qué cojones, cómo lo sabes?

-Dos mil pesos y soy tuya ?le dije abriendo la gabardina y mostrándole mi completa desnudez. 400%. 400%.

-Joder qué asco ?seguramente vio que estaba bañada en semen -. Pues ya veo, Don López me llamó por el móvil para que viniera a buscar una ?sorpresa? en la plaza. Así que eres tú la ?sorpresa?. Mira, marrana, resulta que tengo una novia que aún no quiere follar conmigo y por eso estoy con las hormonas reventando. Por lo visto don López lo notó. Así que mira nada más, me mandó a una putaca como tú. ¡Qué grande es mi jefe! ¿Vamos a mi coche?

Me llevó del brazo hasta su vehículo, estacionado cerca. Me introduje en el asiento trasero y me acosté. Estuve a punto de dormir hasta que el muchacho me dio un pellizco en una teta. Le mandé a la mierda porque no es forma de tratar a una chica, por más cansada y borracha que estuviera.

-Ya me quité las ropas, nena, y tengo puesto el forro. Ahora siéntate sobre mí que te voy a dar lo tuyo.

-Hip? vale papi? tranquilo y dulce, por favor?

-¡Ja! Una puta como tú merece ser taladrada sin piedad. Sube, que tengo que ir junto a mi novia dentro de unos veinte minutos.

Pobrecita la novia, porque su chico de follar poco sabía. Era el ser humano más torpe, brusco y grosero que he visto y oído en mi vida. No tardó más de cinco minutos, vociferando lo muy puta que soy. Yo bostecé para cabrearlo porque mucho habló de ?taladrarme? y poco lo demostró. Realmente no creo que haya muchas cosas más interesantes que contar al respecto, salvo que vi a una chica que se tropezó en la calle mientras el muchacho esquelético me follaba. Cuando se corrió, me salí y le reclamé el dinero bastante molesta porque no gocé nada. Así pues, volví junto a los hombres trajeados que estaban charlando en el banquillo.

-Hip? el dinero, señor López? aquí está?

-¡Le has cobrado los dos mil pesos, jaja! Quédatelo para ti, Rocío. Lo prometido es deuda, tu papá tendrá un aumento del 400% y seguirá trabajando con nosotros. Volvamos al depa, que por si no lo has notado, yo aún no te he follado. Y necesito meterte la tranca hasta el fondo para cerrar este trato, ¿vale?

-Ojalá te mueras camino al edificio, cabrón.

-Me gustaba más cuando te ponías buenita. ¡Ahora volvió la puta perra, jaja!

-No soy? hip? ¡ninguna puta! ?vociferé mientras me tomaban de los brazos para volver.

De vuelta al departamento, me hicieron acostar en el colchón. Volvieron a ponerme la mascarilla, encendieron las cámaras, y el señor López con un amigo se empezaron a desnudar frente a mí mientras los otros miraban. Ellos fueron los dos únicos a quienes no se las he chupado en el primer juego, así que imagino que querían descargarse ya.

Se colocaron cada uno a sendos lados míos, desnudos y con sus enormes pollas morcillonas a centímetros de mí. Mientras, yo de rodillas, me quitaba el vello púbico y semen que se me había quedado pegado en mis labios por las marranadas que hice anteriormente.

-Cáscame la polla, puta, que me cuesta un poco ?armarme?, jaja.

-Vale, don López.

-A mí también, y ponme un condón porque no te quiero preñar, puta -dijo tirándome un condón.

-Diosss… por favor sea gentil, señor.

Con cada mano en una polla, fui chupándoselas alternativamente mientras sus amigos se sentaban y se masturbaban a mi alrededor. No tardó la polla del jefe en armarse a pleno, pero me costó más ponérsela dura al otro, a quien tuve que chupar sus huevos y lamer el tronco de su polla para ponerlo a tope y forrarlo. Me sentía tan caliente, con el alcohol haciendo de las suyas, me dejé llevar por el deseo, mirando de vez en cuando la película porno que mostraba en la TV, una película porno en donde yo era la protagonista.

El amigo del señor López se acostó en el colchón y me ordenó que me acostara encima de él. Así lo hice, reposé mi cabeza en su velludo pecho mientras mis manos se clavaban en sus hombros. Me dijo que no me atreva a arañarle porque su señora le iba a pillar las marcas, y que yo me iba a arrepentir. Me dio un miedo tremendo cómo lo dijo así que muy sumisa le dije que no iba a arañarle si me follaba duro.

Y mientras su pollón entraba en mi encharcado agujero y me arrancaba un gemido, el señor López se arrodilló detrás de mí y me sujetó de la cadera. Pude sentir la cabeza caliente de su tranca queriendo entrar en mi culo, la verdad es que eso me alarmó, nunca he follado por el culo, y no quería que un hombre tan marrano y detestable como él fuera quien tuviera el privilegio.

-Te voy a romper el culo, puta.

-Señor? diossss míooo?. por favor no por atrás, aún no lo he hecho por ahí? ufffff?

-Pues ya se puede meter cuatro dedos en tu culo, no sé por qué te pones así, Rocío.

-Sepárale las nalgas, voy a filmar su agujero.

-Ughhh? diossss?

-Mira la TV, puta, ¿ves ahí este hoyo que tienes? Está en alta definición, no te pierdas los detalles. ¿Ves cómo puedo meter mi dedo con facilidad? Y ahora dos? Ves qué fácil. Es tu ano, puta, y está bien ensanchado.

-Es asquerossssoooo? no miren, ¡dejen de ver la TV, apaguen esooo!

-Jajaja, qué cosas dices, es el culito más hermoso que he visto. Como verás, ya he metido tres dedos y tú apenas lo sientes. ¿Ves? Mira cómo agito?

-Ufff? ¡Ughhh joderrrr! Ojalá le metan dedos a usted, ya veremos si ?apenas lo siente?, ¡cabrón!

Pero la verdad es que me ponía a cien ver mi culo sometido en la TV. Chillé cuando, tras retirar sus dedos, escupió en mi agujerito. Vi, mordiéndome los labios, cómo metía la punta de su polla muy forzadamente en la entrada. Poco a poco fue introdujendo el glande mientras yo me retorcía como una loca, si seguía así iba a arañar a mi amante que me follaba por el coño.

-Noooo?.. uffff?. Duele? dueleeeee don Lópezzz?. ?apenas podía hablar bien porque su socio era un buen follador.

-Joder qué apretadito tienes el culo, siento que me va a reventar el glande por la presión.

-Ughhhmm? es demasiado granddeeee?. Diossss santooooooo me voy a morir aquíiiiii?.

-Vale, vale, marrana, no te pongas así, se ve que aún no estás lista para que te den por el culo, y no es plan de romper un juguete tan lindo como tú tan pronto.

-Uffff? uffff? gracias? ufffff?. ?ya no pude hablar mucho porque su amigo me metió la lengua hasta el fondo, besándome por varios minutos. Yo estaba tan caliente y tan feliz porque mi culito estaba a salvo, que empecé a chupar la lengua del hombre mientras el señor López se conformó con follarme el culo con tres dedos.

-Mira cómo quedó de dilatado tu culo, puta. Mira la TV.

Casi me desmayé del susto, podía ver el enorme agujero que me hizo e incluso aprecié mis propias carnes interiores gracias a que quedó tan ensanchado y vejado. Me excitó muchísimo cuando vi, un poquito más abajo, la polla de su socio taladrándome sin piedad el coño, enrojecido e hinchadísimo. Los otros hombres se levantaron y se acercaron para separar mis nalgas, quitando fotos, filmando, metiendo dedos y escupiendo adentro. Se sentía tan rico que pensé que me iba a desmayar del gusto.

Mis ojos se pusieron blancos, empecé a gritar cosas inentendibles mientras poco a poco mis extremidades perdían la sensibilidad. Me corrí como una cerda mientras mi maduro amante seguía follándome con todo. A mi alrededor todos se masturbaban y me miraban con deseo, por primera vez en la noche me sentí la reina del lugar, siendo admirada por todos esos hombres, siendo la dueña de sus pajas.

Creo que terminé por desmayarme sobre el pecho del hombre que aún me follaba, con los dedos del señor López jugando dentro de mi culo adolorido, y el semen de los demás cayendo sobre mis nalgas. Uno me tomó del collar y me obligó a tragar la leche que se le escurría de su polla, y yo gustosa acepté antes de perder el conocimiento.

Cuando abrí los ojos, estaba sobre la hermosa y enorme cama del departamento. No sé cuánto tiempo pasó, pero allí estaban los ocho tíos hablando entre ellos, a mi alrededor. Todos ya vestidos como si no hubiera pasado nada. Había un par sentados en el borde de la cama, con sus manos acariciándome dulcemente. Uno de ellos era el señor López.

-Ha sido una gran noche, Rocío, la hemos pasado muy bien. Tenemos que irnos, nos esperan nuestras esposas en casa. Tú no te preocupes porque esta habitación tan bonita la hemos alquilado solo para ti. Duerme en la cama lo que resta de la madrugada, al amanecer vendrá Rosa con tus ropas y te acompañará hasta la salida, ¿vale?

-Señor López estoy demasiado mareada? madre mía?

-Tranquila, duerme ya. Y no te preocupes por tu padre, mañana le comunico de su aumento salarial. Le diré que lleve a su hermosa hija a pasear por el shopping y le compre lindas cosas, porque se lo merece. Por cierto, el jovencito con el que follaste en el coche, es el que pretende quitarle el puesto a tu padre? Pero ya no.

-Hip? ¿Ese esqueleto?? Pues folla como el culo?.

-¡Jajaja! Qué marrana eres, Rocío. En fin, adiós bonita. Tienes mi número por si quieres repetir.

-En la puta vida volveré a repetir esta guarrada, viejos pervertidos? hip?.

-Pues algunos de mis amigos aquí se quedaron con las ganas de montarte. ¿Piénsalo, vale? La recompensa será muy grande.

Me besó en la boca. Y los otros siete hombres hicieron fila también para meterme lengua, y yo muy cansada y tirada en la cama, poco hice para oponerme. Alguno me magreó el coñito, otro me mordió el muslo, uno me metió un dedo en la boca para que lo chupara. En fin, me alegró un montón saber que todo había terminado. Enredada entre las mantas, me dormí.

Al día siguiente me despertó Rosa. Me ayudó a cambiarme y me acompañó hasta la salida. Me dijo que pediría un taxi pero yo le dije que le llamaría a alguien muy especial para que me buscara. En menos de quince minutos, mi hermano Sebastián llegó en su coche de mierda (en serio, es feísimo) para recogerme.

-Rocío? ¿Qué haces en este lugar? ¿No iba a dormir en la casa de tu amiga?

-Cállate, ¿sí? Vayamos a tomar un café, que tengo resaca?

-Qué dices? ¿Resaca? ¿Estuviste aquí con tu novio, no es así, flaca?

-No te pongas celoso, Sebastián. Simplemente? arranca el coche.

-¿Ese trapo que llevas en la carterita es mi camiseta de Peñarol? ¿Por qué está tan sucio?

-¡Arrancaaaaa!

-Está bien, está bien, vamos a una cafetería? Pero no traje dinero conmigo.

-Pues yo invito el café, idiota. Mira, tengo dos mil pesos?

Los amigos de mi papa en Relatos eroticos de Orgías (relatos eroticos )

Los amigos de mi papa en Relatos eroticos de Orgías (relatos eroticos )

Los amigos de mi papa en Relatos eroticos de Orgías (relatos eroticos )

» VER INTERPRETACION (HD): Los amigos de mi papa en Relatos eroticos de Orgías

Los amigos de mi papa en Relatos eroticos de Orgías (relatos eroticos )

Videos Pornos Relacionados:

Tags: , , , , , , ,