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Infidelidad doble en Relatos eroticos de Infidelidad

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septiembre 24th, 2013 >> Relatos Eroticos

Infidelidad doble en Relatos eroticos de Infidelidad (relatos eroticos )

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Infidelidad doble en Relatos eroticos de Infidelidad (relatos eroticos )

En cierta ocasión acompañé a mi marido a un viaje de negocios, durante todo el día él estaba ausente, así que yo aprovechaba para hacer turismo, en ocasiones procuro acompañarlo cuando se puede; cuando se tratan de cursos, temprano se desocupa y salimos.

Pero ahora no se trataba de un curso, era un tema de trabajo de esta forma salía temprano y regresaba tarde, así que me quedé varias horas sola durante un par de días.

El hotel se encontraba en el centro de la Ciudad de México, me encanta esa ciudad, está llena de lugares a donde ir, el centro es especial no solo por su belleza turística sino por la gente que hay en él, es un mosaico de personas desde las muy cultas, otros tipo hippie y por supuesto un fuerte extracto de clase baja.

Aquí los piropos están a la orden del día, desde los ingeniosos, los decentes y los morbosos, a mi me gustan todos, aunque he de confesar que a veces si me da cierto miedo

Como no me gusta quedarme sola en el hotel, salgo a caminar, una mujer caminando sola en el DF es complicado, si a esto le sumamos que francamente mis curvas son evidentes, pues la combinación puede ser explosiva.

Yo suelo vestir un poco más decente en esas ocasiones, pero mi andar y mi pantalón entallado no puede faltar, de esa forma mi caminar está llenó de comentarios; la mayor parte de la veces me hacen sentir bien.

Procuro disimular mi gusto por los piropos, una mínima señal de gusto me haría tener una fila de albañiles, voceadores y boleros detrás de mi, pero tal vez mis caderas me traicionan y me contoneo un poco mas de lo normal

El primer día que me quedé sola caminé y me paseé mucho, tantas miradas no podrían tener un buen efecto en mi, por la noche esperaba coger pero no fue posible, mi marido llegó muy tarde y el sueño ya me había vencido.

Por la mañana mi marido debió de salir temprano, realmente me dijo que estaba sumamente ocupado y me pidió disculpas por la falta de atención, ese día era jueves, y me prometió que para el viernes estaría libre y podríamos pasar juntos el fin de semana en México.

Ese día la historia fue más o menos la misma, solo que usé un pantalón y una blusa mas entallada, muchos piropos, muchas miradas y mucha atención. Era imposible para mi no calentarme con todo esto, me encantan esas miradas lascivas, pero sobre todo me encanta provocar a todos estos cabrones que seguramente nunca han tenido una mujer como yo y que difícilmente la van a tener

Por la noche, caliente a más no poder, me decidí a esperar a mi marido y hacerlo que me saciara las ganas, nuevamente llegó muy tarde, yo estaba en cama y desnuda, me pareció un buen detalle que cuando mi marido se metiera a la cama, se diera cuenta de ello y entendiera el mensaje, cuál sería mi sorpresa cuando apuradamente se quitó la ropa se lavó los dientes, de inmediato se metió a la cama, me dio un beso y casi al instante se quedó dormido, estaba exhausto.

Con el cansancio ni siquiera se percató que estaba desnuda, así que nuevamente me quedé desvestida y alborotada; solo que esa noche era mucha mi calentura, así que sin mas ni mas comencé a tocarme, primero sobé lentamente mis tetas, me encanta, luego comencé a frotar mi clítoris en círculo, no duré mucho en terminar, justo al sentir mi orgasmo toqué mis pezones con mi lengua, con una mano sostenía mi seno izquierdo y con mi mano derecha libre seguía estimulando mi clítoris, todo hasta sentir un rico orgasmo que por fin calmó mi calentura.

Me fui a dormir una vez que terminé, antes de dormir me hice el propósito de que al día siguiente despertaría a mi marido con una buena mamada, se me antojaba meterme su verga flácida, y endurecerla mientras despertaba, luego en cuanto su verga se parara y mi marido abriera los ojos, montarlo de inmediato y hacer todo el trabajo yo.

Cual fue mi sorpresa cuando el despertar, mi marido ya estaba listo para salir, me dijo que se había levantado temprano porque aun les quedaba mucho trabajo pendiente y al ser viernes debía terminar ese día, además que deseaba por fin tener tiempo para estar a solas conmigo.

Le pedí que se acercara y prácticamente le rogué que me cogiera al menos rápido, estaba segura que casi al momento de sentir su verga estallaría de placer; al acercarse saqué su verga y comencé a mamarla, él se encontraba de pie frente a la cama y yo aun desnuda empecé con mi trabajo, desafortunadamente en eso suena el celular de mi marido, contesta y es un compañero de trabajo que ha venido por él y ya lo espera en el estacionamiento del hotel.

- Dani, debo irme

- Por qué??

- Tenemos junta y no podemos llegar tarde, y el tráfico de esta ciudad está de la madre

- Papi, es que estoy muy caliente

- Te prometo que en la noche nos desquitamos yo también te tengo muchas ganas

- Ok aquí te espero, ojala no te tardes

Y así me quedé nuevamente desnuda y caliente, estaba ardiendo, en cuanto mi marido se marchó me revolqué en la cama como una perra en celo, tuve un orgasmo, pero la calentura no bajaba, necesitaba una verga y esperaba que por la noche esa necesidad por fin se saciara

Me dispuse a arreglarme para salir, inconscientemente esa mañana escogí un atuendo mas provocativo, por primera vez utilice una minifalda y una blusa de tirantes.

El resultado era de esperarse, un sinnúmero de piropos, silbidos y miradas, yo caliente a más no poder no sólo contoneaba las caderas sino que ya sonreía, afortunadamente ningún admirador trató de ir más allá y todo quedo en un ?inocente? paseo.

Al llegar la tarde decidí regresar al hotel para comer, llegué al restaurante y ordené algo de comer, al terminar me relajé un poco y pedí una margarita, comencé a leer una revista que recién acababa de comprar, al terminar mi bebida me llegó otra sin pedirla, el mesero me indicó que era un regalo de la mesa del fondo, de reojo voltee y vi a un par de caballeros en traje, maduros y atractivos, agradecí el gesto solo con una leve sonrisa

En pocos minutos uno de los caballeros se retira y el caballero restante se queda tomando una copa, no tarda mucho en acercarse y pedir premiso para sentarse

La verdad era muy atractivo, no dudé mucho en aceptar su propuesta y dejarlo sentar, de inmediato me generó confianza y se portaba como todo un caballero

Me dijo que vivía en el DF pero era del norte del país, al parecer era un ejecutivo importante, tenía poco mas de 40 años y casado; me platicó que acababa de cerrar un negocio importante con la persona que estaba comiendo, al ser viernes no pensaba regresar por la tarde a la oficina

Me pidió acompañarlo con un trago para celebrar su negocio recién cerrado, yo no tenía nada mejor que hacer y acepté, platicamos un buen rato muy ameno, la verdad es que se portaba de lo mas atento y respetuoso, todo un contraste con los comentarios vulgares que acababa de recibir

Como he comentado en ocasiones anteriores, lo que me excita son los extremos, el morbo y la vulgaridad por un lado y por el otro la caballerosidad y el halago, todo esto tiene que darse en el momento justo y si esto se genera puede prenderme bastante.

De esta forma en unas cuantas horas estaba recibiendo ambos contrastes y me gustaba, además mi condición de abstinencia hacía que los efectos se multiplicaran

Me contó que no tenía un buen sexo con su pareja, tradicionalmente los hombres en esta situación dicen que no son felices con su esposa o que se están divorciando, ya saben las típicas historias, él por el contrario no habló mal de su mujer, hablaba en específico del sexo, la verdad es que le creí su historia, me pareció sincero el comentario.

Me decía que era muy sexual y que sentía que su esposa no estaba en la misma sintonía, que no tenía amantes ni pagaba por sexo y que su deseo era que su mujer incrementara su apetito sexual, se le veía un tanto frustrado.

Insisto en que creí la historia, aun en este momento la sigo creyendo, por mi parte yo le comenté que tal vez debería de esforzarse mas, le di algunos consejos desde el punto de vista femenino, consejos tales como incrementar la estimulación previa, el sexo oral, llevar a cabo algunos juegos y mejorar la comunicación.

Y así sin más ya estábamos hablando de sexo, poniendo en contexto la escena, yo con minifalda, muy corta, con las piernas cruzadas, con una blusa escotada de tirantes y hablando abiertamente de sexo mientras tomaba una copa con un atractivo desconocido

Al poco rato yo ya coqueteaba más abiertamente, me aseguraba de que mis tetas estuvieran visibles, cruzaba mis piernas y sonreía.

Pasaron los minutos y un par de margaritas después, yo coqueteaba descaradamente, cada vez me parecía más atractivo, además estaba lleno de detalles y caballerosidad, así mordía mis labios, usaba mi tono de voz más coqueto, me levantaba al baño, movía alegremente las caderas y me aseguraba que su mirada se posara en mi trasero, luego al volver del baño regresaba con la blusa presionada hacia abajo, de tal suerte que el escote fuera casi escandaloso, él se daba cuenta y de esta forma al sentarme nuevamente miraba ya sin reparo mis senos casi al aire.

En un momento me pide perdón para ausentarse unos minutos, me dice que tiene que atender un asunto muy importante, un tanto desconcertada solo atino a decir que adelante y que no hay problema, me dice que por favor no me vaya a ir, que le toma de 10 a 15 minutos regresar.

Se levanta de la mesa y se dirige a la salida, yo me quedo bastante sorprendida, no sé que pasa, no sé si ha encontrado un pretexto para retirarse y no regresará o si le ha salido algún pendiente urgente del trabajo que debe atender, en cualquiera de los casos resulta muy raro su comportamiento.

A los pocos minutos y tal como me había prometido regresa, cargaba una pequeña bolsa con él

- Perdona pero fui a hacer una compra rápida

- Ah que bien

- No quieres saber que compré

- Sólo si tú me lo quieres decir

- Compré un conjunto de lencería para mi esposa, tal como tú me lo recomendaste

- Que bien¡ te felicito, seguro que le va a encantar.

Resulta que al encontrarse el hotel en el centro, justo a unos cuantos pasos sobre la misma calle se encontraba una tienda de lencería, mi amigo salió rápido y realizó una compra, me pareció evidente que ya tenía bien identificada la tienda con anterioridad

- Justo cuando caminaba al hotel vi la tienda y en el aparador vi un conjunto que me gustó, de hecho me le quedé viendo, luego tus palabras sobre la lencería cayeron en el momento correcto y me animé a salir a comprarlo; que te parece?

- Que bien, que bueno que te animaste¡

- Pero tengo un problema muy serio

- Ah si, y cual es? Te puedo ayudar en algo?

- Justo tu eres la única persona que puede ayudarme

- Ah si? Y eso?

- Pues sabes que no sé cómo se le vería esto a mi mujer y la verdad me interesa mucho saberlo, porque si no es la prenda correcta, puedo regresar a la tienda de inmediato a devolver la prenda y así no arruinar la sorpresa con una lencería que no corresponda

- Y yo que tengo que ver con eso? (pregunté coquetamente suponiendo sus intenciones)

- Pues me ayudarías mucho si te pudieras probar el atuendo y ver cómo te queda

- Ahhh, bueno pues puedo ir a la habitación, me lo pongo y te digo mi opinión, que te parece?

- Pues no creo que sea lo mejor, no crees que dos cabezas piensan mejor que una? Además creo que debo de tener el derecho de dar mi punto de vista, pues si yo lo compré y yo lo voy a disfrutar

- Pues qué no lo viste en el maniquí?

- Pero no es lo mismo, tu sabes, es diferente

- Bueno en eso si tienes razón

- Claro que tengo razón

- Y que propones?

Lo dije pícaramente, evidentemente sabía cuales eran sus intenciones, sólo que me encantaba provocarlo y ver hasta donde podía llegar este juego que cada vez me estaba gustando mas

- Pues es fácil te lo pruebas y me dejas ver cómo te queda

- Y como? Ni modo que me vaya al baño y salga en lencería

- Piensa en que le estarías haciendo un gran favor a un amigo

- Pues yo encantada pero no veo como

Y al instante me mordía los labios, sacaba las tetas y usaba un tono que evidenciaba mi coquetería y así volví a la carga

- A menos que ?

- A menos que que Dani

- A menos que te invite a subir a mi habitación, me lo pongo en el baño y te lo muestro?.

- Excelente idea Dani, no se me hubiera ocurrido nunca

- Pero debes de prometerme que te vas a portar bien, y conste que lo hago por tu esposa

Por su esposa??.. no creo que su mujer me tomara a bien el hecho de que estuviera a punto de modelarle a su marido lencería, ni tampoco el enorme bulto que ya se le asomaba debajo de su pantalón, era evidente que el juego le estaba excitando sobremanera a mi nuevo amigo.

- Claro que si, sabes que soy un caballero y puedes estar segura que no pasará nada que no quieras.

Con todo este preámbulo se me había olvidado mi marido, ya eran cerca de las 5 de la tarde y según sus intenciones eran terminar temprano para estar conmigo, justo en ese momento me llega un mensaje en donde me dice que no podrá salir antes de la 7 de la tarde, lo que hace unas horas hubiera representado una noticia frustrante ahora era un alivio. Ya con todo el entorno propicio me dirijo a mi amigo y le digo:

- Ok entonces vamos a mi habitación

Y con toda intención me levanté y caminé por delante de él, con el claro objetivo de que pudiera observar mis nalgas, sabiendo que seguramente sus ojos se iban a posar en ellas, moví alegremente las caderas mientras nos dirigíamos al elevador.

Llegamos a la habitación y de inmediato tomé el paquete y me dirigí al baño, al abrirlo me di cuenta del tipo de atuendo que se trataba era un baby doll color plateado de frente era bonito y sexy pero nada extremadamente atrevido, era delgado y sin escote, mis pezones se evidenciaban pero mis senos no, lo interesante y original estaba en la parte de atrás, en esa parte era totalmente descubierto solamente se sujetaba por unas pequeños cordones en el cuello y en la parte alta de la espalda, el conjunto se acompañaba con una tanga sumamente pequeña, solo con pequeños tirantes en los costados, de hilo dental y plateada también.

La verdad es que el conjunto era muy sexy y original, era muy buen detalle el modelarlo de frente y verse sexy, para luego dar la espalda y verse puta.

Me vi al espejo y me sentí sexy, cachonda y puta, era sencillo saber que estaba por pasar pero me gustaba el juego de cierta ingenuidad so pretexto de modelar el atuendo para una esposa que estaba a punto de montarse unos cuernos similares a los de mi marido, la idea de lo que estaba por ocurrir en combinación con atuendo, hicieron que me mojara sustancialmente, duré varios segundos mirando el espejo y admirando mis grandes nalgas, saqué el culo y me encantaba lo que veía, luego jugué un poco con mis senos para que mis pezones fueran aun mas evidentes.

Decidida y caliente salí del baño, al salir, mi nuevo amigo estaba recostado en la cama, su cara y sus ojos terminaron de acrecentar mi autoestima y mi calentura, me miró con admiración y con deseo, con sorpresa y con morbo, me encantaba la idea de pensar, que ese día mi amigo se había levantado sin sospechar que al cabo de una horas tendría a una mujer como yo semidesnuda y lista para follársela

- Wooooowwww, que bárbara ¡¡¡¡

- Te gustó el atuendo??

- Me encantó, pero mas me gustas tú

- Gracias, pero recuerda que el atuendo es para tu esposa, así que lo importante es el atuendo y como se le va a ver a ella.

- Si seguro, aunque después de verlo en ti no sé si se vaya a perder el efecto

- Ahhh pues eso está muy mal, pues se supone que esa no es la intención

Hasta ese momento solo me había visto de frente y ya se le salían los ojos, me preguntaba que iba a pasar al verme de espaldas

- Podrías darte una vuelta??

- Claro (me moría de ganas porque me pidiera eso)

Y di la vuelta lo más sexy y despacio que pude, al terminar, volví a ver su rostro aún mas excitado, simplemente me encantó

- Mi amor que buenas estas¡¡¡ podrías hacerlo nuevamente por favor?

- Ok

Y nuevamente la misma dinámica, yo intencionalmente moviendo y sacando mis nalgas y él sorprendido de mi completa desinhibición, luego me pidió algo que me sorprendió un poco:

- Dani, puedo pedirte un favor?

- Dime?

- Podrías regresar al baño, ponerte tus zapatos de tacón y modelarme nuevamente, es que me encantan las mujeres en tacones

Yo había salido descalza, así que a pesar de que me sorprendí un poco, no tuve problemas en acceder, me encanta como me veo en tacones, pero no pensé que en ese momento fuera algo que le importara a mi acompañante.

Regresé al baño y me puse los zapatos, de inmediato me dispuse a salir nuevamente, al hacerlo veo a mi amigo recostado en la cama, pero con su verga de fuera, tenía toda su ropa puesta, solo había sacado su duro miembro, su verga era de hombre, gruesa y lo suficientemente grande sin exagerar, me encantan las buenas vergas, y esa me gustó bastante, además con la calentura que me cargaba, quería saltar sobre ella en ese instante, a pesar de ello seguí jugando un poco y fingí una completa naturalidad

- Así está mejor, te gusta más con los zapatos?

- Si, se ve aún mejor¡¡ que rica te ves

- Gracias, quieres otra vuelta??

- Por supuesto

Y así lo hice, consciente de lo que estaba por suceder, pero aún en este aparente estado de ingenuidad.

- Bueno creo que con esto terminamos; no crees?

- Por qué?

- Pues me pediste modelar el atuendo y ya lo hice; o se te ofrece algo mas??

Y lo dije mordiéndome un poco los labios y con el tono mas coqueto que pude encontrar, él con los ojos desorbitados, y ya masturbándose descaradamente, no encontraba las palabras, se veía que el juego lo tenía sumamente excitado; siendo yo dueña completamente de la situación, al final me alcanzó a decir:

- Bueno la verdad es que tenía en mente que me ayudaras también a ensayar lo que espero que suceda con mi esposa; ya sabes quiero estar listo.

- Ohhh, y como que tienes en mente??

- La verdad es que me encanta el sexo oral, tanto hacerlo como recibirlo y mi mujer no le gusta mucho ninguna de las dos cosas

- Quieres que te la mame??, no crees que es ir demasiado lejos?? Me parece que a tu esposa no le gustaría mucho que yo lo hiciera

- Bueno no tendría por qué enterarse; la verdad es que has sido tan comprensible conmigo que por eso me atrevo a pedirte ese favor

- Nada mas que tengo un problema, yo puedo ponerme este atuendo y pretender que soy tu mujer, pero si te la voy a mamar, pues no puedo hacerlo como lo hace ella, porque no sé como lo hace, solo sé hacerlo a mi manera, así que no sé que tanto te sirva?.., ya ves que lo que quieres es ensayar tu encuentro con ella?

Y me mordí mi dedo índice mientras terminaba la frase, él no soltaba su verga y se masturbaba cada vez mas fuerte

- Creo que es un problema menor, hazlo por favor a tu manera, al final a ella no le gusta mucho.

- Bueno la verdad a mi encanta?

- Entonces puede ser un favor que disfrutemos los dos.

- Creo que tienes mucha razón?

Y me acerqué a él despacio, subí a la cama, retiré su mano de su verga y tomé su lugar, lentamente comencé a jalarla y lo miraba con mi mejor cara de puta mientras él se retorcía de placer, tenía pleno control de la situación, sentía que me deseaba como pocas veces había visto, estas actitudes en verdad me hacían creer que estaba ante un hombre casado poco atendido

- Dani por favor, hazlo con la boca

Era un caballero, no me decía, puta, golfa, verga, mamar, coger, etc. cuidaba las formas y las palabras hasta en esos momentos, y yo que me encanta decir y que me digan groserías, me sentía un poco fuera de lugar, pero eso le daba un toque de novedad y me gustaba, a mí que me encanta que me dominen, que una buena verga me someta y que me insulten y nalgueen mientras me cogen, hoy sentía el total control de la situación y eso me excitaba, sabía que podía pedirle cualquier cosa a mi nuevo amante y no tendría reparos en complacerme con tal de que saciara sus fuertes deseos de sexo.

Entonces decidí complacerlo y comencé a mamársela, primero jugué despacio con mi lengua en la cabeza de su miembro, luego lo recorrí completo con la lengua, después me lo metí a la boca y se lo hice lentamente

- Así te lo hace tu mujer??

- Para nada¡¡¡ lo hace despacio pero nada que ver, tu eres lo mejor¡¡, no sabes que delicia

- Que bueno que te gusta ( y seguí con mi trabajo)

- Tu así se lo haces a tu marido

- A veces? la verdad es que se lo hago de distintas formas..

- Y como te gusta mas?

- De verdad quieres saber?? No creo que puedas aguantar sin terminar?

- Me encantaría, no sabes como lo deseo

- Ok, entonces ponte de pie

Así nos levantamos los dos, me propuse darle a este cabrón una mamada que no olvidaría, al estar los dos de pie, me incliné hasta su verga, pero manteniendo mis piernas rectas sin doblar mis rodillas, de esta forma mi cuerpo quedaba en un ángulo de 90 grados y con ello mis nalgas estaban completamente empinadas, así la combinación de mi posición con mi diminuta tanga le daría a mi amante una perfecta visón de mi enorme culo.

La posición no era la mejor para desarrollar un buen trabajo con mi boca, pero si para dar un buen panorama de mis nalgas, así duré un rato y después cambié la posición

- Luego también me gusta ponerme de rodillas frente a mi macho, me encanta mamarla hincada..

Así lo hice y aceleré el ritmo, mientras lo hacía sobaba sus bolas y eventualmente masturbaba su verga, use mi boca y mis manos al máximo y con la mayor velocidad posible

- Así le encanta a mi marido, te gusta??

- Si¡¡¡¡¡ mucho¡¡¡

Y regresé a lo mío, no me llevó mucho tiempo hacerlo terminar, el semen salía de su verga, lo tragaba pero continuaba saliendo, parecía que este tipo no había descargado en semanas, mientras terminaba gemía y gemía, mientras yo seguía mamando y tragando su esperma, la calentura de todo lo sucedido me venció y terminamos juntos, me estaba encantando el poderlo complacer de esta forma y ser capaz de haberlo excitarlo tanto.

- Ahhhhh, papi¡¡¡ que rico sabe tu semen¡¡

Aún con la respiración entrecortada, escucho sonar mi celular, con la calentura se me había pasado el tiempo y me había olvidado de mi marido, justamente era él, tomé el teléfono y contesté, al hacerlo rápidamente regresé a mi posición original de rodillas frente a mi nuevo amigo

- Hola

- Hola Dani, sigo aquí estamos por terminar, pero ya sabes como se pone el trafico los viernes en el D.F, por favor espérame un rato, te prometo que te compensaré

- No te preocupes aquí te espero

Me encanta el morbo, la llamada me dio un pretexto ideal para seguir siendo la puta que soy, mientras tenía en el teléfono a mi marido, con mi lengua limpiaba la verga que tenía enfrente, con mi garganta llena de semen y de rodillas frente a otro hombre, le expresaba a mi marido comprensivamente que lo esperaría sin problema, mientras mi esposo pensaba tener del otro lado de la línea a una mujer empática y tolerante, la realidad es que detrás del teléfono se encontraba una puta calienta vergas que recién le acababa de dar la mamada de su vida a un desconocido y que deseaba todavía ser penetrada por el cabrón en cuestión.

- Gracias por entender Dani

- No hay problema, gracias por avisar

Eso último fue sin duda lo mas sincero de mi conversación, colgué el teléfono y recapacité un poco, tal vez no tenía mucho tiempo, no podía correr riesgos y si quería coger aun debía esperar que mi amante se recuperara, esto no me daba mucho espacio para terminar de saciar mis ganas de verga.

- Era mi esposo, creo que no debe tardar mucho

- Con el tráfico de la ciudad al menos se tarda 1 hora

- Y si no?? La verdad me da un poco de pendiente

Ya empezaba a resignarme a no tener por el momento un pene dentro de mí, al menos ya había tenido un rico orgasmo

- La verdad es que abusando de tu amabilidad, pues creo que no es la manera que quisiera de terminar el ensayo..

- Por qué lo dices??

- Bueno porque evidentemente faltaría la parte donde debo penetrar mi esposa, no crees?

- Bueno eso sí, pero no creo poder ayudarte, no falta mucho para que debas irte y creo que debes recuperarte.

- No te preocupes la verdad es que tengo muchos de reserva

De esta forma vino a mí y comenzó a besarme, al mismo tiempo apretaba y sobaba mis tetas, pronto tenía su boca metida en mis pezones, yo rápidamente respondí a sus caricias movía mis caderas, estaba muy caliente

- Te acuerdas que decías que te gustaba hacer y que te hicieran sexo oral, pues déjame ver que tan bien se lo haces a tu esposa

- Me encantaría

Y así me llevó a la cama y comenzó a jugar con su lengua en mi sexo, mordía y chupaba, con la calentura pronto empecé a gemir y a jalar sus cabellos

- Que rico lo haces mi rey ahhhhhhh, siiiiii¡¡¡ no pares¡¡¡¡¡

Y en poco rato sentí un orgasmo salir de mi cuerpo, al recuperarme un poco lo veo acercándose a mi ya con su verga completamente erecta

- Woow si que eres rápido

- Te dije que tenía mucha reserva

- Ya veo, pero me parece que hemos ido muy lejos no crees?? No creo que ni mi esposo ni tu mujer estén muy de acuerdo con este ?ensayo?

Claramente lo dije de la manera más pícara que pude encontrar y divertida con el juego que estábamos llevando a cabo, con esa clase de sonrisa con la que pronuncié estas palabras era imposible que mi amante pensara por un momento que era en serio

- Y que propones corazón?

- No sé, se me ocurre ponerme así (y me puse en cuatro patas) de esta manera no nos vemos las caras y tu podrías pensar que soy tu mujer y yo que eres mi esposo, que te parece?? Digo es una idea

- Me encanta la idea es la solución perfecta, nada mas que mi esposa no tiene esas nalgotas.

- Muy pocas tienen estas nalgotas papi? así que puedes dejarlas ir o cerrar los ojos e imaginar que son las de tu esposa

- Tienes razón, pero creo que mejor no pienso en ella.

- Ahh no, entonces no, me harías sentir muy mal por ella, sería como si le estuvieras poniendo el cuerno con un puta, nalgona y caliente como yo y eso estaría muy mal, no crees??

Y mientras decía esto movía descaradamente mi culo, así en 4 patas; me encantaba provocarlo y sentirme dueña de la situación

- Dani tienes razón, eso estaría mal (me decía mientras me acariciaba mis nalgas) mejor me imagino que es ella y así todos contentos

- Ok, yo también pensaré que es mi marido quien me penetra, recuerda que soy un fiel mujer casada?

Y entonces por fin me daría el gusto de tener una verga dentro de mí, por fin después de tantos días de abstinencia un trozo de carne entró en mi cuerpo, sentí su verga dura penetrarme y fui feliz, rápidamente moví mis nalgas y era yo la que prácticamente me estaba cogiendo, lo quería duro y fuerte, al poco rato ya era descarado mi movimiento de caderas, la puta que vive en mi ya estaba fuera de control y yo solo quería ser poseída como la perra en celo que soy.

Quería que me insultara, quería que me llamara puta, quería que me nalgueara, que me jalara el pelo, pero simplemente no lo hacía, se limitaba a seguir el ritmo de mis embestidas y tratar de complacerme

- Te dije que no iba a voltear a verte y no voy a hacerlo, pero me encanta lo que me haces mi rey, ahhhhh ayyyyyy

- A mi me gusta mas corazón

- Sabes mi marido suele nalguearme y llamarme puta mientras me coge, ahhhh, me gusta salvaje, ohhhhh

- Yo no puedo llamarte así y mucho menos pegarte

- Ok papi, pero dame duro por favor¡¡

Y entonces aceleró el ritmo y empezó a darme como me gusta, sus embestidas se convirtieron en salvajes y entonces yo ya no me movía, solo recibía su gruesa verga y me deja coger, al poco tiempo mis gritos eran tan sonoros que esporádicamente mordía la almohada para recuperar el aliento y descansar mi garganta.

- Ahhhh que rico¡¡¡, mas mas por favor¡¡¡ que buena cogida me estás dando cabrón¡¡¡

- Te gusta?

- Me encanta¡¡ así te coges a tu mujer cabroncito???

- Para nada a ella no le gusta así de duro

- Pues a esta perra le encanta, ni se te ocurra parar cabrón, dame, dame¡¡

Durante varios segundos seguimos así, luego tomábamos un pequeño descanso y disminuíamos el ritmo, luego acelerábamos y repetíamos el proceso, esto duró varios minutos, luego de terminar yo un par de veces, sabía que era inminente que mi amante terminara, de esta forma me dispuse a cerrar lo mejor posible, por fin volteé a verlo, y fijando mi mirada en sus ojos, quise seguirle demostrando la clase de mujer que creo ser

- Te gusta mi culo papi?

- Me encanta

- Pues si no me quieres nalguear yo si lo voy a hacer (y así me di un par de nalgadas, cada una más fuerte que la otra); te gustó??

- Mucho

- Pues por favor dale duro a esta puta cabrón, quiero que me hagas gritar¡¡

Y de esta forma aceleró el ritmo por última vez, cerca los dos de nuestro orgasmo sólo se escuchaban nuestros gritos

- Siiiii¡¡ que rico papiiiii¡¡¡ dame mas por favor¡¡¡

- Ahhhhh, me vengo¡¡¡

- Ahhhhhh, uffffff

Y así por fin ambos terminamos en un largo y delicioso orgasmo

- Corazón por favor vístete rápido no vaya a ser que llegue mi marido

- Dani estuvo riquísimo no me quiero ir

- Tienes que hacerlo, estuvo muy bien pero ya es hora

- Ok

Al final mi amante entró en razón y se vistió rápidamente, me dio un beso y se fue

- Oye y el atuendo de tu esposa?? Todavía lo traigo puesto

- Quédate con él, siempre fue para ti, mi esposa nunca se pondría algo así

Y así salió de la habitación, me quedé un poco desilusionada porque quería despedirme un poco mas cariñosa, me hubiera gustado al menos darle unos besitos a su verga antes de irse, me quedé unos segundos en la cama con el baby doll puesto, al poco rato oí tocar la puerta, me emocioné al pensar que mi amigo había regresado y podía despedirlo como se merece, me levante rápidamente y me arreglé un poco el cabello, abrí la puerta

- Que bueno que estás aquí mi rey¡¡

- Gracias Dani, por fin puede llegar, wooow que padre sorpresa, que bonito atuendo¡¡

- Ehh gracias, que bueno que te gustó

Era mi marido¡¡ estuvo a punto de encontrarme en pleno acto con otro hombre, definitivamente soy un mujer afortunada, al momento corrí la baño y me arregle un poco, salí y modelé nuevamente el atuendo; por segunda ocasión en el día, el modelito me serviría para excitar a un hombre, solo que era un hombre distinto, a los pocos minutos ya estaba siendo cogida nuevamente pero ahora con la verga de mi esposo, mientras cogía no podía dejar de pensar que tal vez ambos hombres se cruzaron en la entrada del hotel o en el elevador y eso me excitaba, tanto así que durante la cogida con mi esposo simplemente tenía un orgasmo tras otro

De mi amante no volví a saber nada, no sé si alguna vez que regrese al DF vuelva a verlo, lo que si es que aún conservo el baby doll y eventualmente me lo pongo previo a coger con mi marido, cuando estoy sola en el vestidor y punto de ponérmelo no puedo evitar esgrimir una pícara sonrisa y mojarme un poco?..

Gracias a las personas que me escriben desafortunadamente no me es fácil responder, pero para la gente que tiene gusto por lo que escribo creo que lo mejor que puedo hacer es ofrecerles mis textos

Infidelidad doble en Relatos eroticos de Infidelidad (relatos eroticos )

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La isla en Relatos eroticos de Maduras (relatos eroticos )

Esta historia comienza en Japón, a donde habíamos viajado toda la familia de vacaciones, Pensé que sería agradable que los muchachos conocieran una cultura nueva. Mi hijo mayor estaba a punto de entrar en una prestigiosa universidad. Las vacaciones iban de acuerdo a lo planeado hasta que mi esposa llamo a casa y se entero de que mi hijo tenía que volver de inmediato porque había fallado una de las pruebas de ingreso y debería presentarla de inmediato.

Mi esposa dijo que ella regresaría con él, pero mi hija de 18 años también quería volver pues extrañaba a sus amigas, sin embargo mi suegra encantada con el lugar quería quedarse hasta el día que finalizaba el viaje. Así que mi esposa me persuadió de quedarme a acompañarla para que no permaneciera sola en esas remotas tierras.Mi suegra tenía 66 años, media 5.3 pies y pesaba unas 170 libras, su trasero y muslos eran un poco gorditos, sin embargo la mayor parte de su peso estaba en sus enormes senos talla DD, parecidos a los de mi esposa solamente que un poco más caídos por ser muchos años mayor.Por fin llego el día de regresar a casa, sin embargo nuestro vuelo fue retrasado por lo que se nos pregunto si queríamos volar en un pequeño jet que salía antes, por lo que estuvimos de acuerdo, viajaríamos solo con el piloto y el copiloto. Todo iba muy bien en el vuelo, hasta que una hora después del despegue nos encontramos con una fuerte tormenta, teniendo que volar a su alrededor para esquivar las condiciones. Volamos aun una hora y media más después de que esto ocurriera.

Fue entonces cuando el copiloto nos dijo que estaban teniendo problemas con los motores del avión, y que muy probablemente íbamos a caer en alta mar. Me dio un bote salvavidas y nos dio dos chalecos salvavidas, nos dijo que si caímos las puertas del avión se abrirían automáticamente para que pudiéramos salir e inflar la balsa, para usarla hasta que llegase la ayuda. Nos dijo también que debido a la tormenta no habían sido capaces de ponerse en contacto con alguien en la radio aún.Mi suegra y yo permanecimos sentados con bastante temor ante la inminente colisión, hasta que la puerta de la cabina se abrió y el copiloto nos grito que tratáramos de mantenernos en la puerta del avión, hicimos como nos indico, podía ver el avión rozando por encima del agua antes de chocar. Las puertas del avión se abrieron, mi suegra y yo muy asustados saltamos. Cuando nos acomodamos en el bote salvavidas vimos como el avión terminaba de sumergirse, buscamos a los pilotos durante mucho no se cuanto tiempo, sin embargo no aparecieron. Esta muy oscuro, era de noche.Nos dejamos llevar por la corriente toda la noche y el día siguiente. En algún momento de la esa segunda noche vimos una isla, por lo que empezamos a remar y después de dos horas logramos llegar a la orilla. Raquel mi suegra había sujetado su bolso de viaje por suerte y como es fumadora, tenía 6 encendedores en el. Rápidamente con las fuerzas que aun teníamos empezamos a construir una choza para refugiarnos, usábamos la balsa como techo, construyendo las paredes con hojas de palma y bambú. Ya teníamos fuego y refugio, por lo que fui a la playa y case algunos cangrejos y peces. Aún necesitábamos agua dulce, esperaba que una isla tan pequeña de no más de dos kilómetros cuadrados, camine un poco y cerca encontré una pequeña cascada con un estanque de agua dulce. Teníamos lo básico hasta que la ayuda llegara, si es que llegaba.Esperamos por días, comiendo y bebiendo mientras esperábamos alguna señal de un avión o un barco que nunca aparecieron, habíamos apilado un montón de madera podrida en la playa para que en caso de que viésemos algo encender fuego y que nos vieran. Sin embargo después de cuatro semanas nuestras esperanzas de ser rescatados desaparecieron.

Yo tenía 37 años en ese momento, por lo que en esa isla sin nada más que hacer me masturbaba hasta 2 veces por día, extrañaba mucho el contacto de mi mujer y me hacía mucha falta un coño donde meterla después de 4 semanas sin nada, esto hizo que empezara a mirar a mi suegra más como pareja sexual que como familiar de mi esposa. Necesitaba un coño y ella poseía uno. Solo tenía que conseguir el valor de llegar hasta el de alguna manera.Siempre me había dado la impresión de que mi suegra era una mojigata cuando se trataba de sexo. El padre de mi esposa, su marido había muerto hacía 15 años y ella nunca había salido con nadie más.Esa mañana baje y pesque un poco de cangrejos y peces como lo había hecho todos los días desde que estábamos ahí, llevándoselos para que ella los cocinara. Cuando se los di empecé a hablarle acerca de nuestra situación.Le dije que creía que seguramente nuestros familiares pensaban que perecimos o sino ya nos hubiesen encontrado. Me respondió que pensaba lo mismo. Le dije que no quería asustarla pero que pensaba que habría muchas posibilidades de que nunca nos encontraran en un lugar tan remoto. Me dijo que si que también pensaba igual.

Le dije que podríamos incluso pasar mucho tiempo ahí y que no quería estar solo ahí, que teníamos que pensar cómo íbamos a sobrevivir.Que tienes en mente? Dijo mi suegra.?Pues bien que como hombre tengo otras necesidades además de comer y beber? empecé a hablar.?Se refiere al sexo?? dijo inquieta ?Si? Me miro mientras continúe ?Si tenemos que permanecer aquí juntos por mucho tiempo, creo que lo adecuado sería que viviéramos como pareja, en lugar de ser dos personas por separado, creo también que independientemente de lo que te estoy pidiendo, deberíamos empezar a dormir en la misma cama. Estoy cansado de despertar muerto de frío y creo que nuestro calor corporal nos ayudaría a mantener el calor?Ella me mío y me dijo ?Nunca he estado con ningún otro hombre que no sea mi marido? . ?Si suegra, pero acá solo estamos usted y yo, así que creo que no hay espacio para el pudor y la moral aquí señora? respondí.?Mire señora se lo voy hacer lo más fácil posible, no tenemos que tener sexo si eso le avergüenza y molesta, pero entienda que me hace falta el toque de una mujer? .Ella me miro aún más sorprendida, seguramente para una señora de su edad se le hacía un poco duro lo que le estaba diciendo su propio yerno.?Que es lo que me está diciendo?, que yo podría ayudar masturbándolo??Fui directo ?Bueno es eso o una mamada, lo que la haga sentir menos incomoda y avergonzada, usted podría ayudarme de la forma que desee, déjeme decirle algo muy seriamente, si alguna vez logramos salir de aquí nadie sabrá jamás lo que estábamos haciendo para sobrevivir.?Ella me miro nerviosa, me di cuenta de que estaba pensando en mis palabras. Le dije que lo pensara, pero que si tendríamos que dormir juntos sin importar lo que pensara acerca de eso.

?Así que piénselo señora, y esta noche si al entrar en la cabaña hay una cama doble sabré que al menos está de acuerdo en que durmamos juntos. Podemos hablar de lo otro después de que usted haya tenido tiempo de pensarlo bien? Ella dijo? Déjeme pensarlo, si ud no fuera mi yerno que usted es mi yerno no sería tan difícil lo que me pide, déjeme pensarlo no quiero dañar a mi hija con lo que pudiera hacer?. Le hable ?Quiero ver a mi familia de nuevo, solo que si no es así, no quiero permanecer sin tener relaciones sexuales por el resto de mi vida, te prometo que si aceptas, si salimos de esta isla, nunca se lo diré a nadie, solo lo veo como parte de hacer lo necesario para sobrevivir tan cómodamente como nos sea posible mientras estemos aquí, por lo tanto solo piensa en ello.? Me respondió que lo haría. Entonces me retire, nade por un rato sin saber lo que estaba pensando, tendría que esperar y ver que sucedía. Espere hasta la noche para regresar a la cabaña, ansiaba que solo hubiese una única cama doble, si ella lo hacía, sabría entonces que por lo menos estaría de acuerdo en que tendríamos que dormir juntos por el calor.Entre, mi suegra estaba ahí recostada en su lado de espaldas a mí, pero si, la cama era doble, así que me recosté a su lado y deslice mi mano abrazándola. Ella no se movió, así que permanecí así con mi mano alrededor de su vientre, mi cuerpo en posición de cuchara con mi verga apoyándose ligeramente contra sus nalgas, se sentía tan bien tener un cuerpo caliente contra el mío, permanecí así escuchando su respiración hasta que me quede dormido.

Me desperté temprano, sentí a mi suegra levantarse para ir al baño, un pozo excavado a unos 30 metros de la cabaña, me quede acostado como si estuviera dormido, a los pocos minutos volvió, me había girado más hacia mi lado, pude verla entrar en la cabaña, dirigiéndose directamente a la cama, se acostó detrás y me abrazo mientras se acerco más. Era una buena señal. Fue entonces cuando sentí como corría su mano debajo de mi camisa y acariciaba suavemente mi vientre, mi verga comenzó a ponerse dura de inmediato, mientras ella frotaba los músculos de mi abdomen, podía escuchar su respiración cerca de mi oído. Sentí su mano deslizarse dentro de mi pantalones y bajar para sujetar mi verga en con su mano. Mi verga mide aproximadamente 5 pulgadas cuando esta suave y 8.5 pulgadas cuando esta dura, además de que es bastante gruesa, se me permiten mencionarlo. Entonces hablo diciéndome que me girara boca arriba para poder ?ayudarme?. Hice como me indico sin decir una palabra. Mi verga estaba muy dura y ahora tumbado boca arriba, ella la tomo y la miró. Empezó a acariciarla despacio mientras levantaba su mirada de verga hasta mi cara. Yo cerré los ojos fingiendo no verla. Se inclino un poco y con su mano cogió mis bolas sintiendo su peso, luego las froto, luego tomo de nuevo mi verga en su mano y comenzó a sobarla con un ritmo lento. ?Cree que estoy haciéndolo bien?? Hablo suavemente. Asentí con la cabeza mientras veía su mano masturbándome.

Le susurre ?Creo que me voy regar? Escuchaba su respiración un poco más pesada, podía ver la emoción en sus ojos. Sabía que mi suegra quería veme terminar, me di cuenta por la mirada en su cara y por su respiración que no era tan normal. Siguió mirando mi cara durante unos segundos luego miro de nuevo mi verga. Era de esperar lo que sucedió, había pasado tanto tiempo que me iba a regar rápido, Se lo dije? Me estoy regando!? MI suegra acelero el movimiento de su mano y vi mi polla ponerse aún más dura si se podía, cuando el primer chorro salió, miro mi cara, mientras chorros de leche venían a estrellarse contra mi vientre saliendo escupidos de palpitante mi verga. Sentía mis bolas liberar toda le leche con el movimiento de su cálida y madura mano, era el mayor placer que podía sentir. Cuando vio que terminaba, soltó mi verga aun palpitante y extendiendo su mano cogió un trapo y se limpio el semen de su puño, luego lo paso sobre mi abdomen limpiando los chorros de caliente leche ahí depositados, y fue entonces que tímidamente sonrió preguntándome que si estaba bien así. ?Le dije que era lo mejor que podía sentir? y así lo era. ?Nunca lo había hecho antes? dijo. ?De verdad?? .?Sinceramente no lo había hecho nunca? Agrego ?Nunca masturbo a su marido?? .?No, solamente teníamos sexo los sábados por la noche, mi esposo llegaba se recostaba sobre mí, se satisfacía, terminaba, se bajaba y luego esperaba de nuevo hasta la semana que venía?, Dijo nostálgica.?Oh lo siento, no lo sabía? dije

?No se preocupe, realmente nunca supe de lo que me perdía? añadió ?Pensé que era mi deber ayudarlo, al ver todo lo que usted hace por mi aquí, creo que es su derecho, tenía una necesidad que satisfacer y aunque soy su suegra una mujer mayor, soy la única mujer aquí, usted es joven y si su satisfacción es necesaria, mientras mi hija no se entere, es mi deber ayudarle, pero por favor si alguna vez logramos salir de aquí, nunca vaya a decir una palabra sobre esto, moriría de vergüenza?. ?Créame señora que nunca nadie sabrá nada, le doy mi palabra, pero hay algo que pueda yo hacer por usted para demostrarle mi gratitud señora?? dije. Mi suegra me miro, insegura de responder y entonces hablo ?Bueno, quizás, esto puede parecerle extraño, soy una vieja mayor, pero podría mirarme mientras me acaricio?, siempre tuve la fantasía secreta de que alguien me mirase mientras lo hacía?. ?Claro que puedo hacerlo, con mucho gusto señora? Y no metía cuando lo decía. ?Entonces solo siéntese y observe, de acuerdo?, sé que soy una vieja mayor y repulsiva para usted probablemente, pero soy lo más cercano a su mujer que tengo en este momento? Agrego. ?Usted no es repulsiva para mi señora, no pensaría eso jamás? respondí. ?Mire yerno yo se que lo dice para que no me sienta mal, sin embargo creo que no debemos pasar de esto, lo he pensado y no debemos tener relaciones sexuales, eso ya es más de lo que necesitamos para sobrevivir? Dijo mi suegra. ?Está bien señora, sin embargo recuerde que estamos vivos y solos los únicos acá, así que si usted me ayuda masturbándome de vez en cuando o me deja mirarla mientras se acaricia es mucho más de lo que podría pedir, y se lo agradezco? Dije comprensivo

Entonces mi suegra sin decir nada más se levanto, se quito la blusa y luego bajo su vieja falda. Veía en su cara una mezcla de vergüenza pero a la vez cierta excitación y creo que esto último era lo que la estaba impulsando a hacer lo que decía. Quería cogérmela ahí mismo, pero iba a esperar, las cosas iban mejor de lo que esperaba y quizás ella misma cambiaria de opinión.Mi suegra se echo hacia atrás, cerró los ojos, y empezó a acariciar sus pezones provocando que sus senos se llenaran, abrió los ojos y me vio mirarla hacer esto. Mi verga empezó a endurecerse de nuevo, ella sonrió un poco avergonzada sonrojándose, mientras me decía que sentía un poco extraña. Le dije que no se preocupara y simplemente disfrutara de su fantasía. ?Se ve usted muy atractiva y caliente cuando se enrójese? Añadí. Ella sonrió de nuevo discretamente. ?No tiene sentido que sea usted tan tímida señora, si vamos a vivir casi como marido y mujer hasta que salgamos de aquí, así que nadie lo sabrá? Agregue. MI suegra me miro y sonriendo asintió. ?Claro además siempre he excito la idea de que alguien pudiera verme mientras me acariciaba? . ?Bueno entonces espero que no te molestes si yo también me acaricio mientras te veo hacerlo? dije. ?No, no me molestaría, además me haría pensar que disfruta al verme así y no que siente repulsión? Me sonrió. ?Entonces adelante, empiece cuando este lista señora? hable. Entonces mi suegra abrió mas las piernas mientras miraba mi reacción, vi como sostenía su coño abierto sin dejar de mirar lo que yo hacía. Mi verga estaba medio dura e iba a estar como una roca en pocos minutos, me eche hacia atrás tomándola en mi mano, seguía mirándola. ?De verdad sería capaz de terminar con solo mirarme? Dijo. ?Puede apostar a que si señora, no se imagina la cantidad de leche que podría arrojar con solo mirarla tocarse, se ve tan morbosamente caliente así suegra? Dije mirándola a los ojos. De nuevo sonrió.

Entonces empezó, sostuvo su raja abierta con su mano izquierda, y se lamio los dedos índice y medio, y comenzó a frotar su clítoris todavía mirándome directamente a los ojos, a medida que continuaba acariciándose empezó a exhalar cada 10 segundos. Yo comencé a acariciar mi verga dura como una roca lentamente disfrutando ahora simplemente observándola. Su vientre se contraía ajustándose a su respiración, sus piernas temblaban mientras ella cerraba los ojos y su respiración se incrementaba, temblaba más, y su vientre se contrajo con fuerza. El líquido pre seminal recorría mi verga, mientras ella lo miraba fijamente. Estaba ahí sentado frente a esta vieja de más de 60 años y estaba tan excitado como si fuera la más excitante mujer del planeta, sus grandes senos flácidos cayendo a cada lado de su vientre, coronados con pezones de color marrón rosado, como los de mi esposa, pero un poco más grandes que los de esta, estaban erectos ahora, su vientre tenía algunas estrías hasta su raja regordeta con muy pocos pelos canosos, era una raja gordita que parecía solo una hendija, podía ver los atisbos de su clítoris rosado asomándose entre sus labios marrón claro y arrugados un poco en el fondo, donde frotaba sus muslos al caminar. Luego extendió sus muslos regordetes, su raja estaba ya tan mojada que podía ver el brillo de sus jugos recorriendo su entrepierna hacia su culo. Cuanto más la miraba, mas quería ir hacia ella y simplemente clavarselo y cogérmela fuertemente, follar ese apretado, maduro y arrugado coño gordo. Podía ver sus jugos empapando su raja, ella estaba alcanzando un gran orgasmo con su yerno mirándola. Entonces me dijo ?Voy a terminar, termina conmigo!?

Estaba muy excitado estaba respirando con fuerza mientras me masturbaba mirándola, en mi lujuria medio susurre medio hable ?Señora puedo poner mi verga en la entrada de la ranura de su raja y disparar mi leche sobre su vientre, se que usted dijo que no vamos a tener relaciones sexuales, no se la voy a meter solamente quiero restregarle mi verga sobre su raja, es solamente como masturbarme sobre ella, me lo permitiría??. Ninguno de los dos detuvimos el ritmo de nuestros movimientos. Ella me miro y dijo entre gemidos? voy a terminar luego puedes hacerlo, de acuerdo?? . ?Oh si claro señora?, Estaba tan contento y excitado con la idea, solo frotar mi verga en ese madura raja mojada seria genial. Gimio de nuevo, ?venga aquí y prepárese yerno?. Ella concentro su mirada en mi dura verga que chorreada liquido seminal y comenzó a gemir más, su vientre se apretó por completo, vi como su raja se contraía y relajaba rápidamente al alcanzar el orgasmo, luego comenzó a disminuir conforme disminuían las sensaciones de placer, dejando escapar un gemido cuando alcanzo su orgasmo, su respiración era aun más pesada. Cuando estuvo cerca del final de su orgasmo, me susurro ?pues bien, adelante haga lo que necesita hacer? Me miro con los ojos vidriosos entreabiertos, me acerque y puse mi verga sobre su raja, se sentía caliente, frote mi verga sobre ella un par de veces, basto para que mi duro miembro estuviera cubierto de sus jugos, podía sentir los pliegues de su jugosa raja rodear mi verga, mi suegra comenzó a retorcerse mirando hacia abajo entre nosotros como mi verga se frotaba contra la parte superior de su raja, cada vez que bajaba sentía la cabeza hinchada de mi verga rozar sobre el agujero apretado de su vagina, ella gimio quedándose sin aliento, una sola embestida y hubiera sido suficiente para metérsela adentro y cogérmela hasta llenarle su madura raja de leche. Pero ella había sido muy cooperadora hasta ahora si esperaba un poco quizás finalmente ella misma me pediría que la metiese dentro.Ella gimio de nuevo desesperada ?Voy a terminar de nuevo, digame cuando este listo, quiero verlo terminar sobre mi yerno?. Le respondi jadeando que lo haría rápidamente, los labios de su madura raja acariciaban los lados de mi verga mientras la restregaba hacia atrás y hacia adelante sobre su raja, hasta el punto de hacer contacto con su clítoris, mi suegra temblaba cada vez que mi verga hacia contacto justo ahí.Cada vez que mi verga frotaba el aguejero de su raja respiraba aun mas profundo, pensé en lo que me encantaría meterla dentro, pero no quería arruinar el momento, quería que ella misma decidiera por su propia cuenta que necesitaba mi verga dentro.

Ella había levantado la cabeza y observaba cada movimiento, sabia que le gustaba verlos, entonces empezó a susurrarme ?que miembro tan grande tiene, no se si podría aguantarlo dentro?. Escucharla decir eso me envio hasta el borde mi excitación estaba al máximo, entonces le dije superexcitado ? Voy a terminar suegra?. Ella me miro a los ojos, se que todo lo que vio fui mi mirada vidriosa de lujuria por ella. Entonces echo las piernas aun mas atrás y las extendió lo mas amplio como pudo. Mantuvo sus ojos fijos en los mios y comenzó a decir ?Termine sobre mi, déjeme hacerlo sentir muy bien, déjeme darle el alivio que necesita?. Acelere el movimiento sobre su raja, ella centro los ojos en mi verga cuando empece a eyacular, miraba mi verga rozar su raja y me dijo ?Voy a correrme otra vez?, eso me hizo darle tres restregadas mas sobre su raja arrugada y flácida y entonces empece a disparar, la primera ráfaga fue directo directo a su barbilla, la potencia de mis chorros era muy fuerte ?Oh si démelo, lléneme con esos chorros calientes, termine sobre mi, oh si así, estoy terminando también ahhhh? gimio

El próximo chorro de esperma cayo sobre sus tetas, entonces las cogió y empezó a chupar la leche en sus pezones, aun con los ojos fijos en los chorros saliendo de mi polla, el siguiente disparo cayo en su vientre maduro y gordo. Me miro y con lujuria gimio ?Oh si que delicia, llene mi estomago viejo con el resto de su caliente esperma yerno?. Continue aun incluso después de que ella seguía temblando, frotaba mi verga que empezaba a suavizarse sobre su encharcada raja, ella me miro, y dijo aun gimiendo ?por favor ha sido demasiado, soy muy mayor por favor deténgase?. Yo la mire con mi cara llena de lujuria y deseo y sonreí, me detuve, dejando mi verga quieta sobre su mojada y madura raja el mayor tiempo posible. Ambos nos quedamos juntos y quietos durante un minuto o dos, luego repitió lo que había dicho antes ?Su miembro es enorme, no se si podría aguantarlo todo dentro?

Yo sonreí mientras la miraba. Conitnua?

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Problemas con mi hijo en Relatos eroticos de Amor filial

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abril 21st, 2014 >> Relatos Eroticos

Problemas con mi hijo en Relatos eroticos de Amor filial (relatos eroticos )

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Problemas con mi hijo en Relatos eroticos de Amor filial (relatos eroticos )

Decidí visitar a Claudia, mi mejor amiga, para que me aconsejara y me ayudara a resolver un inconveniente que me estaba quitando horas de sueño. Ambas rondamos los 40 años, aunque yo tengo un par más? o dos pares más, en fin, a una dama no se le pregunta la edad. Ella decidió mantenerse soltera y sin hijos, en cambio yo soy divorciada y tengo un hijo llamado Franco de 19 años que no es para nada buen estudiante. Ya repitió de años varias veces y aún sigue en el secundario, pero no es ese el problema que me preocupa en este momento.

Mi amiga me recibió con una amplia sonrisa que en lugar de sumarle años, marcándole las patas de gallo, se los restaba al iluminar tanto su bonito rostro. Ella es una rubia preciosa con un cuerpo algo trabajado con imperceptibles cirugías que le garantizaban la figura de una veinteañera que resaltaba con un sutil bronceado. Al estar juntas contrastábamos mucho, mi cabello es oscuro y tengo la piel pálida, algo deteriorada con el paso de los años. No me explico cómo es que hay mujeres que llegan a esta edad viéndose como de 28. Para no deprimirme puedo decir que a pesar de alguna que otra pequeña arruga, no estoy tan mal. Aunque mis pechos y cola ya no se mantienen tan firmes como antes, al menos mantengo un buen peso lo cual me ayuda un poco restando algunos años.

Entré a su casa y nos sentamos a tomar un té, pero no me atreví a tocar las galletitas dulces que me ofreció, aunque luego en mi casa me comiera un paquete entero yo sola.

- A ver, contame cuál es ese problemita que tanto te atormenta Adriana ? me preguntó mi amiga

- El problema es con Franco, mi hijo, últimamente no sé qué le está pasando, hasta me da vergüenza contarlo.

- Vamos, ¿acaso no soy tu amiga? No te preocupes, confiá en mí, esto queda entre nosotras ? me tranquilizó.

- Muchas gracias Claudia. Te voy a contar. Creo que es mejor que empiece por el principio. El problemita empezó hace unas semanas cuando me llamaron de la escuela de Franco. Tuve que reunirme con una de sus profesoras, la mujer parecía muy indignada y de personalidad rígida a pesar de ser tan jovencita, no debe tener más de 31 o 32 años. Me aseguró que mi hijo se había comportado de una manera sumamente irrespetuosa. Al parecer ella estaba hablando a solas con Franco por su bajo rendimiento en la materia que dicta y él sin previo aviso se bajó el pantalón y le pidió que le haga un? que le hiciera sexo oral. Yo no podía creer lo que me decía, cuando al fin me terminó convenciendo de que era verdad le prometí que reprendería a mi hijo y que jamás volvería a suceder algo parecido. El problema siguiente fue que no me anime a hablarlo con Franquito, no sabía cómo entablar la conversación y dejé que el tiempo pase rogando que él ya no actuara de esa forma. Hace un par de días me llamó por teléfono esta misma profesora diciéndome que volvió a suceder eso que yo tanto temía y que se vería obligada a hablar con el director para ponerlo al tanto del asunto y que suspendan a Franco del colegio. Le rogué que no hiciera eso, le aseguré que esta vez sería más severa con Franco. Ella me dio otra oportunidad pero me dijo que de todas formas debía notificar al director y que yo debería reunirme con él algún día. Yo no tengo problemas en ir a hablar con el director, él va a entender que son cosas típicas de la edad, pero hablar del tema con mi hijo me cuesta muchísimo, no quiero avergonzarlo.

- Entiendo perfectamente Adriana.

- ¿Ah sí? Porque yo no entiendo nada.

- Parece un problema serio si se lo mira desde esa perspectiva, pero es más simple de lo que parece. Lo que pasa es que el chico ya entró en la pubertad y le debe gustar la profesora, es algo típico a su edad, como bien dijiste. El pobre no debe ni saber cómo encararla seriamente, tal vez mira muchos videos porno y piensa que todas las mujeres son como las de esos videos ? me inquietó un poco pensar que mi hijo pudiera estar mirando pornografía, pero eso explicaría muchas cosas – Si querés puedo hablar con él, no va a ser tan vergonzoso hablarlo con alguien que no es familiar. Además tengo buen tacto y mucha sutileza.

- ¿Harías eso por mi amiga? Muchas gracias, no tengo palabras para agradecerte. Lo del tacto y la sutileza no te lo creés ni vos, pero en serio, gracias.

Acordamos un día para que ella valla a mi casa, el plan era que nosotras estaríamos charlando como cualquier tarde normal y yo debía irme con la excusa de comprar algo, dejando a Claudia sola con Franco. Como el chico estaba dando vueltas por la casa como bola sin manija, no nos costó mucho trabajo convencerlo de que se una a la conversación. Todo salió perfectamente. Les dije que tenía que comprar algo urgente, tomé el monedero y salí de la casa. Aunque cambie un poquito el plan, cuando salí volví a ingresar por la puerta del patio sin hacer ruido y desde ahí me puse cerca de una ventanita y me quedé observando. Como madre me urgía la necesidad de saber qué le diría a mi hijo, hasta tenía un poco de miedo de que ella fuera demasiado cruel con él. Claudia le estaba hablando a Franco con tono maternal.

- Tu mamá está preocupada por vos Franquito ? comenzó diciéndole ? se enteró del incidente que tuviste con tu profesora y está tan apenada que no sabe cómo hablarte del tema ? mi hijo la miraba sin decir nada ? pero no te preocupes no es tan malo, es algo típico de tu edad y esa profesora se lo debería haber tomado con más humor y como mucho retarte, no hacer tanto escándalo, es una frígida ? mi hijo dejó salir una sonrisa, Claudia tenía un don especial para hablar con la gente, ella se estaba ganando su confianza ? es lógico que a esta edad se te despierten los deseos sexuales. Tengo entendido que le pediste a tu profesora que te la chupe ? él asintió con la cabeza tímidamente – ¿alguna vez te la chuparon? ? mi hijo contestó apenado que no, ahora ella estaba yendo directo al problema, jamás me hubiera animado a preguntarle eso a mi hijo ? ya me parecía y seguramente te gustaría poder saber que se siente ? ahora fue un tímido si por parte de Franco ? bueno, la solución para eso es muy simple, vení, parate acá ? mi hijo pareció confundido, no se movió del lugar ? dale que no pasa nada, vení ? insistió Claudia con una sonrisa, entonces Franco se puso de pie junto a ella. Mi amiga estiró su mano hacia él apretándole el bulto con fuerza y luego metió la mano dentro del pantalón, fue un movimiento tan rápido que tomó al chico por sorpresa ? oh, venís bien equipado Franquito ? cuando sacó la mano pude ver una verga de buen tamaño algo oscura y con muchos pelitos negros. No podía creer que estuviera viendo la verga de mi propio hijo y que mi amiga lo esté tocando. Tragué saliva para reprimir el impulso de intervenir.

Claudia se arrodilló en el suelo. Con una mano lo masturbaba suavemente haciendo que su pene se ponga tieso. Él la miraba incrédulo pero se dejaba tocar, ella saco su lengua y comenzó a pasarla suavemente por el glande, luego abrió grande su boca y se tragó la verga completa. Me quedé de piedra, la muy puta se la iba a mamar de verdad. Comenzó a darle lentas chupadas mientras le apretaba los huevos, se la tragaba toda y se la sacaba despacito de la boca. De a poco fue acelerando el ritmo provocando que mi hijo gimiera. Ella se la sacaba de la boca, la lamia dos o tres veces y se la tragaba otra vez haciendo ruidos mientras chupaba sin parar. Podía ver que el pene abultaba una de sus mejillas.

- Dale Franquito, apurate a acabar que ya está por venir tu mamá ? le decía mientras lo pajeaba, siguió chupándosela con más fuerza, sus cabellos dorados saltaban para todos lados con el rápido movimiento de su cabeza ? a ver si con esto terminás más rápido ? dijo sacando sus grandes y firmes tetas por el escote y poniendo la verga entre ellas y frotándola dándole chupadas al glande hasta que un chorro de líquido blanco salió de la verga chocando directamente contra los labios de Claudia, mi hijo empezó a llenarle las tetas, la cara y el cuello de abundante leche, ella lo pajeaba y le daba chupadas tragándose parte de lo que salía, luego se la mamó hasta que quedó muerta ? anda para tu cuarto ahora q seguramente ya vuelve tu mamá.

Franco se fue satisfecho a su cuarto y Claudia se disponía a limpiarse con el agua de la pileta de lavar, entonces me asomé por la ventana para que pudiera verme. No se asustó, creo que ella sabía que yo estaba ahí.

- ¿Ese era tu brillante plan para ayudar a mi hijo? ? le pregunté

- Así es, y estoy segura de que funcionó ? me decía mientras jugaba con la leche que tenía salpicada encima ? ahora ya sabe lo que es un pete, se dio el gusto, no la va a joder más a la profesora.

- Espero que tengas razón, bueno aunque el método me pareció un poco drástico, gracias amiga por tu ayuda.

- De nada Adriana, además hice tantos petes en mi vida que hacer uno más no me afecta en nada.

- Claro? que le hace una raya más al tigre? – me quedé mirando sus grandes tetas salpicadas por el semen de mi hijo.

- Tigresa? – corrigió mientras se llevaba un dedo lleno de espesa leche a la boca.

- ¿Está rica? ? le pregunté irónicamente.

- Muy rica ¿Querés un poquito?

Pasó la mano por una teta cargando en ella una buena cantidad de blanco semen y cruzó con ella el marco de la ventana hasta tocar mi boca. El líquido sexual se me impregnó en los labios.

- ¡Ay no, que asco! ? me quejé y escupí porque podía sentirlo dentro de mi boca, pero por instinto metí mi labio inferior dentro de la boca y sentí algo espeso en mi lengua, me quedé con la mente en blanco, como saboreándolo. Era el semen de mi propio hijo.

- ¿Hace cuánto que no tomás la leche Adriana? ? me preguntó mientras se lavaba.

- Mucho tiempo ? un extraño cosquilleo invadió mi entrepierna.

Desde el evento con Claudia mi hijo quedó más relajado y feliz, me alegraba verlo de esa forma. Por desgracia eso sólo duró unos días. Empecé a notar que a él se le paraba todo el tiempo, era una situación muy incómoda para ambos. A veces intentaba disimular y se iba al cuarto, yo me hacía la boluda como si no hubiese visto nada, pero me apenaba un poco saber que no podía controlar su excitación, ni siquiera frente a su madre. Hubo ocasiones en las que fue muy evidente mi reacción, miraba asombrada su erección, pero no podía decirle nada, ni siquiera que era algo normal y que no debía preocuparse. El problema empeoró. Un día llegué a la casa luego de hacer unas compras y me sobresalté al ver a mi hijo en el sillón de la sala haciéndose una paja, él me vio al instante. Esta vez no podía quedarme callada.

- ¡Ay hijo! pero estas cosas tenés que hacerlas en tu cuarto, no en el medio de la sala ? lo regañé severamente. Estaba muy enfadada y confundida al mismo tiempo. Era muy impactante verlo dándose placer.

- Ahhh, ya acabo ? me dijo él con voz entrecortada.

No sabía qué hacer, si lo detenía ahora tal vez lo humillaría, intenté actuar como una madre moderna y comprensiva. Fui rápido a la cocina a buscar unas servilletas de papel, se las acerqué pero no las agarró. Él movía su mano con gran rapidez sobre todo su tronco erecto, al parecer lo había lubricado bien con saliva. Pude ver que su glande estaba hinchado y gruesas venas se marcaban a lo largo de su miembro.

- Tomá, sino me vas a manchar todos los muebles ? no me hizo caso.

A los pocos segundos vi la leche saltando de su pene, dibujó un arco en el aire y cayó al piso alfombrado. Me desesperé al ver eso y en un acto casi compulsivo me agaché a limpiar con la servilleta. No me di cuenta de lo cerca que su verga quedó de mi cara, no eran más de dos centímetros. Tampoco pensé que algunas eyaculaciones pueden ser intermitentes. Creí que ya había salido toda la leche pero me equivoqué. Todo ocurrió en cuestión de pocos segundos. Siguió pajeándose, otro chorro de leche saltó y fue a dar justo contra mi mejilla, atónita no tuve mejor reacción que voltear para mirar boquiabierta y otro chorro me cayó en la frente y un tercero fue a dar justo contra mi boca, cayó sobre mi labio superior y de ahí dibujó una línea inclinada hasta mi labio inferior, como si fuera un corte a cuchillo. Hasta me dio la impresión de que él había apuntado en esa dirección. Parte del semen quedó en mi lengua, pero no podía reaccionar. Me quedé mirando a Franco anonadada, con los ojos muy abiertos. Él tenía la misma expresión en su rostro. Miré su verga y ésta estaba solando unas pocas gotitas de semen que chorrearon por su tronco oscuro y venoso. Cuando intenté decir algo sentí el sabor a semen en mi boca, estaba tibio y cremoso, era mucho más de lo que yo creía. Involuntariamente lo tragué y sentí algo caliente bajando por mi sexo, fue casi instantáneo, pocas veces mi cuerpo reaccionaba de esa manera. Franco se puso de pie y se fue corriendo hasta su cuarto sin que yo pudiera decirle nada.

Era inútil intentar decirle algo en ese momento, sólo empeoraría las cosas. Me dirigí apresurada al baño y miré mi cara en el espejo, estaba llena de blanca leche. Parecía salida de una película porno. A veces el semen de los hombres es un líquido claro con algunos pocos rastros de esperma, pero éste no era el caso, el semen era bien blanco y espeso. Podía sentir como se deslizaba por mi cara lentamente. Metí la mano en mi pantalón y toqué mi vagina. Me sorprendió encontrarla tan húmeda, toqué mi clítoris y un destello de placer cruzó mi cuerpo. Solté un gemido cerrando los ojos y automáticamente pasé la lengua por mis labios recolectando más semen. Lo sostuve dentro de mi boca por unos segundos mientras introducía un dedo en mi vagina y lo tragué. Rápidamente llevé mi otra mano a la mejilla que estaba llena de semen, lo junté y me chupé los dedos desesperadamente sin poder parar de masturbarme, pero repentinamente recobré la cordura. No podía creer que estuviera pajeándome y tragándome el semen de mi propio hijo. Me lavé la cara inmediatamente y salí del baño.

Fui hasta la cocina y tomé un vaso de agua para quitarme el sabor a semen. Funcionó pero aún me quedaba la tremenda calentura de mi concha. Pensé y pensé, no sabía qué hacer, finalmente me decidí. Caminé rápidamente hasta mi cuarto y me encerré en él, me desnudé completamente y me tendí sobre la cama, me dije a mi misma que me quitaría la calentura pensando en cualquier cosa. Empecé a masturbarme rápidamente, intentaba pensar en actores de cine que estuvieran buenos o cualquier estúpida fantasía que se me viniera a la mente pero no podía dejar de pensar en esa verga soltando grandes chorros de semen o en el pete que Claudia le había hecho. Mis fluidos estaban mojando todas las sábanas pero no me importó, seguí frotando mi clítoris y en mi tremenda calentura llegué a pensar en las grandes tetas de mi amiga cubiertas por el semen de Franco, hasta me imaginé a mí misma chupándoselas hasta dejarlas limpias. A pesar de que intentaba reprimir mis pensamientos, mi libido me traicionaba. En secreto me permitía masturbarme pensando en mujeres desde hace muchos años, pero lo hacía sólo como fantasía erótica, nunca tuve la necesidad de recurrir a personas de mi género. Tuve un orgasmo y lo expresé arqueando la espalda y soltando grandes cantidades de jugo, hice lo posible por no hacer ruido mientras metía por última vez los dedos en mi concha, que me agradeció la atención ya que hacía tiempo la tenía olvidada.

Me preocupaba mucho lo sucedido pero también pensaba que se trataba solo de un infortunio porque llegue justo en el peor momento y fue mi culpa el haberme metido delante. Hice todo lo posible por reprimir lo sucedido. Actué como si nada hubiera ocurrido. Un par de días más tarde estaba sentada con Franco en el mismo sillón en el que él se había masturbado, estábamos mirando televisión. Me puse un tanto incómoda al estar sentada tan cerca de él, tuve que pararme a buscar agua y me senté en otro sillón, algo apartada. Nada me hubiera preparado para lo que ocurrió después.

Miré a mi hijo de reojo, había sacado la verga del pantalón y se estaba pajeando lentamente. Me quedé helada, no supe cómo decirle que no hiciera eso. Él muy tranquilamente se humedecía el pene con saliva y se daba cada vez más fuerte con la mano como si yo no estuviese allí. Intenté centrar mi atención en la tele pero no podía evitar pensar que ahora si me arruinaría la alfombra, pero no cometería dos veces el mismo error. El corazón se me aceleraba mientras él aceleraba los movimientos de su mano. Pasaban los minutos y él no detenía su sesión de masturbación.

- ¿Otra vez con eso? ? le dije intentando sonar indignada ? antes de que termines te vas para otro lado, sino me vas a arruinar la alfombra ? Sus testículos parecían dos grandes bolsas recubiertas de pelitos negros.

- ¿A dónde querés que vaya? ? preguntó sin dejar de pajearse.

- No sé, al baño o a tu cuarto. Donde sea, pero no me arruines la alfombra ni los muebles ? siguió pajeándose frenéticamente y de pronto se puso de pie, pensé que se alejaría pero en lugar de eso caminó hasta donde estaba yo.

- ¿Si acabo acá arruino algo? ? dijo apuntando su verga hacia a mí.

Me aparté pero él se me tiraba encima, lo empujaba pero termino haciendo que quede acostada en el sofá. Se puso sobre mí y mis brazos quedaron prisioneros debajo de sus rodillas. Apuntó la verga directamente hacia cara y descargó. La leche caía a montones sobre mi rostro y mi cuello, la podía sentir cálida y fluyendo sobre mí, esta vez intenté mantener la boca y los ojos bien cerrados. Cuando terminó abrí los ojos y vi esa gran verga a pocos milímetros de mi cara todavía soltando algunos vestigios de semen. Sentía la tibieza de ese líquido por toda la cara.

- ¿Pero vos estás loco? ¿Cómo se te ocurre? ? lo regañé casi empujándolo para q se apartara, él se puso de pie ? que estúpido que sos Franco, soy tu madre carajo, un poquito de respeto ? intentaba concentrarme en la ira para no pensar en otra cosa.

- Hay no te bancás una joda vos también – me dijo desilusionado. Pensé q había sido muy severa con él ? era una broma, nada más. No lo hice con mala intención.

- Perdoname hijo, es que estas cosas no son para hacer jodas, no quiero hacerte sentir mal, pero creo que te excediste un poco ? en ese momento sentí una gota de semen cayendo en mi ojo derecho, hice un gesto y me lo limpié con un dedo. Pude escuchar la risa de mi hijo.

- Pero que boluda que sos, parece que te estás poniendo esas cremas de mierda que te cobran re caras y no sirven para nada ? me dijo Franco matándose de risa, no tuve más remedio que reírme junto con él.

- Puede que esto me mejore el cutis más que las cremas ? agregué. Se fue a su cuarto riéndose, me alegraba que la incómoda escena haya terminado con humor, aunque seguía un poco enfadada con él.

Caminé hasta el baño y cerré la puerta. Me miré en el espejo, esta vez tenía mucha más cantidad de semen en mi cara, no podía creer que mi hijo tuviera tantas reservas. Abrí la canilla para lavarme y me quedé pensando en el tiempo que había pasado desde la última vez que había estado con un hombre, estaba muy excitada. Pero no. No era el momento de sentirse así, era el semen de mi hijito. Lamí sin querer mis labios y el sabor me embriagó. Cerré la canilla y me quité el pantalón y la bombacha de un tirón. No pensaba, sólo actuaba. Me senté sobre la tapa del inodoro y comencé a masturbarme con la mano derecha y con la izquierda sacaba el semen de mi cara y lo llevaba a mi boca, me lamía los dedos con placer. Pensaba en lo cerca que había estado la verga de Franco de mi boca. Tan cerca? y tan dura? tan grande, mi concha se llenaba de fluidos y el sabor a semen me enviciaba. Siempre fui bastante reservada en temas sexuales, pero tuve varias parejas en mi vida y con ellos experimenté varias cosas, incluso el sexo anal. Levanté mis piernas flexionando las rodillas, humedecí mi ano con los jugos que salían de mi sexo. Me metí un dedo en el culo mientras con la otra mano me frotaba el clítoris. Me ardió un poco ya que hacía tiempo que no me masturbaba por allí. Estuve unos cinco minutos así hasta que llegó un rico orgasmo. Mientras acababa no pude evitar pensar en el gran problema que tenía con mi hijo.

Continuará…

Problemas con mi hijo en Relatos eroticos de Amor filial (relatos eroticos )

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abril 21st, 2014 >> Relatos Eroticos

Problemas con mi hijo en Relatos eroticos de Amor filial (relatos eroticos )

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Problemas con mi hijo en Relatos eroticos de Amor filial (relatos eroticos )

Decidí visitar a Claudia, mi mejor amiga, para que me aconsejara y me ayudara a resolver un inconveniente que me estaba quitando horas de sueño. Ambas rondamos los 40 años, aunque yo tengo un par más? o dos pares más, en fin, a una dama no se le pregunta la edad. Ella decidió mantenerse soltera y sin hijos, en cambio yo soy divorciada y tengo un hijo llamado Franco de 19 años que no es para nada buen estudiante. Ya repitió de años varias veces y aún sigue en el secundario, pero no es ese el problema que me preocupa en este momento.

Mi amiga me recibió con una amplia sonrisa que en lugar de sumarle años, marcándole las patas de gallo, se los restaba al iluminar tanto su bonito rostro. Ella es una rubia preciosa con un cuerpo algo trabajado con imperceptibles cirugías que le garantizaban la figura de una veinteañera que resaltaba con un sutil bronceado. Al estar juntas contrastábamos mucho, mi cabello es oscuro y tengo la piel pálida, algo deteriorada con el paso de los años. No me explico cómo es que hay mujeres que llegan a esta edad viéndose como de 28. Para no deprimirme puedo decir que a pesar de alguna que otra pequeña arruga, no estoy tan mal. Aunque mis pechos y cola ya no se mantienen tan firmes como antes, al menos mantengo un buen peso lo cual me ayuda un poco restando algunos años.

Entré a su casa y nos sentamos a tomar un té, pero no me atreví a tocar las galletitas dulces que me ofreció, aunque luego en mi casa me comiera un paquete entero yo sola.

- A ver, contame cuál es ese problemita que tanto te atormenta Adriana ? me preguntó mi amiga

- El problema es con Franco, mi hijo, últimamente no sé qué le está pasando, hasta me da vergüenza contarlo.

- Vamos, ¿acaso no soy tu amiga? No te preocupes, confiá en mí, esto queda entre nosotras ? me tranquilizó.

- Muchas gracias Claudia. Te voy a contar. Creo que es mejor que empiece por el principio. El problemita empezó hace unas semanas cuando me llamaron de la escuela de Franco. Tuve que reunirme con una de sus profesoras, la mujer parecía muy indignada y de personalidad rígida a pesar de ser tan jovencita, no debe tener más de 31 o 32 años. Me aseguró que mi hijo se había comportado de una manera sumamente irrespetuosa. Al parecer ella estaba hablando a solas con Franco por su bajo rendimiento en la materia que dicta y él sin previo aviso se bajó el pantalón y le pidió que le haga un? que le hiciera sexo oral. Yo no podía creer lo que me decía, cuando al fin me terminó convenciendo de que era verdad le prometí que reprendería a mi hijo y que jamás volvería a suceder algo parecido. El problema siguiente fue que no me anime a hablarlo con Franquito, no sabía cómo entablar la conversación y dejé que el tiempo pase rogando que él ya no actuara de esa forma. Hace un par de días me llamó por teléfono esta misma profesora diciéndome que volvió a suceder eso que yo tanto temía y que se vería obligada a hablar con el director para ponerlo al tanto del asunto y que suspendan a Franco del colegio. Le rogué que no hiciera eso, le aseguré que esta vez sería más severa con Franco. Ella me dio otra oportunidad pero me dijo que de todas formas debía notificar al director y que yo debería reunirme con él algún día. Yo no tengo problemas en ir a hablar con el director, él va a entender que son cosas típicas de la edad, pero hablar del tema con mi hijo me cuesta muchísimo, no quiero avergonzarlo.

- Entiendo perfectamente Adriana.

- ¿Ah sí? Porque yo no entiendo nada.

- Parece un problema serio si se lo mira desde esa perspectiva, pero es más simple de lo que parece. Lo que pasa es que el chico ya entró en la pubertad y le debe gustar la profesora, es algo típico a su edad, como bien dijiste. El pobre no debe ni saber cómo encararla seriamente, tal vez mira muchos videos porno y piensa que todas las mujeres son como las de esos videos ? me inquietó un poco pensar que mi hijo pudiera estar mirando pornografía, pero eso explicaría muchas cosas – Si querés puedo hablar con él, no va a ser tan vergonzoso hablarlo con alguien que no es familiar. Además tengo buen tacto y mucha sutileza.

- ¿Harías eso por mi amiga? Muchas gracias, no tengo palabras para agradecerte. Lo del tacto y la sutileza no te lo creés ni vos, pero en serio, gracias.

Acordamos un día para que ella valla a mi casa, el plan era que nosotras estaríamos charlando como cualquier tarde normal y yo debía irme con la excusa de comprar algo, dejando a Claudia sola con Franco. Como el chico estaba dando vueltas por la casa como bola sin manija, no nos costó mucho trabajo convencerlo de que se una a la conversación. Todo salió perfectamente. Les dije que tenía que comprar algo urgente, tomé el monedero y salí de la casa. Aunque cambie un poquito el plan, cuando salí volví a ingresar por la puerta del patio sin hacer ruido y desde ahí me puse cerca de una ventanita y me quedé observando. Como madre me urgía la necesidad de saber qué le diría a mi hijo, hasta tenía un poco de miedo de que ella fuera demasiado cruel con él. Claudia le estaba hablando a Franco con tono maternal.

- Tu mamá está preocupada por vos Franquito ? comenzó diciéndole ? se enteró del incidente que tuviste con tu profesora y está tan apenada que no sabe cómo hablarte del tema ? mi hijo la miraba sin decir nada ? pero no te preocupes no es tan malo, es algo típico de tu edad y esa profesora se lo debería haber tomado con más humor y como mucho retarte, no hacer tanto escándalo, es una frígida ? mi hijo dejó salir una sonrisa, Claudia tenía un don especial para hablar con la gente, ella se estaba ganando su confianza ? es lógico que a esta edad se te despierten los deseos sexuales. Tengo entendido que le pediste a tu profesora que te la chupe ? él asintió con la cabeza tímidamente – ¿alguna vez te la chuparon? ? mi hijo contestó apenado que no, ahora ella estaba yendo directo al problema, jamás me hubiera animado a preguntarle eso a mi hijo ? ya me parecía y seguramente te gustaría poder saber que se siente ? ahora fue un tímido si por parte de Franco ? bueno, la solución para eso es muy simple, vení, parate acá ? mi hijo pareció confundido, no se movió del lugar ? dale que no pasa nada, vení ? insistió Claudia con una sonrisa, entonces Franco se puso de pie junto a ella. Mi amiga estiró su mano hacia él apretándole el bulto con fuerza y luego metió la mano dentro del pantalón, fue un movimiento tan rápido que tomó al chico por sorpresa ? oh, venís bien equipado Franquito ? cuando sacó la mano pude ver una verga de buen tamaño algo oscura y con muchos pelitos negros. No podía creer que estuviera viendo la verga de mi propio hijo y que mi amiga lo esté tocando. Tragué saliva para reprimir el impulso de intervenir.

Claudia se arrodilló en el suelo. Con una mano lo masturbaba suavemente haciendo que su pene se ponga tieso. Él la miraba incrédulo pero se dejaba tocar, ella saco su lengua y comenzó a pasarla suavemente por el glande, luego abrió grande su boca y se tragó la verga completa. Me quedé de piedra, la muy puta se la iba a mamar de verdad. Comenzó a darle lentas chupadas mientras le apretaba los huevos, se la tragaba toda y se la sacaba despacito de la boca. De a poco fue acelerando el ritmo provocando que mi hijo gimiera. Ella se la sacaba de la boca, la lamia dos o tres veces y se la tragaba otra vez haciendo ruidos mientras chupaba sin parar. Podía ver que el pene abultaba una de sus mejillas.

- Dale Franquito, apurate a acabar que ya está por venir tu mamá ? le decía mientras lo pajeaba, siguió chupándosela con más fuerza, sus cabellos dorados saltaban para todos lados con el rápido movimiento de su cabeza ? a ver si con esto terminás más rápido ? dijo sacando sus grandes y firmes tetas por el escote y poniendo la verga entre ellas y frotándola dándole chupadas al glande hasta que un chorro de líquido blanco salió de la verga chocando directamente contra los labios de Claudia, mi hijo empezó a llenarle las tetas, la cara y el cuello de abundante leche, ella lo pajeaba y le daba chupadas tragándose parte de lo que salía, luego se la mamó hasta que quedó muerta ? anda para tu cuarto ahora q seguramente ya vuelve tu mamá.

Franco se fue satisfecho a su cuarto y Claudia se disponía a limpiarse con el agua de la pileta de lavar, entonces me asomé por la ventana para que pudiera verme. No se asustó, creo que ella sabía que yo estaba ahí.

- ¿Ese era tu brillante plan para ayudar a mi hijo? ? le pregunté

- Así es, y estoy segura de que funcionó ? me decía mientras jugaba con la leche que tenía salpicada encima ? ahora ya sabe lo que es un pete, se dio el gusto, no la va a joder más a la profesora.

- Espero que tengas razón, bueno aunque el método me pareció un poco drástico, gracias amiga por tu ayuda.

- De nada Adriana, además hice tantos petes en mi vida que hacer uno más no me afecta en nada.

- Claro? que le hace una raya más al tigre? – me quedé mirando sus grandes tetas salpicadas por el semen de mi hijo.

- Tigresa? – corrigió mientras se llevaba un dedo lleno de espesa leche a la boca.

- ¿Está rica? ? le pregunté irónicamente.

- Muy rica ¿Querés un poquito?

Pasó la mano por una teta cargando en ella una buena cantidad de blanco semen y cruzó con ella el marco de la ventana hasta tocar mi boca. El líquido sexual se me impregnó en los labios.

- ¡Ay no, que asco! ? me quejé y escupí porque podía sentirlo dentro de mi boca, pero por instinto metí mi labio inferior dentro de la boca y sentí algo espeso en mi lengua, me quedé con la mente en blanco, como saboreándolo. Era el semen de mi propio hijo.

- ¿Hace cuánto que no tomás la leche Adriana? ? me preguntó mientras se lavaba.

- Mucho tiempo ? un extraño cosquilleo invadió mi entrepierna.

Desde el evento con Claudia mi hijo quedó más relajado y feliz, me alegraba verlo de esa forma. Por desgracia eso sólo duró unos días. Empecé a notar que a él se le paraba todo el tiempo, era una situación muy incómoda para ambos. A veces intentaba disimular y se iba al cuarto, yo me hacía la boluda como si no hubiese visto nada, pero me apenaba un poco saber que no podía controlar su excitación, ni siquiera frente a su madre. Hubo ocasiones en las que fue muy evidente mi reacción, miraba asombrada su erección, pero no podía decirle nada, ni siquiera que era algo normal y que no debía preocuparse. El problema empeoró. Un día llegué a la casa luego de hacer unas compras y me sobresalté al ver a mi hijo en el sillón de la sala haciéndose una paja, él me vio al instante. Esta vez no podía quedarme callada.

- ¡Ay hijo! pero estas cosas tenés que hacerlas en tu cuarto, no en el medio de la sala ? lo regañé severamente. Estaba muy enfadada y confundida al mismo tiempo. Era muy impactante verlo dándose placer.

- Ahhh, ya acabo ? me dijo él con voz entrecortada.

No sabía qué hacer, si lo detenía ahora tal vez lo humillaría, intenté actuar como una madre moderna y comprensiva. Fui rápido a la cocina a buscar unas servilletas de papel, se las acerqué pero no las agarró. Él movía su mano con gran rapidez sobre todo su tronco erecto, al parecer lo había lubricado bien con saliva. Pude ver que su glande estaba hinchado y gruesas venas se marcaban a lo largo de su miembro.

- Tomá, sino me vas a manchar todos los muebles ? no me hizo caso.

A los pocos segundos vi la leche saltando de su pene, dibujó un arco en el aire y cayó al piso alfombrado. Me desesperé al ver eso y en un acto casi compulsivo me agaché a limpiar con la servilleta. No me di cuenta de lo cerca que su verga quedó de mi cara, no eran más de dos centímetros. Tampoco pensé que algunas eyaculaciones pueden ser intermitentes. Creí que ya había salido toda la leche pero me equivoqué. Todo ocurrió en cuestión de pocos segundos. Siguió pajeándose, otro chorro de leche saltó y fue a dar justo contra mi mejilla, atónita no tuve mejor reacción que voltear para mirar boquiabierta y otro chorro me cayó en la frente y un tercero fue a dar justo contra mi boca, cayó sobre mi labio superior y de ahí dibujó una línea inclinada hasta mi labio inferior, como si fuera un corte a cuchillo. Hasta me dio la impresión de que él había apuntado en esa dirección. Parte del semen quedó en mi lengua, pero no podía reaccionar. Me quedé mirando a Franco anonadada, con los ojos muy abiertos. Él tenía la misma expresión en su rostro. Miré su verga y ésta estaba solando unas pocas gotitas de semen que chorrearon por su tronco oscuro y venoso. Cuando intenté decir algo sentí el sabor a semen en mi boca, estaba tibio y cremoso, era mucho más de lo que yo creía. Involuntariamente lo tragué y sentí algo caliente bajando por mi sexo, fue casi instantáneo, pocas veces mi cuerpo reaccionaba de esa manera. Franco se puso de pie y se fue corriendo hasta su cuarto sin que yo pudiera decirle nada.

Era inútil intentar decirle algo en ese momento, sólo empeoraría las cosas. Me dirigí apresurada al baño y miré mi cara en el espejo, estaba llena de blanca leche. Parecía salida de una película porno. A veces el semen de los hombres es un líquido claro con algunos pocos rastros de esperma, pero éste no era el caso, el semen era bien blanco y espeso. Podía sentir como se deslizaba por mi cara lentamente. Metí la mano en mi pantalón y toqué mi vagina. Me sorprendió encontrarla tan húmeda, toqué mi clítoris y un destello de placer cruzó mi cuerpo. Solté un gemido cerrando los ojos y automáticamente pasé la lengua por mis labios recolectando más semen. Lo sostuve dentro de mi boca por unos segundos mientras introducía un dedo en mi vagina y lo tragué. Rápidamente llevé mi otra mano a la mejilla que estaba llena de semen, lo junté y me chupé los dedos desesperadamente sin poder parar de masturbarme, pero repentinamente recobré la cordura. No podía creer que estuviera pajeándome y tragándome el semen de mi propio hijo. Me lavé la cara inmediatamente y salí del baño.

Fui hasta la cocina y tomé un vaso de agua para quitarme el sabor a semen. Funcionó pero aún me quedaba la tremenda calentura de mi concha. Pensé y pensé, no sabía qué hacer, finalmente me decidí. Caminé rápidamente hasta mi cuarto y me encerré en él, me desnudé completamente y me tendí sobre la cama, me dije a mi misma que me quitaría la calentura pensando en cualquier cosa. Empecé a masturbarme rápidamente, intentaba pensar en actores de cine que estuvieran buenos o cualquier estúpida fantasía que se me viniera a la mente pero no podía dejar de pensar en esa verga soltando grandes chorros de semen o en el pete que Claudia le había hecho. Mis fluidos estaban mojando todas las sábanas pero no me importó, seguí frotando mi clítoris y en mi tremenda calentura llegué a pensar en las grandes tetas de mi amiga cubiertas por el semen de Franco, hasta me imaginé a mí misma chupándoselas hasta dejarlas limpias. A pesar de que intentaba reprimir mis pensamientos, mi libido me traicionaba. En secreto me permitía masturbarme pensando en mujeres desde hace muchos años, pero lo hacía sólo como fantasía erótica, nunca tuve la necesidad de recurrir a personas de mi género. Tuve un orgasmo y lo expresé arqueando la espalda y soltando grandes cantidades de jugo, hice lo posible por no hacer ruido mientras metía por última vez los dedos en mi concha, que me agradeció la atención ya que hacía tiempo la tenía olvidada.

Me preocupaba mucho lo sucedido pero también pensaba que se trataba solo de un infortunio porque llegue justo en el peor momento y fue mi culpa el haberme metido delante. Hice todo lo posible por reprimir lo sucedido. Actué como si nada hubiera ocurrido. Un par de días más tarde estaba sentada con Franco en el mismo sillón en el que él se había masturbado, estábamos mirando televisión. Me puse un tanto incómoda al estar sentada tan cerca de él, tuve que pararme a buscar agua y me senté en otro sillón, algo apartada. Nada me hubiera preparado para lo que ocurrió después.

Miré a mi hijo de reojo, había sacado la verga del pantalón y se estaba pajeando lentamente. Me quedé helada, no supe cómo decirle que no hiciera eso. Él muy tranquilamente se humedecía el pene con saliva y se daba cada vez más fuerte con la mano como si yo no estuviese allí. Intenté centrar mi atención en la tele pero no podía evitar pensar que ahora si me arruinaría la alfombra, pero no cometería dos veces el mismo error. El corazón se me aceleraba mientras él aceleraba los movimientos de su mano. Pasaban los minutos y él no detenía su sesión de masturbación.

- ¿Otra vez con eso? ? le dije intentando sonar indignada ? antes de que termines te vas para otro lado, sino me vas a arruinar la alfombra ? Sus testículos parecían dos grandes bolsas recubiertas de pelitos negros.

- ¿A dónde querés que vaya? ? preguntó sin dejar de pajearse.

- No sé, al baño o a tu cuarto. Donde sea, pero no me arruines la alfombra ni los muebles ? siguió pajeándose frenéticamente y de pronto se puso de pie, pensé que se alejaría pero en lugar de eso caminó hasta donde estaba yo.

- ¿Si acabo acá arruino algo? ? dijo apuntando su verga hacia a mí.

Me aparté pero él se me tiraba encima, lo empujaba pero termino haciendo que quede acostada en el sofá. Se puso sobre mí y mis brazos quedaron prisioneros debajo de sus rodillas. Apuntó la verga directamente hacia cara y descargó. La leche caía a montones sobre mi rostro y mi cuello, la podía sentir cálida y fluyendo sobre mí, esta vez intenté mantener la boca y los ojos bien cerrados. Cuando terminó abrí los ojos y vi esa gran verga a pocos milímetros de mi cara todavía soltando algunos vestigios de semen. Sentía la tibieza de ese líquido por toda la cara.

- ¿Pero vos estás loco? ¿Cómo se te ocurre? ? lo regañé casi empujándolo para q se apartara, él se puso de pie ? que estúpido que sos Franco, soy tu madre carajo, un poquito de respeto ? intentaba concentrarme en la ira para no pensar en otra cosa.

- Hay no te bancás una joda vos también – me dijo desilusionado. Pensé q había sido muy severa con él ? era una broma, nada más. No lo hice con mala intención.

- Perdoname hijo, es que estas cosas no son para hacer jodas, no quiero hacerte sentir mal, pero creo que te excediste un poco ? en ese momento sentí una gota de semen cayendo en mi ojo derecho, hice un gesto y me lo limpié con un dedo. Pude escuchar la risa de mi hijo.

- Pero que boluda que sos, parece que te estás poniendo esas cremas de mierda que te cobran re caras y no sirven para nada ? me dijo Franco matándose de risa, no tuve más remedio que reírme junto con él.

- Puede que esto me mejore el cutis más que las cremas ? agregué. Se fue a su cuarto riéndose, me alegraba que la incómoda escena haya terminado con humor, aunque seguía un poco enfadada con él.

Caminé hasta el baño y cerré la puerta. Me miré en el espejo, esta vez tenía mucha más cantidad de semen en mi cara, no podía creer que mi hijo tuviera tantas reservas. Abrí la canilla para lavarme y me quedé pensando en el tiempo que había pasado desde la última vez que había estado con un hombre, estaba muy excitada. Pero no. No era el momento de sentirse así, era el semen de mi hijito. Lamí sin querer mis labios y el sabor me embriagó. Cerré la canilla y me quité el pantalón y la bombacha de un tirón. No pensaba, sólo actuaba. Me senté sobre la tapa del inodoro y comencé a masturbarme con la mano derecha y con la izquierda sacaba el semen de mi cara y lo llevaba a mi boca, me lamía los dedos con placer. Pensaba en lo cerca que había estado la verga de Franco de mi boca. Tan cerca? y tan dura? tan grande, mi concha se llenaba de fluidos y el sabor a semen me enviciaba. Siempre fui bastante reservada en temas sexuales, pero tuve varias parejas en mi vida y con ellos experimenté varias cosas, incluso el sexo anal. Levanté mis piernas flexionando las rodillas, humedecí mi ano con los jugos que salían de mi sexo. Me metí un dedo en el culo mientras con la otra mano me frotaba el clítoris. Me ardió un poco ya que hacía tiempo que no me masturbaba por allí. Estuve unos cinco minutos así hasta que llegó un rico orgasmo. Mientras acababa no pude evitar pensar en el gran problema que tenía con mi hijo.

Continuará…

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“Morocha chupando tremenda verga”

Video Porno de: Jovencitas

enero 25th, 2014 >> Amateurs, Porno

Y para empezar bien el fin de semana con el mejor porno latino Black nos comparte este video y comenta:“Amigos ahi va uno mas de esta morocha chupando tremenda verga que apenas le cabe en la boca jejeje espero que les guste y den like para enviarles mas videos….soy Black” Ademas de guapa la chica se ve que disfruta de la tremenda verga que le toco como si fuera un dulce. Esperamos tengas mas videos de esta chica y los compartas con toda la comunidad. Ahi esta chicos, que mas quieren para una buena paja, comenten, voten y envien su porno latinoamericano al mail material@pornoenamerica.com especificando su país. Y si lo que buscan es conocer chicas en su país para este fin, visiten AMIGOS ARDIENTES Chicas, chat, camaras y todo en vivo de toda america !!!

“Morocha chupando tremenda verga” (porno pendejas pendejas amateurs )

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