Resultado de Busqueda:

Nuevamente jovenes en Relatos eroticos de Maduras

Video Porno de: Maduras

diciembre 12th, 2013 >> Relatos Eroticos

Nuevamente jovenes en Relatos eroticos de Maduras (relatos eroticos )

» Relato Erotico: Nuevamente jovenes en Relatos eroticos de Maduras

Nuevamente jovenes en Relatos eroticos de Maduras (relatos eroticos )

Me llamo Débora tengo 42 años casada desde hace 24 y con dos hijas, Ana de 20 y Marta de 18. Mi aventura comenzó el día en que mi marido me canceló por tercer año consecutivo nuestro viaje a la península de Baja California ese día mientras comíamos molesta le dije

-Al parecer Ximena y yo nos vamos a morir sin haber visto de cerca a las ballenas grises, pero eso sí, nuestros maridos son dueños de un gran negocio que produce mucho dinero, como si nos fuéramos a llevar la fortuna al otro mundo, lo único que una se lleva a la tumba son los recuerdos de lo vivido

Mi esposo me miró y en tono molesto respondió

-Lo siento mucho amor, pero los primeros meses del año son terribles para el trabajo, si quieren las llevamos en mayo o junio

-Si claro, cuando ya se fueron las ballenas, valiente solución la suya? Lo que pueden hacer es mandarles un mail a las ballenas diciéndoles que nos esperen hasta mayo? No sé de qué les sirve ser el dueños del negocio si son sus esclavos.

-No discutamos Débora, ¿Por qué no vas ustedes?, váyanse dos semanas ya se lo propuse a Jaime y estuvo de acuerdo

-¡Qué lindos son!, solas como viudas? Y como debe de ser en un lindo marido pasaran el resto del año reprochándonos que los dejamos solos quince días a cargo del negocio, la casa y los hijos? Como si no te conociera Carlos

Cuando mis hijas se opusieron rotundamente a la propuesta de su papá yo exploté diciéndoles muy molesta

-¡Estoy harta!, Harta de los tres, me paso el día entero preocupándome y ocupándome de ustedes, en la mañana al gimnasio para mantenerme bella para el señor que no tiene ojos para otra cosa que su negocio, al regresar me baño rápido para dedicarle toda la mañana al cuidado de la casa y hacer las compras, al medio día a cocinar, comemos y en la tarde nuevamente sola ya que todos tienen algo importante que hacer, todos menos yo, yo debo recoger la cocina, arreglar su ropa y buscar lo que no encuentran, ya por la noche nuevamente me baño y me arreglo para estar atractiva para un marido a quien le importa un demonio que lo haga ya que al terminar de cenar él se sienta plácidamente a ver la televisión, mientras yo limpio la cocina? ¿De verdad suponen que esto es vida?

Cuando voy a comprar algo para mí, siempre me detengo en otro departamento y comienzo ?Que linda se va a ver Ana con ésta falda, y éstos pantalones para Martita, Carlos necesita una nueva corbata? y cuando me doy cuenta ya es hora de regresar a cocinar y la muy idiota regresa feliz por lo que le compró a todos menos a ella?..¡Miren!, volteen la cara ¡Miren ahí!, Ahí en ese rincón me siento a platicar con mi perrita que es la única que agradece lo que hago por ella? Que no les extrañe que un día encuentren hablando a la perra o ladrando a su madre, alguna de las dos terminará aprendiendo el lenguaje de la otra.

-No te enojes mujer___ Dijo mi esposo

-¿¡Qué no me enoje!?…. ¿Saben qué?… ¡Sí, si me voy! con Ximena o sola y lo que es más solo les mandaré un mensaje a llegar, necesito descansar, descansar de ustedes, así que si no encuentran sus cosas, ¡Búsquenlas!, si quieren ropa limpia ¡Lávenla!, si no tienen que comer compren pizzas, hamburguesas o ¡coman mierda!… Yo necesito estar en un lugar donde me atiendan, donde no tenga que levantar ropa tirada en el piso, tender camas o hacer de comer y les advierto que al menos que alguien se muera, no se molesten en hablarme y si no regreso es porque me encontré a alguien que me valore como mujer y me permita tener una vida?Ya me harté de ser su sirvienta? ¡No tengo vida propia carajo!

Quedaron en silencio, yo los miré, aventé el trapo de cocina sobre la mesa y me subí a mi recamara para encerrarme, por la noche tocaron a mi puerta, cuando dije que pasaran las dos niñas entraron, se subieron a mi cama donde yo estaba leyendo un libro y ya más tranquila les dije

-Perdón hijas, es que… No sé qué me pasó

Ana me respondió

-Perdónanos tú má?Ya arreglamos todo, hablamos con Ximena, aquí están sus pasajes, el vuelo sale mañana a las 11 de la mañana y reservamos en el hotel ?Loreto Bay?, mi papá te va a traer dinero en la noche y llevas tus tarjetas, así que levántese de la cama señora para que te midas tus nuevos trajes de baño.

De una bolsa sacaron dos pequeños bikinis y yo les dije

-¿Cómo pretenden que yo use eso niñas?… ¡Eso es para jovencitas!

-Es para mujeres bien formaditas como tú mamá, así que pruébate éste

Pusieron en mi mano un bikini y entré al baño a ponérmelo cuando salí las niñas me dijeron que me veía muy bien y al verme en el espejo noté que gracias al gimnasio diario aún quedaba algo de mi juventud, claro que una pequeña ?pancita? sobresalía a los huesos de mi cadera y tampoco podía ocultar la edad en mis pies, mis manos y mi cara, pero sin duda que aún llamaba la atención. Me observaba al espejo cuando Marta interrumpió el placer que me producía mi vanidad femenina diciendo

-Que buen cuerpo tienes má con razón en su cuarto se oyen ?ruiditos sugestivos? por las noches

-¡Niña!

-¡Ay mamá!… Ya no son tus épocas, sabemos que lo hacen y nos da gusto que lo sigan haciendo

Respondió Ana y después agregó bromeando

-No hagas nada, al rato hacemos tu equipaje? Ahora tenemos que ir a comprarte unos condones

No me dejaron terminar de gritarles ya que salieron corriendo del cuarto y cerraron la puerta. No puedo negar que me daba gusto que con mis hijas tuviera esa relación tan abierta respecto al sexo, lo hablábamos sin tapujos de ninguna especie, Ana me había platicado sobre su primer beso y las primeras caricias, lo que me daba la oportunidad de aconsejarla hasta que encontrara al hombre con quien compartir su vida y que de seguro la mal aconsejaría, pero cada pareja tiene sus debilidades y eso será solo asunto de ellos. Claro que también debía soportar sus bromas ya que eran parte de la confianza que nos teníamos.

El caso es que al día siguiente cerca de las tres de la tarde llegamos al hotel, al dar nuestro número de reservación nos pusieron las hojas de registro para dos habitaciones, miré a Ximena y me dijo ?Así le dije a mis ahijadas que lo hicieran, cada una cubre sus gastos?. Pidió que las habitaciones fueran contiguas, a mí me dejó la que tenía cama King-size y ella ocupo la de las camas gemelas.

Cuando desempacaba encontré en la maleta una bolsa de una tienda de ropa, la abrí y encontré en ella dos minifaldas con una nota de mi marido que decía ?Amor, es para que presumas esas piernas increíbles que tienes. ¿Te acuerdas de Cancún?, diviértete como quieras, te adoro?. Me dio gusto que se hubiera molestado en ir a comprarlas, acomodé la ropa en el armario, me puse unos shorts y bajé con Ximena a comer algo al restaurante de la alberca, mientras comíamos Ximena me dijo

-Voltea distraídamente pero en la barra están dos chicos que no nos quitan la vista de encima, el del traje de baño rojo te mira con unas ganas, el pobre no sabe que mirar si tus piernas o tus tetas? ¿No los conocerás?

Yo miré distraídamente y miré a dos chicos guapos que usaban traje de baño pequeño, confieso que nunca me ha gustado ese tipo de traje en los hombres, sin embargo tenían un buen cuerpo que lucir y no se veían mal en trusa de baño ya que los miré recorrí lentamente con la vista las paredes del restaurante y le dije a Ximena

-En mi vida los había visto, pero son unos niños ¿Qué tendrán 20 o 21?

-O menos, pero el de trusa roja te mira con deseo y no está mal el muchacho, bueno ninguno de los dos.

-¡Por favor Xime!.. Que tonterías dices, podrían ser tus hijos

-Pero no lo son.

Ya no respondí, los chicos salieron de restaurante y después de comer Ximena y yo salimos a sentarnos junto a la alberca, los chicos se metieron al agua y yo al verlos le dije a mi comadre

-Por eso no me gustan esas trusas o tangas en los hombres, ahora que salgan verás cómo al mojarse se les nota todo

-No seas arcaica comadre, es lo de hoy, una técnica para ligar chicas, les gusta presumir lo que tienen entre las piernas, algunos hasta se excitan dentro del agua para provocarse una erección? Tengo un hijo adolescente y no me ha quedado otra que aprender, las chicas son sus ?puercas? y las que les aflojan son sus ?perras?. Las sala de la casa no se usa, ahora ellas los visitan a ellos en su recámara donde dicen pasarla bien jugando X-Box o cualquier otra cosa

-¿Mis hijas suben al cuarto de tu hijo?… No me lo habían dicho

-Porque para ellas es lo normal, lo natural, nosotras nos poníamos nerviosas si estábamos junto a una cama con un chico, ahora se suben a la cama con los controles del juego y con el teléfono conectado a internet.

?Dicho y hecho? al salirse los chicos del agua se pusieron ?distraídamente? de pie frente a nosotras con el perfil de su miembro dibujado en la trusa, al notar nuestra atención en ello nos sonrieron y se alejaron de ahí.

Ximena y yo salimos a la playa, con mis sandalias en la mano metí mis pies y parte de mis pantorrillas al mar y dando vueltas le dije

-¡Me siento libre!, éstas dos semanas no quiero saber de nadie, no soy esposa ni madre de nadie, solo quiero vivir mi vida disfrutando a plenitud lo que venga y como venga

Ximena me dijo bromeando

-Pues ahí están esos chicos, están guapos los condenados chamacos y bien dotados los cabrones?El de la trusa roja te mira con cara de ?Te quiero coger mamacita?, así que tú dirás si eso es lo que quieres que se venga

Reímos de lo que dijo y caminamos de regreso al hotel. Yo me di un baño y después de mi ritual de untarme crema suavizante y el imprescindible maquillaje para una mujer de mi edad, me puse un vestido ligero a medio muslo, me miré en el espejo y me gusté, así que esperé a Xime, cuando pasó por mi ella vestía una minifalda haciendo juego con una playera ajustada, después de los mutuos halagos a nuestras maduras figuras bajamos al bar del hotel. Tomábamos un coctel ?Margarita? escuchando el piano mientras la charla giraba en nuestras tal vez tontas razones para estar cansadas y hartas de ser ?Amas de casa? o como bien decía Ximena ?Gatas de casa?, algunos cocteles después la charla fue cambiando hasta caer en detalles íntimos de nuestros matrimonios, Ximena dijo

-Yo no me asusto de que me que me tomara fotos desnuda o que me comprara ropa sexy para salir solo a la calle, a los hombres les hace sentir orgullo, vanidad, placer o que se yo que otros hombres admiren a sus mujeres, les enloquece sentir que todos desean a la mujer que ellos se están cogiendo, nos compran ligeros, lencería transparente todo tipo de ropa, entallada, escotada, faldas cortas, bikinis solo para lucirnos y disfrutar de que los demás nos quieran coger incluso te dejan sola para que alguien se anime a conquistarte.? Así son, ¿qué se puede hacer?, pero creo que son el natural complemento a la vanidad femenina. Ya que a nosotras nos fascina que nos miren con deseo y no me lo puedes negar

-Tal vez sea por la costumbre o el tedio sexual de la pareja y por eso buscan nuevas experiencias, ¿Quién sabe qué será? pero a mí me encantaba seguirle el juego a Carlos? Como me hubiera gustado hacer más locuras cuando teníamos edad para hacerlas

-¿Hasta donde llegaron?

-Si te contara Xime? Uff, Carlos y yo nos portamos muy mal en los primeros años de nuestro matrimonio

-Ya lo dijiste así que ahora me lo tienes que contar todo Débora, ya después yo te platicaré nuestra historia, que también tiene lo suyo?Vamos ?abriéndonos de capa? ¿Te parece?

Me reí, por un momento dudé pero como digo el alcohol y la confianza que tenía con Ximena me soltaron la lengua y que bueno ya que era algo que llevaba años tratando de platicar con alguien incluso llegué a pensar en un psiquiatra, la miré a la cara mientras bebía un trago de mi coctel y después de hacerlo comencé a hablar diciendo

-Yo me casé a los 18, cuatro años antes de que tú y yo nos conociéramos. Carlos y yo teníamos más de 3 años de casados, no teníamos hijos, ya habíamos cogido de todas las formas imaginables y creo que hasta inimaginables que pueda haber, conocíamos cada milímetro de nuestros cuerpos y comenzamos a caer en el tedio sexual. De recién casados como bien lo dices a Carlos le encantaba lucirme, quería que todos me vieran como diciendo ?Miren que mujer me estoy cogiendo?, le gustaba que me desearan y yo gustosa lo complacía ya que es lindo que te admiren y a mí me excitan mucho las miradas llenas de deseo. Yo me imagino que llevado por el tedio y buscando algo nuevo en nuestras relaciones él comenzó a proponerme casi todos los días que me acostara con otro, me pedía que imaginara que él era otro y cogíamos a oscuras y sin hablar.

Una vez que fuimos a Cancún Carlos me dijo que me quitara los anillos y que bajara sola a la alberca, después de estar ahí un rato tendida al sol en un pequeño bikini un hombre de color llamado Axel de unos 30 años me hizo platica y después de unos minutos platicando Carlos se acercó a mí, en un principio supuse que para alejar al hombre pero se presentó con él como mi primo, me imagino que lo hizo pensando en que Axel nos hubiese visto juntos, sobra decirte que eso le dio confianza para seguir con el cortejo, dos o tres días me buscó en la alberca y yo al notar que eso excitaba mucho a Carlos un día estando él dentro de la alberca yo dejé que Axel acariciara mis piernas y me diera un beso en la boca?No tienes idea de la sonrisa de aceptación que me dio mi marido.

Cuando Axel se levantó al bar a traerme una copa Carlo se acercó a mí y me dijo ?Cuando te dé la gana te lo coges, bien hecho amor? y se retiró, cuando Axel regresó con los tragos se sentó en la orilla del camastro donde yo me asoleaba y acariciando mi vientre me dijo ?Me gustas mucho niña, yo me regreso mañana a Oklahoma y me gustaría que hoy durmieras conmigo? Yo sonreí nerviosa y le dije que lo tenía que pensar, él me respondió ?Lo entiendo, vamos a hacer una cosa si aceptas te espero en la playa a las 10 de la noche, si no llegas lo entenderé ¿te parece?? yo le dije que sí él me acarició por un rato más y al terminar su copa se fue, te diré que sus caricias y su propuesta me hicieron humedecer el calzón de mi bikini, cuando Carlos se acercó a mi le platiqué la propuesta que me había hecho y eso lo excitó mucho. Ya en la noche a las 10 en punto Carlos se asomó por la ventana y me dijo ?Tú galán llegó puntual a la cita te está esperando en la playa, baja con él, yo te veo desde aquí?

En un principio me negué pero él insistió diciendo ?Dicen que los negros la tienen enorme, de seguro te va a encantar?. Me jodió tanto que me puse un vestido playero como éste, no me puse sostén solo las bragas y mis sandalias, antes de salir frente a la puerta de la habitación le dije ?Tú quieres que lo haga, así que después no quiero reproches amor y como sabes bien de lo que se trata no me esperes a dormir?? El se acercó me dio un beso en la boca y me dijo que no habría reproches y que de verdad le gustaría que sintiera la verga del negro, así que nerviosa bajé a encontrarme con Axel.

-¿Y qué pasó?… Cuéntamelo todo comadre

-Yo me acerqué y él me besó en la boca, me tomó de la mano y comenzó a caminar hacia el hotel, yo caminé a su lado aterrorizada subí mi vista y miré a Carlos quien desde la ventana me aplaudió? Y si, si es verdad lo que se cuenta de los negros me consta.

-¡No comadre, no seas cabrona!, no me dejes a medias, platícame todo con lujo de detalles.

Yo me reí, pedí otros ?margaritas? y ya que el mesero se retiró comencé a contar

-Iré a lo que quieres que te cuente, subimos a una de las lujosas suites del hotel abrió una botella y a base de besos, caricias y champán terminé desnuda en la cama donde me recorrió con su lengua, me mamó la tetas y me dio mi primer orgasmo con un delicioso sexo oral, que forma de usar la lengua del maldito, después de pie a un lado de la cama se quedó inmóvil con sus manos apoyadas sobre su pubis a los lados de su pene como ofreciéndome su enorme erección, su actitud me hizo saber que era mi turno, así que me arrodillé frente a él y comencé a lamer su enorme miembro, parecía un tronco de ébano, grande, ancho, duro como tronco pero húmedo, suave y ardiente como la carne, lo metí lo más que pude a mi boca, metiendo, sacando, lamiendo y chupando con desesperación, me perdí tanto en saborear esa delicia que no me di cuenta de hasta donde lo llevaba hasta que él me sujetó la cabeza para que yo mantuviera su gran pene en mi boca y comencé a sentir sus fuertes descargas, una y otra y otra vez, fueron muchos chorros de ardiente semen? Ufff, no tienes idea de todo lo que me echó, se escurría por las comisuras de mis labios y terminé tragando esa delicia.

-¿Y te la metió?

-Sí claro? Casi de inmediato se puso un condón y me dio la cogida más increíble de mi vida, ya no sé cuántas veces me vine pero fueron muchas al grado que le decía ?Ya termina tú, yo ya no puedo más, me voy a desmayar? te juro que sentía que mi vagina se iba a desgarrar por lo mucho que la dilataba su enorme miembro lo sentía oprimir mi recto cada vez que me lo empujaba era como si me penetrara por los dos lados y por los dos lados hiciera que yo me viniera? ¡Qué cosa más increíble y deliciosa carajo!… Como ya se había vaciado en mi boca duró muchísimo dentro de mí, jadeaba, sudaba, me decía que estaba muy buena, que le encantaba mi vagina, apretaba mis pechos diciendo ?Que deliciosas tetas tienes niña? me besaba con su gran boca metiendo su lengua hasta mi garganta, me cambiaba de postura hasta que por fin logré sentir su pene endurecerse al máximo y se comenzó a contraer dentro de mí, te juro que al hacerlo volví a sentir contraerse placenteramente mi vagina y mi ano.

Terminó acostado sobre mi jadeante y satisfecho, sentí el sudor de su cuerpo mojar el mío y tardó horrores en perder la erección, cuando comenzó a ponerse flácido su pene, se levantó, se salió de mí y fue a tirar el condón, al regresar él a la cama nos besamos, nos acariciamos y nos quedamos dormidos sobre unas deliciosas sábanas de satín. Me despertó a las 5 de la mañana, ya se había bañado, me dijo que se iba ya que tenía que llegar a antes de la 7 al aeropuerto, pero que me podía quedar ahí hasta las 3 de la tarde, yo le dije que no, me levanté al baño y al salir me puse mi vestido y cuando me comencé a poner las bragas él me pidió que se las regalara, yo las pasé por mi sexo, las besé y se las arrojé al pecho diciéndole ?Su trofeo de guerra señor, se lo ganó por la forma tan deliciosa en que venció a su enemigo?, nos reímos le di un largo beso en la boca y al separarnos le dije ?Eres increíble Axel, cogí muy rico, me encantas? y salí descalza con mis sandalias en la mano a tomar el elevador.

-¿Y qué dijo Carlos?

-aguardame, no te adelantes… Legué a la habitación como a las 5:30 de la mañana, despeinada, sin bragas y con el maquillaje corrido, toque la puerta y cuando Carlos me abrió, me miró y ya dentro de la habitación le dije ?Si no te basta verme como vengo ven a la cama?, me tiré sobre la cama, le abrí las piernas y le dije ?Prueba y certifica lo que hizo tu mujercita, para que no te quepa duda?, él lo hizo y al decirme ?No traes calzones y sabes a condón? yo me puse a llorar, él me consoló, me besó, me abrazó, me llenó de ternura diciéndome que lo importante era que lo hubiese disfrutado y cuando le comencé a platicar entre llantos él se convirtió en un tigre, me dio una clase de cogida que me dejó al borde del desmayo, te juro que me ardía la vagina?. Desde entonces nuestro sexo se volvió increíblemente placentero, llegamos a hacerlo tres veces en una noche, pienso que mi infidelidad consentida si nos unió más como pareja?

-¿Eso fue lo único? ¿Por eso dices que se portaron muy mal?… Me decepcionas Débora? ¿Qué otra cosa loca hicieron?

Yo la miré y reí, levanté mi mano señalándola con el índice y le dije

-OK, Carlos además de ardiente se volvió muy tierno conmigo, me trataba de una forma tan linda como si fuera yo una muñequita, algo frágil que merece todo el cuidado del mundo, me enamoré más de lo que estaba y sabiendo cuál era su mayor deseo, le dije un día ?Me encontré a mi novio de la secundaria, te preguntaré algo pero quiero que seas honesto? ¿De verdad me quieres ver cogiendo con otro???. Lógicamente vino la pregunta de que si lo había hecho con Raúl, cosa que no hice ya que me casé siendo virgen, pero al saber que a Raúl le gustaba sin duda estaría feliz de cogerme. Carlos me preguntó si yo estaría dispuesta y al responderle que por complacerlo haría lo que fuera, me dijo que sí, que le encantaría verme en la cama con otro.

Así que organicé una cena en la casa invitando a Raúl y a Marlene, una amiga a la que le encantaba Carlos, ya no te hago el cuento largo, comenzamos jugando pokar y después el juego se puso muy cachondo, ya que el que ganaba una mano ponía un castigo a alguien, Carlos le puso a Raúl el castigo de meterme un dedo en la vagina y después chupárselo para probar mi humedad, yo castigué a Marlene con chuparle el pene a Carlos y así hasta que terminamos cogiendo los cuatro en la misma cama, ésta vez para hacerle más excitante todo a Carlos dejé que Raúl lo hiciera sin condón, gemí como loca y grité al venirme para después besar y acariciar a Raúl hasta que me inundo con su semen, no tienes idea de cómo lo disfrutó Carlos, le encantó verme escurriendo el semen de otro.

-¿Se intercambiaron parejas?, un rato te cogió Carlos y después Raúl.

-No, desde un principio yo estuve con Raúl y Carlos con Marlene. Lo hicimos, atravesados en la cama unos con los pies por un lado y los otros por el otro o sea que Carlos tenía casi de frente a Raúl y pudo ver muy bien cómo me cogía ya que lo podía ver moviéndose dentro de mí y yo tenía al lado de mi cabeza la cadera de Marlene con sus piernas dobladas y alcanzaba a ver el miembro de Carlos entrando y saliendo de su vagina, fue realmente excitante?. Y eso fue todo, seis meses después me embaracé de Ana, nos conocimos, por la sociedad de los esposos y la gran amistad que surgió entre nosotros nos hizo pedirles que bautizaran a Anita y después a ?Martucha?? ¿Y ustedes, se portaron así de mal o fueron chicos buenos?

-¡Por favor Débora! Eso no es portarse mal?yo fui infiel varias veces, claro que Jaime estuvo de acuerdo en todas, comenzó un día en mi casa, se nos pasaron las copas con un amigo y terminamos los tres en la cama, a los dos se la mamé, los dos me cogieron? Es excitante sentirte llena con la leche de dos hombres lo deberías de probar. Y para mal comportamiento te diré que con un grupo de amigos rentamos una casa en las brisas allá en Acapulco, éramos 8 hombres y 8 mujeres, de ellos 5 éramos matrimonios o parejas los demás eran solteros, incluso unos aun siendo nuestros amigos no se conocían entre ellos, pasamos una semana por demás excitante.

Cada mañana después de desayunar sorteábamos quien sería nuestra pareja, las mujeres sacábamos al azar el nombre de quien sería nuestra nueva pareja por todo ese día y noche, cada que una escogía si salía el nombre de su esposo o pareja formal se eliminaba, la idea era hacerlo con otro a la hora que quisiéramos y donde quisiéramos? Cuando me tocó un amigo llamado Rodrigo de pareja, de inmediato me tiró en un camastro y me la metió frente a todos, eso animó a otras ?parejas del día? a hacer lo mismo, después que deliciosa noche pasé con él? Como me traía ganas ese cabrón, pero cogía, muy, muy rico, sabía darle a una su tiempo llevándote al punto en que suplicas que te la meta.

-Vaya ustedes sí que se alocaron.

-Pero lo disfrutamos como locos y como dices tú mejoró nuestra vida sexual? De habernos conocido antes los hubiéramos invitado? A mí me gustaba mucho Carlos y Jaime no te haría el feo, bueno no creo que nadie te lo haga aún ahora, pero sí que te traía ganas mi marido, a veces jugábamos a que yo era tú y me tenía que convencer y ya que lo hacía me cogía de una forma que me mataba el maldito

-¿Y le costaba trabajo convencerme o le daba las nalgas a la primera?

Nos reímos con ganas y quedamos un momento en silencio yo pensaba como hubiese sido ya que Jaime era un hombre muy atractivo, saque la idea de mi mente al recordar que era el padrino de mis hijas, miré a Ximena y le pregunté

-¿A los cuantos años de casados te embarazaste?

Ximena me iba a responder pero se detuvo y en voz baja me dijo

-Ahí vienen nuestros galanes

Yo voltee hacia la entrada del bar y vi bajando las escaleras a los dos muchachos que se sonrieron al pasar frente a nuestra mesa y se sentaron dos o tres mesas frente a nosotras. Ximena me dijo

-No quieren ser obvios, andan investigando si venimos solas

-Por favor Xime, somos 8 personas en el bar y todos en mesas alejadas? ¿Quién podría venir con nosotras?

-En eso tienes razón? ¿Te interesan?

-¿Cómo crees?, créeme que estoy dispuesta a todo, pero son unos niños

Ximena levantó la mano, el mesero se acercó y le pidió otros margaritas, se inclinó hacia mí y me dijo

-Dime una cosa? ¿Hace cuánto que no tienes un vientre plano sobre ti cuando estás cogiendo? ¿O unas nalgas como esas apretando con fuerza cada vez que te la deja ir hasta el fondo?

Iba a responder pero llegó el mesero, puso los cocteles en la mesa junto con unos cacahuates, al retirarse yo intenté hablar pero Ximena me ganó la palabra diciendo

-¿Hace cuánto que no recorres a besos un cuerpo como el de ellos, besando un vientre plano y bien formado, bajando hasta el pubis para sujetar un miembro que te espera erecto como mástil, que lo puedes cubrir con tus manos una encima de la otra chupando el glande como si fuera un delicioso dulce hasta hacerlo eyacular un chorro que se levante varios centímetros? ¿Hace cuánto que no eyaculan dentro de ti con esa fuerza que te hace imaginar que el ardiente semen moja tus ovarios? ? No me digas que no te gustaría sentir otra vez tu vagina completamente llena de un pene duro como roca pero a la vez suave y ardiente como para acariciarte dulcemente el clítoris

-La vida pasa Xime, ya no estamos para eso, ahora debemos aceptar con gusto lo que tenemos

-¡Por favor Débora!.. ¿Te has visto en un espejo?, observa tus nalgas, tus piernas, tus tetas, las curvas bien delineadas de tu cintura? Las dos estamos bastante deseables, mete tus dedos en tu vagina y aprieta, después de coger yo me puedo levantar de la cama al baño sin ir chorreando semen por todo el piso y te aseguro que hay chicas de 20 que se tienen que tapar la vagina con varios pañuelos desechables? A esos jovencitos le podemos dar el mejor sexo de su vida y a nosotras nos urge que nos den lo que tienen y volver a sentirnos colmadas de juventud y enloquecidas por el placer de los orgasmos múltiples. Yo era un mujer multiorgásmica y como los disfrutaba? ¿Tú eras de varios o de un solo orgasmo?

-No siempre pero si me venía dos o tres veces en una sola cogida? Y los llegué a tener continuos, de los que te dejan toda flojita como muñeca de trapo y suplicando ?Ya no más o me muero?

-¿Entonces?, tenemos la oportunidad, vamos a aprovecharla ¿O ya te volviste de alta fidelidad?

-No, y menos ahora que busco liberarme estos días sin pensar en marido, hijas y casa ya te dije que vengo dispuesta a todo y pienso que hasta el mismo Carlos lo imagina y lo acepta? Pero tú lo dices como si de verdad los chicos se nos fueran a lanzar suplicando??Señora me muero por cogérmela?? Qué pueden ver en nosotras

-La oportunidad de sexo sin problemas con dos mujeres muy buenas? ¿Se te hace poco?

-Puede ser, pero todo cambia Xime, ya no podemos

-Los que no pueden son nuestros maridos, ellos ya perdieron su fuerza y su interés por hacernos sentir plenas en la cama, cuando no les llegó hacienda, están mal las ventas o el tráfico estaba insoportable o los hijos no estudian o nosotras compramos pendejadas que no necesitamos malgastando el dinero que les cuesta tanto trabajo ganar?Si nos atendieran como antes te aseguro que no saldríamos de compras

-¿Qué edad tiene Jaime?

-52, es 9 años mayor que yo? ¿Y Carlos?

-Por ahí se va, cumplió 49? Pero es la ley de la vida Xime, nosotras no tenemos que preocuparnos, a nosotras nos penetran en cambio ellos van perdiendo lo que tenían, comprende que no les ha de ser fácil, pero la edad es la edad y a ellos les pega más duro en lo sexual. Mi abuela decía que mientras la mujer pueda abrir las piernas sigue siendo mujer, pero en ellos es diferente

-Sí, pero si a una se le ocurre pedirle que tome su pastillita azul se molestan e insisten en meterte su miembro a medio casi flácido pensando que lo tienen excelente y no te alcanzan a tocar ni el útero?Y si tomamos en cuenta que el ginecólogo te lo toca con el dedo creo que en el consultorio te sientes más penetrada

-Habrá que ir a consulta más seguido? Pero ya en serio te diré que es lógico que no acepten las cosas, pero es más lógico resolver los problemas hablando como pareja ¿No crees?

-Bueno, ya olvídate de la lógica, ¿Quieres jugar con esos chicos?

-Te digo que son unos niños

-Y yo te digo que son la clase de jovencitos que vienen a buscar sexo y que mejor que dos mujeres maduras que dicho sea de paso seguimos estando bastante buenas? Ellos tratarán de conquistarnos para pasar sus vacaciones cogiendo a sabiendas que nosotras no les daremos problemas posteriores? ¿Entonces, que decides?

-Te digo que estoy dispuesta a todo, así que dime cómo lo quieres hacer

-¿Te afeitas abajo?

-Me depilé

-Perfecto, cuando me levante has tu silla para atrás poniendo tus pies en el piso con las piernas separadas, yo te diré que hacer.

Ximena se levantó, yo hice mi silla hacia atrás y ella frente a mí se inclinó haciendo las nalgas hacia los muchachos, se puso en cuclillas frente a mis piernas y empujó mi vestido hasta mi vientre diciendo

-Deja así tu vestido, cuando me levante haré como que te doy algo, quédate con las piernas separadas un momento y después cruzas la pierna lentamente y pon atención en cómo te mira el que está a la izquierda, el de cabello rubio

Se levantó y me estiró la mano diciendo ?Ya lo encontré, ten?, yo quedé con el vestido arriba enseñando las bragas, el chico fijó su vista en mi sexo y mientras nos mirábamos a los ojos crucé muy despacio la pierna, no separó la vista de mis piernas y cuando yo lo miraba él me sonreía. Dejamos pasar dos cocteles más y al ver que solo nos miraban sin hacer nada por abordarnos firmamos la cuenta y nos levantamos, Ximena me dijo

-Están midiendo el terreno, cuando se aseguren de que estamos solas se lanzarán a la conquista

Subimos al primer piso donde estaban nuestras habitaciones y mientras caminábamos ella me dijo en voz baja

-Dejas abierta tu puerta, el tuyo nos siguió, déjalo que vea que no hay nadie en tu habitación

Abrí mi puerta y Ximena la suya, las dejamos abierta y de pie en el pasillo cada una frente a su habitación con la puerta abierta me dijo hablando fuerte

-Desayunamos mañana a las 7 de la mañana

Yo afirmé mientras el muchacho pasó frente a mí, volteó hacia mi habitación y después a la de Ximena, cuando se alejó por el pasillo entramos cada una a su habitación.

Nuevamente jovenes en Relatos eroticos de Maduras (relatos eroticos )

Nuevamente jovenes en Relatos eroticos de Maduras (relatos eroticos )

Nuevamente jovenes en Relatos eroticos de Maduras (relatos eroticos )

» VER INTERPRETACION (HD): Nuevamente jovenes en Relatos eroticos de Maduras

Nuevamente jovenes en Relatos eroticos de Maduras (relatos eroticos )

Videos Pornos Relacionados:

Tags: , , , , , , ,

Malena y Gabriel en Relatos eroticos de Maduras

Video Porno de: Maduras

octubre 9th, 2013 >> Relatos Eroticos

Malena y Gabriel en Relatos eroticos de Maduras (relatos eroticos )

» Relato Erotico: Malena y Gabriel en Relatos eroticos de Maduras

Malena y Gabriel en Relatos eroticos de Maduras (relatos eroticos )

Este relato es de como tuve sexo por primera vez con una mujer madura; soy de México Distrito Federal.

Todo sucedió ya hace 6 años cuando la conocí en el chat de Terra; se llamaba Malena, era una mujer mayor, al menos para mí, yo tenía en ese entonces 17 años (aunque lo que sucedió y que voy a narrar ya me pasó a los 18), ella ya contaba con 39 cuando la contacté por el chat tenía miedo que me ignorara al ser yo menor, pero por algún motivo no lo hizo y pudimos conversar, después de unos minutos pregunté por su msn, a lo cual ella aceptó en darmelo, inmediatamente la agregué y de ahí en adelante comenzariamos a conocernos más.

Diario me conectaba para poder platicar con ella, trabajaba de mesera en un salon de eventos al sur de la ciudad, cerca del metro barranca del muerto, me contaba sobre sus aventuras en el trabajo, sus compañeros, sus labores, así como también de su vida personal, era una mujer separada con dos hijos, una mujer de 21 años y un hombre de 19, no muy productivos que digamos, dos ?ninis?, ni trabajaban, ni estudiaban, no hacían nada.

Conforme nos ibamos conociendo más nos adentrabamos en temas más personales e intimos, de vez en cuando tocabamos el tema del sexo, sin que ella se adentrara mucho, sin embargo si notaba cierto interés o curiosidad, yo le conté de como fue mi primera vez a los 15 años con un prostituta y luego a los 16 años con mi novia de la preparatoria, y de mi gusto por las mujeres que usan medias y lenceria sensual.

Ella me contaba que no podía estar mucho tiempo sin tener relaciones sexuales; desde que se separó de su marido había andado con varios, pero que no era el mejor sexo que digamos.

De vez en cuando me gustaba provocarla un poco para ver su reacción, tenía unas fotos que me habia tomado un día después de volver del gimnasio, no soy un modelo, soy delgado y marcado, nada espectacular pero agradable a la vista, en fin, en esas fotos aparecia con el torso desnudo, cuando se las mostraba ella solo reía y me decia que me veia bien, agregando que me veía yo muy jovencito….

El tiempo pasaba y yo seguia coqueteandole, y ella seguia con el juego, el tema del sexo siempre salia de alguna forma, repito, sin ser de forma vulgar ni adentrarnos mucho, pero se notaba su apertura hacia ese tipo de pláticas.

Después de un tiempo, por cuestiones del destino, me reencontré con mi ex-novia de la preparatoria, algo que me hizo alejarme del msn y con ello de Malena; ya casi no me conectaba y cuando lo hacía, Malena no estaba en línea.

Una vez que sí la encontré platiqué con ella; se notaba interesada en saber de mí y por qué no me había conectado. Le conté de mi reencuentro con mi ex novia; la noté tal vez un poco celosa, no lo se, pero me preguntaba si la queria mucho, que por qué regresaba con ella si no habia sido tan buena novia y aparte ya tenía una hija, de otro, y que si pensaría en ponerle los cuernos. A todo ello respondí de mala manera y realmente no queria saber más de Malena, no me habia agradado su forma de cuestionarme.

Durante mi regreso con mi ex-novia me di cuenta de que realmente ya no la queria como antes, y se habia convertido en una mujer mentirosa y convenciera (creo realmente siempre lo fue) decidí alejarme de ella para mi bien, lamento por su hija porque sinceramente si me estaba encariñando con ella.

Me sentía molesto, enojado conmigo mismo por lo sucedido, pero al mismo tiempo me sentia libre y decidí que volvería a buscar a Malena y la haría mía, tal vez solo para demostrarme a mi mismo que podia estar con quien yo quisiera.

Regresé a mi rutina de conectarme diario al msn, sin embargo ella no aparecía hasta que una noche casi a la media noche la vi conectarse, inmediatamente le escribí y ella no tardó en responder, me preguntaba como habia estado y le comenté sobre lo que me había pasado con mi ex-novia. Recibí un ligero regaño de su parte, el cual acepté, aunque de no muy buena gana, pero también me dijo que le daba gusto que volvieramos a encontrarnos y platicar de nuevo.

No tardamos en volver a sacar el tema sexual, ella me preguntó si en otra ocasión volvería a acostarme con mi ex-novia a lo cual dije la verdad, un rotundo no, pero agregué que me gustaría mucho volver a estar con alguien y le confesé que simpre habia tenido la curiosidad de estar con alguien mayor que yo. Inmediatamente me preguntó mis motivos y solo le dije que era una fantasía que queria cumplir, que las mujeres mayores se me hacen mucho más sensuales y atractivas, y que seguro podría aprender mucho más teniendo sexo con alguna, ella solo reía con mis respuestas.

Noté como mi confesión le habia dado curiosidad, ya que en platicas posteriores ella me preguntaba si ya habia encontrado alguna madura con quien tener relaciones; le decía que aún no, pero que conocía a alguien con quien me gustaría hacerlo, claro, sin decirle que era ella a la que me quería coger.

Un día decidí decírselo directamente; me conecté y ella estaba ahí. Platicamos un poco y le dije:

= hay una mujer con la que queria acostarme, es mayor pero no se si ella quiera

+ tu pregúntale y ya?, ¿qué puede pasar??.

Lo pensé por última vez y dije:

= eres tu Malena, me gustaria estar contigo, quiero hacer el amor contigo.

Se quedó sin contestar por unos minutos, bastantes a mi parecer en esos momentos, creí que no escribiría más.

+ ¿porqué??, ¿porqué yo??, si no nos conocemos realmente.

= quiero estar contigo porque siento que nos llevamos bien, porque tienes apertura conmigo para hablar de sexo y porque siento que a ti también te gustaría.

+ pero soy muy grande para ti

= eres exactamente lo que quiero, alguien mayor, que me enseñe, que disfrute conmigo

+ ¿pero y si ya en persona no te gusto?

= ¿qué vas a hacer manana? ¿tienes trabajo? me gustaria verte

+ no, no tengo trabajo… pero no lo se

= anda, vamos a vernos y platicamos ya en persona, nos decidimos….. ¿qué dices?

+ no lo se, tengo que pensarlo….

= no pierdes nada, si no te gusto o no quieres no te preocupes, ahí dejamos el tema

+ ¿dónde nos veríamos??

= me dices que trabajas por barranca del muerto… ¿te quedaría plaza loreto?

+ si, si me queda… pero, ¿estás seguro?

= sí, quiero verte, ¿aceptas?

+ está bien?, nos vemos a las 9 de la mañana, afuera de la plaza, ¿está bien??

= esta perfecto…….. oye, ¿puedo pedirte algo??

+ ¿qué pasa??

= me gustaría que fueras vestida con una falda, medias y zapatos bonitos…

+ jajajaja, tú y tu atracción por las medias….. Está bien?, veré que tengo.

= gracias, ahí te espero, me voy a dormir ya para estar listo mañana, duerme rico.

+ ok descansa.

Esa noche me dormí totalmente excitado y pensando en lo que pasaria al siguiente día; tenía ganas de masturbarme pero no queria desperdiciar energía, por si algo sucedía con Malena.

Desperté muy temprano y tomé un rico baño, me vestí con una bonita camisa, pantalón de vestir y zapatos negros. Me puse perfume y me dispuse a salir a mi encuentro.

Llegué al lugar acordado unos 10 minutos antes; estaba un poco fresca la mañana pero era bastante agradable. Me senté en una banca fuera de la plaza a esperar. El tiempo se me hacía eterno. Pasaban ya de las 9:15 y ella no llegaba; pensé que no aparecería y tenía decidido irme en unos minutos más.

Un par de minutos después la vi acercarse: era una mujer un poco pasadita de peso, no muy alta, pero me agradaba lo que veía, y más porque en verdad iba vestida como le habia pedido. Vi sus piernas enfundadas en unas medias color natural. ¡Inmediatamente comencé a sentir excitación al ver que habia cumplido con mi pedido!.

+ ¡hola?, como estás?!

= bien gracias, pensé que ya no venías

+ perdón, es que se tardó en pasar el camión, pero bueno, ya estoy aqui.

Se notaba un poco apenada, nerviosa, ella traía una rosa en la mano.

= que bueno, me da gusto verte y por fin conocerte en persona, quieres sentarte?

+ si claro.

= ¿y esa rosa?

+ la tomé de uno de los centros de mesa del trabajo, me gustó y pues me la llevé a mi casa, quise traerla conmigo hoy.

= está bien, y que tal ¿como me ves?

+ te ves bien, ¿te vestiste así para verme?

= si, quería verme bien

+ pero estás muy chiquito?, hasta te ves más chico que mi hijo…, ¡podrías ser mi hijo!.

= ¡claro que no?!, me veo así pero no soy tan chico?, ¡acabo de cumplir mis 18?!, ¡ya soy mayor de edad?!, ¡me tienes que festejar?!.

+ ¡Ah bueno?!, pero?, de todas maneras?, ¡te ves más chiquito que mi hijo?!, hasta me das un poco de ternura.

= pero?, ¿te agrado??,

+ pues sí?, sí?, eres guapo?, eres un guapo kaliente?, ¡pero aún estas muy chiquito…, muy jovencito?!.

Durante toda esta plática ella jugaba con la rosa que traía y comenzaba a quitarle los petalos

+ bueno, que hacemos

= pues como te dije ayer, me gustaría que hicieramos el amor

+ ¡ay niño….!, ¿y si te invito a desayunar?, ¿ya desayunaste?

= ya, muchas gracias, mejor yo te invito a otro lado, tu y yo solos, ándale, ¿no te gustaría??

+ pero eres un bebé?, estás muy jovencito?, no lo se….

Me acerqué a ella e intenté besarla, no se movió pero no respondió al beso…

+ eres un bebé, ay mi niño…. ¿estas seguro?

= estoy muy seguro, anda vamos.

Malena terminó de quitar todos los petalos de su rosa, se le veía timida y más nerviosa; tiró todos los pétalos al suelo:

+ ¡está bien?, vamos?!.

Yo no cabia de alegría y excitación; creo ya se notaba en los pantalones que mi pene comenzaba a endurecer.

Abrí la puerta de mi carro para que subiera; subí y nos dirigimos a un hotel que yo conocía.

En el camino ibamos platicando de cualquier cosa. En un semaforo aproveché para acariciarle su rodilla. ¡Sentir las medias me excitó mucho!. Le pregunté si le molestaba y dijo que no, entonces, en el resto del camino seguí acariciando su rodilla y muslo, sin atreverme a adentrarme más dentro de la falda.

Llegamos al hotel (hotel castillo para los curiosos) y pedí la habitación; ella aún se mostraba timida y apenada.

Subimos las escaleras, abrí la puerta del cuarto y entramos. La abracé y me correspondió el abrazó. La besé timidamente en los labios y esta vez sí me respondió.

Al sentir su respuesta me animé más y la besé más apasionadamente. Le acariciaba sus labios con la lengua hasta que los abrió y nuestras lenguas se acariciaron un rato.

Cerré las cortinas, prendí una pequeña luz y volvimos a besarnos. Comenzó a desvestirme; comenzó por la camisa, botón por botón. Luego la camiseta, el cinturón… En ese punto me separé de ella, me quité mis zapatos y calcetines, desabroché mi pantalón y lo dejé caer: quedé en boxers, negros, ajustados, se veía mi verga dura, queriendo salir.

Ella se acercó y retiró mi bóxer: ¡quedé completamente desnudo ante ella!. Tomó mi pene y comenzó a acariciarlo. Me dijo al oído:

+ “¡mmm?, grandote?, como me gustan?!”.

Ella lo acariciaba; yo le besaba el cuello, la oreja, los labios.

Me puse a sus espaldas; le acariciaba su cuerpo por encima de la ropa, le arrimaba la verga en las nalgas, Le dije:

= ahora te toca a ti.

Metí mis dedos entre su cintura y la falda y tiré de ella. Quedó su culo al aire. Vi su calzón, de encaje, blanco, a través de las pantimedias que llevaba. ¡Eso me excitó!, me excitó mucho.

Mientras le restregaba el pene directo en el culo cubierto con las medias, le acariciaba y quitaba la blusa, le besaba la nuca. Ella solo se dejaba hacer.

Quité su blusa y su brasier. Le tomé las tetas con ambas manos: ¡eran grandes!, aunque un poco colgadas. Sus pezones eran muy grandes y ya estaban duros.

Se separó de mí, se volteó, nos besamos. La empujé a la cama y cayó de espaldas, dejando las piernas colgadas.

Verla así, tumbada en la cama, con las piernas semi abiertas, con su calzón blanco, sus medias y sus zapatos aún puestos, me puso aún más cachondo.

Me hinqué en el piso, la jalé un poco para que sus nalgas quedaran en la orilla de la cama y comencé a lamerle sus muslos por encima de las pantimedias.

Fui subiendo hasta llegar a la zona de su sexo: percibía su aroma, ¡un aroma fuerte!. Lamí todo lo que podía, ella disfrutaba, me acariciaba el cabello y me preguntó:

+ “¿no que no sabías?. Igual y hasta tú me enseñas algo el día de hoy”

Levanté la vista, la vi a los ojos y reí. Dejé su sexo para seguir subiendo. Besé su barriga, su ombligo; llegué a sus tetas, las lamí, las mamé, le mordí suavemente los pezones: ella ya gemía suavemente

+ “¡qué rico, mi bebé?, me gusta, aaayyy?, qué rico?!”

Ella solo acariciaba mi cabeza y mi espalda; mi pene se rozaba con sus piernas.

Nos besamos de nuevo; me empujó para quedara yo de espaldas. Se levantó y se retiró sus medias junto con su calzón, quedando completamente desnuda, mostrando todo su cuerpo, su intimidad, cubierta de una mata de vello negra.

Vi sus calzones blancos, tirados: ¡estaban mojados?!. No se si por la lamida anterior que le di o por su excitación tan tremenda que ya tenía; ¡seguramente por ambos!.

Ahora fue ella la que se hincó y me pidió que me acercara a la orilla de la cama. Me senté en la orilla del colchón, tomó mi pene y comenzó a mamarlo: ¡era una maestra en el arte de mamarlo!, ¡nunca había sentido tal gozo!. Se lo metía todo en la boca, sentía su saliva, su lengua, su calor. Se lo sacaba, lo lamía de arriba a abajo, de abajo a arriba, ¡me lamía los huevos?!, ¡qué ricura?!, ¡era la primera mujer que me lo hacía!.

Los lamía muy rico: se metía uno en la boca, jugaba con él, lo liberaba y tomaba el otro. Yo reía un poco, ya que me causaba cosquillas, pero eso sí?, ¡mucho placer!.

Volvía a lamer mi pene: se lo metía. ¡Así estuvo unos buenos minutos?, minutos deliciosos:

= lo mamas muy rico, Malena

+ ¿te gusta??. ¿Porqué te ríes??.

= es que?, me gusta mucho, pero?, es que?, también me dan cosquillas?, pero?, ¡no te detengas?, eres una experta?, eres una linda?!.

+ es que?, me gusta tu pene, está grande y sabe rico…, ¡todo un jovencito…!.

(Aclaro: no tengo muy grande mi miembro, lo normal, 17 cm, pero a ella le parecía muy grande, o al menos eso me decía para mi ego)

= ¿quieres que te la meta??.

+ ¡sí?, ya?, ya quiero ver cómo se siente?!.

Malena dejo de mamarla, se levantó y me empujó para que quedara recostado de nuevo; yo seguia en la orilla, con las piernas colgando. Se montó en mí y ya iba a meterse mi verga cuando la detuve:

= ¡no?, espera?, sin condón no (muy precavido yo)!. ¿Me pasas uno??, están en la bolsa de mi pantalón.

Malena se levantó, tomó la caja y me la dio; saqué un condón y me lo puse.

+ ¡ahora sí, mi bebé?!.

Se volvió a montar en mí, de rodillas. Cada una de sus piernas a cada lado mio, ¡bien abierta!. Yo veía sus pelos íntimos, sus tetas colgando.

Agarró mi pene, se levantó un poco y lo dirigió a su entrada: ¡oh Dios?, quéeee maravilla?!. Se dejó caer lentamente hasta llegar al fondo: ¡sentía su calor?, sus jugos mojando mi pelvis!. Comenzó a moverse, de arriba a abajo, de abajo arriba, muy lentamente, sintiendo la penetración. ¡Yo también la sentía toda!. No apretaba mucho, ¡pero se sentía rete rica!.

Poco a poco aceleraba el sube y baja, sus tetas se bamboleaban, yo las acariciaba, se las apretaba; le apretaba sus nalgas, le daba nalgadas, ¡sentía sus pelos rozarme!. Ella se movia a la velocidad adecuada, ni muy lento, ni muy rápido; ¡ambos gozábamos!, y sus jugos no dejaban de humedecer su cuevita.

Era tanto el movimiento, que al estar en la orilla el colchón comenzó a moverse, a salirse de la base; yo, con un pie, me recargué en una de las paredes para detenernos y no caer. Seguíamos cogiendo, pese a ello. Subía y bajaba, se movia en círculos. El cuarto olía a mujer, ¡olía a sexo!.

Así seguimos hasta que vimos que no tardariamos en caernos. Nos detuvimos, muertos de risa; nos levantamos y acomodamos el colchón, nos dimos un beso en la boca y regresamos de nuevo a la cama.

La tiré en la cama, igualmente, sus nalgas en la orilla, yo de pié. Tomé sus piernas, las abrí y las cargué con mis brazos. Apunté mi verga a su vagina y de nuevo comenzamos a coger: ¡se la sacaba toda y se la volvía a clavar!. Ella gemía más duro, no gritaba, pero sí era más fuerte que antes.

Tuvo un orgasmo: lo supe porque sentí cómo se mojaba más todo. Sentí como mis piernas escurrian sus líquidos y?, ¡sus gemidos y respiración eran más que notorios!.

Seguí metiéndole la polla, ¡duro?!, ¡cada vez más duro!. Se escuchaban los chirridos de la cama, desbaratándose; se escuchaban los gemidos de ambos y sus nalgas chocando con mis muslos: ¡era puro sexo?!, no hacíamos el amor?, ¡estábamos cogiendo!: un jovencito hambriento de mujer madura, y una madura con mucho tiempo sin coger, sin sentir una verga adentro: ¡ahora la tenía?, la tenía muy adentro?, y era la de un jovencito?!.

Tras otro orgasmo más, ya se le notaba cansada:

+ mi bebé?, déjame descansar un rato, pequeño?, aaayyy?, ¿no te has cansado??.

= ¿tan pronto te cansaste Malenita??

+ es que?, tú resistes mucho?, ¡mi esposo y mis parejas nunca me duran tanto!.

Bajé la velocidad de las embestidas hasta quedar quieto dentro de ella; me dejé caer sobre su cuerpo. Su respiración seguia agitada. Le saqué la verga y me acosté a su lado, le mamé y acaricié un poco las tetas, la besé y le dije:

= “¿quieres comértela otra vez??”

Ella no dijo nada, solo se arrodilló entre mis piernas, sobre la cama; me quitó el condón y empezó a mamar, de la misma forma tan deliciosa que antes: mamaba el pene, los huevos, me lamía toda la zona. ¡Era todo un placer!.

Tras unos buenos minutos de deliciosa mamada sentí mi eyaculación venir y:

= ¡aaayyy?, qué rico lo haces?, sigue mamando?!.

+ ¡estás muy rico, mi bebé?!.

Mientras hablaba, Malena me masturbaba, para que siguiera gozando.

= ¡así Malenita?, así?, uuuyyy?, me vengo?, ya?, me vengo?!.

+ ¡pues ya vente mi niño?, ya vente?, déjalo salir?!.

Malena no alcanzó a metersela de nuevo a la boca; justo se estaba agachando cuando solté mis chorros de semen, que cayeron en su cara y su cabello.

+ ¿te gustó, mi bebito??

= ¡sí?, mucho?, eres una experta mamando?!, perdón por mancharte.

+ ¡no te preocupes?, ahorita me limpio!.

Malena se levantó y fue al baño por papel para limpiarse.

+ ¡la próxima vez me dejas probarlos?!.

= ¡claro que sí?, te los voy a dar en la boca!.

Nos recostamos y nos quedamos dormidos. Al despertar ya era tiempo de dejar la habitación. Nos vestimos; le pedí que me regalara sus medias para tener su recuerdo. Me las entregó.

Antes de que terminara de vestirse le pedí que si se las podía pasar por su sexo; se rió un poco pero lo hizo rápidamente, se las pasó de una manera maliciosa y cachonda y me las entregó. Las olí y las guardé.

Pasé a dejarla donde la había visto esa mañana; quedamos en vernos en el msn para seguir platicando y tal vez repetir lo de ese día.

Malena y Gabriel en Relatos eroticos de Maduras (relatos eroticos )

Malena y Gabriel en Relatos eroticos de Maduras (relatos eroticos )

Malena y Gabriel en Relatos eroticos de Maduras (relatos eroticos )

» VER INTERPRETACION (HD): Malena y Gabriel en Relatos eroticos de Maduras

Malena y Gabriel en Relatos eroticos de Maduras (relatos eroticos )

Videos Pornos Relacionados:

Tags: , , , , , , ,

Dando por culo a su mujer madura

Video Porno de: Maduras

diciembre 17th, 2012 >> Porno

Dando por culo a su mujer madura (porno pendejas )

Buena forma de celebrar la navidad disfrutando del sexo casero, dando por culo a su madura esposa, mientras gime y grita de placer. Una madura muy viciosa que pide a gritos la polla de su esposo en el ojete.

# Dando por culo a su mujer madura

Videos Pornos Relacionados:

Tags: , , ,

La inquilina y mi esposa en Relatos eroticos de Dominación

Video Porno de: Maduras

febrero 22nd, 2014 >> Relatos Eroticos

La inquilina y mi esposa en Relatos eroticos de Dominación (relatos eroticos )

» Relato Erotico: La inquilina y mi esposa en Relatos eroticos de Dominación

La inquilina y mi esposa en Relatos eroticos de Dominación (relatos eroticos )

Rocío, nuestra inquilina, había descubierto que durante casi un mes la habíamos drogado para saciar nuestras sucias necesidades pero una vez con las pruebas de nuestro delito en su mano, decidió dar la vuelta a la tortilla y convertirnos en sus juguetes.

Una muestra clara de lo que nos esperaba en sus manos, fue lo que ocurrió nada mas informarnos de que conocía como noche tras noche y aprovechando que estaba inconsciente, entre mi esposa y yo nos la habíamos follado.

-Puta, desnúdate para mí- le exigió a mi esposa.

Maite, que no se había acostumbrado a ese cambio de papel, tardó en reaccionar por lo que la morena ejerciendo su nuevo poder, se levantó y le desgarró su vestido con las manos. Mi mujer intentó taparse pero nuestra inquilina se lo impidió dándole una sonora cachetada.

-Me has hecho daño- se quejó tocándose la adolorida mejilla.

Roció, soltó una carcajada al responderle:

-¡Mas te voy a hacer si no me obedeces!- tras lo cual terminó de despojar a mi esposa de su ropa.

Juro que me excitó ver la indefensión de mi pareja pero en ese momento no me atreví a decir nada y por eso mantuve un silencio cómplice mientras esa muchacha la desnudaba. Maite, completamente abochornada, se quedó quieta mientras la morena le quitaba el tanga. Casi desnuda y con un coqueto sujetador como única vestimenta esperó con el rubor cubriendo sus mejillas su siguiente paso.

Rocío al verla sin bragas, pasó uno de sus dedos por los pliegues de su sexo y mirándome, me dijo:

-Tu esposa es una zorra. Todavía no he hecho uso de ella y ya está cachonda y alborotada-.

Una tímida sonrisa fue mi respuesta. La andaluza comprendió que no iba a defender a Maite y dándole la vuelta, le quitó el sujetador. Una vez totalmente en pelotas, cogió los pechos de su víctima entre sus manos y me los enseñó diciendo:

-Menudo par de pitones tiene esta perra. Se nota que será una buena sumisa porque casi no la he tocado y ya está verraca-.

Aumentando la vergüenza de mi mujer, le pellizcó los pezones mientras le susurraba que era una guarra. Maite suspiró al notar la acción de los dedos de la morena sobre sus areolas y sin dejarme de mirar, gimió de deseo. La morena entonces se apoderó de los mismos con su lengua y recorriendo los bordes rosados de su botón, los amasó sensualmente entre sus palmas. Mi señora, incapaz de contenerse, suspiró mientras intentaba parecer fría ante ese ataque.

Si pensaba que esa actitud le serviría de algo, se equivocaba porque Rocío hizo caso omiso de ella y de un empujón, la sentó sobre la mesa del comedor.

-Abre tus piernas, puta. Quiero que el cerdo de tu marido disfrute de la visión de tu coño mientras te lo como-, ordenó bajando su cabeza a la altura del pubis de la mi mujer.

Desde mi posición, pude observar que Maite se estaba excitando por momentos. No solo tenía los pezones erectos sino que se notaba que la humedad estaba haciendo aparición en su sexo. La morena al notarlo le separó las rodillas y sacando la lengua empezó a recorrer sus pliegues.

-Ahhh- suspiró mi esposa.

Rocío, encantada con su poder, aceleró las caricias mientras torturaba los pezones con sus dedos. Pude ver que luchando contra el deseo, mi señora apretaba sus manos y con la cara desencajada, de sus ojos brotaban unas lágrimas. Sin apiadarse de su víctima, la andaluza metió dos dedos en el interior del coño de mi amada, la cual empezó a retorcerse buscando su propio placer.

-Te gusta, ¿Verdad? ¡Guarra!- gritó al comprobar que el sexo de mi mujer aceptaba con facilidad dos dedos y queriendo forzar aún mas su dominio, le preguntó: -¿Crees que te cabra mi mano?

Maité, al oír lo que se proponía, se zafó de su acoso e intentó huir pero entonces la morena, dirigiéndose a mí, me ordenó:

-Tráemela otra vez.

No pude negarme. Si esa zorra iba a la policía con el video donde me la había follado después de drogarla, hubiese ido a la cárcel por lo que cogiendo a mi mujer en mis brazos, la devolví encima de la mesa.

-Sujétala y que no se mueva- me soltó riendo.

Comportándome como un auténtico bellaco, inmovilicé a mi esposa mientras la morena la violaba metiéndole tres dedos en su interior. Los gritos de dolor lejos de cortarla, la motivaron aún más y haciendo caso omiso de los mismos, le metió un cuarto dedo.

-¡Por favor!- chilló Maite al sentir su sexo a punto del desgarro.

Disfrutando de la faceta de estricta domina, Rocío pellizcó duramente los pezones de mi mujer mientras le decía:

-¡Cállate, puta!. ¡Bien que te reías mientras tu marido me violaba!

Al recordarle el motivo por el cual nos tenía en sus manos, hizo que se quedara callada y quieta, momento que la morena aprovechó para incrustarle el quinto dedo. Con lágrimas en los ojos, chilló de dolor pero temiendo la reacción de esa muchacha, esta vez no intentó huir. Mas excitado de lo que me gustaría reconocer, observé la cara de lujuria que nuestra inquilina puso al intentar meter por completo su palma en el interior de mi amada.

Tras varios intentos fallidos, por fin, completó su objetivo y una vez conseguido ni siquiera esperó a que su víctima se acostumbrara y con autentico sadismo comenzó a golpear su vagina. Maite al sentir el puño de la andaluza en su interior, gimió completamente descompuesta.

-¡Te lo ruego, déjame! ¡Te juro ser tu fiel esclava!- chilló en busca de su compasión.

Rocío al escuchar su entrega, le soltó:

-Todavía no te enteras. ¡Eres mía!- y recalcando su dominio, me obligó a darle la vuelta.

Juro que no supe que se proponía hasta que teniéndola a cuatro patas sobre la alfombra, vi que la morena cogía un cinturón y usándolo sobre mi esposa, empezó a castigar sus nalgas.

-¡No! ? gritó al sentir la dura caricia del cinturón en su trasero.

Aterrorizado pero incapaz de defenderla, soporté el ver como nuestra inquilina azotaba una y otra vez a mi mujer. Solo cuando ya tenía el culo casi en carne viva, paró y dirigiéndose a mí, me dijo:

-¡Quiero ver cómo le das por culo!

De `plano me negué, al sentir que era demasiado el castigo que estaba sufriendo Maite. Estaba a punto de enfrentarme con esa zorra cuando escuché que mi señora desde el suelo me decía:

-Haz lo que te ordena nuestra ama-

Sin saber qué hacer, me la quedé mirando y al observar que desde la alfombra me sonreía y que sin esperar a que esa puta sádica repitiera su amenaza, con sus dos manos se separaba las nalgas, no pude hacer otra cosa que arrodillarme a su lado.

Estaba recogiendo parte de su flujo para untar su ojete cuando la maldita inquilina me gritó:

-Directamente. No lo lubriques. ¡Esa zorra no se lo merece!

Quise protestar pero Rocío uso el cinturón sobre mi espalda para obligarme a obedecer. Juro que debí responder a su agresión enfrentándome con ella pero el escozor de ese latigazo, contrariamente a lo que había supuesto, me excitó y sin mediar queja alguna, forcé la entrada trasera de mi mujer con mi pene.

Afortunadamente el ano de Maite estaba habituado a ser forzado porque de no haber sido así el modo tan bárbaro con el que la penetré le hubiese provocado un desgarro.

-¡Dios!- aulló al sentir su ojete mancillado.

La morena disfrutando de nuestra sumisión se rio al comprobar la cara de sufrimiento de sus dos nuevos juguetes y tras un minuto sin hacer otra cosa que mirar cómo le daba por culo, se acercó a mí y poniéndose a mi espalda, me separó mis propias nalgas mientras me decía:

-Luego es tu turno.

Tras lo cual introdujo uno de sus dedos en mi ojete. Nunca nadie había hollado ese agujero por lo que al descubrir que era virgen, esa zorra se descojonó de mí, avisándome de que iba a ser lo primero que ella hiciera. Contra toda lógica, el notar su yema jugueteando en su interior me calentó y reiniciando con mayor énfasis mis penetraciones, seguí machacando el trasero de mi esposa.

Maite, que era ajena a que su marido estaba siendo violado analmente por los dedos de su inquilina, recibió con gozo ese asalto y con la respiración entrecortada, nos informó que estaba a punto de correrse.

Su confesión fue un error porque al oírla, la morena tiró de su melena y prohibiéndola correrse, me obligó a sacársela.

-Límpiala.

Habiendo cortado su calentura, mi esposa tuvo que usar su boca para retirar los restos de mierda que embadurnaban mi miembro, tras lo cual, la andaluza nos obligó a seguirla hasta su cama. Una vez en su habitación, la muy zorra nos demostró nuevamente que había preparado a conciencia nuestro castigo porque abriendo un cajón sacó dos juegos de esposas, con los que nos ató al cabecero.

Una vez con nosotros dos inmovilizados, se desnudó y apagando la habitación, se durmió.

Lo que en teoría iba a ser nuestro primer día de sumisos, se convirtió en algo mucho mejor.

Como os imaginareis pude dormir más bien poco, atado, desnudo y sin saber que iba a ser de mí, me pasé la noche en vela. Ya eran más de las diez cuando la zorra de la andaluza, se levantó y olvidándose de mí, le quitó los grilletes a mi mujer tras lo cual le obligó a acompañarla al baño.

Como estaba la puerta abierta pude ver cómo se sentaba en el wáter y mientras Maite permanecía arrodillada a sus pies, se ponía a mear. Una vez liberada su vejiga, cogió a mi esposa y le obligó a limpiar los restos de orín con la boca, tras lo cual se metió a duchar.

Una vez hubo terminado, salió del baño envuelta en una toalla y cogiendo una bolsa de un rincón, salió con mi mujer de la habitación dejándome solo tirado en el suelo. No llevaba ni cinco minutos fuera cuando vi que mi inquilina volvía.

Asustado, creí que con su vuelta iba a empezar mi suplicio, cuando sentándose en la cama, me preguntó:

-¿Te gustaría llegar a un acuerdo conmigo?

-Depende- contesté aún sabiendo que tenía poco margen de maniobra. Fuera lo que fuese lo que esa morena me iba a proponer, comprendí que iba a tener que aceptarlo.

-Puedes ser compañero o por el contrario mi juguete- respondió con voz dulce mientras me quitaba las esposas.

-No te comprendo. ¿A qué te refieres?

Descojonada, ni se dignó a contestar y todavía estaba pensando en ello, cuando escuché que se abría la puerta. Al mirar quien entraba, no me costó reconocer que era Maite la que se acercaba. Mi mujer venía vestida como una sumisa de libro. Ataviada con un arnés hecho de correas de cuero, parecía una actriz de una película erótica.

Supe entonces lo que esperaba de mí cuando vi a mi señora arrodillarse a mis pies y decirme:

-Amo, vengo a presentarme. Tal y como he acordado con mi dueña, no debe considerarme su mujer sino una propiedad. A partir de ahora, cumpliré las ordenes de los dos sin quejarme.

Obligada por las circunstancias, Maite había aceptado se nuestra sumisa y aunque comprendía los motivos que le había llevado a ello, me sorprendió ver en sus ojos un brillo que bien conocía:

?¡Está cachonda! ¡Le pone bruta ser una sumisa!? exclamé mentalmente al asimilar su significado.

Todavía no me había repuesto de la sorpresa cuando escuché a Roció decir:

-¿Qué respondes? Aceptas que entre los dos adiestremos a esta puta o por el contrario, tendré que ocuparme yo sola de vosotros dos.

-Sin lugar de dudas, acepto.

Mi hasta hacía unos segundos amada esposa no pudo reprimir su satisfacción y pegando un suspiro, se agachó frente a mí diciendo:

-¿Desea mi amo que le sirva?

-No, zorra ?contesté- antes quiero que veas como me follo a una verdadera mujer.

La reacción de Rocío no se hizo esperar y despojándose de la toalla, se lanzó a mi lado. Verla desnuda y deseando mis caricias fue algo que no me esperaba y sin dudarlo la acogí entre mis brazos.

-¡No sabes cómo deseo sentir tu polla dentro mío!- me dijo la mujer que hasta hacía unos momentos pensaba que iba a ser mi torturadora.

-No tardaras en sentirlo- contesté pegándola a mí.

La muchacha me respondió con una pasión arrolladora y pegando su cuerpo al mío, dejó que la acariciara. Mis manos al recorrer su trasero descubrieron que tenía un culo duro y bien formado. No me hizo falta su permiso para pasar mi mano por su entrepierna. Mis dedos completamente empapados dieron fe de la excitación que dominaba a esa cría y llevándoselos a la boca, la obligué a probar su porpia excitación mientras le decía:

-¿Qué hacemos con nuestra esclava?

Descojonada, contestó:

-¡Qué mire!

Desde el borde de la cama, Maite nos miró con una mezcla de deseo y envidia. Sabiendo lo que esa mujer necesitaba y olvidando a mi esposa, susurré en su oído:

-Eres una putita pervertida.

-¡Habló el que viola a mujeres drogadas! ? respondió mientras con sus manos acomodaba mi pene entre sus piernas.

-Ahora va a ser mejor- contesté mientras me metía en su interior.

Rocío gritó de satisfacción por la violencia de mi estocada pero no hizo ningún intento de separarse, al contrario, tras unos segundos de indecisión se empezó a mover buscando su placer. Lo estrecho de su sexo dio alas a mi pene y tomándola de sus pechos, comencé a cabalgarla. Dominada por la lujuria, la muchacha me rogó que la tomara sin compasión. Cada vez que la cabeza de mi glande chocaba con la pared de su vagina, berreaba como loca, pidiendo más. Su completa entrega elevó mi erección al máximo y cambiándola de postura, la puse a cuatro patas.

Al verla en esa posición, recordé que nunca me había atrevido a usar su culo no fuera a ser que al día siguiente se diera cuenta y por eso tras darle un sonoro azote, le pregunté:

-¿Te han follado alguna vez por detrás?

-No- contestó- pero ahora te necesito en mi coño.

Satisfecho por su respuesta, la volví a penetrar mientras de reojo veía a mi mujer masturbándose por la escena. Olvidándose de su papel de sumisa, estaba dando rienda suelta a su lujuria al verme con otra.

-Sigue, ¡que me encanta!- protestó la morena al notar que aminoraba mi ritmo.

La calentura de las dos mujeres era tal que comprendí que a partir de ese día, iba a tener que satisfacer a ambas y por eso concentrándome en ese instante, decidí pedir ayuda a la que se había conformado con ser nuestra esclava:

-Cómele los pechos a tu ama.

Ni que decir tiene que Maite, se lanzó sobre las tetas de esa muchacha sin protestar y ella al sentir que eran cuatro manos, dos bocas y un pene los que la estaban amando no pudo evitar pegar un grito de satisfacción. Buscando un punto de apoyo, me agarré a los dos enormes melones que la naturaleza le había dado.

Ese nuevo anclaje, permitió que mis penetraciones fueran más profundas y con mis huevos rebotando en su sexo, me lancé a un desenfrenado galope. Rocío, convertida en mi montura, convulsionaba cada vez que sentía a mi glande chocar contra la pared de su vagina. Fue entonces, cuando al sentir que estaba a punto de explotar, le mordí el cuello.

Es difícil de expresar su reacción, sollozando, gritó que nunca la dejara de follar así. Su absoluta entrega fue la gota que le faltaba a mi pene para reventar y esta vez, fui yo quien rugió de placer sentir que regaba con mi simiente su interior. Ella al advertir mi orgasmo, se desplomó en la cama mientras todo su cuerpo no dejaba de agitarse con los últimos estertores de su rendición.

Al quitar mi miembro de su interior, Maite tomó mi lugar y como posesa, se dedicó a beberse el semen con el que había llenado el sexo de la morena. Esa mamada inesperada, prolongó el éxtasis de Rocío hasta límites nunca sospechados y solo tras una serie de orgasmos consecutivos, separó a mi mujer y abrazándose a mí, me dijo:

-Dile a esa puta que prepare mi culo, quiero que vea como me lo desvirgas.

No tuve que decírselo, mi amada esposa al oírlo pegó un grito de alegría diciendo:

-Ahora mismo, me pongo a ello- tras lo cual separando las nalgas de su ama, sacó la lengua y empezó a relajar ese rosado esfínter.

La inquilina y mi esposa en Relatos eroticos de Dominación (relatos eroticos )

La inquilina y mi esposa en Relatos eroticos de Dominación (relatos eroticos )

La inquilina y mi esposa en Relatos eroticos de Dominación (relatos eroticos )

» VER INTERPRETACION (HD): La inquilina y mi esposa en Relatos eroticos de Dominación

La inquilina y mi esposa en Relatos eroticos de Dominación (relatos eroticos )

Videos Pornos Relacionados:

Tags: , , , , , , ,

No hay edad para un orgasmo en Relatos eroticos de Maduras

Video Porno de: Maduras

abril 20th, 2014 >> Relatos Eroticos

No hay edad para un orgasmo en Relatos eroticos de Maduras (relatos eroticos )

» Relato Erotico: No hay edad para un orgasmo en Relatos eroticos de Maduras

No hay edad para un orgasmo en Relatos eroticos de Maduras (relatos eroticos )

No quería irme a la tumba sin cumplir dos de mis sueños más deseados, viuda de mi amado pero zafio y bruto Nicasio desde hace la friolera de doce años y a punto de cumplir los setenta me propuse llevar a cabo esa idea que me rondaba la cabeza desde hace meses y no era más que fumarme un porro y acostarme con un negro, pido disculpas si alguna persona de edad se siente avergonzada con mi lenguaje pero soy una mujer de campo venida a la ciudad que estudió lo justo y que para colmo nunca supo nada de la sexualidad y lo poco que he aprendido lo he hecho a través de lo que he descubierto por Internet porque si es por mi Nicasio yo me voy a la tumba sin saber que es tener un orgasmo, del mismo modo pido disculpas a todos aquellas personas de color que se pudieran sentir ofendidas pero no es mi intención faltarles; descubrí casi por casualidad que acariciarme a mi misma me llevaría a un goce del que no creía que existiese palabra para describirlo y a partir de ahí fue un no parar, casi podría decirse que era una jovenzuela en busca de pastor para que me cubriera y eso que estoy seca por dentro desde hace muchos años, lo que no quiere decir es que por el hecho de que haya nieve en lo alto del horno no significa que no haya brasas en el interior y vaya si las había, mmm.

Una vez decidí llevar a cabo mi plan, busqué en muchas páginas de Internet de contactos sin saber si lo que encontraría sería lo que deseaba o no, como una ya es ?abuela? y con el colmillo revenido, antes me di de alta en foros para saber como debía buscar y hallar lo que necesitaba, no fue complicado pero si laborioso, seleccionar un ?semental? negro que me diera placer al principio fue una locura, de haber hecho caso a todo lo que decía en las fotos o anuncios hubiera sido de locas y al final me di de alta en un portal de citas de pago y busqué entre todos los candidatos, de entre los cerca de cien que vi me quedé sólo con tres y rápidamente les envié un pequeño correo a modo de formulario, no era complicado, les preguntaba si querrían fumarse un porro conmigo y si luego me harían el amor, como soy muy honrada les dije mi edad, les mandé una foto y les pregunté sus tarifas, espere a sus respuestas ansiosa y casi al borde de un colapso porque no sabía si responderían me preparé, reconozco que quería ser sincera, en mi foto podían ver a una mujer de 1.65, es decir alta para mi generación, de 58 kilos es decir que muy bien porque me cuido pero a la que colgaban las pieles de los brazos y sus muslos ya no lucían tersos y firmes, mis pechos pequeños gracias a no ser demasiado pesados la gravedad no les había hecho un estropicio y no lucían demasiado mal; a primera vista, podría depilarme por primera vez en mi vida para esa ocasión, cosa que pensaba hacer porque había leído que se sentía más, a todo ello lo acompañaba con unos ojos color miel y un cabello teñido de castaño porque una es madura pero muy coqueta, jeje.

A los tres días recibí la primera de las respuestas y dos días más tarde la otras dos, una de ellas la desestimé o mejor dicho, me desestimaron a mi por ser demasiado mayor para ese formidable macho que había seleccionado, pero tampoco me importó porque de las dos que si me respondieron las dos me satisfacían, me propuse decidirme por cual de los dos y tas pensarlo creo que no más de medio minuto opté por el más caro de los dos pensando que sería una garantía de un mejor sexo, quizás equivocada pero mi Nicasio me dejó el bolsillo bien cubierto y que porras, una alegría es una alegría, ays si mis hijos me vieran, prefiero no pensar en ello.

El elegido era David, un morenazo de 1,80 y que en canal como un cochino en la matanza pesaría 75 kilos, 75 kilos de hombre fibroso y musculoso, negro azabache casi azul dotado como nunca pensé que un hombre podría estarlo, no sabría decir cuanto medía pues yo mido en palmos o con el metro de coser y en la foto puesta hacia arriaba a David le pasaba el ombligo, uys, perdonar a esta vieja que se sobresalta pensando en ese miembro. Le di el visto bueno y le pedí el favor de que accediera a traerme un porro para que me lo fumara con él, David no se extrañó de mi rara petición y me dio su dirección y su tarifa; no se si sería su costumbre pero me dijo que el me invitaba a tan divertida sugerencia y a su vez yo le dije que me sentiría más cómoda y segura en mi casa; le facilité mi número de teléfono y acordamos la fecha, el sábado siguiente a las 8 de la tarde le esperaba en mi casa, ays que nervios, todavía me tiemblan las rodillas, en fin, ahora os cuento como fue mi cita.

El día previsto unas horas antes me di un baño relajante y procedí a usar crema depilatoria por las partes de mi cuerpo que pensé que debía usar, imprudentemente no la puse antes sobre mi piel para comprobar si me quemaba o no pero la fortuna me sonrió y no tuve sobresaltos, con la máquina de afeitar de mi difunto Nicasio apuré los pelillos que pude con un pequeño espejo y me puse lo más guapa que sabía; el resultado es que parecía al menos una mujer de sesenta y muy atractiva, no recurrí a colores de mujer de mala vida porque me parecía demasiado atrevido pero si a un vestido con gasa que me resultaba coqueto y sensual a a vez. Nerviosa como estaba, me senté a esperar y mi ansiado David llegó con algunos minutos de retraso, ays mis nervios, bueno, la espera valió la pena, muy atento David se disculpó y me trajo un clavel a modo de presente, nos dimos dos besos y le hice pasar al salón a la vez que le preguntaba si deseaba tomar algo.

Hola, soy David, ¿eres Ana?

Si, pasa, uys que hombretón, pasa pasa, no te quedes fuera.

Que sorpresa, eres más guapa que en las fotos, dijo de forma zalamera

Eso se lo dirá a todas, dije coqueta, toma esto es lo que acordamos, comprueba que esté bien, ¿quieres tomar algo? Dije mientras le daba el sobre con la cantidad acordada sin caer en que semejante hombre podía darme un golpazo, robarme la casa entera y violarme si le daba la gana.

Si tienes agua fría me viene bien, pero siguieres que compartamos juntos ese ?encarguito? un poquito de ron solo nos vendría bien, dijo con una sonrisa que dejaba ver unos dientes blancos como la nieve y unos labios carnosos que ansiaba que me besaran.

Jiji, ahora la traigo, siéntate, ponte cómodo.

Me fui a la cocina a la velocidad de un galgo y cuando volví con el ron, dos vasos y el hielo, David me esperaba con un par de cigarrillos liados sobre la mesita del salón.

Me senté a su lado y poniendo su mano sobre mi rodilla, me dio un suave beso en los labios pillándome desprevenida, uff que respingo di.

Ay David, que susto me has dado

¿Te he asustado? ¿no te gusto?

Si, si, perdona, es que estoy muy nerviosa

Tranquila, no me como a nadie, bueno si, a ti si pero muy despacito, me dijo acercándose suavemente hasta ponerse frente a mi y volver a besarme de nuevo pero ahora de forma mucho más erótica, vamos aprobar este porro que te traigo, ¿no has fumado nunca antes?

Pues no, ni porros ni tabaco

Vale, pero no aspires muy profundo porque si no toserás

Encendió el porro y dio una calada profunda y expulsando el aire al aire de una forma arrebatadoramente sexy y me lo pasó.

Recuerda, suave, no aspires demasiado fuerte, y pasándome el porro dio un sorbo al vaso de ron que le había preparado.

Di mi primera calada, un chorro de aire caliente me entró por los pulmones achicharrándome por dentro y me puse a toser como una tísica.

Cof, cof, cof

Ves, las prisas, no debes ser tan ansiosa, dijo quitándome el porro de entre los dedos y acariciando mi espalda lo puso en un cenicero y me dio a beber de su vaso.

Yo puse mis labios en la marca que el había dejado y bebí despacito, y ahora otro chorro ardiente me atravesó el gaznate.

Ays perdona a esta vieja, dije avergonzada

No te apures, mira yo creo que esto lo podemos dejar para luego, para cuando estés más relajada, ¿te parece?

Si, me parece bien, estoy nerviosa como una niña el día de reyes, ¿necesitas algo antes de hacer, ejem?

Nada, una toalla para lavarme un poco antes y acompañarte al dormitorio donde te veo en un decir atchis.

Nos levantamos y siguiéndome le llevé hasta el cuarto de baño donde le di una toalla limpia y me fui al dormitorio a esperarle.

Sentí el ruido del agua caliente mientras abría el lecho donde había yacido con mi difunto Nicasio muchas veces dispuesta a ponerle unos cuernos en toda regla, me desvestí pero quedándome en ropa interior y una pequeña bata de gasa porque me daba vergüenza que me viera, dejé una luz de penumbra y cuando estaba retirando la colcha entró David en el dormitorio, con la toalla sobre los hombros y con su sexo al aire, uf que temblores, era más grande de lo que había imaginado.

Está a tiempo de que me marche

No David, quédate, eres un ser perfecto

Y antes de que volviese a decir nada sus enormes y negras manos me atraparon llevándome hacia el y darme un beso en la boca en la que metió una cálida y húmeda lengua hasta lo más profundo de mi, su lengua roja me abrasaba tan calidamente por dentro que casi me desmayo y sin percatarme que me cogía en volandas hasta colocarme sobre la cama aferrada a él como una serpiente.

- No pienses en nada, déjate hacer, voy a tratarte como una reina.

No dije nada y me dejé hacer, sus hábiles dedos me sacaron la batita de gasa dejándome en bragotas y sujetador, un conjunto negro que había comprado para la ocasión y que hacía un homenaje a ese cuerpo de atleta que me iba a poseer.

Su cuerpo desnudo se movía suavemente al lado del mío y colocado a mi lado me vi mirándome a sus ojos mientras sus manos me despojaban de toda la vergüenza que me quedaba y sin ropa interior.

Mis manos seguían acariciando un palpitante pecho negro que parecía tallado en piedra y tomando mi mano derecha, la llevó hasta su pene, yo seguía nerviosa pero cada vez me movía con menos torpeza y sentir su inmenso miembro en mi mano me dejó sin respiración, creo que David se dio cuenta y sonriendo maliciosamente besó mi cuello y empezó a acariciarme creo que hasta la sombra que hacía mi cuerpo en el lecho porque me sentía llena de él; sus carnosos labios me comían tanto por dentro como por fuera y ya solo podía guiarme por lo que sentía mi piel porque mis ojos estaban cerrados a ver pero completamente abiertos al placer, no se si el poco alcohol que había bebido o la calada al porro que había dado pero me vi clavando mis dientes en el hombro de David como una leona.

No se como debe moverse un profesional del sexo pero David parecía saber todo lo que yo quería, cuando lo quería y como lo quería.

Sus dedos se movían con una delicadeza absoluta, acariciando mi piel que se erizaba de placer con solo imaginar que me iba a tocar, su lengua leía los poros de mi piel y su sexo aumentaba de tamaño preparándose para penetrar mi alma hasta lo más profundo. Abrió con dulzura mis muslos con su mano izquierda y mientras lamía mis pechos fue colocándose entre mis piernas cada vez más abiertas, mi sexo sexo por décadas empezó a sudar o eso creí yo al contacto con el pecho y abdomen de David que bajaba bien lento recorriendo mi torso besando mis pezones, mi ombligo, mi pubis recién arreglado, cerré mis piernas en torno a su cuerpo en un intento de que no se escapara pero su fuerza me hizo desistir, tenía esa necesidad vital de que me poseyera, que me atravesara y sentirle dentro de mi pero David debía saber que era mejor esperar un poco más y posó sus labios sobre los labios de mi vagina, su lengua pasó suavemente entre los labios y por primera vez en mi vida supe lo que era el sexo oral, como podía haber vivido tanto tiempo sin disfrutar de semejante experiencia, esa lengua fue abriéndose paso poco a poco levantando cada rincón de mi vagina mientras sus dedos exploraban mi vagina doblándose y retorciéndose dentro de mi, su largo dedo corazón tocó algo dentro de mi y una oleada de placer me inundó por dentro, no se que era, pero un espasmo me subió por la espalda desde mi sexo hasta mi cabeza en un latigazo de algo más de medio minuto que me afectaba hasta los dedos de mis pies que se crisparon como si me hubiese dado un tirón estando acostada; David sintió mi espasmo y bajó la intensidad pero sin perder el contacto con mi sexo, poco a poco mi respiración fue calmándose sin saber que me había pasado, mi pecho se iba relajando y mis manos que se habían aferrado a mis pechos apretándolos como para sacar la poca leche que me quedase fueron aflojando su presión hasta soltarse y llevarlos a la cabeza de mi oscuro amante.

Pocos minutos más tarde David pareció encontrar algo que nunca sospeché que tuviese, escondido entre los labios de mi vagina tocó algo que me volvió a estremecer por dentro, de forma distinta, más ardiente y el contacto de su lengua sobre esa parte de mi me estaba volviendo loca y eso que todavía no me había penetrado, jugó conmigo, primero la punta de su lengua, la parte suave de su lengua, la parte áspera de su lengua, su lengua, su lengua, ese pedazo de carne creado para dar placer de David me aceleraba el pulso, el calor interior; oleadas de placer me volvían a arrebatar, no podía comprender que me estaba pasando y que era eso que me hacía gemir como una gatita; mis piernas parecían tomar vida propia temblando cada vez que me tocaba con sus labios o su lengua; no era capaz de poder focalizar el placer en un solo lugar porque sus manos me acariciaban hasta la entrada de culo, si, mi culo, ese sitio por el que solo sale suciedad; daba lo mismo, no dio tiempo a que pensara en nada más porque esa oleada de placer que me había invadido como una condenada a la hoguera me volvió a llevar a un estado de ceguera absoluta y abandono de mi; apreté mis manos contra su cabeza llevando la boca de David hacia mi sexo, que no me abandonase y por segunda vez me sentí húmeda y llena de felicidad, las sábanas de mi cama estaban siendo testigos de un combate que nunca antes habían visto porque mis encuentros con mi difunto eran más un combate que lo que yo estaba disfrutando ahora.

Creo que no dije nada, solo se que me faltaba el aire, el placer me desbordaba y hasta mis orejas estaban tan sensibles que podía haber tenido un orgasmo con solo decir mi nombre esa noche mi deseado David; un amante paciente que levantó su mirada para ver como me estremecía pero que no decía nada, porque creo que no había nada que decir; se puso a mi lado y puso su pierna entre las mías y me besó calmando mis ansias de aire, me insufló energía de nuevo. Se colocó sobre mi y cogiéndome por la espalda me incorporó hasta colocarme sentada sobre él, su sexo inhiesto estaba pegado en mi sexo, subiendo entre el poco espacio que quedaba entre su cuerpo y el mío mientras yo le abrazaba pegándome a él todo lo que podía, sentía en mi abdomen su pene palpitante y esperaba ansiosa sentirlo dentro, ya no tenía miedo si me rompía por dentro o no, le quería sentir plenamente y no pensé en protecciones o no protecciones, ¿quién iba a pensar que me dejasen embarazada a mis años? ¿y eso de las ETS?

No se, cuando me elevó lo suficiente como para colocar la punta de su pene en la entrada de mi coño no pensé en nada, mientras me besaba con dulzura dejó que mi propio peso fuera la fuerza que me hiciese sentirle dentro de mi, un instante eterno de placer que me abría por dentro hasta llegar hasta sentarme sobre sus muslos, todo su miembro estaba dentro de mi, solo podía gemir, gemir y gemir, mis ojos cerrados y mi cabeza echada hacia atrás en una imagen de abandono total eran todo un poema.

David me cogió en volandas y me echó sobre la cama, ahora descargaba todo su peso sobre mi, le sentía cada vez más dentro, comenzó un lento movimiento de sus caderas saliendo de mi y volviendo a entrar, mis piernas s se aferraban y cada vez que llegaba hasta mi sus muslos chocaban con el interior de los míos en un ruido seco, círculos de su cadera me estimulaban por todo mi interior o sacaba del todo su pene y volvía a meterlo de un golpe, era un repertorio de doctor del sexo, mi boca entre gemido y gemido se encontraba de vez en cuando con la boca de David y mis uñas se clavaban en su espalda como una gata salvaje, esta vez el placer se hizo esperar un poco más, no se si porque me descubrió partes de mi cuerpo que desconocía o porque yo misma me contuve, da igual, recuerdo que cuando empecé a moverme en la web de contactos todas las experiencias hablaban del tamaño del pene, pero yo estaba descubriendo que David me estaba haciendo el amor hasta con las pestañas, todo su cuerpo me estaba dando placer, ya fuese con su precioso y enorme miembro o con sus hábiles labios o sus no menos diestras manos.

La última oleada de placer de mi encuentro con David me estaba inundando, era más contenida, menos juvenil que las anteriores, mis manos acariciaban ahora su espalda con dulzura y notaban como el mismo se crispaba, sus músculos se volvían cada vez más duros y mi memoria se acordó del torpe de mi difunto esposo, un chorro de semen me inundó por dentro, cuatro chorros de leche blanca caliente me llenaba a la vez que su pene descargaba toda la tensión que había acumulado dándome tanto placer. Cuando sentí su último espasmo, David se quedó dentro de mi resoplando como un búfalo mientras empujaba con fuerza tratando de atravesar mi cuerpo; ese Adonis negro musculoso, de labios carnosos y cálidos me estaba saciando de todo lo que no había conocido que el negocio de contratarle me pareció una ganga.

Con movimientos dignos de un felino de la selva se separó de mi sin perder del todo el contacto con mi cuerpo y sin dejar de mirarme, que escalofríos sentía cuando esos ojos me penetraban, brr, sonriendo volvió a acariciarme y besándome puso la palma de su mano sobre mi ardiente y mojado sexo y empapando su mano me sonrió y me confirmó que realmente me había tendido varios orgasmos.

Discretamente se levantó y se dirigió a la ducha, pensaba que me iba a dejar en la cama para que disfrutara de lo que habíamos hecho juntos pero me tomó de la mano y me llevó a horcajas hasta la ducha con él mientras su lengua volvía a meterse dentro de mi; pero lo que hicimos en la ducha después forma parte de lo que contaré en otro momento, pero que sepáis que un agujero que nunca pensé que pudiera penetrarse por sucio, fue dulcemente penetrado por un miembro digno de un museo y con la destreza de los que saben meterla, si tu eres uno de ellos, quizás me encuentres en las páginas de contactos.

No hay edad para un orgasmo en Relatos eroticos de Maduras (relatos eroticos )

No hay edad para un orgasmo en Relatos eroticos de Maduras (relatos eroticos )

No hay edad para un orgasmo en Relatos eroticos de Maduras (relatos eroticos )

» VER INTERPRETACION (HD): No hay edad para un orgasmo en Relatos eroticos de Maduras

No hay edad para un orgasmo en Relatos eroticos de Maduras (relatos eroticos )

Videos Pornos Relacionados:

Tags: , , , , , , ,