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Saque la perra que llevaba adentro… (Relato) (0 puntos)

Video Porno de: Jovencitas

agosto 22nd, 2013 >> Argentinas, Porno

Tengo 30 años, un físico bastante bien cuidado y de condición sexual hetero. Hace un mes mi vida tomó un giro inesperado y de consecuencias que aun no puedo medir. Me atrevo a escribirlas y compartirlas porque es una manera de hacer catarsis con esto nuevo que me pasa. Justo hace un mes, viajé por motivos laborales, me ausenté más de 1 semana de casa y antes de salir de viaje no pude tener sexo con mi esposa porque ella estaba pasando una dolencia, así que me fui muy caliente y con ganas de volver a estar con ella porque está muy buena a pesar de pasar los 35. Cuando llego al lugar donde tenía que reportarme me avisan que la persona a quien tenia que entrevistar no llegaría en 3 o 4 días porque había estado de viaje y un percance lo dejó estacionado en otro país y no consiguió vuelo para llegar a tiempo. Solo, en el hotel estaba mas que aburrido y la ciudad no tenia demasiadas atracciones turísticas para sentirme con ganas de pasear, menos el clima que era impiadoso y el viento junto al frío ameritaba estar cobijado en el cuarto calefaccionado. Esa tarde estaba muy excitado, me sentía extraño, sin saber que hacer me puse a navegar por la web y entré a una página de gente crossdresser. Me fui interesando y a su vez excitando mientras leía los relatos y veía alguna que otra foto de estos verdaderos travestis part time. No salía de mi asombro la transformación que estos masculinos podían realizar para parecerse tanto a una mujer. Dice el refrán que la curiosidad mata el hombre y deja a la mujer embarazada, pues bien después de leer por más de 3 horas varias páginas sobre esta tendencia me quedé dormido y obsesionado despierto desemboqué en un sueño que me vestía como una chica y salía a la calle a levantar tipos como una travesti de aspecto ultra femenino. Me desperté mas excitado y medio turbado, pues en mi bajo vientre sentía cosquilleos cada vez que me imaginaba vestida y maquillada. Una extraña fuerza se apoderó de mí y salí y casi instintivamente a comprar prendas femeninas muy decidido, cuestión que no se me dificultó porque no era de ese lugar y nadie me conocía. Fui a comprar una hermosa peluca rubia diciendo que era un regalo para mi esposa, y con ese argumento fui comprando prenda por prenda en distintos locales. Lo más difícil fue conseguir zapatos de tacos número 42, pero por suerte conseguí un par en un sex shop. Cuando llegue a la habitación no podía creer que sobre la cama en vez de haber bóxer y camisas había una minifalda, una blusa de seda, una peluca , medias de nylon, zapatos de taco alto, una brasier con senos postizos, bijou y un kit de maquillaje y uñas postizas. La noche anterior buceando por la red aprendí por youtube un curso rápido de make up y ya casi tenía todo listo, ¿lo tenía?. No, por supuesto que no, desnudo ante el espejo descubrí la triste realidad, mis pelos, aunque no tenía demasiados ya que soy medio lampiño, me dejaban una marca indeseada, y no lo toleraba porque soy muy autoexigente y quería transformarme de la mejor manera, no quería dejar un solo detalle al azar. Me fui a la bañera y me depilé desde la cintura hasta las rodillas, zona donde mis vellos eran mas abundantes, luego el rostro, las axilas y algunos pelos del pecho que sobresalían. Al secarme me pasé crema femenina muy perfumada por todo el cuerpo ya que quería oler como mujer, y acostado en la cama totalmente desnudo pasaba mis manos por todo el cuerpo sin sentir la aspereza de los vellos, situación que me excitaba mucho el sentir mi piel tersa y suave. Me hice un make up lo mejor que pude siguiendo los tips aprendidos en youtube y mi cara se transformó increíblemente tomando rasgos femeninos, luego me coloqué la peluca y ya no era el mismo, era otra persona, una mujer de rostro sensual. Me pinté la uñas de los pies, me pegué las uñas postizas en los dedos de mis manos y me vestí. No se imaginan la sensación que me produjo cuando me puse los tacos, eso fue sublime, y ni que hablar cuando me ponía la tanga y estiraba mis genitales hacia atrás para eliminar el bulto, sentir las medias recorrer mis muslos, y la satisfacción de acomodarme los senos dentro del brasier. Cuando terminé me puse delante del espejo y casi caigo de espaldas, mi fisonomía y mi cuerpo habían cambiado mágicamente durante varios minutos quedé contemplándome yo misma sin creer lo que estaba viendo. Lejos de sentir vergüenza me solté como si siempre habría sido una mujer, había algo dentro mío que ayudaba a sentirme chica, era extraño, pero si puedo decir que estaba súper excitado. Me bauticé delante del espejo como Solange, mi nuevo nombre. Prendí la compu, me hice un correo con mi nueva personalidad, me saqué algunas fotos con el celular muy sugestivas y en pose y las colgué en el perfil de Solange. Enseguida entré a un chat y me prendí a chatear con un tipo de casi 60 años muy entusiasmando con lo que veía por la cámara, hablé con él asumiendo totalmente el rol de mujer, y comentándole a Rubén, el hombre en cuestión sobre mi condición de crossdresser, situación que absorbió con naturalidad ya que le interesaba la imagen de Solange por encima de todo. Estuve hasta las 3 de la mañana chateando con él y por primera vez me acosté en tanga y brasier como toda una mujer. Empecé a dar vueltas y no podía conciliar el sueño, me sentía suave, sensual, sexy y muy caliente, mis manos hacían su tarea y mi excitación se aumentaba, abrí la puerta del placar de la habitación que tenia un gran espejo en la parte interna y miraba mi cuerpo transformado moviéndose sensualmente por la cama, y no dudé en agarrar el consolador que había comprado en el sex shop previendo que algo iba a suceder cuando me viera transformada en chica. Era uno de esos que se adhieren a cualquier superficie, lo pegué en la pata de la cama, lubriqué mi ano con crema para comenzar la penetración lenta y con buena dilatación para absorber ese pedazo dentro de mí. Cerré los ojos y pensé que Rubén estaba sentado en la orilla de la cama con su pija parada, al principio dolió pero el ano se fue acostumbrando hasta tener una dilatación buena, y poco a poco me fui tragando cada centímetro mientras mi pija se ponía erecta y comencé a masturbarme pensando en que estaba siendo penetrada. Luego abrí los ojos para contemplarme en total magnitud el cuerpo de mujer ensartado en el consolador y moviendo mi pelvis como una puta con experiencia. Fue muy placentero y de repente me di cuenta que la computadora arriba de la mesita de luz al costado dela cama estaba prendida aun y Rubén estaba conectado chateando vaya a saber con quien. Me salí de la confortable posición y le envié un mensaje para que se conecte conmigo nuevamente y viera toda la escena. Coloque estratégicamente la laptop para que tenga una buena perspectiva. Rubén y yo ambos conectados por Cam empezamos la función, mientras me penetraba con el consolador, Rubén se masturbaba delante mío, y así por un lago rato ambos acabamos juntos. La noche entró en su última etapa y la madrugada nos sorprendió teniendo sexo virtual. Me quedé dormido con el semen debajo de la tanga y mi culo abierto por el extenso ejercicio anal. Fue muy placentero. La mañana siguiente me sentí extraña de despertarme como mujer y esa sensación de haber tenido sexo la noche anterior, aunque virtual pero sexo al fin como mujer. Me saqué todo vestigio de maquillaje, guardé toda la ropa en una valija para no ser descubierto por la chica que limpia y volví a ser el de siempre. Al mediodía me comunique con la empresa y me dijeron que la entrevista se había demorado por 24 horas y que tenia dos días completos mas de espera, la lluvia y el mal tiempo también se extendían. Almorcé, me fui a la habitación y me dieron unas ganas tremendas de volver a ser Solange. Me produje, solicité no ser molestado y me puse e revisar mi nuevo correo vestida como Solange. Me sorprendió ver un mail de Rubén que contaba lo bien que la había pasado anoche conmigo y sorprendentemente me relataba que él vivía a 3 horas de viaje de donde yo estaba. Sin dudar, esa misma tarde me conecté al chat intentando encontrar a Rubén. Después de 2 horas de espera la ventana del MSN se abrió mágicamente, era él por suerte. Chateamos un largo rato y después de tomar coraje le pregunté si esta noche quería pasarla conmigo y hacerme mujer. Me agradeció tener el privilegio de ser mi primer hombre y sin dudarlo accedió. Arreglamos encontrarnos en un punto equidistante para no tener que manejar tantas horas. Me produje más agresiva, me pinté mucho más que la primera vez, estaba más suelta. Por suerte mi auto estaba a 3 metros de la puerta de entrada a mi habitación que daba precisamente al estacionamiento, esperé que oscureciera y salí sin ser vista. Subí a mi coche por primera vez vestida de chica y salí rumbo a la ruta. Manejé por más de una hora hasta llegar a una estación de gasolina. Allí era donde Rubén llegaría con su Mitsubishi Lancer color gris metalizado. Estaba nerviosa dentro del auto y dos por tres tenía que soportar la mirada de algunos camioneros que pasaban cerca del coche y miraban a través del espejo que mi minifalda llegaba al límite de lo permitido y mi blusa de satín parecía explotar con semejantes tetas. Por suerte veo el coche de Rubén entrar a la gasolinera y acercarse junto al mío. Me bajé rápidamente y me subí junto a él. Al entrar, le di un suave beso con mis labios cargados de rouge y el ponderó mi look y sensualidad. Dialogamos dentro del coche por un rato y él no paraba en elogios, notaba que estaba muy a gusto con Solange. Yo trataba de ser lo mas femenina posible, y a su vez trataba de hablar lo justo y necesario porque era la parte femenina que mas me costaba ocultar, pero Rubén era un caballero y me hacia sentir muy a gusto y eso ayudó hacer mejor mi personaje. Sorprendentemente, él se dirigió hacia una ciudad cercana en lugar de ir a un hotel, recuerdo como si fuera ahora el dialogo:

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Saque la perra que llevaba adentro... (Relato) (0 puntos) (porno pendejas pendejas argentinas )

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Relato erotico: “UNA MUJER MADURA EXCEPCIONAL”

Video Porno de: Jovencitas

agosto 14th, 2013 >> Amateurs, Porno

HOLA, LO QUE LEERÁS A CONTINUACION TAL VEZ NO SEA UN RELATO O UN CUENTO ERÓTICO PUES NO SOY ESCRITOR NI ES ALGO SACADO DE MI IMAGINACION ,TAN SOLO ES ALGO BELLO QUE DESEO COMPARTIR

UNA MADURA MUY ESPECIAL

LA MUJER COMO EL BUEN VINO ES MEJOR CON EL PASO DE LOS AÑOS, DE NADA SIRVE UNA BELLA MUJER DE CUERPO PERFECTO SI CARECE DE SENSUALIDAD Y EROTISMO .

MI NOMBRE NO IMPORTA SOLO DIRÉ A CERCA DE MI QUE VIVO EN IRAPUATO, SOY UN HOMBRE NORMAL, NI SOY UNA BELLEZA DE HOMBRE PERO TAMPOCO ESPANTO, TENGO UN CUERPO NORMAL, NO GORDO PERO TAMPOCO ESTOY EN LOS PUROS HUESOS, NO TENGO UN MEGA PENE DE 40 CM, NI TAMPOCO UN MINI PENE, NO ME HA INTERESADO NUNCA NI MEDIRLO NI COMPARARLO. SIMPLEMENTE HASTA HOY ESTOY SATISFECHO DE SU DESEMPEÑO.
POR RAZONES OBVIAS NO DARÉ EL NOMBRE DE LA MUJER CON QUIEN VIVÍ ESTA MARAVILLOSA EXPERIENCIA SOLO POR DARLE ALGÚN NOMBRE LE LLAMARÉ ANDREA, ELLA ES UNA MUJER DE MAS DE 60 PRIMAVERAS, CON UN CARÁCTER ALEGRE JOVIAL Y SOBRETODO FRANCA, QUIEN POSEE UN CUERPO QUE SIN SER PERFECTO GUARDA PROPORCIÓN Y DEL CUAL DESTACAN SUS LABIOS CARNOSOS, SUS GRANDES OJOS ALMENDRADOS, UN HERMOSO PAR DE TETAS FIRMES Y UNA CINTURA Y CADERA QUE SON ENVIDIA DE MUCHAS MUJERES AUN JÓVENES, PESE A SU AGRADABLE FORMA DE SER Y SUS ATRIBUTOS POR ALGUNA EXTRAÑA RAZÓN NUNCA SE CASÓ.
UN DÍA DE TANTOS, ANDREA, A QUIEN CONOZCO DESDE MI INFANCIA POR LA AMISTAD QUE GUARDA CON MI PROGENITORA ME LLAMO PARA PEDIRME QUE LE AYUDARA A DESEMPACAR, PUES RECIEN SE HABÍA MUDADO DE CASA, LO CUAL ACEPTÉ CON GUSTO Y AL DÍA SIGUIENTE, AHÍ ESTABA YO MAS PUNTUAL QUE UN INGLES, ANDREA ME RECIBIÓ CON SU HABITUAL SONRISA VISTIENDO UNA BATA BLANCA UN TANTO TRANSLÚCIDA POR EL PASO DEL TIEMPO QUE ME PERMITÍA VISUALIZAR SUS GRANDES PANTALETAS BLANCAS Y ADIVINAR QUE SUS TETAS SE ENCONTRABAN LIBRES DE TODA PRISIÓN POR EL TONO OBSCURO QUE DIBUJABA EL CONTORNO DE SU AUREOLA Y LA FORMA EN QUE SE MARCABAN SUS PEZONES EN AQUELLA DELGADA TELA .
DESPUÉS DE SALUDARNOS ANDREA ME DIJO: -MIRA MUCHACHO CADA CAJA TIENE UNA ETIQUETA, LÉEMELA Y TE DIRÉ EN DONDE PONDRÁS EL CONTENIDO, COMENZAMOS A DESEMPACAR CADA QUIEN UNA CAJA SITUÁNDONOS PARA ELLO UNO FRENTE AL OTRO, DE VEZ EN CUANDO ME RECREABA VIENDO SU HERMOSO PAR DE TETAS POR SU GENEROSO ESCOTE O BAMBOLEÁNDOSE DE UN LADO AL OTRO CON SUS MOVIMIENTOS Y QUE DECIR DE AQUELLAS NALGAS CADA VEZ QUE SE AGACHABA, EN ALGUNAS OCASIONES ME PARECIÓ QUE ANDREA SE DABA CUENTA DE MIS MIRADAS, MISMAS QUE CORRESPONDÍA CON UNA SONRISA O UNA MIRADA PÍCARA.
DE PRONTO, AL SACAR UNA PEQUEÑA ALMOHADA, SU PERRITO COMENZÓ A BRINCAR Y AGITAR LA COLA, ANDREA ME DIJO:-DÁSELA, SEGURO QUIERE JUGAR CON ELLA, EL ANIMALITO DE INMEDIATO SE MONTO EN ELLA Y COMENZÓ A HACER LOS MOVIMIENTOS PROPIOS DE APAREAMIENTO CON SU COMPAÑERA ALMOHADA -QUE PENA, PERO DE ALGÚN MODO TENEMOS QUE ARREGLÁRNOSLA QUIENES NO TENEMOS PAREJA DIJO ANDREA, A LO QUE YO, NO SABIENDO QUE DECIR SIMPLEMENTE SONREÍ.
CONTINUAMOS CON AQUELLA INTERMINABLE MONTAÑA DE CAJAS CUANDO SURGIÓ UNA PEQUEÑA CON LA ETIQUETA DE “JUGUETES”, ANDREA ME DIJO -PONLA EN EL CLOSET DE MI HABITACIÓN, ESA LA DESEMPACO DESPUÉS, PARA ESE ENTONCES TENIA UNA ERECCIÓN DE PIEDRA Y MIS VAQUEROS COMENZABAN A MOSTRAR HUELLAS HÚMEDAS EN MI ENTREPIERNA POR LO QUE ME DABA PENA QUE ANDREA LO NOTARA AL PONERME DE PIE FRENTE A ELLA, UNA EMOCIÓN ME INVADÍA Y MI CONCENTRACIÓN ERA ESCASA AL PUNTO QUE NO VI UN CABLE EN EL PISO Y FUÍ A DAR DE BRUCES AL PISO, CAYENDO DE MI MANO LA CAJA, DE LA CUAL BROTARON CAJAS DE PELÍCULAS CON ALGUNAS “X” Y UNA RESPETABLE COLECCIÓN DE CONSOLADORES Y VIBRADORES, DE LOS CUALES LLAMÓ MI ATENCIÓN UNO EN FORMA DE BALA CROMADA, EN SEGUIDA SE ACERCÓ ANDREA -¿ESTAS BIEN? -YO ESTOY BIEN, PERO SUS COSAS QUIEN SABE, QUE PENA -NO TE PREOCUPES MUCHACHO QUE AL PARECER NADA LES HA PASADO, ENTONCES COMENZÓ A PONERLAS EN LA CAJA MIENTRAS YO ME INCORPORABA, SE DIRIGIÓ A SU HABITACIÓN Y YO COMO EN UN TRANCE TRAS ELLA, ABRIÓ EL CAJÓN INFERIOR DEL CLOSET Y COMENZÓ A COLOCAR EN SU INTERIOR LOS “JUGUETES MIENTRAS DECÍA -BUENO YA TE HAS DADO CUENTA QUE YO TAMBIÉN ME LAS ARREGLO PARA LLENAR MIS NECESIDADES, SE INCORPORÓ Y SE SENTÓ A LA ORILLA DE LA CAMA SOSTENIENDO CON LAS PIERNAS UN TANTO ABIERTAS SOSTENIENDO EN LA MANO LA BALITA VIBRATORIA QUE ACCIONÓ EN EL MOMENTO QUE ME DIJO: -TE LLAME NO SOLO PARA QUE ME AYUDARAS CON LAS CAJAS O ¿CREES QUE NO ME HE DADO CUENTA COMO ME MIRAS? O ME VAS A DECIR QUE SE TE PUSO ASÍ POR LA CAIDA, DIJO ESTO SEÑALANDO MI ENTREPIERNA, YA EN CONFIANZA Y DESCUBIERTO CONTESTÉ:-LA VERDAD DESDE SIEMPRE ME HAS ATRAÍDO Y LO QUE VES NO MIENTE, SIN MAS, ANDREA METIÓ UNA MANO POR EN MEDIO DE SUS PIERNAS DEJÁNDOME VER SUS BLANCAS Y HÚMEDAS PANTALETAS QUE RECORRIÓ POR EL RESORTE DE LA PIERNA A UN LADO QUEDANDO EXPUESTA SU ABUNDANTE MATA DE PELOS ENTRECANOS, CON LA OTRA MANO COMENZÓ A PASEAR LA BALA POR SU VAGINA, DE ABAJO A ARRIBA, DE UN LADO A OTRO DETENIÉNDOSE EN SU ERECTO CLÍTORIS PARA ACARICIARLO DIBUJANDO PEQUEÑOS CÍRCULOS SOBRE ÉL, YO ESTABA EXTASIADO CONTEMPLANDO AQUELLA ESCENA PLENA DE EROTISMO, CUANDO SU SENSUAL VOZ ME SACÓ DE MI TRANCE -ANDA,ACÉRCATE QUE NO MUERDO, MIS PIERNAS TEMBLABAN POR LA EMOCIÓN, ME COLOQUE FRENTE A ELLA QUE CON MAESTRÍA SACO MI DURA VERGA DEL PANTALÓN USANDO UNA SOLA MANO MIENTRAS CON LA OTRA JUGUETEABA CON AQUEL VIBRADOR, SOLTÓ MI VERGA Y SU MANO REGRESÓ A SU POSICIÓN SOSTENIENDO POR UN LADO SU PANTALETA E INTRODUJO MI VERGA EN SU CÁLIDA BOCA PRODIGANDOME UNA MEMORABLE MAMADA, LA METÍA CASI HASTA SUS ANGINAS Y AL SACARLA DETENIÉNDOSE EN MI GLANDE PARA ACARICIARLO CON SU LENGUA, COMO QUIEN LAME UN HELADO LA EXCITACIÓN ERA TAL QUE EN BREVES MINUTOS SENTÍ LA CERCANÍA DEL ORGASMO, LO QUE NO PASÓ INADVERTIDO PARA ANDREA QUIEN CESÓ SU MAMADA PARA PONERSE DE PIE Y DARSE VUELTA PARA APOYAR SU CABEZA EN LA CAMA, SE QUITO SUS PANTALETAS Y CONTINUÓ SU JUEGO CON LA BALITA, ANTE TAL INVITACIÓN PENETRÉ DE UNA SOLA EMBESTIDA SU ENCHARCADA VAGINA Y COMENCÉ UN RÍTMICO METE Y SACA QUE DISFRUTABA INTENSAMENTE PUES LA VIBRACIÓN DEL APARATO LLEGABA HASTA MI GLANDE Y ELLA CON LA OTRA MANO ACARICIABA MIS TESTÍCULOS Y JALABA MI ESCROTO DE VEZ EN CUANDO HACIA ABAJO, LO QUE ACOMPAÑADO DE LAS CONTRACCIONES UTERINAS QUE ANUNCIABAN EL INMINENTE ORGASMO DE ANDREA PROVOCÓ EN MI UN PROLONGADO Y PROFUNDO ORGASMO, AL ORGASMO DE ANDREA SIGUIERON OTROS QUE PUDE NOTAR MIENTRAS SACABA HASTA LA ULTIMA GOTA DE MI CORRIDA, EN SEGUIDA NOS DESPLOMAMOS EN LA CAMA PARA SEGUIR ACARICIÁNDONOS PARA LUEGO DE ALGUNOS MINUTOS ESTAR LISTOS PARA CONTINUAR CON UNA MARAVILLOSA SESIÓN DE SEXO QUE SE PROLONGÓ HASTA ENTRADA LA NOCHE.
DESPUÉS DE ESE ENCUENTRO TUVIMOS ALGUNOS MAS HASTA QUE TUVO QUE MUDARSE CON SU HERMANA A OTRA CIUDAD.
ME GUSTARÍA TENER CHATS ARDIENTES POR FB CON MUJERES MADURAS Y MEJOR AUN SI SON DE IRAPUATO, PUEDES AGREGARME COMO EROS,CUATRO CEROS,UNO ,ARROBA HOTMAIL,PUNTO COM

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Malena y Gabriel en Relatos eroticos de Maduras

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octubre 9th, 2013 >> Relatos Eroticos

Malena y Gabriel en Relatos eroticos de Maduras (relatos eroticos )

» Relato Erotico: Malena y Gabriel en Relatos eroticos de Maduras

Malena y Gabriel en Relatos eroticos de Maduras (relatos eroticos )

Este relato es de como tuve sexo por primera vez con una mujer madura; soy de México Distrito Federal.

Todo sucedió ya hace 6 años cuando la conocí en el chat de Terra; se llamaba Malena, era una mujer mayor, al menos para mí, yo tenía en ese entonces 17 años (aunque lo que sucedió y que voy a narrar ya me pasó a los 18), ella ya contaba con 39 cuando la contacté por el chat tenía miedo que me ignorara al ser yo menor, pero por algún motivo no lo hizo y pudimos conversar, después de unos minutos pregunté por su msn, a lo cual ella aceptó en darmelo, inmediatamente la agregué y de ahí en adelante comenzariamos a conocernos más.

Diario me conectaba para poder platicar con ella, trabajaba de mesera en un salon de eventos al sur de la ciudad, cerca del metro barranca del muerto, me contaba sobre sus aventuras en el trabajo, sus compañeros, sus labores, así como también de su vida personal, era una mujer separada con dos hijos, una mujer de 21 años y un hombre de 19, no muy productivos que digamos, dos ?ninis?, ni trabajaban, ni estudiaban, no hacían nada.

Conforme nos ibamos conociendo más nos adentrabamos en temas más personales e intimos, de vez en cuando tocabamos el tema del sexo, sin que ella se adentrara mucho, sin embargo si notaba cierto interés o curiosidad, yo le conté de como fue mi primera vez a los 15 años con un prostituta y luego a los 16 años con mi novia de la preparatoria, y de mi gusto por las mujeres que usan medias y lenceria sensual.

Ella me contaba que no podía estar mucho tiempo sin tener relaciones sexuales; desde que se separó de su marido había andado con varios, pero que no era el mejor sexo que digamos.

De vez en cuando me gustaba provocarla un poco para ver su reacción, tenía unas fotos que me habia tomado un día después de volver del gimnasio, no soy un modelo, soy delgado y marcado, nada espectacular pero agradable a la vista, en fin, en esas fotos aparecia con el torso desnudo, cuando se las mostraba ella solo reía y me decia que me veia bien, agregando que me veía yo muy jovencito….

El tiempo pasaba y yo seguia coqueteandole, y ella seguia con el juego, el tema del sexo siempre salia de alguna forma, repito, sin ser de forma vulgar ni adentrarnos mucho, pero se notaba su apertura hacia ese tipo de pláticas.

Después de un tiempo, por cuestiones del destino, me reencontré con mi ex-novia de la preparatoria, algo que me hizo alejarme del msn y con ello de Malena; ya casi no me conectaba y cuando lo hacía, Malena no estaba en línea.

Una vez que sí la encontré platiqué con ella; se notaba interesada en saber de mí y por qué no me había conectado. Le conté de mi reencuentro con mi ex novia; la noté tal vez un poco celosa, no lo se, pero me preguntaba si la queria mucho, que por qué regresaba con ella si no habia sido tan buena novia y aparte ya tenía una hija, de otro, y que si pensaría en ponerle los cuernos. A todo ello respondí de mala manera y realmente no queria saber más de Malena, no me habia agradado su forma de cuestionarme.

Durante mi regreso con mi ex-novia me di cuenta de que realmente ya no la queria como antes, y se habia convertido en una mujer mentirosa y convenciera (creo realmente siempre lo fue) decidí alejarme de ella para mi bien, lamento por su hija porque sinceramente si me estaba encariñando con ella.

Me sentía molesto, enojado conmigo mismo por lo sucedido, pero al mismo tiempo me sentia libre y decidí que volvería a buscar a Malena y la haría mía, tal vez solo para demostrarme a mi mismo que podia estar con quien yo quisiera.

Regresé a mi rutina de conectarme diario al msn, sin embargo ella no aparecía hasta que una noche casi a la media noche la vi conectarse, inmediatamente le escribí y ella no tardó en responder, me preguntaba como habia estado y le comenté sobre lo que me había pasado con mi ex-novia. Recibí un ligero regaño de su parte, el cual acepté, aunque de no muy buena gana, pero también me dijo que le daba gusto que volvieramos a encontrarnos y platicar de nuevo.

No tardamos en volver a sacar el tema sexual, ella me preguntó si en otra ocasión volvería a acostarme con mi ex-novia a lo cual dije la verdad, un rotundo no, pero agregué que me gustaría mucho volver a estar con alguien y le confesé que simpre habia tenido la curiosidad de estar con alguien mayor que yo. Inmediatamente me preguntó mis motivos y solo le dije que era una fantasía que queria cumplir, que las mujeres mayores se me hacen mucho más sensuales y atractivas, y que seguro podría aprender mucho más teniendo sexo con alguna, ella solo reía con mis respuestas.

Noté como mi confesión le habia dado curiosidad, ya que en platicas posteriores ella me preguntaba si ya habia encontrado alguna madura con quien tener relaciones; le decía que aún no, pero que conocía a alguien con quien me gustaría hacerlo, claro, sin decirle que era ella a la que me quería coger.

Un día decidí decírselo directamente; me conecté y ella estaba ahí. Platicamos un poco y le dije:

= hay una mujer con la que queria acostarme, es mayor pero no se si ella quiera

+ tu pregúntale y ya?, ¿qué puede pasar??.

Lo pensé por última vez y dije:

= eres tu Malena, me gustaria estar contigo, quiero hacer el amor contigo.

Se quedó sin contestar por unos minutos, bastantes a mi parecer en esos momentos, creí que no escribiría más.

+ ¿porqué??, ¿porqué yo??, si no nos conocemos realmente.

= quiero estar contigo porque siento que nos llevamos bien, porque tienes apertura conmigo para hablar de sexo y porque siento que a ti también te gustaría.

+ pero soy muy grande para ti

= eres exactamente lo que quiero, alguien mayor, que me enseñe, que disfrute conmigo

+ ¿pero y si ya en persona no te gusto?

= ¿qué vas a hacer manana? ¿tienes trabajo? me gustaria verte

+ no, no tengo trabajo… pero no lo se

= anda, vamos a vernos y platicamos ya en persona, nos decidimos….. ¿qué dices?

+ no lo se, tengo que pensarlo….

= no pierdes nada, si no te gusto o no quieres no te preocupes, ahí dejamos el tema

+ ¿dónde nos veríamos??

= me dices que trabajas por barranca del muerto… ¿te quedaría plaza loreto?

+ si, si me queda… pero, ¿estás seguro?

= sí, quiero verte, ¿aceptas?

+ está bien?, nos vemos a las 9 de la mañana, afuera de la plaza, ¿está bien??

= esta perfecto…….. oye, ¿puedo pedirte algo??

+ ¿qué pasa??

= me gustaría que fueras vestida con una falda, medias y zapatos bonitos…

+ jajajaja, tú y tu atracción por las medias….. Está bien?, veré que tengo.

= gracias, ahí te espero, me voy a dormir ya para estar listo mañana, duerme rico.

+ ok descansa.

Esa noche me dormí totalmente excitado y pensando en lo que pasaria al siguiente día; tenía ganas de masturbarme pero no queria desperdiciar energía, por si algo sucedía con Malena.

Desperté muy temprano y tomé un rico baño, me vestí con una bonita camisa, pantalón de vestir y zapatos negros. Me puse perfume y me dispuse a salir a mi encuentro.

Llegué al lugar acordado unos 10 minutos antes; estaba un poco fresca la mañana pero era bastante agradable. Me senté en una banca fuera de la plaza a esperar. El tiempo se me hacía eterno. Pasaban ya de las 9:15 y ella no llegaba; pensé que no aparecería y tenía decidido irme en unos minutos más.

Un par de minutos después la vi acercarse: era una mujer un poco pasadita de peso, no muy alta, pero me agradaba lo que veía, y más porque en verdad iba vestida como le habia pedido. Vi sus piernas enfundadas en unas medias color natural. ¡Inmediatamente comencé a sentir excitación al ver que habia cumplido con mi pedido!.

+ ¡hola?, como estás?!

= bien gracias, pensé que ya no venías

+ perdón, es que se tardó en pasar el camión, pero bueno, ya estoy aqui.

Se notaba un poco apenada, nerviosa, ella traía una rosa en la mano.

= que bueno, me da gusto verte y por fin conocerte en persona, quieres sentarte?

+ si claro.

= ¿y esa rosa?

+ la tomé de uno de los centros de mesa del trabajo, me gustó y pues me la llevé a mi casa, quise traerla conmigo hoy.

= está bien, y que tal ¿como me ves?

+ te ves bien, ¿te vestiste así para verme?

= si, quería verme bien

+ pero estás muy chiquito?, hasta te ves más chico que mi hijo…, ¡podrías ser mi hijo!.

= ¡claro que no?!, me veo así pero no soy tan chico?, ¡acabo de cumplir mis 18?!, ¡ya soy mayor de edad?!, ¡me tienes que festejar?!.

+ ¡Ah bueno?!, pero?, de todas maneras?, ¡te ves más chiquito que mi hijo?!, hasta me das un poco de ternura.

= pero?, ¿te agrado??,

+ pues sí?, sí?, eres guapo?, eres un guapo kaliente?, ¡pero aún estas muy chiquito…, muy jovencito?!.

Durante toda esta plática ella jugaba con la rosa que traía y comenzaba a quitarle los petalos

+ bueno, que hacemos

= pues como te dije ayer, me gustaría que hicieramos el amor

+ ¡ay niño….!, ¿y si te invito a desayunar?, ¿ya desayunaste?

= ya, muchas gracias, mejor yo te invito a otro lado, tu y yo solos, ándale, ¿no te gustaría??

+ pero eres un bebé?, estás muy jovencito?, no lo se….

Me acerqué a ella e intenté besarla, no se movió pero no respondió al beso…

+ eres un bebé, ay mi niño…. ¿estas seguro?

= estoy muy seguro, anda vamos.

Malena terminó de quitar todos los petalos de su rosa, se le veía timida y más nerviosa; tiró todos los pétalos al suelo:

+ ¡está bien?, vamos?!.

Yo no cabia de alegría y excitación; creo ya se notaba en los pantalones que mi pene comenzaba a endurecer.

Abrí la puerta de mi carro para que subiera; subí y nos dirigimos a un hotel que yo conocía.

En el camino ibamos platicando de cualquier cosa. En un semaforo aproveché para acariciarle su rodilla. ¡Sentir las medias me excitó mucho!. Le pregunté si le molestaba y dijo que no, entonces, en el resto del camino seguí acariciando su rodilla y muslo, sin atreverme a adentrarme más dentro de la falda.

Llegamos al hotel (hotel castillo para los curiosos) y pedí la habitación; ella aún se mostraba timida y apenada.

Subimos las escaleras, abrí la puerta del cuarto y entramos. La abracé y me correspondió el abrazó. La besé timidamente en los labios y esta vez sí me respondió.

Al sentir su respuesta me animé más y la besé más apasionadamente. Le acariciaba sus labios con la lengua hasta que los abrió y nuestras lenguas se acariciaron un rato.

Cerré las cortinas, prendí una pequeña luz y volvimos a besarnos. Comenzó a desvestirme; comenzó por la camisa, botón por botón. Luego la camiseta, el cinturón… En ese punto me separé de ella, me quité mis zapatos y calcetines, desabroché mi pantalón y lo dejé caer: quedé en boxers, negros, ajustados, se veía mi verga dura, queriendo salir.

Ella se acercó y retiró mi bóxer: ¡quedé completamente desnudo ante ella!. Tomó mi pene y comenzó a acariciarlo. Me dijo al oído:

+ “¡mmm?, grandote?, como me gustan?!”.

Ella lo acariciaba; yo le besaba el cuello, la oreja, los labios.

Me puse a sus espaldas; le acariciaba su cuerpo por encima de la ropa, le arrimaba la verga en las nalgas, Le dije:

= ahora te toca a ti.

Metí mis dedos entre su cintura y la falda y tiré de ella. Quedó su culo al aire. Vi su calzón, de encaje, blanco, a través de las pantimedias que llevaba. ¡Eso me excitó!, me excitó mucho.

Mientras le restregaba el pene directo en el culo cubierto con las medias, le acariciaba y quitaba la blusa, le besaba la nuca. Ella solo se dejaba hacer.

Quité su blusa y su brasier. Le tomé las tetas con ambas manos: ¡eran grandes!, aunque un poco colgadas. Sus pezones eran muy grandes y ya estaban duros.

Se separó de mí, se volteó, nos besamos. La empujé a la cama y cayó de espaldas, dejando las piernas colgadas.

Verla así, tumbada en la cama, con las piernas semi abiertas, con su calzón blanco, sus medias y sus zapatos aún puestos, me puso aún más cachondo.

Me hinqué en el piso, la jalé un poco para que sus nalgas quedaran en la orilla de la cama y comencé a lamerle sus muslos por encima de las pantimedias.

Fui subiendo hasta llegar a la zona de su sexo: percibía su aroma, ¡un aroma fuerte!. Lamí todo lo que podía, ella disfrutaba, me acariciaba el cabello y me preguntó:

+ “¿no que no sabías?. Igual y hasta tú me enseñas algo el día de hoy”

Levanté la vista, la vi a los ojos y reí. Dejé su sexo para seguir subiendo. Besé su barriga, su ombligo; llegué a sus tetas, las lamí, las mamé, le mordí suavemente los pezones: ella ya gemía suavemente

+ “¡qué rico, mi bebé?, me gusta, aaayyy?, qué rico?!”

Ella solo acariciaba mi cabeza y mi espalda; mi pene se rozaba con sus piernas.

Nos besamos de nuevo; me empujó para quedara yo de espaldas. Se levantó y se retiró sus medias junto con su calzón, quedando completamente desnuda, mostrando todo su cuerpo, su intimidad, cubierta de una mata de vello negra.

Vi sus calzones blancos, tirados: ¡estaban mojados?!. No se si por la lamida anterior que le di o por su excitación tan tremenda que ya tenía; ¡seguramente por ambos!.

Ahora fue ella la que se hincó y me pidió que me acercara a la orilla de la cama. Me senté en la orilla del colchón, tomó mi pene y comenzó a mamarlo: ¡era una maestra en el arte de mamarlo!, ¡nunca había sentido tal gozo!. Se lo metía todo en la boca, sentía su saliva, su lengua, su calor. Se lo sacaba, lo lamía de arriba a abajo, de abajo a arriba, ¡me lamía los huevos?!, ¡qué ricura?!, ¡era la primera mujer que me lo hacía!.

Los lamía muy rico: se metía uno en la boca, jugaba con él, lo liberaba y tomaba el otro. Yo reía un poco, ya que me causaba cosquillas, pero eso sí?, ¡mucho placer!.

Volvía a lamer mi pene: se lo metía. ¡Así estuvo unos buenos minutos?, minutos deliciosos:

= lo mamas muy rico, Malena

+ ¿te gusta??. ¿Porqué te ríes??.

= es que?, me gusta mucho, pero?, es que?, también me dan cosquillas?, pero?, ¡no te detengas?, eres una experta?, eres una linda?!.

+ es que?, me gusta tu pene, está grande y sabe rico…, ¡todo un jovencito…!.

(Aclaro: no tengo muy grande mi miembro, lo normal, 17 cm, pero a ella le parecía muy grande, o al menos eso me decía para mi ego)

= ¿quieres que te la meta??.

+ ¡sí?, ya?, ya quiero ver cómo se siente?!.

Malena dejo de mamarla, se levantó y me empujó para que quedara recostado de nuevo; yo seguia en la orilla, con las piernas colgando. Se montó en mí y ya iba a meterse mi verga cuando la detuve:

= ¡no?, espera?, sin condón no (muy precavido yo)!. ¿Me pasas uno??, están en la bolsa de mi pantalón.

Malena se levantó, tomó la caja y me la dio; saqué un condón y me lo puse.

+ ¡ahora sí, mi bebé?!.

Se volvió a montar en mí, de rodillas. Cada una de sus piernas a cada lado mio, ¡bien abierta!. Yo veía sus pelos íntimos, sus tetas colgando.

Agarró mi pene, se levantó un poco y lo dirigió a su entrada: ¡oh Dios?, quéeee maravilla?!. Se dejó caer lentamente hasta llegar al fondo: ¡sentía su calor?, sus jugos mojando mi pelvis!. Comenzó a moverse, de arriba a abajo, de abajo arriba, muy lentamente, sintiendo la penetración. ¡Yo también la sentía toda!. No apretaba mucho, ¡pero se sentía rete rica!.

Poco a poco aceleraba el sube y baja, sus tetas se bamboleaban, yo las acariciaba, se las apretaba; le apretaba sus nalgas, le daba nalgadas, ¡sentía sus pelos rozarme!. Ella se movia a la velocidad adecuada, ni muy lento, ni muy rápido; ¡ambos gozábamos!, y sus jugos no dejaban de humedecer su cuevita.

Era tanto el movimiento, que al estar en la orilla el colchón comenzó a moverse, a salirse de la base; yo, con un pie, me recargué en una de las paredes para detenernos y no caer. Seguíamos cogiendo, pese a ello. Subía y bajaba, se movia en círculos. El cuarto olía a mujer, ¡olía a sexo!.

Así seguimos hasta que vimos que no tardariamos en caernos. Nos detuvimos, muertos de risa; nos levantamos y acomodamos el colchón, nos dimos un beso en la boca y regresamos de nuevo a la cama.

La tiré en la cama, igualmente, sus nalgas en la orilla, yo de pié. Tomé sus piernas, las abrí y las cargué con mis brazos. Apunté mi verga a su vagina y de nuevo comenzamos a coger: ¡se la sacaba toda y se la volvía a clavar!. Ella gemía más duro, no gritaba, pero sí era más fuerte que antes.

Tuvo un orgasmo: lo supe porque sentí cómo se mojaba más todo. Sentí como mis piernas escurrian sus líquidos y?, ¡sus gemidos y respiración eran más que notorios!.

Seguí metiéndole la polla, ¡duro?!, ¡cada vez más duro!. Se escuchaban los chirridos de la cama, desbaratándose; se escuchaban los gemidos de ambos y sus nalgas chocando con mis muslos: ¡era puro sexo?!, no hacíamos el amor?, ¡estábamos cogiendo!: un jovencito hambriento de mujer madura, y una madura con mucho tiempo sin coger, sin sentir una verga adentro: ¡ahora la tenía?, la tenía muy adentro?, y era la de un jovencito?!.

Tras otro orgasmo más, ya se le notaba cansada:

+ mi bebé?, déjame descansar un rato, pequeño?, aaayyy?, ¿no te has cansado??.

= ¿tan pronto te cansaste Malenita??

+ es que?, tú resistes mucho?, ¡mi esposo y mis parejas nunca me duran tanto!.

Bajé la velocidad de las embestidas hasta quedar quieto dentro de ella; me dejé caer sobre su cuerpo. Su respiración seguia agitada. Le saqué la verga y me acosté a su lado, le mamé y acaricié un poco las tetas, la besé y le dije:

= “¿quieres comértela otra vez??”

Ella no dijo nada, solo se arrodilló entre mis piernas, sobre la cama; me quitó el condón y empezó a mamar, de la misma forma tan deliciosa que antes: mamaba el pene, los huevos, me lamía toda la zona. ¡Era todo un placer!.

Tras unos buenos minutos de deliciosa mamada sentí mi eyaculación venir y:

= ¡aaayyy?, qué rico lo haces?, sigue mamando?!.

+ ¡estás muy rico, mi bebé?!.

Mientras hablaba, Malena me masturbaba, para que siguiera gozando.

= ¡así Malenita?, así?, uuuyyy?, me vengo?, ya?, me vengo?!.

+ ¡pues ya vente mi niño?, ya vente?, déjalo salir?!.

Malena no alcanzó a metersela de nuevo a la boca; justo se estaba agachando cuando solté mis chorros de semen, que cayeron en su cara y su cabello.

+ ¿te gustó, mi bebito??

= ¡sí?, mucho?, eres una experta mamando?!, perdón por mancharte.

+ ¡no te preocupes?, ahorita me limpio!.

Malena se levantó y fue al baño por papel para limpiarse.

+ ¡la próxima vez me dejas probarlos?!.

= ¡claro que sí?, te los voy a dar en la boca!.

Nos recostamos y nos quedamos dormidos. Al despertar ya era tiempo de dejar la habitación. Nos vestimos; le pedí que me regalara sus medias para tener su recuerdo. Me las entregó.

Antes de que terminara de vestirse le pedí que si se las podía pasar por su sexo; se rió un poco pero lo hizo rápidamente, se las pasó de una manera maliciosa y cachonda y me las entregó. Las olí y las guardé.

Pasé a dejarla donde la había visto esa mañana; quedamos en vernos en el msn para seguir platicando y tal vez repetir lo de ese día.

Malena y Gabriel en Relatos eroticos de Maduras (relatos eroticos )

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Renta en Relatos eroticos de Infidelidad

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febrero 10th, 2014 >> Relatos Eroticos

Renta en Relatos eroticos de Infidelidad (relatos eroticos )

» Relato Erotico: Renta en Relatos eroticos de Infidelidad

Renta en Relatos eroticos de Infidelidad (relatos eroticos )

Gracias a todos por su apoyo, aclaro que estos relatos son pura fantasías y lo voy escribiendo como me salen por eso les pido disculpas por todo lo malo, espero que lo disfrute.

Habían pasado ya 15 días desde el encuentro que tuve con nuestro casero, encuentro que aparte de vulgar y asqueroso me gusto, ya que aquel hombre me había tratado como jamás me habían tratado. En esos días me la pasaba masturbándome día y noche, hacia el amor con mi marido contándole detalles de aquel encuentro ya que le encantaba? fueron pasando los días y yo no podía sacar de mi mente pene del Sr. Pérez, tenia que hacer algo para volver a disfrutarlo y no podía esperar el próximo pago la renta y muchos menos sin saber si mi marido le tendría el dinero.

Lo que les cuento paso un día lunes, cuando mi esposo se había ido a trabajar y yo me encontraba demasiado caliente, eran como a las 7 de la mañana y apenas se fue puse en marcha un plan para traer a el Sr. Pérez a la cama. Me fui al baño y tome la manguera de la ducha de mano que tenemos al lado de la poceta (la que uso solo yo para lavarme mis partes intimas) y la jale para romperla pero como no podía romperla busque en la cocina un cuchillo y el mazo de la carne y con eso lo rompí, estaba terriblemente excitada, regrese al cuarto y sacándome las pantaletas me acosté en la cama no sin antes buscar mi consolador que guardaba en la mesa de noche, me masturbe pensando en mi única fantasía, el tener el pene del casero de nuevo, me metí el consolador mientras me frotaba el clítoris desesperadamente, me daba rabia que mi consolador estaba dañado y sin baterias. En eso detuve la masturbación y sin sacarme el consolador de la vagina tome el teléfono y llame al Sr. Pérez, cuando estaba repicando vacile en trancar y olvidarme de todo, pero mas pudo el morbo y la puta que llevo dentro, me contesto:

- Alo

- Alo… Sr. Pérez? – pregunto nerviosa

- Si, quien habla? – me pregunta sin reconocerme la vos

- Hola como esta, le habla Alejandra, la esposa de Carlos, sus inquilinos, me recuerda? – le digo

- Como no recordarla ricura – me molesta cuando me dice así pero me excita – si no dejamos de pensar en usted ? agrega

- ¿Quienes Sr. Pérez? – le pregunto extrañada

- Mi guevo y yo ricura, a ninguna hora dejamos de pensar en ti, nos divertimos mucho con la prenda intima que nos dejaste, por cierto ya la tenemos mas sucia de lo que estaba…

Aquel comentario por mas que vulgar que fue me excito muchísimo e hizo que me empezara a masturbar mientras hablaba con aquel hombre:

- Hay Sr. Pérez usted y sus cosas?

- Pero bueno, a que se debe tan sorpresiva llamada, aun falta para pago de la renta jajajaja – se ríe irónicamente el hombre aquel

- Lo llamaba para saber si podía hacerme un favor Sr. Pérez… – le digo decidida

- Dígame para que soy bueno bella dama, pida por esa deliciosa boquita – me dice incomodándome pero sin no dejarme de gustar

- Tengo un problema en el baño y me preguntaba si usted podría venir a ver si me lo puede solucionar – le suelto avergonzada

- Jajaja tiene problema con su cañería jajaja – me dice mientras reía

- En serio, puede venir a revisar, por favor – le digo con la mejor voz de putilla

- ¿Y tu marido? – me pregunta

- No esta, esta en su trabajo – le contesto

- ¿Esta sola?

- Si, solita… ¿Va a venir? – le pregunto

- Con gusto ricura, ya estoy saliendo para allá – me dice emocionado

- Dale, te espero

Mientras estuve hablando con el me masturbaba silenciosamente, me imaginaba el miembro de aquel hombre entre mis piernas, me metía el consolador y me corrí como una puta, el corazón se me salía, estaba loca por hacer aquello y mas aun a escondida de mi esposo, pero quería ver, tocar, mamar el guevo del Sr. Pérez, estaba nerviosa así que me metí al baño y me bañe concienzudamente sobre todo en mis partes intima y cuando lo hacia me di cuenta que tenia la cuca súper peluda, como a mi esposo le gusta así no me había dado la tarea de rasurarme, es mas las piernas y las axilas ya necesitaba mantenimiento pero la verdad ya no había tiempo de hacerlo, salí de baño y me puse unas pantaletas blancas tangas, de esas que tapan media nalgas y que se me metían entre las, me puse un sostén de una talla menos que tenia guardado desde hace tiempo y que no lo había botado, como era viejito las elásticas estaban vencida y la verdad no iba a “sostener” mucho, sabia que con el mas mínimo movimiento se me iba a salir una teta jajajaja… y para tapar aquellas “para nada” intimas prenda me puse una camisa blanca de mi marido que medio transparentaba y marcaba generosamente mi humanidad. Estaba muy nerviosa pero ansiosa de que llegara aquel hombre. Sonó el timbre y suspirando le abrí la puerta, al entrar me ve sorprendido y me dice sonriendo:

- Buenos días ricura

- Buenos días Sr. Pérez, pase adelante – le contesto abriéndole paso

Yo definitivamente estaba loca, como era posible que una chica como yo se ligara con un tipo como ese, vestía mal, olía mal, y me veía con una cara de morboso, era baboso pero solo pensar en lo que tenia entre las piernas hacia que mojara las pantaletas, apenas entro le dije nerviosa:

- Como esta Sr. Pérez, como le va, gracias por venir…

- Dime ricura, para que le soy útil? – me dice sonriendo mientras me desnudaba con la mirada

- Tengo un problema en el baño y me gustaría que lo viera y si es posible me lo arreglara ? le digo

- Vamos a ver ricura – me dice

- ¿Quiere un cafecito? – le ofrezco

- Por favor…

- Ya se lo traigo – le digo caminando a la cocina

Sentí que se vino detrás de mi a la cocina, abrí la despensa en donde están las taza y como estaban muy alta me puse de puntilla haciendo que se me subiera la camisa y dejara a su vista el comienzo de mis nalgas y por supuesto mi pantaletica metida entre las misma, el hombre tosió y me pregunta:

- ¿Estas sola?

- Si Sr. Pérez, estoy solita, mi esposo esta en su trabajo? – le digo con picardía

- Ya le dije que me llamara Ramón…

Yo siento que se pone detrás abrazándome maraqueandome y besándome el cuello, yo lo empuje con mi trasero y sirviendo el café le digo haciéndome la estrecha:

- Quédese quieto y vamos a lo que vino… a qui esta su café…

- Gracias ricura – me dice apartándose mientras agarraba la tasita

Salí de la cocina hacia mi cuarto mientras le decía nerviosa:

- Venga por aquí Sr. Pérez para enseñarle el problema…

- Y dale… dígame Ramón, me llamo Ramón – me dice el hombre

- Disculpe, pero me es difícil tutearlo – le digo mientras caminaba

- Estamos en confianza Alejandra, dígame como usted quiera – me dice el muy baboso

- Esta bien Ramón jeje – le contesto con una picara sonrisa

Cuando pasábamos frente a mi cama el hombre me dice sorprendido:

- Uhiiiii pero miren los juguetes de la señora!!!!

Me volteo y se me caía la cara de vergüenza, había dejado el consolador en la cama y este lo había agarrado y lo examinaba:

- Golosa la niña, le gustan grandes no joda – lo huele y agrega – y lo estaba usando, huele rico, huele a hembra caliente jajajaja – agrega riendo

- Que pena, déme aca, devuélvamelo – le decía tratándoselo de quitar

El hombre me empujaba con un brazo y lo alejaba de mi mientras reía y lo lamía, yo saltando trataba de agarrarlo sin lograrlo, aquel forcejeo hizo que se me saliera una teta, mientras seguía saltando y forcejeando me la metía en la copa del sostén para que la muy traviesa se volviera a salir del sostén, todo esto para que el viera y se excitara mas, la deje afuera y deje de brincar cuando me decía:

- Esta dañado, le falta la tapita y las pilas, esto no sirve…

- Si lo acabe, por ahí esta la tapa, se desarmo todo – le digo sin vergüenza alguna

- Debería de botarlo y usar este – me dice mientras se lo pasa por el bulto

- Ahhhh déme aca viejo baboso… – le digo arrancándoselo de la mano

- Jajajaja y tu, eres la propia puta… pero mira, yo te lo puedo arreglar – me dice sonriendo

- ¡En serio! – le digo sorprendida

- En serio, déjelo por ahí y lo acomodamos después – me dice

- Ok, se lo agradezco, pero vamos a lo que vino

Entramos en el baño y le muestro la manguera y riendo me dice otra vez sorprendido:

- Jajajaja es el “lava-cuca” lo que se le daño, jajajaja… ¿Y como lo rompiste mujer? – me dice

- No se como se rompió, esta mañana lo encontré así – le digo sonriendo – ¿Tiene arreglo? – le pregunto como si no supiera que tiene arreglo

- Claro que tiene arreglo mujer, se le compra una manguera nueva y resuelto el problema – me dice

- ¿Me lo puede arreglar? – pregunta tonta, ya lo tenia donde quería

- Claro putica, claro que se lo puedo arreglar… me dice sonriendo

- ¿Cuanto me va a cobrar? – le pregunto poniendo mi mejor cara de puta

- Usted sabe como me va a pagar – me dice el muy morboso

- ¿Como? – le digo recostándome de la puerta y con una voz sensual

Se me acerca y plantándome un beso en la boca me dice:

- Me afloja las nalgas y le reparo eso y su “cosita” que tiene en el cuarto y probamos todo junto… ¿le parece? – me dice

- Dale – le digo empujándolo para que no me volviera a besar – pero primero trabaje – agrego apartándome

- Ok, déjeme comprar los materiales y vuelvo ricura – me dice el nombre

- Ok lo espero

Salio a comprar dejándome mas excitada de lo que estaba, me sentía como una fulana, una mujerzuela, una puta barata por hacer aquello pero me gustaba, nunca me había sentido así, tan deseada y de que forma, me iba masturbar pero pensé mejor en llamar a mi esposo para asegurarme que estaba en su trabajo y así lo hice, estaba hablando con el, diciéndole lo mucho que lo amaba y extrañaba, que era mi amor y todas esas cosas cursis cuando suena el timbre, le dije apurada que estaban tocando a la puerta y que lo llamaba después y nos despedimos con un beso, tranque el teléfono y corrí a abrirle al Sr. Pérez, que entro diciéndome:

- Aquí traigo todo ricura…

Pone las bolsas sobre la mesa y saca la manguera para la duchita y unas baterías y le pregunto curiosa?

- ¿Y estas baterías?

- Para tu juguete mujer, quiero ver como lo usas – me dice el muy baboso

- Chévere, pero primero lo tiene que reparar – le digo

- Tranquila que eso lo arreglo, si no… usas el mió – me dice agarrándose el bulto

No le dije nada, me hice la loca, saque de otra bolsa que trajo una caja de condones, de la misma marcas que los anteriores y de sabores, no dije nada, solo sonreí al verlos y hasta se me aguaron mas las pantaletas, el me miro y me dice:

- Voy cambiar esto, me compañas? – me dice mostrándome la manguera

- Si ya voy…

Caminamos al baño y el se puso a reparar la duchita, me pidió varias herramientas que las tome de la caja de mi marido. Me recosté en la puerta a esperar, el me veía y yo lo veía, no nos decíamos nada hasta que decidí avanzar un poco mas y le dije cruzando las piernas mientras me retorcía:

- Tengo ganas de hacer pipi

- Venga señora, haga pipi, si quiere la ayudo? – me dice levantándose dejando las herramientas en el piso

- Jajajaja y como me va ayudar.., ¿Va hacer pipi por mi ?- le digo graciosamente

- No, pero si quieres la ayudo a bajarle las pantaleticas – me dice

- Noooo, que es, no sea tan loco, siga trabajando y no mire – le digo ingenuamente

Me puse de espalda a la poseta, me baje las pantaletas y me subí la camisa para sentarme a orinar, el hombre no aparto un segundo su vista de mi trasero, yo estaba definitivamente loca al estar haciendo aquello, el hombre sin levantarse se pone frente a mi abriéndome las piernas para ver como orinaba, yo dándole un manotazo a su mano que la tenia en mi rodilla le decía:

- Quédese quieto, déjeme hacer pipi, trabaje es lo que tiene que hacer…

- Uhmmm ricura abra las piernas, déjeme ver, no me quite ese privilegio – me dice el hombre metiéndome mano

Hice pipi bajo la mirada del hombre que seguía tratando de meterme mano y yo negándome, entre aquel forcejeo me dice:

- Tiene la cuca peluda, si quiere se la rasuro también, soy muy bueno afeitando – me dice el muy baboso

- ¿En serio? – le pregunto haciéndome la pendeja

- En serio ricura, te dejo esa cuquita peloncita y te rasuro las piernas, las axilas, me convierto en tu peluquero intimo – me dice con las manos entre mis piernas

El hombre me veía esperando mi decisión, jugaba enredando mis pelitos de la cuca excitándome mas de lo que estaba, me levante de la poseta para tratar de controlarme y tomando papel higiénico le digo:

- Esta bien, pero trabaje, termine con eso y vemos…

- ¿Te seco? – me dice mientras se levanta viendo como agarraba papel

- No, yo puedo sola, gracias – le digo de mala manera

Me seque y me subí las pantaletas para salir del baño, estaba muy excitada y desesperadita, quería tener sexo con ese hombre pero debía aguantarme, aunque no podía creer lo que estaba haciendo me tenia que controlar, tenia que hacerme un poco la estrecha, me estaba volviendo loca ese hombre, fui a la cocina a tomar agua a ver si me tranquilizaba, regrese al baño y el ya terminaba de cambiar la manguera, sonriendo me dice:

- Ya estamos listo por aquí bella señora…

- Que bien, que rápido… ¿para todo es así de rápido? – le digo picadamente

- No, para otras cosas no soy tan rápido ricura – me dice sonriendo

- ¿Quedo bien?

- Porque no se la lava, échese una lavadita y lo prueba – me propone el muy morboso sonriendo

Ya era demasiado, el morbo era terrible pero debía probar si quedo bien así que pasando por al lado de el me coloco a espalda de la poseta otra vez y por segunda vez me bajaba las pantaletas delante de aquel hombre, me senté para tomar la duchita y me lave la cuca delante del mientras le decía:

- Uhmmm quedo bien…

El hombre tomando el jabón me lo da diciéndome con una sonrisa:

- Tome, jabónesela

- Gracias – le digo coquetamente agarrando el jabón

Mientras me la jabonaba veo que se le marcaba tremendo bulto y se lo agarraba descaradamente mientras me veía:

- ¿Estas excitado?

- Coño, tengo el guevo paradísimo – me contesta chirreando los dientes

- Sácatelo para ver – le digo

Me termine de jabonar y veía como se bajaba el cierre y sacaba por aquella bragueta su inmenso miembro erecto, no se si eran vainas mías o el deseo de ver aquello pero se le veía mas grande que la ultima vez, se pajeaba mientras veía como yo me terminaba de lavar. Puse en su lugar la ducha y sin pararme de la poceta le dije:

- Pásame la toalla…

El hombre dejándose de masturbar me alcanza la toalla y secándome las manos le digo mientras le veía el objeto de mis deseos:

- Acércate…

No lo había terminado de decir cuando ya lo tenia parado frente a mi, con su verga frente a mi cara, se lo agarre y comprobé que lo tenia duro como una roca y calientísimo, le desabroche el cinturón y los pantalones para bajárselos con todo y el interior, le agarre las bolas y se las acaricie hasta que comencé a pajearlo y mientras lo hacia le miraba a la cara y me dice:

- Bésamelo

Me lo acerque a la cara y antes de “besárselo” me lo pase por la nariz para aspirar ese olor a macho que tanto me encanta, que me vuelve loca… me encantaba ese miembro viril, su dureza, lo caliente, lo largo, lo grande, me tenia loca ese aparato. Me lo quito de la mano y agarrándome por la cabeza con su mano izquierda comienza a pasármelo por lo labios diciéndome:

- Mamame el guevo puta que no aguanto….

Lo obedecí y abrí la boca para que ese hombre me lo metiera hasta la garganta, que rico lo tenia, en su recorrido hacia mi garganta mi lengua lo saboreo y lo ensalivo dejando ese agradable sabor salado que tanto me gusto de la ultima vez que se lo mame, comencé a mamarlo de una manera salvaje, desesperada mientras que con una mano me masturbaba, no podía creer lo que estaba haciendo, el berreaba como un toro y movía mi cabeza con ambas mano para que le hiciera la paja a su antojo, prácticamente me estaba cogiendo por la boca y la verdad que no aguante mucho, me vine mientras se lo estaba mamando y fue cuando entre en razón y antes que eyaculara me lo saque de la boca y le dije:

- Ya no mas… aun queda trabajo…

- Noooo mujer, no me dejes así – me dice agarrándose el miembro mientras lo sacudía

Aun sentada en la poceta me quite las pantaletas y levantándome le pregunto muy cerquita:

- ¿No me vas rasurar la cuca?

- Uhiiiii por supuesto ricura – me dice sonriendo

- Vamos pues…

Salimos del baño y apenas lo hicimos yo me quite la franela quedando en sostén, tenia una teta fuera de la copa, trate de arreglarlo pero desistí poniéndome de espalda a el y diciéndole:

- Desabróchame el sostén…

El hombre lo hizo y deje caer los mismo al piso, me voltie y a el se le salieron los ojos al verme las tetas, le dije:

- Ponte cómodo, quítate la camisa y los pantalones mientras yo busco la afeitadora…

Abrí una gaveta de la peinadora y saque una afeitadora de esas doble hojilla para mujer pero al hacerlo el miro que había una navaja de peluquero y me dice:

- Con esa es mejor…

- ¿La sabes usar? – le pregunto

- Por supuesto ricura – me dice muy seguro

- Eso espero, no me vayas a destrozar la cuca jajajaja – le dije riendo

Le di la navaja y busque una toalla para ponerla en la cama y no llenarla de pelos, la puse y me acosté cómodamente abriendo las piernas, me comencé a tocar de nuevo mientras el me preguntaba en donde tenía espuma de afeitar y le dije donde estaba la de mi marido, se acercó a mi y puso manos a la obra jajaja… era un trabajo sucio pero alguien tiene que hacerlo o no jajaja, me abrí más de pierna y no podía creer que estaba patas abierta delante de aquel hombre ofreciéndole el “tesorito” de mi esposo, con cuidado se puso a rasurarme y la verdad sabia usar aquella navaja, fue muy delicado y aquella manipulación me volvió al excitar, el hombre aparte de resurarme muy bien aprovechaba de tocarme descaradamente la cuca, había momentos en que sentía que me metía el dedo en la cuca, cuando terminó de rasurar me abrió un poco las nalga y viendo el otro “tesorito” de mi marido me dice sonriente mientras lo tocaba con su dedo:

- Tienes el culto paludito … ¿Te lo afeito también?

Y poniendo mi mejor cara de puta afirmó con mi cabeza, este sonriendo y haciendo espacio me dice:

- Ponte en 4 para afeitarte esos odiosos pelitos …

Me volteo para ponerme en cuatro patas cómo me pidió dejando a su vista y ahora que a su merced mi agujero intimo, yo estaba terriblemente excitada, quería que ese hombre me penetrará de una buena vez, me comencé a dar dedito mientras el me rasuraba los supuestos pelos del culo, como me estaba masturbando me movía mucho así que el hombre dándome una buena nalgada me dice:

- Quédate quieta puta que te voy al cortar…

- !Cuidado con mi culito ! – le exclamó mientras me dejo de masturbar

- Entonces quédate quieta, no te desesperes, ya te voy al dar lo tuyo… no lo muevas que ya termino – me dice el muy baboso

Me quede quieta y siento como el me rasura el ojetes, al rato tomando una toalla pequeña que había sacado para el trabajo íntimo me limpia mis parte diciéndome desesperadamente:

- Coño mira como me tienes – mostrándome la tremenda erección – si no te cojo te mato – agrega mientras se ponía detrás de mi pegándome en las nalgas con el guevo

- No, prefiero que me cojas… pero primero mamame la cuca papito… – le digo al hombre que no dejaba de darme nalga das con el guevo

- Con gusto ricura…

Me acosté rápidamente y le volví abrir las piernas al Sr. Pérez que tomando nuevamente la toalla me limpia muy bien la cuca para “comérsela”, yo le veía el tremendo “cipoton” que tenia entre las piernas, después que terminó de limpiarme se acuesta boca abajo metiendo su cara entre mis piernas mientras me agarraba las piernas… guaooo que buena mamada me daba aquel hombre, sentía su áspera y pegajosa lengua lamer mi clítoris mientras me lo chupaba y lo mordía. En eso que estoy inmersa en un profundo placer suena mi celular, le agarre la cabeza al Sr. Pérez para que no dejará de mamame la cuca mientras alcanzaba mi teléfono que estaba en la mesa de noche, vi quien llamaba y le digo al hombre que me comía la cuca antes de contestar la llamada:

- Coño, es mi marido… no hables – le digo al hombre

Me medio senté para contestar y al hacerlo el hombre dejo de mamar:

- Alo – le contesto

- Hola mi amor – me contesta

- Hola cariño

- ¿Que haces mi amor? – me pregunta

- Acostadita papi, ando con ganitas – le digo mimosa

- ¿Estas caliente? ¿Te estas masturbando?

- Si papi, que bueno que me llamas… ¿Me vas a decir cosas ricas? – le digo excitada picándole el ojo al Sr. Pérez que se masturbaba mientras me veía la cuca

- ¿Que quieres que te diga? ¿Como quieres que te trate? – me pregunta

- Se groserito con tu mujer, trátame como una puta papi…

- Dime algo putita… ¿Te gustaría que estuviera contigo el Sr. Pérez? – me pregunta el muy cabroncito

- Hay si papi, me encantaría – le digo mientras me ponía de nuevo cómoda abriendo las piernas

Le hice seña al Sr. Pérez para que saliera del letargo que se encontraba para que me mamara la cuca mientras tenia sexo telefónico con mi marido, aquel hombre se volvió a meter entre mis piernas y comenzó a mamarme la cuca deliciosamente mientras mi esposo me preguntaba:

- ¿Tanto te gusto ese guevo?

- Me encanto papi, tu sabes que si – le digo excitada

- ¿Te gusta mas que el mió putita? – me pregunta

- Si… bueno, el tuyo me gusta, pero el guevo del Sr. Pérez me encanta…

- ¿Lo tiene mas grande que el mió? – me pregunta el muy cabroncito

- Si papi, tu tiene que verlo, ese hombre tiene el guevo grandísimo, grueso y se le pone durísimo – le digo mientras le pico el ojo mientras seguía mamándome la cuca

- Tu si eres puta mami – me dice

Mientras mi marido me hablaba el Sr. Pérez me deja de mamar la cuca y toma mi dañado consolador para metérmelo, no pude dejar de emitir un quejido al sentirme penetrada bruscamente por mi consolador, mi marido me pregunta:

- ¿Que paso mami?

- Que rico papi, me metí el consolador…

El Sr. Pérez se dedico a reparar mi consolador adentro de mi, me parecía excitante y muy morboso, le coloco las pilas y ajusto la tapa que era la que estaba dañada y cuando la puso hizo que se encendiera violentamente, casi grite al sentir la vibración en mi atormentada vagina, estaba al borde del orgasmos, le dije a mi marido que fuera grosero para masturbarme a gusto:

- Que rico papi

- ¿Te gustaría revolcarte con el Sr. Pérez otra vez? – me pregunta en el medio de la cantidad de obscenidades que me decía

- Si papi, quiero, quiero, quiero…

- Pero ese hombre es muy feo mami – me dice el miy cabron

- Jajaja feo pero bello por donde mea – le digo riendo mientras le picaba el ojo al protagonista de la fantasía

- Jajaja puta mami, eres una puta – me dice

- ¿Pero me vas a dejar que lo meta en nuestra cama otra vez? – le pregunto excitada

- No se mami, fue excitante que lo hiciera mi amor y me gusto pero no se si dejarte que lo hagas de nuevo, eres mi mujer – me dice

- ¿Ya tienes el dinero de la renta? – le pregunto mientras le sonreía al Sr. Pérez que no dejaba de hacerse la paja mientras me veía

- Olvídalo puta, olvídalo… ya tengo el dinero – me dice

Empezó de nuevo aa excitarme diciéndome groserías mientras el Sr. Pérez se divertía viendo como me masturbaba cuando mi esposo apurado me dice:

- Mami te dejo, me están llamando, yo te llamo ahora…

- Nooo papi, no me dejes así, ya casi me vengo – le digo haciéndome la urgida

- No puedo mami, te doy permiso para que tengas sexo telefónico, búscate un hombre por el Chat y lo haces rico – me dice apurado

- Será, voy a ver si me tomo un vaso de leche – picándole el ojo al Sr. Pérez – y me quedo tranquila – agrego sonriendo

- Como quieras mi amor, si lo haces por teléfono me cuentas, déjame como un cabron – me dice el muy cabron

- Ok mi amor, si lo hago ten por seguro que te voy a dejar como el propio cabron, eso te lo aseguro mi amor – le digo aun sonriendo

- Rico, ahora si te dejo…

- Chao cabroncito, te quiero mucho -le digo

- Yo también he quiero mucho

Tranque la llamada y digo mirando el celular:

- Pobre… si supiera el tipo de leche que voy a tomar…

- ¿Vas a beber mi leche? – me pregunta el hombre como si no supiera

- Por supuesto… ¿Me la vas a dar?

- Claro puta – me dice emocionado

Sacándome el consolador de la cuca le digo excitada:

- Cojeme por favor, quiero sentir eso dentro de mi – le digo agarrándole el guevo

- Ponte que te lo voy a meter – me dice excitado haciéndose la paja

Cuando se estaba poniendo encima de mi para metérmelo le pregunto alarmada:

- ¿No te vas a poner un condón?

- No ricura… tranquila que te la voy a dar en la boquita – me dice el muy sádico

Yo pongo cara de incrédula mirándolo mientras se lo agarraba para que no me lo metiera, lo tenia grandísimo y durísimo y la verdad que lo quería sentir así dentro de mi, que me cojiera “al pelo” así que le pregunto:

- ¿Seguro que no vas acabar dentro de mi?

- Seguro puta… si no cual es el peo?… te pongo un muchacho y el cabron de tu marido lo cría jajajaja – me dice el muy baboso

- Estupido – le digo haciéndome la molesta – métemelo, pero ten cuidado – le digo soltando su pene

El Sr. Pérez riendo sentado en sus talones frente a mi me atrae hacia el agarrándome por las piernas y poniéndolas sobre sus hombros (me iba a coger como me gusta) y ensalivándose la cabeza del guevo lo frota en mi atormentada cuca y de un solo golpe de cadera me lo mete hasta el fondo haciéndome que me doliera y se lo reclamara:

- Uffffff hijo’e puta no tan duro…

- Jajajaja eso me dijiste la ultima vez y veo que te gusta – me dice riendo mientras me daba

- Cállate y cojéeme rico – le digo jadeando

El Sr. Pérez agarrándome por los tobillos me abre la pierna subiéndolas y comienza a embestirme brutalmente, me encantaba como me cojia ese hombre y se veía que lo disfrutaba ya que sudaba, me besaba y lamía las piernas y hasta me chupo los dedos de los pies mientras me daba duro, soy una mujer multiorgasmica (eso si es real jajaja) y no se cuantas veces me vine, era delicioso, me gustaba el morbo de aquella mañana y con aquel hombre, en esos me dice jadeando con los ojos cerrados y sin soltar mis pies:

- Me vengo puta, me vengo…

- ¡Cuidado!… afuera, échamelo afuera – le digo angustiada empujándolo

- Tranquila que voy eyacular en tu boca puta… prepárate que me vengo ? agrega

Me dio enérgicamente un rato mas hasta que me lo saco y se levanto parándose en la cama sobre mi, arqueo las piernas para apuntar a mi cara con su verga y meneándosela me dice jadeando:

- Abre la boca puta que voy a eyacular…. toma lo tuyo… ahggggg….

Arqueo mas sus piernas para apuntar bien hacia mi boca pero fue inútil, vi como salio el enorme chorro de semen que fue a parar de lleno a mi ojo derecho dejándome ciega de ese ojo, rectifico el curso de la rociada y los otros 5 lechazos fueron a parar directamente en mi boca, la cerré y me la trague, fue abundante y caliente y con ese sabor fuerte que me raspaba al bajar por mi garganta, el restregó su glande por mis labios mientras me decía:

- Que rico puta, anda… límpiame el guevo..

Me puso la cabeza de su huevo en la boca y yo me encargue de chupar para extraer las ultimas gotas de leche que le salía para después chuparle el huevo para dejárselo como el quería… bien limpio, cuando estaba en pleno proceso de higiene bucal suena de nuevo mi celular, me lo saque de la boca y vi (con un ojo ya que el otro estaba apagado por la leche) que era mi marido, empuje al hombre para sacármelo de encima y conteste:

- Alo

- Hola mi vida, que hacías? – me pregunta el pobre

- Hola mi amor, me acaba de terminar la leche – le digo mimosa mientras el Sr. Pérez se acuesta a mi lado y comienza a limpiarme el ojo

- ¿Te masturbaste? – me pregunta

- No amor, ya se me fueron las ganas – le digo mientras recibía la leche que me arrimaba el Sr. Pérez a la boca con su dedo

- Lastima mi amor, ya me desocupe – me dice mi maridito

- Te llamo mas tarde mi amor, voy a ver si me pongo a limpiar – le digo

- Dale pues, me llamas, te quiero mucho…

- Yo también te amo, chao

Tranque la llamada y riéndome le digo al Sr. Pérez que me veía sonriendo mientras seguía tocándome la cara:

- Pobre…

- Jajaja si eres puta mujer – me dice riendo

- Es hora que se vaya – le digo decidida levantándome

- Espera mujer, espera… vamos a echar otro… mira, se me está parando el guevo otra vez – me dice el muy vulgar

- No, ya esta bueno, tengo que limpiar, mejor se va – le digo ya un poco mas seria

El hombre resignado se viste mientras yo me ponía las pantaletas y una bata de baño, lo acompañe a la puerta y lo despedí, cerré la puerta para regresar a la cama y como no había acabado me masturbe pensando en el recién encuentro y en lo asqueroso de aquel hombre, me estaba pasando de puta pero necesitaba de aquello y me estaba preocupando.

Besos

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Noche rusa 2 en Relatos eroticos de Infidelidad

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septiembre 24th, 2013 >> Relatos Eroticos

Noche rusa 2 en Relatos eroticos de Infidelidad (relatos eroticos )

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Noche rusa 2 en Relatos eroticos de Infidelidad (relatos eroticos )

Estaba mirando el móvil en la cama, observando las fotos que Karei me había enviado cuando su sonido me sobresalto, me quede mirando unos segundos hasta que al final reaccioné, era Pablo mi marido, tosí me aclare la voz y dije,

Hola cariño,

Hola Mami, que tal tus días solitarios en el paraíso, has podido arreglar los problemas de la comunidad, me pregunto mi marido con algo de coña.

Mami?, cuándo había dejado de ser Mariana, cuándo había dejado de ser una mujer para convertirme en solo una madre, estuvimos un rato hablando de tonterías y acordamos que como a él le faltaban un par de días para cerrar su trabajo y yo no había terminado mis gestiones en la comunidad, me quedaría un par de días más sola y después vendría mi marido después de recoger a mi hija, que estaba encantada con mi madre y sus primos. Un par de días que yo disfrutaría relajándome y terminando lo que había venido a hacer, después de colgar, me estiré en la cama y note como me dolía cada trocito de mi cuerpo, la noche anterior me estaba pasando factura, aparte de una resaca tremenda por mi poca tolerancia al alcohol, al levantarme de la cama me costaba andar y mi culo parecía que tenía todavía una polla dentro, de lo abierto que lo tenía.

Me dirigí al baño, al mirarme al espejo me asusto mi aspecto, tenía los ojos muy enrojecidos, el pelo sudado y pegajoso, sin más me metí bajo la ducha y el agua caliente fue despertando mis sentidos, me enjabone y mis pezones al contacto con el agua se pusieron duros, me los pellizque y sentí un calambrazo de placer, la esponja fue bajando y el jabón llegó hasta mi coño que también seguía muy abierto y sensible, el simple roce de la esponja hizo que me calentará de nuevo, mi clítoris estaba muy hinchado y mi ano me dolía con la sola presión de la esponja, al frotarlo y retirar los restos secos empecé a fantasear con lo ocurrido la noche anterior, las imágenes se sucedían en mi cabeza, Karei, la rubia espectacular y el otro tipo del que no sabia ni su nombre, vinieron a mi mente, no podía ni creer lo que había pasado, como me habían utilizado, como había disfrutado, sus pollas a mi alrededor, como les hacía una mamada sin ningún remilgo, como habían desvirgado mi culo y me había corrido como nunca, desde luego el popper era un artículo muy peligroso, me había convertido en una p?, en una puta, esa era la palabra que mi mente no quería pronunciar.

Esa noche mi cuerpo pedía más y más, cuando hasta ahora me contentaba con un misionero tradicional y cortito, ya nada iba a ser igual, después de experimentar el placer con mayúsculas, mi antigua vida sexual me iba dejar muy poco satisfecha, pero claro Pablo, mi marido, es a lo que me tenía acostumbrada y no podía de un día para otro, encontrarse con una loba sexual. Definitivamente este tenía que ser mi secreto, yo era una mujer tradicional y respetable, que simplemente había tenido una noche loca. Salí de la ducha y todavía dolorida, me vestí, mis pezones muy sensibles e irritados solo me permitieron colocarme un kaftan muy ligero de gasa casi transparente, que venía a juego y de regalo, con un bikini que me había comprado, nunca lo había utilizado para bajar a la playa, era demasiado transparente y mas que tapar enseñaba, pero estaba sola y mis pezones no podían soportar nada más, me puse unas braguitas y el simple roce del algodón con mi cuerpo, hizo que me las quitara inmediatamente.

Sólo con la prenda de gasa como indumentaria me fui a la cocina, al pasar por el pasillo, vi mi reflejo en el espejo y me sorprendió, mi cuerpo estaba totalmente expuesto a través del tejido, mis pechos, mi 110 parecía más grande aún, los tenía hinchados y erectos, se marcaban perfectamente los pezones y mi vello púbico se veía sombrear, me sentía muy atractiva, tanto que durante un rato estuve mirándome y girándome ante el espejo.

Ya en la cocina, me preparé un té y unas tostadas, al sentarme en una taburete de la barra de la cocina, note mi culo muy dolorido y añadí a mi desayuno un par ibuprofenos, que bajarían la inflamación. Terminado el desayuno, me fui al salón y me deje caer en el sofá del salón, estaba sola y no tenía mucho que hacer, eran las 12 de la mañana y el sopor hizo que me quedara de nuevo dormida.

Al rato me desperté sobresaltada, estaban llamando al timbre de la puerta, mire el reloj y eran las 5 de la tarde, un poco atontada me dirigí a la entrada y miré por la mirilla, para ver quién estaba llamando, era una chica rubia, alta que me resulto familiar, pero no acertaba a recordar quién era, entreabrí un poco la puerta y asome la cabeza.

Hola, me dijo la rubia, soy Britta te acuerdas de mi, en ese momento el recuerdo del morreo que nos habíamos dado, me hizo subir los colores, pero claro, la rubia espectacular iba de calle, con una faldita y una nadadora negra, su pelo recogido en una cola alta, parecía una chica normal, con las gafas de sol sobre la cabeza y un gran bolso bandolera colgado al hombro. Yo debía tener cara de tonta, ruborizada y solo con la cabeza asomada fuera de la puerta, entonces volví a escucharla, Mariana estás bien, ese era tu nombre no?, volví en mi, y entreabrí un poco más la puerta.

Si, perdona estoy un poco aturdida, me había dormido un rato. No importa, me dijo, lo entiendo, entro a trabajar a las ocho en el Sex Shop, pero acordándome de la fiesta de anoche, y pensando que quizás no estabas muy acostumbrada, decidí pasarme por tu casa para traerte algo que creo que te vendrá muy bien, metió la mano en su bandolera y sacó un bote rosa, es una crema calmante, tiene rosa mosqueta y aloe, creo que te refrescara y bajara la inflamación que seguro que tienes. Sin acordarme de cómo iba vestida, abrí del todo la puerta, y me acerque a coger el tarro, Britta en ese momento me miro de arriba abajo, con una sonrisa se quedó mirando mis pechos, seguía con los pezones duros y erectos, todo mi cuerpo se trasparentaba a través de mi kaftan, intentando tapar mi desnudez, me eche un poco hacia atrás para no quedar tan expuesta, y ella lo tomo como una invitación a entrar, ya que yo ya no le franqueaba la puerta.

Una vez ella estaba dentro, y para que ningún vecino me pudiera ver desnuda cerré la puerta, ella volvió a coger el tarro de mis manos y se dirigió al salón, empezó a contarme, que la crema no me provocaría ninguna reacción alérgica, que era una producto que se vendía mucho en la tienda y que no solamente era buena para después de una buena sesión de sexo, sus propiedades calmantes me vendrían de perlas para después de tomar el sol por ejemplo, Britta hablaba de sus productos, como si de una promotora de la perfumería del Corte Inglés se tratara, para ella hablar de sus propiedades era lo más natural, yo la seguí al salón y al sentarme a su lado, note de nuevo el dolor en mi culo y mi coño, mi cara tuvo que cambiar y el gesto de dolor tuvo que ser claro, ya que ella dejo de hablar y con una sonrisa me dijo, que no me preocupara, tumbate te hará mejorará en un momento.

Yo como si estuviera hablando con mi médico, hice lo que me decía, era tal la confianza que me inspiraba y el dolor que sentía, que no me lo pensé dos veces, lentamente me eche hacía atrás, quedando recostada en los cojines de cara a ella. Britta, me abrió un poco las piernas y se sentó en medio, lentamente me fue subiendo el Kaftan hasta dejar mis pechos al descubierto, era una locura, estaba completamente expuesta a una total desconocida y no sentía ningún pudor, es más notaba como un calorcito muy agradable me subía desde la entrepierna.

Ella sin dejar de sonreír, abrió el bote, metió tres dedos y con ellos embadurnados en un gel rosa se acerco a uno de mis pechos, lentamente, con mimo fue rodeando mi aureola y mi pezón, que aunque duro y sensible después del maltrato del día anterior, agradeció la sensación de frescor que me produjo de forma inmediata, Britta no dejaba de mirarme a los ojos y yo me sentía prisionera en esos ojos azules, fue ampliando sus refrescantes caricias, hasta masajear por completo esa teta, ya no empleaba sus tres dedos sino la mano entera, el masaje era muy agradable, en un momento note que paraba y mire de nuevo su mano, simplemente volvía al tarro rosa para recoger más gel y emplearse con el mismo mimo en mi otro pecho, ansiaba su contacto y al recibirlo deje de mirarla a los ojos y entrecerré los míos, era increíble como me estaba dejando tocar por una mujer, una desconocida que sabía perfectamente lo que necesitaba.

Yo una mujer normal, madre y esposa que hasta el día anterior jamás había tenido más contacto sexual que con mi marido y nunca, nunca, nunca había pensado en una mujer, ahora me estaba dejando masajear por una rubia espectacular llamada Britta, que el día anterior me había penetrado con su lengua, con sus dedos y con un aparato enorme atado a su cintura, era una locura. Cuando terminó de masajear mi otra teta, abrí los ojos, la quemazón había desaparecido, mis pezones aunque erectos por el contacto y el frescor, ya no me dolían, la vi levantarse y arrodillarse junto al sofá, al mirarla me di cuenta que no llevaba sujetador, sus pezones también estaban duros y se transparentaban a través de la camiseta, en ese momento sonó su móvil, se puso de pie y me pidió disculpas por contestar, de su conversación pude deducir que alguien le estaba anulando una cita.

Perdona, esta tarde tenía una reunión de Tuppers sex, concertada desde el sex shop y me la acaban de anular, parece ser que no han podido reunir al suficiente número de chicas, y lo han aplazado para la semana próxima, yo me quede mirándola sin saber que decir. No sabía que era una reunión de Tuppers sex, ella entendió perfectamente mi cara y acercó su bandolera, arrodillándose de nuevo junto a mí, metió la mano y saco una cajita blanca, que parecía un estuche de joyería, al abrirlo sobre un terciopelo rosa aparecieron dos canicas metálicas, del tamaño de nueces.

Una reunión de Tuppers Sex, es una reunión de amigas, a la que invitan a una experta en productos eróticos, en este caso yo, de forma amena y con un café les voy enseñando las últimas novedades en productos de nuestro sex shop, aconsejándolas como utilizarlos y recomendándoles los productos que más salida tienen según sus gustos, esto primero que te he enseñado son una bolas chinas, sirven para darte placer con sus movimientos y para fortalecer las paredes de tu vagina, sobre todo si has tenido niños, yo cogí la cajita y las saque, pesaban un poco y al chocar entre ellas, producían un sonido metálico. Britta me miró y dijo, quizás quieras probarlas, tengo tiempo, ya que me han anulado mi cita y como veo que no conoces mucho estás cosas, ya que estoy en tu casa, puedo hacerte una reunión privada y así justifico mi tiempo fuera de la tienda.

Mariana, verás como te gusta, además como tenemos la crema aquí, puede ser una forma estupenda de refrescar tu irritada vagina, tumbate de nuevo, yo que me había sentado para ver que sacaba del bolso, me volví a recostar en mi sofá de piel y la gasa de mi vestido se quedo pegada por el gel a mis pechos, dejándolos más marcados si cabe. Tomó las bolas, las embadurno en el gel y de rodillas, me abrió un poco las piernas, cogiendo una bola entre sus dedos y acercándola a mi coño, la pasó suavemente por mis labios vaginales, de arriba a abajo, hasta que note una pequeña presión que enseguida dio como resultado que la bola estaba en mi interior, la sensación fue muy extraña y refrescante, inmediatamente cogió la otra bola y realizó la misma operación, la paso por toda mi raja y después de una leve presión, también mi vagina la engulló sin ningún problema, al entrar la segunda, note como un leve choque en mi interior, que volvió a producir una oleada cálida en mi.

Levántate un momento Mariana, verás el movimiento que vas a notar en un interior, se levantó y dándome la mano me ayudó a incorporarme, al ponerme de pie, mi vestido siguió arriba ya que estaba pegado por el gel a mis pechos, y mi culo y mi coño quedo expuesto, las bolas en mi interior, pesaban y tiraban de mi vagina hacia abajo, yo tenía que contraerla para evitar que se salieran y eso hacía que rebotaran en mi interior, produciendo un cosquilleo que iba calentándome.

Vuelve a tumbarte, me dijo.

Volvió a meter su mano en la bandolera y saco otra cajita, esta vez metálica, al abrirla, vi en su interior una especie de punta con un brillante, esto es un Plug Mariana, es mini, sirve para dilatar y estimular el ano, pero en tu caso como veo que todavía lo tienes dilatado, supongo que, la penetración de anoche fue tu primera vez, lo podemos embadurnar también con gel y te calmara por dentro, para que no te duela al introducirlo si quieres te puedo dar a oler un poco de popper.

Popper, era la palabra mágica para una mujer que como yo, se había dejado llevar hasta la locura la noche anterior, me había gustado y quería volver a experimentar la misma sensación, me sentía segura con Britta, estaba en mi casa, en mi sofá, le dije que si, abrió de nuevo su bandolera de los deseos y saco un frasquito de cristal, lo destapo y me lo dio a oler, de nuevo el olor a acetona, de nuevo el calor, la sensación de euforia, aspira dos veces por cada orificio y recuéstate.

Me deje hacer, me sentía tan bien, relajada, eufórica, desinhibida, esta vez Britta, mojo el plug en el gel, pero no me lo metió, lo paseo por toda mi raja, subiendo y bajando, hacía presión en mi clítoris, me lo metía en la vagina, volvía a acariciar mi clítoris, yo abrí más las piernas, el placer me estaba embargando, junto con el plug también sus dedos me acariciaban, sus dedos resbaladizos por el gel iban abriéndose paso por mis labios mayores, menores, mi ano, estaba en el cielo, me acerco de nuevo el frasquito y lo volví a oler dos veces más, seguía acariciándome, volvió a mojar el plug y esta vez lo poso en mi y con una leve presión me lo introdujo, al mismo tiempo lo iba girando y las sensaciones en mi interior se iban multiplicando, lo dejo allí, te gusta Mariana, si, si, SI,?, me encantaba, esa presión me estaba volviendo loca y al mismo tiempo las bolas se hacían más presentes, chocando entre si y con el plug.

Subió una mano a mis pechos y pellizco un pezón, arquee la espalda, al mismo tiempo seguía acariciando mi coño con la otra mano, mi clítoris, me metía un dedo, dos, empujaba las bolas más dentro de mi, acariciaba el plug desde dentro. Entonces me llegó un orgasmo, que me dejo toda desmadejada y temblorosa en el sofá, había tenido un orgasmo con una mujer, una mujer me había acariciado hasta hacerme perder el control y había conseguido que me corriera. Era una locura, a mi no me gustan las mujeres. Sin dejarme respirar y de improviso Britta metió su cara entre mis piernas y empezó a comerme, a devorarme el coño, parecía querer beberme entera, y yo todavía con las piernas temblando del orgasmo anterior, no solo la deje hacer sino que las abrí más para que me tomara toda, gemía, resoplaba, me restregaba con su boca, me agarre yo misma los pezones y los pellizque, tire de ellos y tuve otro orgasmo que me hizo cerrar las piernas, pero ella se hacía fuerte entre ellas y seguía chupando, mordiendo, metiendo los dedos,?, de repente escuche caer algo sobre el parquet, el sonido me sobresalto, al mirar al suelo, vi rodar una de las bolas, había conseguido sacármela con los dedos, al momento la otra también caía, me dejaron un vacío en mi interior, Britta empezó a hurgar en su bandolera y con dificultad, saco un consolador de él.

Pero no era un consolador normal, era como dos vergas unidas por la base, el tamaño era enorme, cada una tenía un tamaño de unos 20 centímetros y un grosor de más de tres dedos, con él en la mano, se acerco a mi, me acarició la cara y beso mis labios, al principio solo fue un leve roce, pero cada vez se fue haciendo más exigente, yo notaba el sabor salado de mis flujos en sus labios y su lengua recorriendo mis labios, abrí mi boca y la recibí con mi lengua, nunca hasta ayer había besado a una mujer, era un beso suave, húmedo, cálido, nuestras lenguas jugaban, nos acariciábamos, se separó un momento para sacarse la nadadora y unos pechos más pequeños que los míos aparecieron, tenían un tono tostado, igual que el resto de su cuerpo, con unas aureolas oscuras por el sol y unos pezones pequeños y duros. Los acaricie con los dedos, nunca antes había tocado los pechos de otra mujer, con un movimiento ágil, se bajo la falda, no llevaba ropa interior, estaba totalmente depilada y su coño al igual que sus tetas era de color tostado, seguramente hacía nudismo o se bronceaba en alguna cabina, la noche anterior no me había fijado, volvió a besarme y yo acaricie sus tetas, las pellizque, no sabía que hacer, sólo hice lo que sabía que me gustaba a mí.

Se incorporo y con su mano llevo mi mano a su entrepierna, note su humedad, su suavidad, su calor, me agrado el contacto, empecé a recorrer su rajita con mis dedos, haciendo presión en los lugares que a mi me gustaban y con la otra mano seguía acariciando sus pechos, se inclinó y volvió a besarme, primero en el cuello, luego las orejas, acercándose cada vez más a mi boca, yo a esas alturas ya no sólo le acariciaba el clítoris, le metí un dedo, al no estar muy acostumbrada a masturbarme, el calor de su cuerpo me sorprendió. Dejamos de besarnos y mirándonos, lentamente fue introduciendo parte del consolador en mi vagina, notaba como me abría a ella, estaba tan lubricada, que a pesar del tamaño, no me produjo ningún daño, cuando ya llevaba más de la mitad, se colocó, y fue introduciendo la otra parte en su vagina, la última parte, la hicimos juntas, nos penetramos la una a la otra, cada movimiento de una suponía una penetración en la otra, nos seguimos besando y entre embestida y embestida, me volví a correr, mis espasmos junto a sus movimientos hicieron que Britta también se corriera.

No se cuántos orgasmos me dio Britta esa tarde, perdí la cuenta, perdí la cabeza y hasta la conciencia, me desperté sobre las doce de la noche, estaba en el sofá de mi casa, con una colcha por encima, al incorporarme, tenía todavía el vestido de gasa por encima de mis pechos, pegado, estaba toda embadurnada de gel y con el plug puesto, no me dolía nada, me sentía bien, junto al sofá, estaba la crema, la caja de las bolas, la caja del plug y una nota de Britta que decía:

Mañana reunión de Tuppers sex en Moncloa, 33. Anímate.

Continuará?

Noche rusa 2 en Relatos eroticos de Infidelidad (relatos eroticos )

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