Resultado de Busqueda:

Pendeja caliente quiere que le rompan el culo

Video Porno de: Porno

mayo 13th, 2012 >> Fetish

Pendeja caliente quiere que le rompan el culo (pendejas fetish )

Pendeja caliente quiere que le rompan el culo (Videos Online)
. Ver videos online de Pendeja caliente quiere que le rompan el culo gratis desde PornoPendejas.com :: Descargar videos pornos de pendejas y mas sobre Pendeja caliente quiere que le rompan el culo.


Ver video porno.. »

Videos Pornos Relacionados:

Tags: , , , , , ,

Los mecanicos y mi esposa en Relatos eroticos de Infidelidad

Video Porno de: Maduras

septiembre 24th, 2013 >> Relatos Eroticos

Los mecanicos y mi esposa en Relatos eroticos de Infidelidad (relatos eroticos )

» Relato Erotico: Los mecanicos y mi esposa en Relatos eroticos de Infidelidad

Los mecanicos y mi esposa en Relatos eroticos de Infidelidad (relatos eroticos )

Hoy les voy a relatar una de las historias que nos ha pasado no hace mucho tiempo y que nos pone muy calientes solo con recordarla.

Por suerte nunca había tenido problemas con los autos que tuve. Es cierto que nunca fui de usarlos mucho y que los cambiaba con pocos kilómetros, así que no sabía lo que era llevarlos al mecánico, solo a los Services oficiales. Pero como en todo, siempre hay una primera vez.

Un sábado a la mañana habíamos decidido ir a visitar a unos familiares que viven a unos 100 kilómetros de distancia. Pero tuvimos que suspenderlo, el auto no quiso arrancar. Nunca imaginamos que la amargura y bronca de ese momento, iba a terminar en una de las situaciones más excitantes que hemos vivido.

Mientras mi esposa telefoneaba a los familiares para explicarle lo sucedido yo salí en busca de alguien que nos pudiera solucionar el problema.

Hacía unos meses se había instalado un taller a unas 3 cuadras de casa. No tenía ninguna referencia de ellos pero la verdad que tampoco conocía otro lugar, así que me dirigí allí en busca de ayuda.

Al llegar me sorprendió ver lo grande que era y la cantidad de autos. Ocupaba una superficie enorme y había como 10 personas trabajando entre la parte de mecánica y de chapa y pintura.

Apenas crucé la puerta de entrada del taller un muchacho me recibió:

- Mi nombre es Carlos, ¿en que puedo ayudarlo señor? me preguntó muy amablemente.

Carlos tendría alrededor de 35 años, de tez morena, de contextura delgada pero bastante musculosa. Estaba vestido con una camiseta sin mangas color blanca y un pantalón gris, ambos llenos de manchas de grasa, lo que le daba un aspecto bastante desagradable.

- Hola, mi nombre es Jorge y desearía hablar con el encargado, dije.

- Sígame por favor.

Atravesamos todo el local hasta llegar a una pequeña oficina que se encontraba al fondo.

- Tome asiento que ya le aviso al patrón.

Le agradecí y me senté en una silla que estaba detrás de un escritorio lleno de papeles, revistas de mecánica y algunas herramientas.

La oficina era típica de un taller. Estaba ?decorada? con pósters de autos y principalmente de mujeres desnudas en poses muy sexys. Me detuve en una morocha que estaba de espaldas sacando el culo para afuera. Imaginé cuantas pajas se habrían hecho los mecánicos con ese póster y automáticamente se me apareció la imagen de mi esposa en esa posición parada delante de los mecánicos. Un terrible escalofrío recorrió toda mi espalda a tal punto que tuve una erección inmediata.

- ¿Que pedazo de culo eh?, escuche detrás de mí.

- Como pude recuperé el aliento y gire la cabeza para ver quien era.

- Hola como le va, soy Oscar, el encargado del taller, me dijo mientras me tendía la mano.

- Jorge, mucho gusto.

Oscar era un tipo rústico de unos 50 años, muy fornido, cabello bastante largo y como Carlos, tenía las ropas llenas de grasa.

- Y, que me dice, tremendo culo, ¿no le parece?

- Si claro, dije yo, sin poder sacar a mi mujer de la cabeza.

- Me encantan las morochas, son todas putas, rió

Apenas sonreí. Que mal momento le haría pasar si como respuesta le dijera que mi esposa es morocha, pensé y volví a sonreír.

- Bueno, ¿que puedo hacer por usted?, prosiguió

- Mire Oscar, vivo acá a tres cuadras y hace un rato intente arrancar el auto pero no pude, quería preguntarle si es posible que fuera alguien a ver de que se trata el desperfecto.

- Sabe que pasa los sábados cerramos a las 2 de la tarde y estamos tapados de trabajo, lo vamos a tener que dejar para el lunes, me dijo.

- Que macana quedarme todo el fin de semana sin el auto. Bueno pero si no hay remedio, paso el lunes, gracias igual, le dije mientras le tendía la mano.

- A ver, me puede esperar un momento que le entrego el auto a un cliente y como favor se lo veo yo.

- Le agradecería mucho.

Mientras esperaba volví a observar el póster y nuevamente imaginé a Marce en esa foto exhibiendo su hermosa cola y yo ahí disfrutando como la deseaban.

- ¿Veo que lo pone loco ese culo?, escuche detrás de mí. Era Oscar que había regresado y me hacía volver a la realidad.

- Me voy a poner celoso, es mi culo preferido, rió, mientras le daba un beso al póster.

- Sonreí.

- Como me gustará esta puta que acá tengo dos pósters iguales, dijo.

- Tome le regalo uno, prosiguió, mientras me entregaba una lámina enrollada.

- No, esta bien, gracias

- Tome hombre, es un regalo de la casa.

- Bueno, gracias.

- Si le parece vamos a ver su coche, me dijo mientras tomaba un maletín lleno de herramientas.

En el camino a casa no hizo otra cosa que contarme lo que le gustaban las morochas y afirmarme lo puta que eran. Narró algunas historias con unas vecinas del barrio que yo no conocía por lo que solo me limité a escuchar sin hacer ningún comentario.

Al llegar al garaje de casa, me pidió que abriera el capó y que le diera marcha al auto. Así lo hice.

- Está bien, suficiente, me dijo.

- Tengo poca luz acá, si no le parece mal lo empujamos hacia la calle.

- No hay problema, le respondí.

- Aguarde que llame a mi esposa así ella lo guía mientras nosotros empujamos, continué.

No creo que fuera necesario que Marce nos ayudara, solo fue una excusa para que Oscar la conociera. Me calentaba la idea que la viera después de lo que habíamos conversado.

- Marce, ¿podes venir un minuto?, le grite.

Bastó que ella apareciera por la puerta, para que Oscar le clavara la mirada y mostrara en su cara una expresión de vergüenza mezclada con deseo.

No era para menos, por un lado me había hablado de lo putas que eran las morochas y por el otro estaba viendo una morocha que estaba vestida solo con una remera y unas calzas de algodón color gris que le marcaban su fabulosa cola.

- Te presento a Oscar, es el mecánico, le dije.

- Mucho gusto dijo Oscar, todavía perturbado.

- Igualmente dijo ella, extendiéndole la mano.

- Necesitamos sacar el auto, podrías conducir mientras empujamos.

Marce subió al auto y con Oscar fuimos a la parte trasera.

- Perdóneme lo que le dije de las morochas, no sabía, me dijo.

- Quédese tranquilo, no hay problema le contesté.

- Además yo creo lo mismo, continué, mientras reía.

Oscar solo me miro y sonrió, tratando de entender lo que había escuchado.

Sacamos el auto a la calle y cuando Marce se bajo, Oscar no pudo evitar clavarle los ojos en el culo, sin importarle que yo estuviese delante, acción que hizo que comenzara a excitarme.

- Ya le traigo algo de tomar, le dije, mientras Oscar ponía manos a la obra.

- No se moleste, me dijo.

- No es molestia, es a cambio de su regalo le dije riéndome.

- ¿Que regalo?, preguntó Marcela.

- Nada, un póster que me regaló Oscar, dije.

Oscar asomo su cabeza por detrás del capó y me miro sorprendido.

- Donde está, deseo verlo, dijo ella, seguro es una foto de una chica desnuda, típica de taller, continuó.

Oscar seguía mirándome y no decía palabra.

- Así es y es parecida a vos le dije riéndome.

- A verla, quiero verla, dijo.

Oscar sonrió nerviosamente mientras le daba arranque al auto y este arrancaba. Yo ya estaba caliente y el juego ese me estaba gustando.

- ¿Ya está?, que rápido lo arregló, dije.

- Era una pavada, contestó el.

- Venga Oscar ya que terminó, vayamos adentro a tomar algo y mientras le muestro el póster a mi mujer.

Note que la mirada de Oscar se había transformando de sorpresa a la de desconcierto.

La agarre de la mano a Marce y entramos a casa. Oscar venia detrás y apostaba que le estaba comiendo con los ojos la cola a mi esposa. No solo yo estaba seguro, ella también se había dado cuenta y, como es su costumbre cuando esto pasa, arqueo mas la espalda para parar mas el culo, mientras me apretaba la mano y me lanzaba una mirada cómplice.

- Marce, acompañalo al living al señor que voy a buscarle algo de tomar, le dije.

Oscar ya a esta altura no pronunciaba palabra, solo asentía con la cabeza.

- ¿Y el póster?, preguntó ella.

Lo saqué de mi campera y se lo di. Así los vi alejarse camino al living, ella delante con el póster en la mano y el detrás visiblemente exaltado y con la mirada clavada en el culo de Marce.

Yo corrí hacia la cocina, llene 2 vasos con jugo y fui tras sus pasos.

Al atravesar el pasillo que da al living, me detuve antes de llegar. Quería espiar lo que estaba pasando.

La escena era de lo más caliente. Todo estaba en silencio. Oscar estaba sentado en un sillón doble y mi esposa había desenrollado el póster y parada de espaldas a el estaba observando la foto de ese terrible culo.

La vista que ella le estaba dando era fabulosa. Oscar podía ver a la morocha y a su vez su cola que, se notaba, había parado a propósito.

- La verdad tengo que reconocer que tiene una linda cola, dijo ella.

- Su marido quedo embobado cuando la vio, por eso le regale el póster, dijo el.

- ¿En serio?, preguntó ella.

- Si, y la verdad que no entiendo porqué, usted tiene una cola preciosa, dijo un poco tímido.

- Gracias, respondió ella, sacándola más para afuera.

- Es más me animaría a decir que es mas linda que esa, siguió Oscar, ya un poco mas seguro.

- ¿Le parece?, respondió ella, acercándole un poco el culo y ya claramente excitada.

Ver a mi esposa poner la cola parada a un metro de la cara de un desconocido me puso como loco. En ese momento decidí entrar, quería mirar eso más de cerca.

- Aquí están lo jugos, dije y le extendí uno a cada uno.

- Gracias, dijo el, con la voz medio entrecortada.

Mi esposa seguía en la misma posición. Yo pensaba la gran templanza que tenía Oscar para no extender la mano y acariciar esas calzas metidas en la cola de mi mujer.

- ¿Así que te quedaste embobado con esta cola?, dijo Marce en un tono simulando estar enojada, mientras me mostraba el póster y abandonaba su postura para irse a sentar en un sillón frente a Oscar.

- No mi amor, lo que pasa es que, como ya te dije, me pareció que esa cola era parecida a la tuya, le respondí.

- Acá el señor dice que la mía es mas linda, ¿no?, preguntó mientras volvió a pararse a mostrarle la cola.

- Si, contesto Oscar. Se notaba en su cara que la situación lo incomodaba, pero que lo había puesto muy caliente.

- En realidad mucho no puedo comparar porque usted esta vestida, dijo un poco tímido.

- ¿Y que quiere, que mi mujer se desnude? , le dije con cara de enojado.

- No, por favor, no lo tome a mal, solo decía, contesto todo ruborizado.

- En realidad el señor tiene razón, así vestida no puede cotejar si mi cola es mas linda que esa, dijo ella, señalando el póster.

- Sabes que me encanta que me elogien la cola, ¿me dejas que se la muestre al señor, así puede decirme que le parece?, continuó ya totalmente excitada.

Oscar me miro no entendiendo nada. Yo tenía una erección que ya no podía disimular.

- Bueno, pero solo la cola eh, le dije, para poner un límite y evitar que todo se desmadrara.

Marce, de espaldas a Oscar, metió dos dedos al costado de las calzas y se las bajó hasta las rodillas. Tomó el póster y lo puso al lado de ella, tratando de imitar la pose de la foto.

- ¿Y ahora que me dice señor? Le preguntó con cara de puta.

Ahí estaba mi esposa, como otras tantas veces, mostrándole el culo a un desconocido, solo cubierto por una tanguita blanca que se perdía entre sus nalgas.

- Si, si es muy linda, es, es mejor su cola, tartamudeó Oscar, mientras se acomodaba en el sillón.

- Bueno ya es suficiente, súbete las calzas, dije

Marce se subió muy sensualmente sus calzas y volvió a sentarse.

- Podría ser usted la del póster, la verdad, no tiene nada que envidiarle a esa chica, rompió el silencio Oscar.

- Gracias, a mi me encantaría estar en un póster pegado en un taller y que todos se exciten con mi cola, es mi fantasía, dijo ella, mirándolo a los ojos.

- ¿Y a usted no le molestaría ver a su señora calentar hombres?, me preguntó.

- No, al contrario, me excita mucho que la deseen, respondí.

- Si no lo toma a mal puedo llamar a los muchachos del taller, dijo Oscar.

- ¿Para que?, pregunté haciéndome el ingenuo.

- Para que su señora se muestre delante de nosotros como si fuera una foto y le cumplimos su fantasía, me respondió Oscar, ya totalmente lanzado.

- ¿Lo dejas amor que llame a los señores? me preguntó ella con deseo.

Estaba demasiado caliente para negarme.

- Está bien, pero no más de 4 y sin hacer bardo, es solo mirar, esta claro, dije.

- Por supuesto, dijo Oscar, mientras marcaba en su celular.

- Hola Carlos, ¿quien esta todavía en el taller?? bueno deja todo y venite ya con Alberto y con Fabián que los necesito acá, anota la dirección? no, no traigan herramientas?

- Ya vienen, son buenos chicos, no va a ver problemas, dijo.

La espera se hizo interminable. Estábamos los tres muy excitados y tratábamos de disimularlo hablando de cualquier cosa. Oscar a cada rato se acomodaba en el sillón lo que demostraba que estaba con una erección que no podía bajar. A mi me pasaba lo mismo, y a Marce se la notaba súper ansiosa por mostrarse.

La charla ya no daba para más cuando se escucho el timbre. Yo me levante a abrir.

A Carlos ya lo había visto en el taller, Alberto era morocho y corpulento aparentaba unos 50 años como Oscar y Fabián era mas delgado y mas joven, de unos 40 años. Todos estaban con la ropa del taller bastante sucia de grasa por todos lados. Solo Alberto tenía una musculosa blanca que dejaba ver un gran tatuaje en el hombro.

- Pasen por acá, les dije, mientras los guiaba al living.

- Les presento a mi esposa, su nombre es Marcela.

Todos le extendieron la mano mientras miraban desorientados. Ella, sonriendo, le dio la mano a cada uno. Se notaba que le encantaba la situación

- Vengan siéntense acá, así no manchan nada, dijo Oscar, señalando el piso delante del sillón donde estaba sentado el.

- Los hice venir porque la señora necesita un favor ¿no?, pregunto Oscar mientras me miraba.

Yo solo asentí, estaba demasiado caliente para hablar.

- Póngase de pie señora y dénos la espalda por favor, continuó.

Mi esposa obedeció. Oscar tomo el póster y lo extendió cerca de ella.

- No les parece que la señora tiene mas linda cola que la de la foto, preguntó a sus compañeros.

Los tipos con cara de asombro, clavaron la mirada en el culo de mi mujer. Se hizo un silencio total. Marce paró un poco mas la cola y los miro con cara inocente.

- Les gusta mi colita, preguntó.

La cara de asombro de los mecánicos se transformo de inmediato en cara de deseo. Oscar ya sin disimulo, se metió la mano en la entrepierna, como tratando de calmar el dolor que le causaba la erección que tenía.

- Si, respondieron casi al unísono.

Yo como pude me pare, la agarre de la mano y la alejé un par de metros de ellos. Estaba muy cerca y temía que alguno no pudiera controlarse. Me gustaba demasiado esa situación como para que se terminara rápido.

Marce seguía con la cola parada apuntando a los cuatro tipos. Yo me puse de frente a ella y escuche lo que estaba esperando

- Señora, no le muestra la cola a mis compañeros como me la mostró a mí, pidió Oscar.

Me miro, cerro los ojos, y se mordió el labio inferior. Oír ese pedido y ver como ella se había puesto hizo que me llenara de perversión. Mi erección ya no me permitía estar parado, así que tome por los costados su calza y se la baje de un tirón dejando su culo al aire.

- Está bien así, pregunte, mientras regresaba a mi asiento.

Oscar me miró fijo y sin decir una palabra, desabrochó su pantalón y sacó su miembro totalmente erecto. Yo solo le hice un gesto de aprobación, mientras hacía lo mismo. Esto fue aprovechado por el resto que terminaron también sin sus pantalones.

- Mi amor, mira como se masturban los señores con tu cola, dije para poner mas caliente todavía el momento.

Ella les miró los miembros con esa cara de puta que solo ella puede poner.

- Sáquese todo señora que queremos verla desnudita para compararla con la foto, pidió Oscar.

- Siempre que a usted señor no le moleste, continuó.

- No, esta bien, es necesario para que comparen, dije haciéndome el ingenuo.

Marce se arrodillo, se desató las zapatillas, se saco las calzas y luego la remera, quedando solamente con la tanga blanca metida en la cola y un par de medias del mismo color. Se paró en la misma posición que estaba y me preguntó:

- ¿La tanguita también mi amor?

- No creo que sea necesario, ¿vos querés sacártela?, le pregunté.

- Y? la chica de la foto no tiene tanga, no se si ellos podrán verificar así si mi cola es mas linda, dijo con voz entrecortada por lo excitada que estaba.

- Tiene razón su esposa, dijo Oscar. Los demás no hablaban, solo se masturbaban de un modo frenético.

- Bueno, esta bien amor, quitate la tanga, dije.

Eso fue mucho para Carlos que no aguanto más y eyaculó, desparramando semen por todo el piso. Pregunto donde estaba el baño y se dirigió hacia el.

Mientras se alejaba, Marce lo miro y se paso la lengua por los labios, mientras bajaba sensualmente su tanga, dejando a la vista de todos su hermosa cola.

- Que divina cola que tiene su esposa, me dijo Oscar.

- Gracias, conteste yo mientras hacia un esfuerzo terrible para no acabar.

- Mostrales el hoyito amor, le pedí.

Marce se abrió un poco de piernas, se agacho y se puso un dedo en la cola, mientras les regalaba a todos unos constantes jadeos debidos al primer orgasmo que estaba teniendo.

Hasta aquí llegaron Alberto, Fabián y Oscar que casi al mismo tiempo esparcieron todo su semen.

Yo me deje llevar y también tuve un terrible orgasmo. Marce al ver esto, se incorporó, tomó su ropa y salio corriendo para el baño.

Tardamos unos minutos en recuperar el aliento. Oscar trataba de limpiar el piso con su pantalón y Alberto y Fabián estaban fatigados recostados contra el sillón.

- Vio que ser potaron bien los muchachos, dijo Oscar

- Si, les agradezco, ¿la pasaron bien?, les pregunte solo para decir algo.

- Si señor, su esposa es muy caliente dijo Alberto.

- ¿Podemos volver a venir?, continuó.

- Mientras se porten así no hay problema, le respondí, mientras me dirigía a la cocina a buscar algo para beber.

Al atravesar el pasillo, pase por el baño de las visitas y no había nadie. Supuse que Marce estaba en un baño que esta pegado a nuestra habitación. Fui a la cocina y mientras servía las bebidas, me acorde de Carlos, ¿donde está?, pensé.

Enfilé hacia el dormitorio y tuve un pensamiento que lejos de enojarme, me hizo correr un frío por la espalda que me dejo nuevamente con el miembro como una roca. Estaba en lo cierto.

- Perdoname amor, no me pude aguantar, dijo ella entre gemidos.

Ahí estaba mi esposa en nuestra cama totalmente desnuda, puesta en cuatro patas con la cola bien parada, y en el medio de ese fabuloso culo, la cara de Carlos, con su lengua que entraba y salía a toda velocidad de su hoyito.

El ni me miró, estaba como alienado. Marce gritaba cada vez mas fuerte y yo me senté al costado de la cama para no perderme nada.

De repente Carlos salió de su posición, apoyo su verga en el hoyo y le entro hasta el fondo. Marce grito.

- Traelos a todos mi amor, por favor, me pidió, ya sacada y mientras se hamacaba al ritmo de las embestidas.

- Eso señor, vaya a busca a mis compañeros que la puta de su mujer necesita vergas, dijo Carlos descontrolado.

Lo dude un instante, pero mi calentura fue mas fuerte.

- Muchachos pueden venir, les grite saliendo al pasillo.

Un minuto después los tenía a los tres en la puerta de mi habitación. Seguían sin pantalones y Oscar se había sacado la parte de arriba.

- Menos mal que sus compañeros se iban a portar bien, le recrimine a Oscar mientras le señalaba a Carlos dándole por el culo a mi esposa.

En realidad no se si me escuchó. Todos se treparon a la cama y manoseaban a Marce por todas partes. Alberto y Fabián fueron hacia su cara y metieron sus vergas en su boca, mientras Oscar corrió a Carlos de su lugar y empezó a meterle lengua al culo, mientras sus manos acariciaban sus pechos.

Marcela solo gemía descontroladamente.

- Que culo hermoso tiene su mujer, me dijo sacando la cara de su cola.

Ella lo escucho, sacó las vergas de su boca y lo busco con la mirada.

- Si le gusta mi cola, cójamela por favor, le grito, y volvió a lamer.

- Primero quiero su conchita dijo, mientras introducía su verga ahí y dos dedos en el culo.

A Marce le encantaba y yo quería que eso no terminara nunca.

- ¿Querés uno en la cola también mi amor?, pregunte. Ya me dolía la verga de tanto pajearme.

- Si, si, si, si, gritaba ella.

Oscar la levantó, le ordenó a Alberto que se acostara y la empujo a Marce arriba. El busco con su verga la concha y la penetró y Oscar desde atrás la ensarto por el culo.

- Hija de puta, que buen culo que tiene, le gritaba Oscar. Ella le respondía con mas gemidos.

Estuvieron así un buen rato y luego se fueron turnando no dejando nada en el cuerpo de mi esposa por explorar. Yo estaba exhausto, había acabado 3 veces.

- Acábenle dentro de la cola que le gusta, dije con mi último aliento.

Me hicieron caso, uno a uno le dejaron la leche dentro del culo.

Ella gozó como pocas veces.

Regresaron un par de veces más. Pero eso es otra historia.

Los mecanicos y mi esposa en Relatos eroticos de Infidelidad (relatos eroticos )

Los mecanicos y mi esposa en Relatos eroticos de Infidelidad (relatos eroticos )

Los mecanicos y mi esposa en Relatos eroticos de Infidelidad (relatos eroticos )

» VER INTERPRETACION (HD): Los mecanicos y mi esposa en Relatos eroticos de Infidelidad

Los mecanicos y mi esposa en Relatos eroticos de Infidelidad (relatos eroticos )

Videos Pornos Relacionados:

Tags: , , , , , , ,

Sexo interracial con cerdilla de culo grande

Video Porno de: Maduras

febrero 22nd, 2013 >> Amateurs

Ser un jugador de futbol americano le cuesta que cada día siempre hay putillas en su puerta esperando tener la oportunidad de tener esa pollaza negra en su coño, pues hoy la que se comerá esa polla negra será su vecina, una chica delicada donde su padre es un importante empresario, por el cual ella va con la excusa que su casa se quedo sin agua y desea que le preste su bañera, ante eso el negro al verla tan hermosa y fina acepta que entre y se bañe, pues después de lavarse ese coñito y ese culazo, la guarrilla fue en busca del negro que estaba en la sala pensando en el culo de la putilla, en eso al verla desnuda frente él, se le para la polla donde la guarrilla sin preguntar nada se fue directo a la polla para metérselo a la boca y saborear todo ese pedazo negro de polla, pues ese día la guarrilla de buen culo se fue bien follada por negro de muchos tatuajes y con su carita bañada de leche espesa y con sabor a negro que le da un gusto especial ..Excelente sexo interracial con cerdilla de culo grande

Sexo interracial con cerdilla de culo grande (pendejas amateurs )

Videos Pornos Relacionados:

Tags: , , ,

Relato xxx:”…y esperamos a que se vayan”

Video Porno de: Jovencitas

junio 21st, 2013 >> Amateurs, Porno

…y esperamos a que se vayan.

En cierta ocasión, nos juntamos, para hacer una fiesta: Mery, yo, su prima Paula, Marisol y Marcos. La idea era sencilla, tomar un poco y tener sexo toda la noche, pero el cómo se dieron las cosas, eso es lo interesante.

Era un día sábado, poco tiempo después de ir a Playa Luna, con Mery y conocer a Marcos y Marisol, nos pusimos de acuerdo con Paula, su prima, para tener un encuentro casual y ella accedió sin mucha insistencia, mientras la esperábamos, nos llama Marcos y me dice que andaban cerca de mi domicilio y que querían compartir con nosotros unas copas… (Unas copas, si ho”…)

Llamamos a Paula, para saber si le importaba, que ellos estuvieran, para decirle, que después de que ellos se fueran, nosotros haríamos lo que ya habíamos acordado. Ella no tenía problema para nada.

Así que la primera en llagar fue Paula, estaba radiante y con un vestido negro cortito, de esos con los cuales no te puedes sentar, porque se te ve hasta el alma, con unos zapatos de taco tan altos que le hacía ganar sus buenos centímetros y le alargaba sus piernas tan lindas, solo con verla ya se me puso en acción mi herramienta. Dura como siempre y como ya saben nunca usa ropa interior, por lo que se notó de inmediato y Paula se dio cuenta y sonriendo me dijo: Vamos a ver como lo haces para que tus otros invitados se vayan rápido, para poder bajártelo…

El saludo de Paula fue en beso con lengua para mí y uno bien largo, con agarrones incluidos, para Mery. Mientras se besaban, se escuchó el timbre y ellas exclamaron buuuu…. Bueno ya… abramos la puerta…

Al abrir la puerta se asomaron dos figuras humanas que nos dejaron boquiabiertos a los tres. Eran Marcos y Marisol, el vestido muy elegante de terno y corbata, con una camisa blanca con colleras en sus puños y un pañuelo de adorno, debo de reconocer que el tipo este tiene muy buen parecer, pero ella… uy… ella vestía un vestido color rojo, largo, casi hasta los tobillos, pero con un escote de infarto y por detrás se le veía toda la espalda y como la canción de Arjona “El escote en su espalda llegaba justo a la gloria), y aun un poco más, se podía ver el comienzo de esa gran rayita divisoria de sus glúteos; Paula, al verla se le lleno de lujuria la cara y dijo: Vamos… no nos van a presentar…

Con Mery nos dimos cuenta que esto se venía bueno. Los presentamos y fuimos al living y yo serví unos tragos, para ir animando la conversación, Marcos me acompaño al mini bar que tengo en un rincón y cuando comenzamos a hablar y servirnos el segundo trago nos dimos vuelta hacia donde estaban las chiquillas y nuestro asombro fue evidente, tanto es así que comenzamos a reírnos mucho, al ver que Mery y Paula le daban la bienvenida a Marisol, de esas bienvenidas que todo quisiera, con beso con lengua agarrones y la otra besando los pechos de Marisol y masturbándola… fue un espectáculo glorioso.

Si han leído mis otros relatos sabrán como son ellas físicamente, pero si no, se las voy a describir: Mery es preciosa, tiene una cara de muñeca, unos pechos pequeñitos, pero bien duritos y paraditos, y un culo digno de rendirle culto, además de una conchita que siempre está depilada y suavecita al tacto (al tacto de los dedos y de la lengua), Paula es una joven de cabello largo y rubio, de tez blanca y ojos verdes, con un par de tetas que muchas mujeres desearían, grandes y firmes, delgada con unas caderas bien marcadas y un culo de película, bueno y Marisol es una puta, perdón, una mujer rica por donde se mire, una cara de puta, unas tetas de puta, un culo de puta, si hasta yo creo que cuando va al baño, lo que hace es lindo… es una hembra tan rica que uno se imagina que esas minas solo las puede ver en una porno o un desfile de moda.

Mientras ellas se saludaban tan cariñosamente, Marcos y yo comenzamos a desnudarnos y sin sacar la vista de estas tres hembras dándose placer. Ya desnudos, nos sentamos en unos sillones y ellas seguían en lo suyo, pude ver el pene de Marcos, tan grande y cabezón que intimida, con un hilo de líquido pre seminal colgando, al lado del mío, que solo mide 17 cm de largo y 4,5 de ancho, se ve gigante así que le pregunte: Marcos, ¿Cuánto mide tu miembro?; él se sonrió y me miro con orgullo diciendo 22 cm de largo y 6 de diámetro. Con esa respuesta casi se me achica el mio, pero fue todo tan gracioso que reímos como locos.

Ellas ya estaban desnudas; Mery estaba recostada sobre el sillón de tres cuerpos, Paula estaba sentada en un costado del mismo sillón y Mery le lamia su jugosa vagina, Marisol al otro extremo del sillón arrodillada, también lamia a Mery, nosotros solo veíamos y de vez en cuando nos pajeábamos. Marisol se pone de pie y va donde estaba Paula y se coloca frente a ella y comienzan a frotar sus pechos haciendo coincidir los pezones y besándose, mientras Mery se turna en lamer a una y luego a la otra, Mery se levanta y se queda en el otro extremo del sillón y las otras dos chicas se acomodan en este de tal forma que entrelazan sus piernas uniéndose sus vaginas, haciendo unas tijeras perfectas, estaban tan mojadas sus conchitas que se escuchaba el chapoteo entre ellas, esta demás decir como gemían estas dos, Mery mientras se apretaba sus pechos y se masturbaba viéndolas, Mery tuvo su primer orgasmo de la noche, tan ruidoso, que todos nos dimos cuenta que ella gemía de su placer auto ingerido al ver como esas tijeras hacían gritar a las otras dos. Marcos opto por usar una toalla, para ir secando su líquido pre seminal, menos mal, ya que si no, me hubiera dejado la alfombra llena de moco.
Paula, después de sus convulsiones de placer miro el pequeñito miembro de Marcos y se le hizo agua la boca, se levantó de donde estaba y caminando de forma muy sensual se dirigió donde él.

Marcos la tomo entre sus brazos y la beso, beso que no duro mucho, ya que ella tenía intenciones de llenar su boca con otra cosa… se agacho y comenzó a lamer el mástil de Marcos, este apretaba con fuerzas sus manos en el cojín del sillón en el que estaba sentado ya que el placer que le causaba Paula era tanto que yo creía que se iría cortado a los cinco segundos, pero Paula, tan sabia que es, se tomaba su tiempo de lamer y succionar también sus testículos y de ratitos también unos besos negros exquisitos.

Por mi parte me acerque a Marisol que lamia la concha de Mery, que estaba sentada en un borde del sillón de tres cuerpos y Marisol arrodillada en un cojín del mismo le comía la concha, por lo que Marisol quedo con el culo al aire, acercándome agache mi cabeza y lamí su concha un momento y comencé a penetrarla lentamente, mire hacia atrás y Paula seguía chupando pico y no se detendría hasta que Marcos le diera de su leche calentita para poder beber.

Mery, se salió de donde estaba y se arrodillo a la altura de mi pico y yo alternaba la concha de Marisol y la boca de Mery, era realmente delicioso, en eso estábamos cuando escucho como un grito de ultratumba de un hombre desesperado gritando: toma puta toda mi leche… trágatela toda… hhaaaa, eres una puta!!! Haaa… que ricoooo!!!! Si, se cómo hace sentir Paula con sus lamidas… parecían litros de semen llenando la boca de Paula, pero igual escurrían por entre la comisura de sus labios un poco del semen de Marcos que seguía gimiendo y contorsionándose de placer. Paula no iba a permitir que esa maravilla de pene se volviera flácida, por lo que actuó chupando y pajeando a Marcos, que se retorcía de un dolor exquisito, que lograba poner duro otra vez su herramienta.

Por mi lado Mery comenzó a chuparle el culo a Marisol, dilatándolo con un dedo mientras Marisol gemía por el placer que le provocábamos, yo estaba en las nubes… de pronto Mery comenzó a masturbarse y a meterse uno y luego dos dedos en su culo, mientras lamia el culo de Marisol. Mery se levanta y se coloca al lado derecho de Marisol y hace su mirada hacia atrás donde yo estaba y con una voz tan caliente me ruega métenos tu pico en nuestros culos… yo que no podía creer tanta bondad de su parte, me apresure a clavarla sin compasión, primero en el culo de Mery y luego en el culo de Marisol, era el paraíso y por mi espalda comencé a escuchar como a Paula le intentaban meter tremenda herramienta por el culo, ella gritaba de dolor más que de placer, pero ella quería tanto sentir eso dentro de su culo que se esforzaba para que se le dilatara su ano, yo miraba de reojo y veía como ella arrugaba su rostro por el dolor, pero también se veía como una sonrisa y unas muecas de placer iban apareciendo.

Por mi parte ya no aguantaba más mi eyaculación y le dije a mis chiquillas… ¿quieren leche?, Ellas casi gritando dijeron ¡siiii! Se salieron de donde estaban y de rodillas al frente mío comenzaron a masturbarme con cara de putas que no se las podían aguantar, querían semen como si de ello dependiese sus vidas, me lo chupaban y aprovechaban de besarse ambas, era exquisito… el primer chorro grueso callo casi de lleno en la boca de Mery y un poco en su mejilla, el segundo chorro callo en la mejilla y boca de Marisol y los demás en las caras de ambas ya que se comenzaron a besar y tras pasarse semen en sus bocas y lamerse los chorritos que tenían en sus mejillas.
Cansados nos sentamos y nos acariciábamos los tres y mirábamos como culiaban a Paula, esta toda despeinada brincando como loca sobre ese pico descomunal que le causaba tanto placer.

Me levanté, algo tembloroso y fui a servir unos tragos, los lleve a Mery y Marisol y una para mi y seguimos viendo como le rompían el culo a Paula. Ella seguía como si recién hubiera empezado, tenía tanta energía, yo estaba preocupado por Marcos que tenía una cara de muerto que me asusto. Paula da un brinco y de un movimiento se agacha y comienza a chupar su elemento de placer y lo pajeo con mucha fuerza y otra vez se montó en busca del orgasmo de Marcos, este que ya apenas respiraba comenzó a dar unos alaridos característicos, cuando me percato que entre el líquido pre seminal y los jugos de Paula tenían una posa en mi sillón, lo bueno es que es de cuero y es fácil de limpiar. Comenzó a expulsar sus chorros espesos y calientes dentro del culo de Paula, como ambos estaban con las piernas abiertas en dirección de donde estábamos nosotros, teníamos una vista privilegiada, mejor que en una porno, vimos como Paula se enterraba todos esos 22 cm dentro de su culo y como esa herramienta comenzó a moverse de forma extraña y como sus testículos le subían y bajaban y como comenzó a chorrear semen de dentro del culo de Paula, fue tan buen espectáculo que comenzamos a aplaudir con Mery y Marisol; Paula se desmonta y comienza a succionar los restos de semen en las piernas de Marcos y en el sillón, para tranquilidad mía, Paula limpio con su lengua la posa echa por ellos en el sillón.

Eso fue el comienzo de una noche tan buena, que jamás olvidare.

Tremendo relato esperamos pronto mas de estos. Comenten, voten y escriban sus relatos en la sección RELATOS PORNO

La entrada Relato xxx:”…y esperamos a que se vayan” aparece primero en Videos de porno latino en – Pornoenamerica.com.

Ver Relato xxx:”…y esperamos a que se vayan” (HD)
PornoPendejas.com

Videos Pornos Relacionados:

Tags: ,

Pendeja estilo "Pasion de Sabado" le rompen el ort (13 puntos)

Video Porno de: Jovencitas

noviembre 3rd, 2013 >> Argentinas, Porno

Pantalla Completa: http://artandme.co/player.swf?video_id=6268466

Algunos titulos son traducciones adaptadas de los titulos originales ya que literalmente no tendrian ningun sentido.

Seguir leyendo… >>

Ver Pendeja estilo "Pasion de Sabado" le rompen el ort (13 puntos) (HD)
Pendeja estilo "Pasion de Sabado" le rompen el ort (13 puntos) (porno pendejas pendejas argentinas )

Tags: ,