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Ay ya no ! – caras de placer y dolor x anal

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junio 5th, 2012 >> Estudiantes

 Ay ya no !   caras de placer y dolor x anal

Ay ya no ! – caras de placer y dolor x anal (Videos Online)
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Relato xxx:”…y esperamos a que se vayan”

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junio 21st, 2013 >> Amateurs, Porno

…y esperamos a que se vayan.

En cierta ocasión, nos juntamos, para hacer una fiesta: Mery, yo, su prima Paula, Marisol y Marcos. La idea era sencilla, tomar un poco y tener sexo toda la noche, pero el cómo se dieron las cosas, eso es lo interesante.

Era un día sábado, poco tiempo después de ir a Playa Luna, con Mery y conocer a Marcos y Marisol, nos pusimos de acuerdo con Paula, su prima, para tener un encuentro casual y ella accedió sin mucha insistencia, mientras la esperábamos, nos llama Marcos y me dice que andaban cerca de mi domicilio y que querían compartir con nosotros unas copas… (Unas copas, si ho”…)

Llamamos a Paula, para saber si le importaba, que ellos estuvieran, para decirle, que después de que ellos se fueran, nosotros haríamos lo que ya habíamos acordado. Ella no tenía problema para nada.

Así que la primera en llagar fue Paula, estaba radiante y con un vestido negro cortito, de esos con los cuales no te puedes sentar, porque se te ve hasta el alma, con unos zapatos de taco tan altos que le hacía ganar sus buenos centímetros y le alargaba sus piernas tan lindas, solo con verla ya se me puso en acción mi herramienta. Dura como siempre y como ya saben nunca usa ropa interior, por lo que se notó de inmediato y Paula se dio cuenta y sonriendo me dijo: Vamos a ver como lo haces para que tus otros invitados se vayan rápido, para poder bajártelo…

El saludo de Paula fue en beso con lengua para mí y uno bien largo, con agarrones incluidos, para Mery. Mientras se besaban, se escuchó el timbre y ellas exclamaron buuuu…. Bueno ya… abramos la puerta…

Al abrir la puerta se asomaron dos figuras humanas que nos dejaron boquiabiertos a los tres. Eran Marcos y Marisol, el vestido muy elegante de terno y corbata, con una camisa blanca con colleras en sus puños y un pañuelo de adorno, debo de reconocer que el tipo este tiene muy buen parecer, pero ella… uy… ella vestía un vestido color rojo, largo, casi hasta los tobillos, pero con un escote de infarto y por detrás se le veía toda la espalda y como la canción de Arjona “El escote en su espalda llegaba justo a la gloria), y aun un poco más, se podía ver el comienzo de esa gran rayita divisoria de sus glúteos; Paula, al verla se le lleno de lujuria la cara y dijo: Vamos… no nos van a presentar…

Con Mery nos dimos cuenta que esto se venía bueno. Los presentamos y fuimos al living y yo serví unos tragos, para ir animando la conversación, Marcos me acompaño al mini bar que tengo en un rincón y cuando comenzamos a hablar y servirnos el segundo trago nos dimos vuelta hacia donde estaban las chiquillas y nuestro asombro fue evidente, tanto es así que comenzamos a reírnos mucho, al ver que Mery y Paula le daban la bienvenida a Marisol, de esas bienvenidas que todo quisiera, con beso con lengua agarrones y la otra besando los pechos de Marisol y masturbándola… fue un espectáculo glorioso.

Si han leído mis otros relatos sabrán como son ellas físicamente, pero si no, se las voy a describir: Mery es preciosa, tiene una cara de muñeca, unos pechos pequeñitos, pero bien duritos y paraditos, y un culo digno de rendirle culto, además de una conchita que siempre está depilada y suavecita al tacto (al tacto de los dedos y de la lengua), Paula es una joven de cabello largo y rubio, de tez blanca y ojos verdes, con un par de tetas que muchas mujeres desearían, grandes y firmes, delgada con unas caderas bien marcadas y un culo de película, bueno y Marisol es una puta, perdón, una mujer rica por donde se mire, una cara de puta, unas tetas de puta, un culo de puta, si hasta yo creo que cuando va al baño, lo que hace es lindo… es una hembra tan rica que uno se imagina que esas minas solo las puede ver en una porno o un desfile de moda.

Mientras ellas se saludaban tan cariñosamente, Marcos y yo comenzamos a desnudarnos y sin sacar la vista de estas tres hembras dándose placer. Ya desnudos, nos sentamos en unos sillones y ellas seguían en lo suyo, pude ver el pene de Marcos, tan grande y cabezón que intimida, con un hilo de líquido pre seminal colgando, al lado del mío, que solo mide 17 cm de largo y 4,5 de ancho, se ve gigante así que le pregunte: Marcos, ¿Cuánto mide tu miembro?; él se sonrió y me miro con orgullo diciendo 22 cm de largo y 6 de diámetro. Con esa respuesta casi se me achica el mio, pero fue todo tan gracioso que reímos como locos.

Ellas ya estaban desnudas; Mery estaba recostada sobre el sillón de tres cuerpos, Paula estaba sentada en un costado del mismo sillón y Mery le lamia su jugosa vagina, Marisol al otro extremo del sillón arrodillada, también lamia a Mery, nosotros solo veíamos y de vez en cuando nos pajeábamos. Marisol se pone de pie y va donde estaba Paula y se coloca frente a ella y comienzan a frotar sus pechos haciendo coincidir los pezones y besándose, mientras Mery se turna en lamer a una y luego a la otra, Mery se levanta y se queda en el otro extremo del sillón y las otras dos chicas se acomodan en este de tal forma que entrelazan sus piernas uniéndose sus vaginas, haciendo unas tijeras perfectas, estaban tan mojadas sus conchitas que se escuchaba el chapoteo entre ellas, esta demás decir como gemían estas dos, Mery mientras se apretaba sus pechos y se masturbaba viéndolas, Mery tuvo su primer orgasmo de la noche, tan ruidoso, que todos nos dimos cuenta que ella gemía de su placer auto ingerido al ver como esas tijeras hacían gritar a las otras dos. Marcos opto por usar una toalla, para ir secando su líquido pre seminal, menos mal, ya que si no, me hubiera dejado la alfombra llena de moco.
Paula, después de sus convulsiones de placer miro el pequeñito miembro de Marcos y se le hizo agua la boca, se levantó de donde estaba y caminando de forma muy sensual se dirigió donde él.

Marcos la tomo entre sus brazos y la beso, beso que no duro mucho, ya que ella tenía intenciones de llenar su boca con otra cosa… se agacho y comenzó a lamer el mástil de Marcos, este apretaba con fuerzas sus manos en el cojín del sillón en el que estaba sentado ya que el placer que le causaba Paula era tanto que yo creía que se iría cortado a los cinco segundos, pero Paula, tan sabia que es, se tomaba su tiempo de lamer y succionar también sus testículos y de ratitos también unos besos negros exquisitos.

Por mi parte me acerque a Marisol que lamia la concha de Mery, que estaba sentada en un borde del sillón de tres cuerpos y Marisol arrodillada en un cojín del mismo le comía la concha, por lo que Marisol quedo con el culo al aire, acercándome agache mi cabeza y lamí su concha un momento y comencé a penetrarla lentamente, mire hacia atrás y Paula seguía chupando pico y no se detendría hasta que Marcos le diera de su leche calentita para poder beber.

Mery, se salió de donde estaba y se arrodillo a la altura de mi pico y yo alternaba la concha de Marisol y la boca de Mery, era realmente delicioso, en eso estábamos cuando escucho como un grito de ultratumba de un hombre desesperado gritando: toma puta toda mi leche… trágatela toda… hhaaaa, eres una puta!!! Haaa… que ricoooo!!!! Si, se cómo hace sentir Paula con sus lamidas… parecían litros de semen llenando la boca de Paula, pero igual escurrían por entre la comisura de sus labios un poco del semen de Marcos que seguía gimiendo y contorsionándose de placer. Paula no iba a permitir que esa maravilla de pene se volviera flácida, por lo que actuó chupando y pajeando a Marcos, que se retorcía de un dolor exquisito, que lograba poner duro otra vez su herramienta.

Por mi lado Mery comenzó a chuparle el culo a Marisol, dilatándolo con un dedo mientras Marisol gemía por el placer que le provocábamos, yo estaba en las nubes… de pronto Mery comenzó a masturbarse y a meterse uno y luego dos dedos en su culo, mientras lamia el culo de Marisol. Mery se levanta y se coloca al lado derecho de Marisol y hace su mirada hacia atrás donde yo estaba y con una voz tan caliente me ruega métenos tu pico en nuestros culos… yo que no podía creer tanta bondad de su parte, me apresure a clavarla sin compasión, primero en el culo de Mery y luego en el culo de Marisol, era el paraíso y por mi espalda comencé a escuchar como a Paula le intentaban meter tremenda herramienta por el culo, ella gritaba de dolor más que de placer, pero ella quería tanto sentir eso dentro de su culo que se esforzaba para que se le dilatara su ano, yo miraba de reojo y veía como ella arrugaba su rostro por el dolor, pero también se veía como una sonrisa y unas muecas de placer iban apareciendo.

Por mi parte ya no aguantaba más mi eyaculación y le dije a mis chiquillas… ¿quieren leche?, Ellas casi gritando dijeron ¡siiii! Se salieron de donde estaban y de rodillas al frente mío comenzaron a masturbarme con cara de putas que no se las podían aguantar, querían semen como si de ello dependiese sus vidas, me lo chupaban y aprovechaban de besarse ambas, era exquisito… el primer chorro grueso callo casi de lleno en la boca de Mery y un poco en su mejilla, el segundo chorro callo en la mejilla y boca de Marisol y los demás en las caras de ambas ya que se comenzaron a besar y tras pasarse semen en sus bocas y lamerse los chorritos que tenían en sus mejillas.
Cansados nos sentamos y nos acariciábamos los tres y mirábamos como culiaban a Paula, esta toda despeinada brincando como loca sobre ese pico descomunal que le causaba tanto placer.

Me levanté, algo tembloroso y fui a servir unos tragos, los lleve a Mery y Marisol y una para mi y seguimos viendo como le rompían el culo a Paula. Ella seguía como si recién hubiera empezado, tenía tanta energía, yo estaba preocupado por Marcos que tenía una cara de muerto que me asusto. Paula da un brinco y de un movimiento se agacha y comienza a chupar su elemento de placer y lo pajeo con mucha fuerza y otra vez se montó en busca del orgasmo de Marcos, este que ya apenas respiraba comenzó a dar unos alaridos característicos, cuando me percato que entre el líquido pre seminal y los jugos de Paula tenían una posa en mi sillón, lo bueno es que es de cuero y es fácil de limpiar. Comenzó a expulsar sus chorros espesos y calientes dentro del culo de Paula, como ambos estaban con las piernas abiertas en dirección de donde estábamos nosotros, teníamos una vista privilegiada, mejor que en una porno, vimos como Paula se enterraba todos esos 22 cm dentro de su culo y como esa herramienta comenzó a moverse de forma extraña y como sus testículos le subían y bajaban y como comenzó a chorrear semen de dentro del culo de Paula, fue tan buen espectáculo que comenzamos a aplaudir con Mery y Marisol; Paula se desmonta y comienza a succionar los restos de semen en las piernas de Marcos y en el sillón, para tranquilidad mía, Paula limpio con su lengua la posa echa por ellos en el sillón.

Eso fue el comienzo de una noche tan buena, que jamás olvidare.

Tremendo relato esperamos pronto mas de estos. Comenten, voten y escriban sus relatos en la sección RELATOS PORNO

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Relato porno: “OTRA HISTORIA DE MERY Y YO”

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mayo 29th, 2013 >> Amateurs, Porno

OTRA HISTORIA CON MERY

Otra vez estábamos en el Instituto el cual no daré el nombre, si diré que estudiábamos para ser paramédicos, lo que felizmente somos desde hace ya algunos años.

Mery y yo nos topamos por casualidad en un internado en un hospital en el mismo servicio. Este servicio era uno donde los pacientes pagaban y ellos tenían hartas comodidades en unas piezas individuales, era como una clínica. Estábamos con Mery haciendo un ingreso a una futura mamá. Después de todo el papeleo, la acompañamos hasta su habitación y le mostramos las instalaciones.

Luego Mery le paso ese famoso camisón abierto y amarrado con tiritas y le dijo, ahora debe desnudarse y quedar solo con este camisón, porque debemos preparar la zona. (depilar la zona vaginal) la paciente lo hizo sin ningún problema, ya que era una cesaria programada, no tenía contracciones.
Una vez recostada sin nada de ropa solo ese camisón abierto que dejaba ver todo… y cuando digo todo, es todo, Mery le dice: abra más las piernas, mi compañero va a realizar un procedimiento. La chica, bueno, la futura mamá, que solo tenía 19 primaveras, unos ojos verdes hermosos, una cara como de una muñeca, unos pechos preparados para la lactancia, es decir deliciosamente grandes y apetecibles con unas aureolas hermosas que eran coronadas con unos pezones que se erguían desafiantes sobre esas dos montañas, un vientre abultado, pero sin estrías, un culo que de mirarlo solamente me ponía caliente y creo que Mery lo había notado, ya que yo nunca uso ropa interior y ese uniforme era bastante delgado, y por ultimo una vagina que gritaba por ser saboreada y penetrada.

Una vez lista la rasuradora eléctrica, procedí en cuestión. Comencé poco más abajo del ombligo y fui bajando lentamente por su monte de venus, la maquina produce una leve vibración que hace que las cuchillas rasuren bien al raz. Mery me miraba y de vez en cuando me sonreía.

Esa situación era muy excitante, seguir rasurando ahora más abajo por los labios mayores y los separe para hacer mejor mi trabajo… momento en el que note que mi paciente pasaba por un momento de placer que tal vez ninguno de los que estábamos ahí en ese momento se imaginó; la vibración de la máquina, un hombre rasurándola y una mujer hermosísima viendo todo eso, creo yo que la éxito. Esto quedo en evidencia al separar los labios mayores ya que se dejó ver cuán húmeda estaba por dentro y mientras yo seguía más liquido comenzó a salir, insisto que era una cesárea programada, por lo que no se trataba de ninguna manifestación alguna de trabajo de parto o algo así; simplemente, mi paciente se estaba calentando.

Con algo de malicia al ver todo esto, Mery me dijo en todo docente: tiene que retocar aquí y me señalo con su dedo índice (sin guantes), solo yo estaba usando guantes, ya que era yo el que rasuraba, Mery con su dedo desnudo me señalo su clítoris y ella lo hundió suavemente diciendo: aún se siente un poco de vello aquí. Yo obediente a la orden de Mery, conduje la maquina sobre su clítoris y ahora si ese artilugio se convirtió en un vibrador con el solo propósito de causar placer. Mi paciente exclamo: es el mejor trabajo que me han hecho… gracias le dije yo y Mery dirigió de inmediato su mirada a mí y comprendí que lo que Mery quería era darle más placer a esa paciente.

Mery otra vez con un tono de profesora dijo en un tono alto de voz: veamos como esta. Y pasando sus dedos desnudos por la vagina de la paciente y por el clítoris ultra depilado de la misma. hizo harto hincapié en este órgano dedicado solo a causar placer… lo froto bastante diciendo: mmm… no sé, dijo. Luego me miro y me ordenó sacarme el guante y tocar con mis dedos desnudos el clítoris de la paciente, cosa que hice en solo un par de segundos… a todo esto nuestra paciente tenía sus ojos bien cerrados y con su boca entre abierta jadeando de placer… seguí masajeando su clítoris y ya con un ritmo más fuerte y ya sin rodeos comencé a masturbarla sin más… Mery me veía y se sonreía, y se saboreaba sus labios. Nuestra paciente ya entregada a esta sesión de sexo hospitalario solo se dejaba llevar y jadeaba como una perrita en celo.

Mery no aguanto más tal espectáculo y se agacho y comenzó a lamer esa vagina recién depilada. La paciente abrió los ojos y trato de incorporarse, pero mis manos sobre sus pechos desnudos la detuvieron, al ver que eso ya no era un procedimiento normal, se asustó, pero era tanto el placer que le causaba Mery lamiendo su concha que se recostó entregándose por completo al placer.

Esto ya se había convertido en una orgia hospitalaria (un sueño de todo paramédico en el mundo), en ese momento lo estaba viviendo, lo recuerdo como si hubiera sido ayer. Como Mery atacaba por abajo, saque mi herramienta de trabajo de carne y se lo coloque en la boca y ella acepto sin reproches, se lo saque de golpe y fui a poner seguro a la puerta y volví a la acción. Mi paciente dijo: lo quiero en mi vagina!! Pero a coro dijimos con Mery ¡¡no!! El semen es un inductor del parto y lo verían los ginecólogos. Entonces mis ojos se llenaron de lujuria y dije… ¡por el culo! Todo se estaba dando tan fácil que llegue a pensar que era un sueño… la paciente se pone en cuatro y Mery le da un beso negro formidable, yo sé cómo son los besos negros que da Mery, a mí me encanta como me los hace. Metiendo su lengua y dedos pronto ya me lo había dilatado mi compañera, para que yo lo pudiera aprovechar, eso se llama trabajo en equipo.

Metí despacio mi pene por su agujerito anal y el dolor que sintió al comienzo fue cambiando rápidamente en placer, por lo que Mery ahora ahogaba los gritos de la paciente besándola en la boca, mientras yo seguía bombeando, estos son los momentos en que se necesita acabar rápido y los tres lo sabíamos, así que Mery me dijo acaba rápido para que no nos descubran. Ese culo estaba sabroso, el bombeo era excelente, pero por si solo no lograría hacerme acabar tan rápido como queríamos, por lo que lo saque con el dolor de mi corazón de ese agujero del placer y me comencé a masturbar frente a ambas, ellas me lamian el pene y se besaban era un cuadro que nunca podré olvidar… de pronto comenzó a salir un chorro caliente de semen sobre la cara y las tetas de nuestra querida paciente y Mery comenzó a lamer y tragar todo el semen, en donde este estuviera, lo hacía como si esa fuera su droga.

Nos aterrizamos y nos vestimos lo más rápido posible y la acompañamos al baño de su habitación y le dijimos que se bañara y que posterior a eso se acostara, lo que hizo enseguida y nos dio una mirada cómplice y dijo: esto no se lo contare a nadie, pero quiero que me den sus números telefónicos, porque esto no puede quedar así. Y se los dimos.

Salimos de la habitación, con Mery y nuestra profesora nos grita desde la mitad del pasillo y nos dice: ¡¡tanto que se demoraron!!, vamos apúrense que aún les quedan tres futuras mamas… nos miramos con Mery y nos sonreímos.

Gran relato. Comenten, voten y compartan sus experiencias sexuales con toda america en la sección RELATOS PORNO de la pagina !!!

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Se follan a mi novia en Relatos eroticos de Infidelidad

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noviembre 29th, 2013 >> Relatos Eroticos

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» Relato Erotico: Se follan a mi novia en Relatos eroticos de Infidelidad

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Hola mi nombre es Javi y tengo 25 años, mi novia con la cual llevo 4 años se llama María y tiene 23, esta historia nos pasó este pasado verano en la isla de Mallorca, en donde yo me vine por motivos de trabajo y ella decidió acompañarme.

Ella es una chica preciosa y muy morbosa, de cara angelical, su cuerpo es muy esbelto y tonificado gracias a las buenas sesiones de gimnasio que se mete todos los días. Tiene unos pechos normales y un culito digno de admirar, con dos glúteos perfectos que hacen que resalten a la vista de cualquier hombre. Aunque decir que lo mejor de todo es su increíble coñito, es la típica hamburguesita grande y suculenta, siempre mojadita por sus interminables flujos.

Pues bien, como contaba, por esa época llevábamos un par de meses en Mallorca, yo me había venido por trabajo y ella me dijo que me acompañaba, que estaba muy enamorada de mi y que me quería seguir a donde yo fuese. El problema de estar aquí es que no conocíamos a nadie y los compañeros de trabajo eran algo raros, así que pasábamos muchas horas juntos sin poder hacer gran cosa. Tampoco teníamos mucho dinero por lo que pasábamos bastantes días aburridos. Eso sí, siempre hemos sido muy atléticos y ya viviendo en Barcelona íbamos regularmente al gimnasio.

Este fue el motivo por lo que empezó todo. Más o menos a los 2 meses de ir al gym, al cual casi siempre íbamos juntos, aunque ella mas que yo, entró a trabajar para la temporada veraniega un monitor nuevo, era un chico más alto que yo, mediría 1,80, bastante fuerte y de cara muy guapete. Yo desde el primer momento me fijé en como miraba a mi novia mientras entrenaba, ella siempre iba con unos short ajustadísimos y camiseta de tirantes que resaltaban sus pechos. El caso es que este monitor, Luis se llamaba, era muy buen tio, de las típicas personas que tienen don de gente y pronto hacen amigos, muy parecido a mi novia que es también así. Pronto los dos hicieron buenas migas y se cayeron muy bien.

Mientras los dos íbamos al gimnasio yo siempre tenía controlada la situación, el chico no era el típico baboso y respetaba la relación que los dos teníamos, pero siempre me intrigaban los momentos en los que yo no estaba. Aunque confío mucho en mi novia nunca se sabe, ella nunca me había sido infiel, pero si me contó que en el pasado con anteriores ex novios no había sido una santa. Siempre me decía que conmigo quería ser diferente y hasta el momento siempre lo había sido. El gran ?problema? o como yo lo veía es que era una persona altamente sexual, ami me encantaba, pero siempre me dejaba rallado el hecho de que en un calentón hiciese algo con otras personas.

Un día de esos de verano tirando en el gimnasio me lesione los hombros, fui al médico y me dijeron que si no quería que fuese a mas estuviese parado una buena temporada. Este fue el momento en que no fui al gimnasio por varios meses, pero si María, la cual un día me dijo que iban a quedar unos cuantos chicos y chicas del gimnasio a tomar algo por la noche. Yo no podía decirle que no fuese, ya que aquí estábamos aburridisimos y ella se había venido para estar conmigo.

Llego el día en cuestión y yo tenía libre, a mi no me habían dicho nada así que no fui, pero estando en casa comiéndome la cabeza decidí pasarme por los típicos sitios de la zona por ver que pasaba.

En un primer momento vi que el grupo en el que iba mi novia (3 chicas y 4 chicos) salía de un restaurante de comida rapida, se les veía muy jubilosos y risueños, pude observar como en la mesa en la que habían estado había varios tercios vacíos de cerveza, seguro que iban ya muy chiposillos.

Del restaurante al coche me fijé en que Luis, el monitor, no paraba de hablar con María, la cual reía y hacía bromas con él. Cuando se dispusieron a meterse en el coche se dieron cuenta de que otro chaval que también les había traído se había ido, con lo cual eran 7 para uno solo. Sin pensárselo un momento dijeron que daba igual, que tenían amigos policías y no les iban a multar si les pillaban,además el local al que iban a ir estaba cerca. Propusieron ir dos chicos delante y otros dos atrás, con una de las chicas en el medio y las otras dos restantes encima de los chicos que ocupaban el lado de las ventanillas. Estando los dos chicos en la parte de atrás escuché a María decir ?yo voy en el medio? , pero rápidamente Luis dijo ?no, mejor deja a Clara que es muy delgada en el centro y tu te pones encima mía?. Yo sabía que mi novia lo había hecho por no crear situaciones raras, siempre me dice: ?no hagas lo que no te gustaría que te hiciesen?, pero el monitor fue mas listo.

Yo me fui corriendo a mi coche para seguirlos pero les perdí de vista. Supuse que iban a la zona del puerto y así fue, tras un rato mirando por varios locales me di cuenta de que ahí estaban los 7, con copas y mojitos en la mano, bailando al principio entre ellos cortadamente, ya que era la primera vez que salían. Me quedé mirando un buen tiempo y estuve a punto de abortar, me parecía absurdo estar ahí mirando lo que hacían. Pero justo cuando ya decidí irme me di cuenta de que Luis intentaba bailar una canción de salsa con mi novia, cada vez acercándose mas y moviendo la cintura como solo los que saben bailarla saben hacerlo. A María siempre le ha encantado el baile y más los bailes latinos, siempre me decía que un chico que supiese bailar salsa le ponía muchísimo.

Yo veía como María al principio desistía y no le hacía mucho caso, se reía y bebía cada vez más rapido, debería llevar ya tres o cuatro copas. Que decir que ella no era mucho de beber, así que se le veía que se deshinibia cada vez mas.

En un momento vi como sacaba el móvil y escribía algo, justo en ese momento me sonó el mio y vi un wassap suyo que ponía TQM amor. Yo sabía que mi novia me quería a morir y nunca me habría hecho nada malo, así que vi la estupidez que estaba haciendo y me fui de camino al coche para volver a casa. Con este ya en marcha solo había una dirección por la que pudiese ir, y esa era la zona de locales, con lo que tuve que volver a pasar, cuando fue mi sorpresa que vi que en el local que estaba el grupo de mi novia estaban todos empapados, por lo visto era la fiesta mojada y les habían mojado con una manguera. Eso era ya un desmadre, había chicas que se quitaban la camiseta y otras que se quedaban en tetas, provocando el jubilo de los asistentes.

Muchos chicos hicieron lo mismo, entre ellos el querido monitor, el cual dejó ver un cuerpo perfecto y fuerte. Pude ver la mirada de mi novia y como hablaba por lo bajo con las amigas, seguro que comentando lo bueno que estaba.

Decidí aparcar de nuevo, ahora mas cerca y vi como el local se desmadraba, todos bailando con todos. Ahora si pude ver como María se dejo llevar y bailaba con Luis, el cual cada vez acercaba mas su cebolleta por el cuerpo de mi amada novia. No sabía que hacer, la situación me superaba, estaba viendo como otro tío se arrimaba de esa forma a mi novia pero no me atrevía a hacer nada.

De repente Luis desapareció y volvió al rato con otra copa para ella, madre mía, debería llevar 5 o 6 ya!, ella le dio las gracias y vi como le daba un beso en la mejilla izquierda, momento en el que Luis hizo una broma diciéndola que le diese otro también en el derecho. María accedió y justo en el momento de acercarse a Luis cambió la posición de la cara recibiendo un beso de mi novia en sus labios. En ese momento María se quedó paralizada, sin saber que hacer, cogió y se dio la vuelta para hablar con las otras chicas que comentaban la jugada, pero Luis la cogió del brazo y tirando violentamente de ella hacia él le dio otro en sus morros aún mas fuerte.

Era increíble, estaba viendo como un tío besaba a mi novia en mis narices. Ella al principio opuso resistencia pero no pudo resistir el movimiento que este hacía con el cuerpo mientras que la besaba. Se le notaba que iba muy borracha y que estaba muy cachonda, sino no se abría dejado por mucho que hubiese bebido. Con casi ganas de llorar, seguí contemplando el espectáculo. Él por fin la dejó y vi que ella seguía bailando con las amigas que sonreían a mi novia. Ya eran las 5 de la mañana y decidieron irse de allí. Les seguí en coche y vi como iban acercando a cada uno a casa, menos mal! me dije yo, solo ha sido un beso. Sorpresa mía cuando solo quedaban tres, Luis, mi novia y otro chaval, el cual salió del coche que había conducido todo el camino y se fue a casa, dejandole el puesto del conductor a Luis. Vi como seguían la marcha ahora los dos solos pensando que la llevaría a casa, cuando en el momento de coger la rotonda que se desviaba a donde vivíamos, Luis tiro de frente. ¿A dónde la llevaría ese hijo de puta?

Nos topamos con el cartel de ?Playa Las Américas?, era una calita en la que María y yo habíamos estado infinidad de veces, Luís aparcó el coche y yo hice lo mismo bastantes metros atrás. Vi como se bajaban y pude observar como María iba bastante borracha. En un momento ella le dijo a él ?oye donde estamos, me tengo que ir a casa?, y el respondió ?todas las buenas marchas acaban con un buen amanecer?. Se sentaron cerca de la orilla, en unas toallas, pero escondidos de donde pudiesen verles, la verdad que el amanecer era espectacular. Luis sin pensarlo se abalanzó sobre María y le comió la boca de nuevo, ella le tiró para atrás de un empujón y le dijo ?deja de aprovecharte de mi y llévame a casa, todo esto lo va a saber mi novio porque se lo voy a contar y te vas a enterar?. Luis se quedó mirándola fijamente y hechó a reír diciéndole ?ese pipa? Ese marica no se merece una chica como tu, a ti hoy te voy a enseñar lo que es una buena follada de un tío con cojones, no el gay de tu novio?. María cogió el móvil para llamar y de un golpe Luis lo tiro a la arena,

LUIS: pero que haces palomita? Antes te has puesto cachondisima con el beso que me has dado y ahora ¿no quieres nada?…

MARÍA: yo no te he dado ningún beso imbécil…

LUIS: pues entonces me lo vas a dar ahora…

Luis se abalanzó y cogiendo de la cabeza a mi novia la comió la boca a la vez que su mano derecha empezó a masajearle los pechos, cada vez más rápido.

MARÍA: Luis para tengo novio…

LUIS: hoy te va a follar otro por lo puta que eres…

MARÍA: para en serio te lo pido…

LUIS: mira toca esto y dime si es igual que el de tu novio…

Luis llevó la mano de María a su paquete, el cual por el bulto del pantalón se veía que era voluminoso.

LUIS: esto es lo que te va a follar hoy, digas lo que digas…

MARÍA: mm para, en serio mm…

Esto era el colmo, estaba viendo como María le frotaba obligada el falo a Luis y estaba empezando a gemir, ese era el momento que siempre me había dado miedo.

LUIS: enséñame esos pechitos tan bonitos que tienes putilla..

Acto seguido le bajó ligeramente el vestido y le quitó el sujetador, quedando esos pechos tan bien puestos a su merced. Luis cogió uno y empezó a chuparlo, dándole mordisquitos por la zona de los pezones. Yo veía atónito como mi novia empezaba como a vibrar de placer, contoneándose como nunca lo había hecho conmigo. Luis cogió el otro pecho y realizó la misma operación, pero esta vez dejando caer su otra mano lentamente sobre el sexo de María, la cual estaba medio abierta de pierrnas, ya sin preocuparse de enseñar lo mojada que estaba su tanguita rosa. Desde mi posición observaba como un tio le chupaba las tetas a mi novia y le rozaba el chochito produciéndola un enorme placer. Ella de vez en cuando cerraba las piernas e intentaba escapar, pero la situación le estaba ganando terreno, yo no podía hacer nada, sino mirar como otro hacia con ella lo que le parecía. Luis la obligó a levantarse y le quitó toda la ropa, escepto el tanguita rosa. Le ordenó que se agachase, ahora a cuatro patas enseñándome todo su culito…era increíble lo hinchado y mojado que tenía su sexo…podía ver como caían gotas por sus piernas mientras que esperaba las ordenes de su nuevo dueño. Luis se puso de pie y se bajó los pantalones y calzoncillos, dejando ver un gran pene erecto el cual tras acercar a la boca de mi novia ella empezó a lamer sin vacilar. Pasaron unos momentos interminables hasta que él tembló y se corrió dentro de su boquita.

LUIS: eso te lo tragas puta…

Ella obedeció sin rechistar, no decía nada, solo estaba sumida en el placer y la lujuria, yo nunca había conseguido ponerla así.

Luis ordenó a mi novia que se pusiese a cuatro patas mirando al mar y el se puso detrás, pude ver como echaba a un lado el empapado tanguita rosa de mi novia y de una embestida le metió su gran polla hasta dentro. María dio un grito de entre placer y dolor y bajó la cabeza como mordiéndose los labios. Luis entonces empezó a embestirla, al principio muy despacito, siguiendo con embestidas intermitentes que hacían jadear cada vez mas a María, hasta terminar dándole bien fuerte. Mi novia no pudo contenerse mas y empezó a gemir como una auténtica puta, soltando a los 5 o 6 minutos un gemido tremendo y temblando de igual forma.

LUIS: te has corrido ya eee puta?? y decía que no querías…a mi me queda para rato…

Luis siguió perforándola y pude observar como ella se vino dos o tres veces mas. El cabrón tenía una guante impresionante, se estaba follando un auténtico pivón y no se corría.

LUIS: ya me cansa esta postura, ponte encima mio..

María obedeció y dejó caer su cuerpo hasta que su chochito tocó otra vez el falo que tanto placer le deba. Luis la forzó a bajar y se hundió su verga hasta bien dentro de ella.

LUIS: ahora te toca a ti zorra, demuéstrame de lo que sabes…

María a esas alturas ya no era persona y sin dilación empezó a cabalgar encima de él. Luis mientras le comía las tetas y ella gemía de placer, incrementando esos gemidos a medida que se corría. Luis estaba empapado de los flujos de mi novia, ella no paraba de gritar y votar. Ya pasado un rato Luis la incorporó la volvió a poner a cuatro patas, él aún no se había corrido. María sintió algo que se acercaba al agujero de su culo y de un gito dijo:

MARÍA: nooo, por ahí no, me vas a destrozar…

Yo en otras ocasiones lo había hecho con ella por el culo pero no era lo normal. Luis no hizo caso y empezó a clavársela lentamente hasta el fondo, ella dio un grito de dolor y agarró la arena con fuerza. Luis volvió a darle fuertes embestidas.

Yo podía ver como estaban los de espaladas a mi, a Luis detrás embistiendola el culo y ella a cuatro patas con el chocho correando de placer.

No me lo podía creer, estaba viendo como el monitor del gimnasio se follaba a cuatro patas a mi novia…y lo peor es que a ella le encantaba.

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Relato porno: “Otra historia de Mery y yo (en la casa de su tía)”

Video Porno de: Porno

mayo 6th, 2013 >> Amateurs, Porno

Otra historia de Mery y yo (en casa de su tía).

Después del primer encuentro en su casa, jugando domino, nos encontramos todos los fines de semana, en lugares distinto. Uno de esos, fue en la casa de su tía, a la que le pondremos el nombre de, María. Cuando estábamos en la casa de su tía María, ella tuvo que salir a hacer un trámite que le tomaría todo el resto de la tarde y nos dijo… chicos, quedan a cargo de la casa.

Cuando nos vimos solos, comenzó a picar el bichito de la calentura, fuimos al patio trasero y nos sentamos en una banca que tiene en algo así como una terraza detrás de un árbol bien frondoso y de tronco grueso. Nos comenzamos a besar y cada vez más nos fuimos calentando… mis besos que al comienzo buscaron sus labios, siguieron por su mejilla, por su cuello y sus hombros cuando los dejes desnudos bajando su polera de amplio cuello. La polera comenzó a molestar, así que se la saque rápidamente y su sostén blanco con encajes quedo al descubierto; ella por su lado me quito a mí la polera y beso mi pecho. Solté su sostén y lo saqué dejando al aire sus pequeñitos pero bien duritos pechos con esos pezones que apuntan como dos misiles de placer. Palpe, lamí, acaricie, restregué, apreté y succione esos pechos, como si fuera el ultimo día de vida y seguí con mis manos tocando su vientre y bajando su falda, que era de una tela tan suave que cuando soplaba una pequeña brisa se levantaba, dejando ver su colaless negro; ahora yo se la estaba quitando haciendo que mi respiración se agitara más aun y ella también comenzó a calentarse, la delataron sus mejillas coloradas y sus labios rojos como fuego. Me aparte un par de segundos para sacarme mi pantalón y tirarlo por algún lugar, yo andaba sin ropa interior, como siempre, así que quede solo con un par de calcetines en mi cuerpo. Ella aun con su colaless de color negro que me gusta tanto… solo lo corrí a un lado y comencé a chupar esa vagina tan rica y depilada que tiene, tan jugosa que me encanta chapotear con mi lengua dentro de ella y esto le encanta a Mery, se retuerce de placer y gime como loca. Por suerte la casa de su tía, tiene muros altos, por lo que hagamos los vecinos no nos podrían ver y creo que tampoco escuchar ya que a esa hora nadie está en casa de ellos, por lo que nos entregamos sin más a nuestros delirios de placer y gemidos indecibles que solo los pueden interpretar una pareja sumida y entregada de lleno al placer carnal, donde la vista es remplazada, por el tacto, el gusto y el olfato, pero complementado de forma excelente por el oído, al oír sus gemidos, yo me vuelvo loco.

Seguí lamiendo su vagina por almenos diez minutos, ella ya había acabado un par de veces y el charco de sus jugos vaginales humedecía la banca en la que ella estaba sentada, yo estaba arrodillado al frente de ella haciendo mi trabajo con mi cabeza enterrada en su entrepierna y ella con sus manos, hacia mi cabeza cada vez más hacia dentro, me costaba respirar, pero valía el precio, el placer que me causaba y el que yo le daba a ella. Por fin ella se levanta y me arroja sobre el pasto y comienza a mamarme, como solo ella sabe, por el glande, por el cuerpo del pene, por los testículos y llegando hasta mi orificio anal, dándose una buena lengüetada por él. Me excita el beso negro que ella me da, me pone el pico tan duro que creo que explotara por la sangre que tiene dentro, comenzó a pajearme con su boquita muy cerca del glande como esperando mi semen, cada vez más rápido el movimiento de su mano y apareció una gotita de líquido pre seminal, al que no perdono y lo lengüeteo al instante y ella me mira y me dice: vamos no seas mezquino dame más… quiero toda tu lechita… esa combinación de palabras me excita tanto que me calentó de una forma… así que le dije: bueno perra, pero no deberás dejar ni una sola gota, deberás tragártela toda, me escuchaste… ella sonríe y me dice: qué esperas… solté tanta leche que yo creo que ella se ahogaría, pero no… la muy perra no conforme de dejar mi semen en su boca, me lo mostraba y jugaba con su lengua y el semen dentro de su boca y con una cara de puta sierra su boca y se lo traga dando una señal de placer y satisfacción que solo sirve para decir, que realmente es una puta sedienta de leche. Mery se agacha un poco más para seguir chupando cuando de repente se escuchó una rama romperse.

Mery y yo dimos un brinco como dos soldados poniéndose firmes y tapándonos con nuestras manos nuestros cuerpos desnudos y el corazón latiendo como a mil por minuto… detrás del árbol apareció su prima que era menor que ella por dos años, con una cara de caliente, que la delato que llevaba un buen rato mirando lo que hacíamos y nos dijo: ¿Por qué se detienen?, yo no los voy a acusar, ni diré nada, pero solo si me dejan jugar con ustedes este jueguito tan divertido. Mery y yo nos miramos y sonreímos dando la bienvenida a Paula, su prima. Paula es una joven de cabello largo y rubio, de tez blanca y ojos verdes, con un par de tetas que muchas mujeres desearían, grandes y firmes, delgada con unas caderas bien marcadas y un culo de película.

Yo sabía desde que la vi por primera vez que era una puta caliente, pero nunca se me paso por la cabeza tirármela a ella y a Mery al mismo tiempo, por lo que yo, me sentía en el paraíso. Paula se desvistió en menos de veinte segundos y corrió a mi pico, que para esa hora ya estaba otra vez durito al ver ese cuadro de dos mujeres desnudas frente a mí y para mayor delicia ellas disfrutaban de mi pico como si fueran dos buenas hermanas. Ese cuadro fue de película las dos se turnaban para mamarme y las dos se miraban a los ojos como si se quisieran comer, cosa que paso cuando se encontraron las dos lamiendo mi pico y la lengua de Mery toco la de Paula; se besaron y Mery comenzó a pajearme y Paula la pajeaba a ella. Luego Paula comenzó a besar los pechos de Mery y Mery giro su cabeza para seguir chupando mi herramienta. Paula bajo, le quitó el colaless y comenzó a mamar y besar toda la concha de Mery que no soltaba mi pico ni para respirar, sus temblores tan ricos comenzaron otra vez, ella estaba en un orgasmo tan delicioso como sonoro gemía con su boca llena de pene y su zorra con la boca de Paula, Mery estaba extasiada, Paula se levanta y me mira a los ojos diciéndome… quiero que me penetres… esas fueron órdenes para mí que yo obedecí al instante; ella apoyo sus manos en la banca y levantando su cola dejo al descubierto su zorrita, que no estaba depilada, pero que igual se veía bien rosadita y apetitosa y un agujerito anal que parecía que aún era virgen… no espere más y comencé a penetrarla, Mery ya algo repuesta, no se quedó quieta, se arrodillo en la banca dejando su conchita bañada en jugos a la altura de la boca de Paula, la que entendió el mensaje de inmediato y comenzó a lamerla.

No sé cuánto rato había pasado ya, lo que si sabía es que ese agujerito anal que tenía al frente gritaba porque lo abrieran y no espere más… mientras ellas seguían en lo suyo, yo me humedecí un dedo con saliva y mientras bombeaba en la concha de Paula, le comencé a meter el dedito con saliva en el ano de Pula, ella por un momento saco su cara de la concha de Mery y me miro con cara de ¡por fin!… y me guiño un ojo, luego volvió su cara otra vez a la zorra de Mery y siguió. Eso para mí fue el permiso que esperaba y saque mi dedo y lo metí en mi boca otra vez para volver a humedecerlo, mientras yo seguía bombeando, después de un rato metí dos dedos y vi que eso le dolió un poco, pero poco a poco fue dilatando, cuando por fin logre meter el tercero supe que ya estaba lista. A todo esto, Mery seguía con su concha en la boca de Paula, pero ahora ella se había recostado en la banca y Paula agachaba su cabeza y descansaba sus brazos con los codos en la banca, dejando así su culo más levantado.

Comencé a meter lentamente mi pico por su culo y ella saco su cara de la concha de Mery y dio un grito de dolor y apretó sus dientes con fuerza, pero en lugar de correrse o salir, ella empujo su culo contra mi pico y lo enterró de un golpe dentro de su ano… grito como loca, yo creo que ahora si nos escuchaban los vecinos, pero ella siguió moviéndose sola, yo me quede quieto ella se enterraba mi pico en su culo, cada vez más rápido y su cara de dolor iba cambiando en una de placer, después volvió a meter su cara en la concha de Mery. Seguí bombeando en el culo de Paula solo se sentían gemidos y el pash, plash, plash que hacia mi pelvis cuando chocaba con las nalgas de Paula… yo ya no aguantaba más y se los hice saber… Mery con una voz de ultratumba dijo… Paula, es toda tuya la leche de él, yo ya no puedo moverme, claro Mery tenia contados almenos seis o siete orgasmos explosivos provocados por la lamida de Paula. Paula se saca mi pico y lo comienza a mamar y a pajear de forma desenfrenada, como queriendo que saliera ya todo el semen, lo que consiguió después de pocos segundos así… mi semen caliente inundo su boca y ella comenzó a tragar como si se tratara de un exquisito manjar.

Yo me senté a un costado de Mery, que ya estaba durmiendo y Paula se sentó a mi otro lado y comenzó a besarme. Me sonrió y me dijo: me has desvirginado el culo y me ha gustado mucho… espero que no sea la última vez. Paula se levanta y se va caminando desnuda, contorneando su figura y entra en la casa, no sin antes mirar a tras y lanzarme un beso…

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